{"id":1773,"date":"2011-05-01T05:00:00","date_gmt":"2011-05-01T05:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/www2.nasaacin.org\/index.php\/2011\/05\/01\/herencia-maldita\/"},"modified":"2011-05-01T05:00:00","modified_gmt":"2011-05-01T05:00:00","slug":"herencia-maldita","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/tejidohistorico.afrodescendientes.com\/index.php\/2011\/05\/01\/herencia-maldita\/","title":{"rendered":"Herencia maldita"},"content":{"rendered":"<\/p>\n<p>Ni\u00f1os ind\u00edgenas del Cauca piden que no se los involucre m\u00e1s en el conflicto armado, luego del asesinato de cuatro menores en un campamento de las Farc.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>  <!--more-->  <\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Seg\u00fan denuncias de los pobladores de la regi\u00f3n, los grupos armados y el Ej\u00e9rcito han utilizado las escuelas y colegios como trincheras de cuarteles militares, involucrando a la poblaci\u00f3n civil en el conflicto. <\/p>\n<p>Cuando se le pregunt\u00f3 a John Edinson Ipia por qu\u00e9 dibuj\u00f3 duendes en su hoja de papel, \u00e9l respondi\u00f3: \u201cporque son los esp\u00edritus traviesos que se esconden en las monta\u00f1as para atormentar a las personas, y all\u00e1 est\u00e1 la guerrilla y el ej\u00e9rcito\u201d. Paola Villegas hizo el paisaje de ese d\u00eda, Juan Pablo una calavera y Rub\u00e9n* se dibuj\u00f3 a s\u00ed mismo con un fusil de nombre AK-47, porque dice que quiere ser de la guerrilla para vengar la muerte de sus amigos. Tiene 16 a\u00f1os, 4 m\u00e1s que sus compa\u00f1eros ind\u00edgenas.<\/p>\n<p>A Tacuey\u00f3 no se llega sin pasar al menos tres retenes militares. Contando con suerte, la guerrilla s\u00f3lo vigila a la orilla de la carretera escarpada y silenciosa. En lo m\u00e1s profundo de la cordillera el sol se asoma lentamente. Un par de r\u00e1fagas rompen el silencio que guardan las monta\u00f1as. A lo lejos un avi\u00f3n fantasma y las balas caen sobre Caloto, un municipio que hace a\u00f1os est\u00e1 en guerra.<\/p>\n<p>Ese es el paisaje cotidiano de los habitantes de esta zona del Cauca. Es el horizonte que dibujaron en hojas de papel m\u00e1s de mil ni\u00f1os ind\u00edgenas el pasado viernes 8 de abril. Una escena que recientemente se repiti\u00f3, pero con bombas, en esta tierra ancestral donde se alimentan las aguas del macizo colombiano. Donde hace unas semanas el gobierno de Santos dijo haberle dado un \u201cduro golpe a la guerrilla de las Farc\u201d con la \u2018Operaci\u00f3n Damasco\u2019.<\/p>\n<p>S\u00e1bado 26 de marzo. Varios aviones Super Tucano de las Fuerzas Armadas sobrevolaron la zona y a las 2:30 de la ma\u00f1ana las bombas descendieron con la velocidad con la que desaparecieron dos campamentos guerrilleros. Al d\u00eda siguiente el presidente Santos destac\u00f3 la muerte de \u201clos rebeldes que hac\u00edan parte de las fuerzas especiales de las Farc\u201d. Sobre el suelo de los campamentos quedaron los 16 cuerpos dispersos, pero tambi\u00e9n el rastro de los uniformes escolares de cuatro ind\u00edgenas de 14 y 15 a\u00f1os, quienes murieron, pero no en su ley.<\/p>\n<p>En estos territorios selv\u00e1ticos y agrestes se esconde el misterio de hacer la guerra en el norte del Cauca. All\u00e1 viven d\u00eda y noche m\u00e1s de diez agrupaciones vinculadas con las Farc, cuatro con el Eln y muchas bandas criminales que se pelean el oro y las rutas del narcotr\u00e1fico de la regi\u00f3n, dice V\u00edctor Javier Mel\u00e9ndez, defensor del Pueblo del Cauca. La Polic\u00eda ha incrementado su accionar en la zona y s\u00f3lo en Torib\u00edo, el municipio de Tacuey\u00f3 y otras dos poblaciones, hay m\u00e1s de 250 hombres que duermen con los ojos abiertos. El Ej\u00e9rcito vigila con batallones de alta monta\u00f1a y el famoso avi\u00f3n fantasma que ha dejado con goteras los techos de las casas de los ind\u00edgenas.<\/p>\n<p>Los francotiradores apuntan con desacierto, a veces no se sabe si es una acci\u00f3n involuntaria o a prop\u00f3sito, dicen los pobladores. El estigma que los ronda desde siempre los hace vulnerables al perpetuo conflicto en sus comunidades. \u201cLa guerrilla nos se\u00f1ala de ser colaboradores e informantes de la Fuerza P\u00fablica, mientras el Ej\u00e9rcito nos dice que somos guerrilleros\u201d, dice Miller Correa, gobernador del resguardo ind\u00edgena de Tacuey\u00f3. \u00c9l cree que el simple hecho de vivir en esta zona los pone en la mira del Ej\u00e9rcito porque, como dijo el coronel Rodr\u00edguez, comandante de la Polic\u00eda del Cauca, \u201cse cree que ese es el santuario o la madriguera de las Farc\u201d.<\/p>\n<p>En esta tierra viven cientos de ni\u00f1os ind\u00edgenas nasas que, como Rub\u00e9n*, alguna vez han pensado en hacer la guerra. Ninguno de ellos sab\u00eda que ese 26 de marzo se cumpl\u00eda el tercer aniversario de la muerte de Tirofijo, y menos que se celebrar\u00eda con bombas y morteros que sepultaron a sus amigos. Eso les ha dolido y por ello algunos se est\u00e1n movilizando.<\/p>\n<p><strong>La guerra sigue firme<\/strong><\/p>\n<p>Los tacucos son un arma hechiza que al dispararla no tiene direcci\u00f3n y han dejado huellas en las paredes y techos de viviendas. Esos rastros son los que se reflejan en los dibujos de los peque\u00f1os ind\u00edgenas, aunque tambi\u00e9n es la angustia que han vivido cuando el Ej\u00e9rcito o la guerrilla han usado su escuela o su casa como la trinchera de cualquier cuartel militar.<\/p>\n<p>\u201cLa Fuerza P\u00fablica ha llegado a las planteles a ofrecerles a los ni\u00f1os galletas, bombones, plata, para que les ayuden a repartir esos volantes de recompensas. Hoy vemos muchas expresiones en los menores, que corresponden a los actores armados\u201d, recalca Miller Correa, gobernador Ind\u00edgena de Tacuey\u00f3.<\/p>\n<p>\u201cEn Caldono, Cauca, el 4 de marzo a las 3 de la tarde el Ej\u00e9rcito utiliz\u00f3 la infraestructura educativa del colegio de la vereda de Monterilla como escudo para defenderse de la guerrilla. Mientras tanto, las Farc sembraron bombas antipersonas a 50 metros del centro educativo de la vereda Betania, resguardo ind\u00edgena de la Aguada San Antonio en la misma jurisdicci\u00f3n\u201d, dice un fuerte pronunciamiento de las comunidades.<\/p>\n<p>Mauricio* es de Torib\u00edo y pertenece al Movimiento Juvenil Ind\u00edgena de la zona norte del Cauca. Tiene 18 a\u00f1os y lo primero que pregunta antes de responderme, es si debe decir su nombre. A \u00e9l la guerrilla le ofreci\u00f3 hacer parte de sus filas en 2005 y de tajo rechaz\u00f3 la propuesta. Tambi\u00e9n le prometieron plata para que diga d\u00f3nde est\u00e1n los campamentos de las Farc \u2014\u201ccomo si yo lo supiera\u201d, dice \u00e9l\u2014.<\/p>\n<p>El defensor del Pueblo del Cauca cuenta que hace algunos a\u00f1os, cuando habl\u00f3 con algunos jefes de las Farc en el Cauca, encontr\u00f3 a una ni\u00f1a de 13 a\u00f1os del municipio de Sotar\u00e1 en las filas guerrilleras: \u201cse incorpor\u00f3 al grupo armado, porque en su casa ten\u00eda el temor de que la fueran a castigar de una manera fuerte por haber perdido el a\u00f1o escolar. Esta situaci\u00f3n a\u00fan persiste y lo que uno puede pensar es que las Farc los est\u00e1n aceptando como gesto o comportamiento voluntario\u201d, dice el funcionario.<\/p>\n<p>Las familias piensan que todos ellos son hijos desobedientes o rebeldes ante la falta de dinero, que all\u00e1 es escaso; ante la presi\u00f3n militar que abunda o ante la violencia sicol\u00f3gica que desborda sus sentidos. Por eso, all\u00e1 en ese monte de verde brillante la violencia no distingue de raza, sexo o edad. All\u00e1 la guerra sigue poniendo armas en manos de ni\u00f1os y tiros en corazones de hombres que creyeron que disparando un arma aliviar\u00edan su tragedia, la angustia de vivir con hambre o el miedo de morir siendo un esclavo de esta guerra.<\/p>\n<p> * Nombres cambiados<\/p>\n<p><strong>Ind\u00edgenas, en medio del conflicto<\/strong><\/p>\n<p>De acuerdo con \u00e9l \u00faltimo informe presentado en 2010 por el Relator Especial sobre los derechos humanos y las libertades fundamentales de los ind\u00edgenas, profesor S. James Anaya, el conflicto armado interno que vive el pa\u00eds ha afectado de manera desproporcionada a las comunidades ind\u00edgenas, haci\u00e9ndolas v\u00edctimas de desplazamiento forzado y confinamientos, que amenazan su supervivencia f\u00edsica y cultural.<\/p>\n<p>\u201cLa localizaci\u00f3n estrat\u00e9gica de los territorios de los pueblos ind\u00edgenas, tanto para el desarrollo de la confrontaci\u00f3n armada como para las actividades del narcotr\u00e1fico, los hace particularmente vulnerables\u201d, explic\u00f3 Anaya en el documento.<\/p>\n<p>Seg\u00fan el relator, aunque hay un nivel importante de atenci\u00f3n de parte del Estado a los asuntos ind\u00edgenas, todav\u00eda existen grandes desaf\u00edos que debe enfrentar el Gobierno para cumplir con sus obligaciones de protecci\u00f3n y promoci\u00f3n efectiva de los derechos y libertades fundamentales de dichas comunidades.<\/p>\n<p><strong>\u00bfQui\u00e9nes son los nasas?<\/strong><\/p>\n<p>Los nasas o paeces son un pueblo ind\u00edgena que habita, en su mayor\u00eda, en los municipios de Torib\u00edo, P\u00e1ez, Tacuey\u00f3 y Caldono, Cauca.<\/p>\n<p>Los paeces se rigen por asambleas generales que eligen en cada resguardo o comunidad un cabildo, el cual tiene su respectivo gobernador. Sin embargo, la autoridad la ejercen escuchando principalmente a los mayores (personas m\u00e1s ancianas de la comunidad ,quienes tambi\u00e9n son gu\u00edas del pueblo).<\/p>\n<p>Cada cabildo pertenece a una Asociaci\u00f3n por zona, que es reconocida tambi\u00e9n como autoridad oficial. Estas Asociaciones pertenecen al Comit\u00e9 Regional Ind\u00edgena del Cauca (CRIC), aunque algunos cabildos prefieren comunicarse directamente con AICO.<\/p>\n<p>De las asociaciones hay cuatro que sobresalen por su nivel de organizaci\u00f3n, una de ellas es la Asociaci\u00f3n de Cabildos Ind\u00edgenas del Norte (ACIN), que agrupa a los nasas de municipios del norte del departamento como Torib\u00edo, Caloto y Jambal\u00f3.<\/p>\n<p><strong>Edinson Bola\u00f1os<\/strong><\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/www.elespectador.com\/impreso\/nacional\/articulo-266572-herencia-maldita\">http:\/\/www.elespectador.com\/impreso\/nacional\/articulo-266572-herencia-maldita<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Ni\u00f1os ind\u00edgenas del Cauca piden que no se los involucre m\u00e1s en el conflicto armado, luego del asesinato de cuatro menores en un campamento de las Farc. \u00a0<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[75],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/tejidohistorico.afrodescendientes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1773"}],"collection":[{"href":"https:\/\/tejidohistorico.afrodescendientes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/tejidohistorico.afrodescendientes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tejidohistorico.afrodescendientes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tejidohistorico.afrodescendientes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1773"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/tejidohistorico.afrodescendientes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1773\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/tejidohistorico.afrodescendientes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1773"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/tejidohistorico.afrodescendientes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1773"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/tejidohistorico.afrodescendientes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1773"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}