{"id":1273,"date":"2011-01-14T13:57:08","date_gmt":"2011-01-14T13:57:08","guid":{"rendered":"http:\/\/www2.nasaacin.org\/index.php\/2011\/01\/14\/una-decada-que-cambio-el-continente\/"},"modified":"2011-01-14T13:57:08","modified_gmt":"2011-01-14T13:57:08","slug":"una-decada-que-cambio-el-continente","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/tejidohistorico.afrodescendientes.com\/index.php\/2011\/01\/14\/una-decada-que-cambio-el-continente\/","title":{"rendered":"Una d\u00e9cada que cambi\u00f3 el continente"},"content":{"rendered":"<p>En muchos sentidos, la primera d\u00e9cada del siglo XXI es la contracara de la \u00faltima del XX. La lista de cambios es tan larga como trascendente. Resta saber si se trata de un par\u00e9ntesis o de un nuevo comienzo. En todo caso, la regi\u00f3n no volver\u00e1 a ser lo que fue.<\/p>\n<p>  <!--more-->  <\/p>\n<p>Carlos Menem, Alberto Fujimori, Carlos Andr\u00e9s P\u00e9rez, Fernando Henrique Cardoso, Julio Mar\u00eda Sanguinetti, Gonzalo S\u00e1nchez de Losada, Hugo B\u00e1nzer\u2026 Las caras que predominaban en los 90 lo dicen todo: fue un per\u00edodo de privatizaciones y desregulaciones, de achique feroz del Estado y de fuerte concentraci\u00f3n y extranjerizaci\u00f3n de la riqueza. Los c\u00e1lculos hechos en Brasil, donde sectores enteros de la econom\u00eda fueron privatizados, estiman que el 30 por ciento del PIB cambi\u00f3 de manos en esos a\u00f1os. \u201cUn aut\u00e9ntico terremoto\u201d, sostiene el soci\u00f3logo Francisco de Oliveira[1].<\/p>\n<p>El Consenso de Washington no dej\u00f3 piedra sobre piedra. En algunos casos, como Argentina, el modelo neoliberal puso en riesgo el futuro del pa\u00eds durante varias generaciones. M\u00e1s grave a\u00fan porque los destrozos del hurac\u00e1n privatizador llegaron inmediatamente despu\u00e9s de las dictaduras o, si se prefiere, complementaron la labor de aquellas.<\/p>\n<p>Pero esos a\u00f1os terribles fueron tambi\u00e9n los del despertar de las sociedades, la activaci\u00f3n de viejos y nuevos movimientos sociales, la coordinaci\u00f3n continental de las izquierdas en el Foro de San Pablo y la global de los movimientos en el Foro Social Mundial. Los masivos levantamientos populares, desde el Caracazo de 1989 hasta las dos guerras del gas bolivianas pasando por el Argentinazo de 2001, fueron respuestas tan contundentes como para modificar de cuajo la agenda trazada desde arriba. Una oleada de activismo social, como la regi\u00f3n no conoc\u00eda desde la d\u00e9cada de 1970, alfombr\u00f3 la despedida de los gobiernos neoliberales y la aparici\u00f3n gradual pero persistente de una nueva generaci\u00f3n de gobiernos que se postulan de izquierda o progresistas. En todo caso, se oponen al Consenso de Washington.<\/p>\n<p>Nueva arquitectura regional<\/p>\n<p>El rechazo al \u00c1rea de Libre Comercio de las Am\u00e9ricas (ALCA), eje de la pol\u00edtica regional de la administraci\u00f3n de George W. Bush, hubiera sido imposible sin ese conjunto de cambios. La Cumbre de las Am\u00e9ricas de Mar del Plata en noviembre de 2005, sepult\u00f3 por un lado la propuesta integracionista de Washington pero, en el mismo acto, abri\u00f3 las puertas a la ampliaci\u00f3n del Mercosur a toda la regi\u00f3n sudamericana. La postura de Brasil, acompa\u00f1ado por Argentina, fue clave por la firmeza y la solidez de argumentos. Hubo un antes y un despu\u00e9s de esa reuni\u00f3n presidencial.<\/p>\n<p>La creaci\u00f3n de la Uni\u00f3n de Naciones Suramericanas (Unasur) no hubiera sido posible sin ese paso previo. Recordemos las fechas. En diciembre de 2004 los presidentes de la regi\u00f3n firmaron la Declaraci\u00f3n de Cusco que conform\u00f3 la Comunidad de Naciones Sudamericanas. Luego de sucesivos encuentros, en abril de 2007 adopta el nombre de Unasur. Pero el proceso se sigui\u00f3 profundizando. A ra\u00edz del ataque a\u00e9reo de Colombia al campamento de Ra\u00fal Reyes (miembro del Secretariado de las FARC), en territorio ecuatoriano el 1 de marzo de 2008, que amenazaba deflagrar un serio conflicto en la regi\u00f3n andina, la Unasur decidi\u00f3 la creaci\u00f3n del Consejo de Defensa Suramericano para coordinar las fuerzas armadas de la regi\u00f3n.<\/p>\n<p>En las crisis m\u00e1s importantes vividas por la regi\u00f3n, el papel de Unasur fue decisivo. Cuando la ofensiva de la ultraderecha boliviana contra el gobierno de Evo Morales, en agosto y setiembre de 2008, y cuando la rebeli\u00f3n policial en Ecuador el 30 de setiembre de 2010, que pudo convertirse en golpe de Estado, la nueva alianza regional fue decisiva, ocup\u00f3 el centro del escenario pol\u00edtico y aline\u00f3 a todos los gobiernos en defensa de la democracia. La OEA, otrora poderoso instrumento diplom\u00e1tico subordinado a la Casa Blanca, dej\u00f3 de ocupar aquel lugar preponderante que tuvo durante tantas d\u00e9cadas.<\/p>\n<p>Es evidente que el papel de Brasil, y muy en particular de la canciller\u00eda de Itamaraty, fue decisivo para promover este viraje. Celso Amorim, definido por la revista Foreign Policy en 2009 como \u201cel mejor Ministro de Asuntos Exteriores del Mundo\u201d[2], fue la cara m\u00e1s visible de esta nueva arquitectura facturada con paciencia por Brasilia. La integraci\u00f3n pol\u00edtica ha llegado al final de la d\u00e9cada a un punto mucho m\u00e1s alto que nunca, aunque restan a\u00fan avances importantes en el terreno econ\u00f3mico, donde las complementariedades deben ser construidas con generosidad y visi\u00f3n de largo plazo.<\/p>\n<p>Es cierto que estos virajes podr\u00edan haber sido m\u00e1s ambiciosos si se hubiera avanzado seriamente en propuestas de integraci\u00f3n energ\u00e9tica como el Gasoducto del Sur, del cual nunca volvi\u00f3 a hablarse, y se implementaran los acuerdos que dieron vida al Banco del Sur para construir una nueva arquitectura financiera. En este sentido, las aspiraciones del eje conformado por la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra Am\u00e9rica (ALBA) est\u00e1n a\u00fan muy lejos de ser aceptadas por el conglomerado de pa\u00edses que conforman la Unasur. Avances y l\u00edmites que se est\u00e1n decantando cuando se cumple una d\u00e9cada del comienzo de la \u201cera progresista\u201d.<\/p>\n<p>Fronteras del dinamismo pol\u00edtico<\/p>\n<p>Adem\u00e1s de los cambios en el escenario macro de la regi\u00f3n, se registr\u00f3 un sostenido crecimiento de la econom\u00eda tironeada por las exportaciones de commodities, un descenso de la pobreza y una ampliaci\u00f3n de los mercados internos en algunos pa\u00edses. A\u00fan es pronto para saber si se est\u00e1 iniciando un nuevo ciclo o se trata de una coyuntura especial donde los elevados precios de las exportaciones lubrican una sensaci\u00f3n t\u00e9rmica de abundancia material.<\/p>\n<p>Lo cierto es que los flujos comerciales han cambiado de forma dr\u00e1stica. China se ha convertido en el primer socio comercial de Brasil, desplazando a Estados Unidos que se hab\u00eda colocado en esa posici\u00f3n hacia 1930, anunciando que la presencia del gigante asi\u00e1tico lleg\u00f3 para quedarse ya que se convirti\u00f3 en el segundo socio comercial de Am\u00e9rica Latina[3]. Sin embargo, esta diversificaci\u00f3n del comercio tiene varias lecturas. Por un lado, favorece a toda la regi\u00f3n tanto por la apertura de nuevos mercados como por la sostenida demanda de la producci\u00f3n regional. Pero su influencia en el corto plazo puede convertirse en incapacidad de salir del modelo extractivo si no se toman las medidas necesarias. Incluso Brasil, la s\u00e9ptima potencia industrial del mundo, ha visto caer sus exportaciones industriales ante la incesante demanda china de soja y mineral de hierro, entre otras.<\/p>\n<p>La matriz productiva no s\u00f3lo no ha cambiado sino que la crisis mundial, sumada al ascenso asi\u00e1tico, potencian la reprimarizaci\u00f3n de la producci\u00f3n. En s\u00edntesis, el fuerte crecimiento econ\u00f3mico puede ser regresivo pese a las pol\u00edticas sociales compensatorias que se han ganado un lugar en toda la regi\u00f3n. Desde otro lado, puede sintetizarse la ecuaci\u00f3n econ\u00f3mica progresista como crecimiento y disminuci\u00f3n de la pobreza sin reformas estructurales ni distribuci\u00f3n de renta. Aunque los \u00edndices que miden la desigualdad muestran leves mejoras, los guarismo a\u00fan est\u00e1n muy lejos de los que hubo antes del aterrizaje del Consenso de Washington. Peor a\u00fan: la concentraci\u00f3n de la riqueza sigue creciendo como consecuencia de los megaemprendimientos mineros y los monocultivos.<\/p>\n<p>Los efectos del modelo econ\u00f3mico son dobles. Por un lado, la masiva producci\u00f3n de commodities no genera empleo digno sino nuevas camadas de pobres. La masiva expansi\u00f3n de las villas miseria en Buenos Aires es apenas la punta del iceberg de esta realidad. Un estudio de la Universidad General Sarmiento, estima que en 2006 hab\u00eda 819 villas entre capital y \u00e1rea metropolitana de Buenos Aires con un mill\u00f3n de habitantes. Hoy ser\u00edan ya dos millones, mientras en la capital llegar\u00edan a 235 mil personas viviendo en villas, un 7% de la ciudad[4]. El estudio asegura que la poblaci\u00f3n en villas crece diez veces m\u00e1s r\u00e1pido que la del pa\u00eds. \u201cUn tsunami silencioso\u201d, se queja el la derecha argentina, que no dice que los paraguayos, bolivianos y argentinos de las provincias del norte llegan expulsados por el modelo sojero que ya ocupa la mitad de las tierras productivas del pa\u00eds.<\/p>\n<p>Si no se frena el tsunami de producci\u00f3n de commodities y se ponen en marcha cambios estructurales, las pol\u00edticas sociales no alcanzar\u00e1n a paliar el tsunami de pobres. Pero esto requiere un debate que est\u00e1 a\u00fan demasiado lejos, con la excepci\u00f3n de Brasil, en el orden de prioridades de gobiernos urgidos de cuadrar las cuentas todos los meses.<\/p>\n<p>\u00bfCambio de \u00e9poca?<\/p>\n<p>Pensar en los rumbos que puede tomar la regi\u00f3n en la d\u00e9cada que se inicia, supone poner la lupa sobre los impulsos y los frenos que nos trajeron hasta aqu\u00ed. En la d\u00e9cada de 1990 se fue tejiendo un tapiz variopinto en base a las hebras aportadas por los movimientos sociales y las izquierdas, que se fueron convirtiendo en el principal impulso de los cambios.<\/p>\n<p>Los viejos movimientos sindicales vieron crecer a su lado, muchas veces en competencia feroz, una camada de nuevos actores integrados por los perdedores del modelo, los \u201csin\u201d, aquellos que perdieron el trabajo, la vivienda, la tierra, los derechos. Cada uno por su lado y juntos en los momentos \u00e1lgidos, conformaron un poderoso torrente capaz de deslegitimar el modelo neoliberal, agostar la gobernabilidad y, en casos extremos, poner en fuga a los m\u00e1s corruptos o incapaces de sus gobernantes. Tres presidentes decapitados por la movilizaci\u00f3n popular en Ecuador y dos en Bolivia, son apenas una muestra de una capacidad destituyente que fue una de las corrientes que abrieron nuevos rumbos en la regi\u00f3n.<\/p>\n<p>La otra se nutri\u00f3 de este impulso plebeyo pero trabaj\u00f3 m\u00e1s c\u00f3moda en el conjunto de instituciones que fueron siendo capturadas por las fuerzas pol\u00edticas progresistas. Primero a escala local, luego regional y finalmente nacional. En el terreno de los partidos, tambi\u00e9n puede hablarse, como en los movimientos, de \u201cvieja\u201d y \u201cnueva\u201d izquierda. Alianza Pa\u00eds en Ecuador, el Movimiento al Socialismo en Bolivia y el Partido Socialista Unificado en Venezuela, son muestras palpables del desfondamiento de un sistema partidos que hac\u00eda agua por los cuatro costados desde hac\u00eda demasiado tiempo. Otros, como el brasile\u00f1o PT, el Frente Amplio uruguayo y Tekojoj\u00e1 en Paraguay, se incrustaron en el sistema pol\u00edtico tradicional aportando fuertes dosis de renovaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Todo indica, empero, que estamos al final de un ciclo. Los partidos que asumen la administraci\u00f3n del aparato estatal son remodelados por el ejercicio de esa funci\u00f3n. Los movimientos, pasado cierto tiempo, se convierten en organizaciones limando sus aristas m\u00e1s insumisas. De hecho, hoy algunos de los principales an\u00e1lisis se focalizan en intentar comprender estos cambios dentro de las fuerzas que propiciaron los cambios.<\/p>\n<p>En Brasil, quiz\u00e1 el pa\u00eds donde m\u00e1s amplia y profundamente se est\u00e1n debatiendo los nuevos tiempos, el soci\u00f3logo Francisco de Oliveira acu\u00f1\u00f3 el concepto de \u201chegemon\u00eda al rev\u00e9s\u201d para describir el fen\u00f3meno por el cual el gobierno del PT gobierna para el capital financiero y las multinacionales verdeamarelhas[5]. En su libro \u201cLulismo\u201d el soci\u00f3logo Rud\u00e1 Ricci busca indagar los cambios en las bases sociales del PT y el ascenso de las nuevas clases medias como clave de b\u00f3veda de la popularidad de Lula[6]. \u201cEl nuevo topo\u201d, de Emir Sader[7], \u201cPol\u00edtica salvaje\u201d del boliviano Luis Tapia[8] y \u201cCambio de Epoca. Movimientos sociales y Poder Pol\u00edtico\u201d de Maristella Svampa[9], son algunos de los t\u00edtulos recientes que buscan bucear en las complejidades de lo que algunos denominan \u201cpos neoliberalismo\u201d.<\/p>\n<p>A lo anterior debe sumarse, sin duda, el reposicionamiento de los Estados Unidos, lo que Atilio Bor\u00f3n define como \u201clas diversas ofensivas destituyentes en curso en la regi\u00f3n\u201d, que incluye la proliferaci\u00f3n de bases militares en Colombia y Panam\u00e1, el golpe de Estado en Honduras y la creciente militarizaci\u00f3n de sus relaciones con el resto del continente que supone la reactivaci\u00f3n de la IV Flota y la intervenci\u00f3n unilateral en Hait\u00ed[10]. M\u00e1s recientemente y de la mano del ex presidente colombiano Alvaro Uribe, parece querer aflorar un polo derechista integrado por Chile, Per\u00fa y Colombia, como se insinu\u00f3 en el encuentro mantenido en diciembre en Santiago con el apoyo del N\u00f3bel Mario Vargas Llosa y del espa\u00f1ol Jos\u00e9 Mar\u00eda Aznar.<\/p>\n<p>M\u00e1s cambios o retroceso<\/p>\n<p>Si es cierto que los partidos progresistas y los movimientos sociales, est\u00e1n atravesando mutaciones de larga duraci\u00f3n que las inhiben como fuerzas capaces de profundizar los cambios en curso, el progresismo puede estar ingresando en una etapa de estancamiento que preludie su retroceso. En buena parte de la regi\u00f3n las izquierdas llevan ya dos d\u00e9cadas gestionando partes del aparato estatal. La raz\u00f3n de Estado juega su papel. As\u00ed como la presencia del progresismo modifica aspectos del hacer estatal, el manejo de ese aparato modifica tambi\u00e9n a quien lo ocupa. No se trata de cuestiones \u00e9ticas, que las hay como las que se\u00f1ala Frei Betto en su libro \u201cLa mosca azul\u201d[11], en el que analiza su paso por el Estado.<\/p>\n<p>El problema es de otro tipo: el Estado existe para conservar, sobre todo al propio Estado. Por eso, si no existen fuerzas externas (como los partidos y los movimientos) capaces de ejercer presi\u00f3n, la tendencia conservadora termina por imponerse. El caso de Chile, donde veinte a\u00f1os de Concertaci\u00f3n dieron paso al primer gobierno de la derecha luego de la dictadura pinochetista, puede servir de ejemplo y espejo donde mirarse.<\/p>\n<p>Los movimientos, por su parte, han estabilizado sus equipos dirigentes, crearon un grupo de personas especializadas en dirigir m\u00e1s que en hacer, aparecieron jerarqu\u00edas, presupuestos para sostener dirigentes y oficinas bien equipadas. No se trata de juzgar sino de comprender. La vida tiene ciclos, per\u00edodos de crecimiento, estabilizaci\u00f3n y declive, de los que no es posible escapar. Y es muy probable que los movimientos que nacieron hace dos o tres d\u00e9cadas hayan cumplido su etapa como gestores e impulsores de los cambios, dando paso a una realidad bien diferente en la cual no pueden sino primar las tendencias a la estabilidad.<\/p>\n<p>La segunda d\u00e9cada del siglo XXI se inicia cuando la crisis financiera y econ\u00f3mica del mundo desarrollado amenaza con convertirse en crisis pol\u00edtica. En esta d\u00e9cada habr\u00e1 m\u00e1s cambios en la regi\u00f3n: algo suceder\u00e1 en Cuba que introducir\u00e1 cambios profundos en el r\u00e9gimen, algo m\u00e1s suceder\u00e1 en Estados Unidos que influir\u00e1 en todas partes, y algo m\u00e1s tambi\u00e9n pasar\u00e1 en algunos pa\u00edses sudamericanos que pueden contribuir a modificar los equilibrios. En este \u00faltimo caso, los candidatos son Venezuela y Argentina, por ese orden.<\/p>\n<p>Habr\u00e1, fuera de duda, situaciones de caos y amenazas a la estabilidad, incluyendo intentos de golpes de Estado y diversos modos de desestabilizaci\u00f3n. Nada nuevo, por cierto. Lo que s\u00ed es nuevo, como qued\u00f3 demostrado en Ecuador, es la divisi\u00f3n en el campo de las izquierdas, y la menor capacidad de movilizaci\u00f3n de los movimientos. Aunque nadie lo busc\u00f3, ambas son tambi\u00e9n el resultado de una d\u00e9cada de gobiernos progresistas.<\/p>\n<p>&#8211; Ra\u00fal Zibechi es analista internacional del semanario Brecha de Montevideo, docente e investigador sobre movimientos sociales en la Multiversidad Franciscana de Am\u00e9rica Latina, y asesor a varios grupos sociales. Escribe cada mes para el Programa de las Am\u00e9ricas (www.cipamericas.org\/es).<\/p>\n<p><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><span><a href=\"http:\/\/alainet.org\/active\/show_author.phtml?autor_apellido=Zibechi&amp;autor_nombre=Ra%FAl\"><span style=\"color: #620309;\">Ra\u00fal Zibechi<\/span><\/a><\/span><\/p>\n<p><span><span style=\"color: #620309;\"><br \/><\/span><\/span><\/p>\n<p>http:\/\/alainet.org\/active\/43528<\/p>\n<p>Fuente:\u00a0 CIP Americas Program:\u00a0 http:\/\/www.cipamericas.org\/<\/p>\n<p>Recursos<\/p>\n<p>Atilio Bor\u00f3n, \u201cLa coyuntura geopol\u00edtica de Am\u00e9rica Latina y el Caribe en 2010\u201d, en Cuba Debate, 14 de diciembre de 2010.<\/p>\n<p>Emir Sader, \u201cEl nuevo topo\u201d, Siglo XXI, 2008.<\/p>\n<p>Francisco de Oliveira, \u201cHegemonia as avessas\u201d, Boitempo, 2010.<\/p>\n<p>Frei Betto, \u201cA mosca azul \u2013 reflex\u00e3o sobre o poder\u201d, Editora Rocco, 2006.<\/p>\n<p>Luis Tapia, \u201cPol\u00edtica salvaje\u201d, Clacso\/Muela del Diablo, 2009<\/p>\n<p>Maristella Svampa, \u201cCambio de Epoca. Movimientos sociales y Poder Pol\u00edtico\u201d, Siglo XXI, 2009.<\/p>\n<p>Rud\u00e1 Ricci, \u201cLulismo\u201d, Contraponto, 2010.<\/p>\n<p>[1] \u201cLa reorganizaci\u00f3n del capitalismo brasile\u00f1o\u201d, IHU Online, 11 de noviembre de 2009 en www.ihu.unisinos.br<\/p>\n<p>[2] Foreign Policy, 7 de octubre de 2009.<\/p>\n<p>[3] Bolet\u00edn del Laboratorio Europeo de Anticipaci\u00f3n Pol\u00edtica, Geab No. 43, 18 de marzo de 2010.<\/p>\n<p>[4] La Naci\u00f3n, 12 de mayo de 2010.<\/p>\n<p>[5] \u201cHegemonia as avessas\u201d, Boitempo, 2010.<\/p>\n<p>[6] Contraponto, 2010.<\/p>\n<p>[7] Siglo XXI, 2008.<\/p>\n<p>[8] Clacso\/Muela del Diablo, 2009.<\/p>\n<p>[9] Siglo XXI, 2009.<\/p>\n<p>[10] \u201cLa coyuntura geopol\u00edtica de Am\u00e9rica Latina y el Caribe en 2010\u201d, en Cuba Debate, 14 de diciembre de 2010.<\/p>\n<p>[11] \u201cA mosca azul\u201d, ob. cit..<\/p>\n<p>http:\/\/alainet.org\/active\/43528<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En muchos sentidos, la primera d\u00e9cada del siglo XXI es la contracara de la \u00faltima del XX. La lista de cambios es tan larga como trascendente. Resta saber si se trata de [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[75],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/tejidohistorico.afrodescendientes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1273"}],"collection":[{"href":"https:\/\/tejidohistorico.afrodescendientes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/tejidohistorico.afrodescendientes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tejidohistorico.afrodescendientes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tejidohistorico.afrodescendientes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1273"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/tejidohistorico.afrodescendientes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1273\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/tejidohistorico.afrodescendientes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1273"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/tejidohistorico.afrodescendientes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1273"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/tejidohistorico.afrodescendientes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1273"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}