{"id":2248,"date":"2011-08-16T15:45:53","date_gmt":"2011-08-16T15:45:53","guid":{"rendered":"http:\/\/www2.nasaacin.org\/index.php\/2011\/08\/16\/el-gran-debate-de-la-agricultura-mundial\/"},"modified":"2011-08-16T15:45:53","modified_gmt":"2011-08-16T15:45:53","slug":"el-gran-debate-de-la-agricultura-mundial","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/tejidohistorico.afrodescendientes.com\/index.php\/2011\/08\/16\/el-gran-debate-de-la-agricultura-mundial\/","title":{"rendered":"El gran debate de la agricultura mundial"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: left;\">\u201cLa agricultura moderna, tal como hoy se practica en el mundo\u2026 est\u00e1 explotando excesivamente el suelo, nuestro recurso natural b\u00e1sico, y es insostenible porque hace un uso intensivo tanto de la energ\u00eda proveniente de los combustibles de origen f\u00f3sil como del capital, al mismo tiempo que b\u00e1sicamente no tiene en cuenta los efectos externos de su actividad\u201d, declar\u00f3 Hans Herren, copresidente del IAASTD.<\/p>\n<p>  <!--more-->  <\/p>\n<p>\u201cSi seguimos con las actuales tendencias en materia de producci\u00f3n de alimentos agotaremos nuestros recursos naturales y pondremos en peligro el futuro de nuestros hijos.\u201dLa agricultura es la actividad m\u00e1s importante de la humanidad, en t\u00e9rminos ecol\u00f3gicos al igual que econ\u00f3micos. Seg\u00fan algunos estimados, el 70% del agua que utilizamos va a cultivos y animales de finca, y la agricultura ocupa m\u00e1s espacio que cualquier otra actividad humana. Seg\u00fan la Organizaci\u00f3n de las Naciones Unidas para Agricultura y la Alimentaci\u00f3n (FAO), la agricultura emplea al menos la mitad de la fuerza trabajadora del planeta, por lo que debemos concluir que no hay ni habr\u00e1 ninguna actividad econ\u00f3mica que genere tantos empleos como el agro. Es por esto que entendemos que la agricultura debe estar en el centro de todo proyecto de cambio social revolucionario, no puede ser una nota al calce ni uno de muchos items de agenda.La agricultura es el factor m\u00e1s importante en el cambio clim\u00e1tico. Seg\u00fan la organizaci\u00f3n no gubernamental GRAIN: \u201cEl modelo de agricultura industrial que abastece al sistema alimentario mundial funciona esencialmente usando petr\u00f3leo para producir comida y, en el proceso, cantidades enormes de gases con efecto de invernadero. El uso de inmensas cantidades de fertilizantes qu\u00edmicos, la expansi\u00f3n de la industria de la carne, y la destrucci\u00f3n de las sabanas y bosques del mundo para producir mercanc\u00edas agr\u00edcolas son en conjunto responsables de por lo menos el 30% de las emisiones de los gases que causan el cambio clim\u00e1tico.<\/p>\n<p>Convertir los alimentos en mercanc\u00edas mundiales e industriales entra\u00f1a tambi\u00e9n una tremenda p\u00e9rdida de energ\u00eda f\u00f3sil al transportarlas por el mundo, procesarlas, almacenarlas, congelarlas y llevarlas adonde las consumen. Todos estos procesos contribuyen a la cuenta clim\u00e1tica. Al sumarlas, entendemos que el actual sistema alimentario podr\u00eda ser responsable de cerca de la mitad de las emisiones de los gases con efecto de invernadero.\u201d (1)<\/p>\n<p>Seg\u00fan \u201cCocinando el Planeta\u201d, un extenso documento conjunto de varias organizaciones europeas, incluyendo GRAIN y Veterinarios Sin Fronteras: \u201cCuando consideramos la dupla cambio clim\u00e1tico y sistema alimentario, en general pensamos en t\u00e9rminos de transporte de alimentos o, en alguna ocasi\u00f3n, a la deforestaci\u00f3n asociada a la agroganader\u00eda. Pero lo cierto es que pocas veces tomamos conciencia de que el manejo de los suelos agrarios, la utilizaci\u00f3n de fertilizantes sint\u00e9ticos, la fabricaci\u00f3n de piensos industriales, o la destrucci\u00f3n de los mercados locales de alimentos constituyen el n\u00facleo central de las emisiones planetarias de gases de efecto invernadero. Al mismo tiempo las industrias procesadoras y de distribuci\u00f3n de alimentos -que incluyen transporte, empaque, refrigeraci\u00f3n y comercializaci\u00f3n- son tambi\u00e9n grandes emisoras. Se calcula que el sistema agroalimentario llega a generar hasta un 50% de estas emisiones. El actual modelo de producci\u00f3n y consumo industrial de alimentos es un gran consumidor de energ\u00eda, que contribuye significativamente al calentamiento global, adem\u00e1s de profundizar la destrucci\u00f3n del medio ambiente y de las comunidades rurales. (2)<\/p>\n<p>Para entender el sistema agroalimentario industrial, los problemas que \u00e9ste causa y las alternativas que existen es necesario saber lo que fue la revoluci\u00f3n verde. En breves palabras, la revoluci\u00f3n verde fue la exportaci\u00f3n al tercer mundo del modelo industrializado y mecanizado de agricultura de Estados Unidos. Este proceso, que tom\u00f3 lugar a lo largo de la guerra fr\u00eda, fue impulsado y financiado por las fundaciones Rockefeller y Ford, el Banco Mundial, el gobierno de Estados Unidos y agencias de la ONU. Seg\u00fan Helena Paul et al: \u201cLa revoluci\u00f3n verde fue una transformaci\u00f3n de la pr\u00e1ctica agr\u00edcola desarrollada para el Sur por cient\u00edficos, gobiernos y agencias donantes del Norte. Esencialmente involucr\u00f3 el desarrollo de variedades de ciertos cultivos de mayor importancia- como trigo, arroz y ma\u00edz- que en respuesta a insumos aumentados producir\u00edan mayores rendimientos.\u201d (3) La revoluci\u00f3n verde fue uno de los emprendimientos no militares m\u00e1s grandes del siglo XX. En lo que se refiere a la utilizaci\u00f3n masiva de recursos humanos, peritaje cient\u00edfico de primera, y fondos p\u00fablicos, fue comparable con el Proyecto Manhattan y el programa espacial Apolo.<\/p>\n<p>Esta revoluci\u00f3n agr\u00edcola comenz\u00f3 en M\u00e9xico en la d\u00e9cada de 1940 con el Programa Agr\u00edcola de M\u00e9xico (PAM) de la Fundaci\u00f3n Rockefeller. Este programa desarroll\u00f3 variedades de trigo y ma\u00edz de alto rendimiento. Los resultados de este programa fueron espectaculares, las cosechas batieron todas las marcas, y estudiosos y acad\u00e9micos de toda Am\u00e9rica Latina fueron a M\u00e9xico a estudiar las t\u00e9cnicas desarrolladas por el programa. El PAM fue dirigido por el fitopat\u00f3logo J. George \u201cDutch\u201d Harrar, quien luego ser\u00eda presidente de la Fundaci\u00f3n Rockefeller y es recordado como el padre de la revoluci\u00f3n verde. Pero el personaje m\u00e1s destacado del programa lo fue el carism\u00e1tico y energ\u00e9tico agr\u00f3nomo Norman Borlaug, quien con el pasar de los a\u00f1os se convirti\u00f3 en la figura m\u00e1s visible y conocida de la revoluci\u00f3n verde. Borlaug, quien gan\u00f3 el Nobel de la Paz por sus labores, fue el relacionista p\u00fablico n\u00famero uno de la revoluci\u00f3n verde, viajando por el mundo entero predicando las virtudes de la nueva agricultura cient\u00edfica que \u00e9l propugnaba y solicitando el apoyo de los gobiernos del mundo hasta su muerte en 2009 a la edad de 95.<\/p>\n<p>En 1966 el programa fue transformado en el Centro para el Mejoramiento de Ma\u00edz y Trigo (CIMMYT), considerado la m\u00e1xima autoridad mundial en la investigaci\u00f3n y desarrollo de ambos cultivos. El CIMMYT, cuyo primer director fue Borlaug, fue el primero de m\u00e1s de una docena de Centros Internacionales de Investigaci\u00f3n Agr\u00edcola (IARC, en ingl\u00e9s) que fueron establecidos alrededor del mundo para emprender la revoluci\u00f3n verde. Estos centros, que usaron el CIMMYT como modelo, incluyen el Centro Internacional de la Papa en Per\u00fa y el Instituto Internacional de Investigaci\u00f3n del Arroz en Filipinas. En 1971 los financiadores de la revoluci\u00f3n verde establecieron un secretariado permanente, el Grupo Consultivo Internacional sobre Investigaci\u00f3n Agr\u00edcola (CGIAR), para coordinar las operaciones de los IARC.<\/p>\n<p>El periodista e historiador Mark Dowie dedic\u00f3 un cap\u00edtulo entero de su libro sobre las fundaciones estadounidenses a la revoluci\u00f3n verde. Dice Dowie: \u201cLa masiva reestructuraci\u00f3n global de la agricultura conocida como la revoluci\u00f3n verde es quiz\u00e1s el emprendimiento internacional m\u00e1s ambicioso de la filantrop\u00eda estadounidense\u2026 El programa fue vasto, t\u00e9cnicamente complejo y en muchos modos verdaderamente revolucionario. Sin embargo su meta fue simple: alimentar el mundo. La estrategia\u2026 fue bastante predecible: transferir tecnolog\u00edas agr\u00edcolas cient\u00edficas occidentales a paises \u2018subdesarrollados\u2019, aumentando as\u00ed rendimientos mundiales de cultivos alimentarios b\u00e1sicos y poniendo fin al hambre.\u201d \u201cLa historia de este masivo emprendimiento es un valioso estudio de caso de un esfuerzo filantr\u00f3pico sincero y de largo plazo para resolver un problema complejo y aparentemente insoluble sin atender las razones fundamentales de su existencia.\u201d (4)<\/p>\n<p>Las \u00faltimas palabras de esta cita son de m\u00e1xima importancia. La revoluci\u00f3n verde no atendi\u00f3 las causas de la pobreza y el hambre. En varias ocasiones sus administradores y cient\u00edficos lo admitieron abiertamente. La idea de que se puede erradicar el hambre con simplemente aumentar la productividad agr\u00edcola sin atender asuntos de \u00edndole social, pol\u00edtica y econ\u00f3mica fue uno de varios mitos de la revoluci\u00f3n verde.<\/p>\n<p>En las palabras del especialista en desarrollo rural Peter Rosset: \u201cEl mito de la revoluci\u00f3n verde va algo as\u00ed: las semillas milagrosas de la revoluci\u00f3n verde aumentan rendimientos de granos y por lo tanto son claves para poner fin al hambre en el mundo. Rendimientos elevados significan m\u00e1s ingreso para los agricultores pobres, ayud\u00e1ndoles a subir de la pobreza, y m\u00e1s alimento significa menos hambre. Encargarse de las causas en la ra\u00edz de la pobreza que contribuyen al hambre toma mucho tiempo y la gente sufre hambre ahora. As\u00ed que debemos hacer lo que podemos, aumentar la producci\u00f3n.\u201d(5)<\/p>\n<p>La revoluci\u00f3n verde fracas\u00f3. Hoy d\u00eda hay tanta o m\u00e1s gente hambrienta en el mundo que cuando \u00e9sta comenz\u00f3. Si se tiene en cuenta la vasta cantidad de recursos que \u00e9sta gast\u00f3, entonces hay que concluir que fue uno de los fracasos m\u00e1s grandes del siglo XX. Y sin embargo, hasta el d\u00eda de hoy los protagonistas y portavoces de este emprendimiento dicen y repiten de manera obcecada que fue todo un \u00e9xito, que fue uno de los esfuerzos humanitarios m\u00e1s nobles y exitosos de todos los tiempos. En vista de la persistencia de este discurso triunfalista que no guarda relaci\u00f3n alguna con la realidad, no exageramos al afirmar que la revoluci\u00f3n verde fue uno de los mayores fracasos de intelecto y uno de los m\u00e1s grandes enga\u00f1os del siglo pasado.<\/p>\n<p>Seg\u00fan Pat Mooney y Cary Fowler, ambos ganadores del Nobel Alternativo en 1985, la revoluci\u00f3n verde fracas\u00f3 \u201cporque el problema no era simplemente uno de demasiado de poco alimento y no pod\u00eda ser resuelto simplemente produciendo m\u00e1s. El problema era y es uno de mala distribuci\u00f3n y en \u00faltima instancia una falta de poder y oportunidad entre los hambrientos en pa\u00edses del tercer mundo para participar en el proceso de producci\u00f3n y consumo de alimentos.\u201d(6)<\/p>\n<p>\u201cUna de las mayores debilidades de la revoluci\u00f3n verde fue su estrecho enfoque en la semilla\u201d, plantean Helena Paul et al. \u201cNo pudo ver la finca como un sistema complejo, donde la semilla es s\u00f3lo un elemento que contribuye a la productividad total. Como resultado, \u00e1reas enteras de investigaci\u00f3n sobre fertilidad de suelos, cultivos mixtos, manejo de agua y otras pr\u00e1cticas sustentables, que posiblemente podr\u00edan duplicar los rendimientos, fueron pasadas por alto a medida que los cient\u00edficos se enfocaban en encontrar la combinaci\u00f3n gen\u00e9tica perfecta, un enfoque con grandes limitaciones.\u201d (7)<\/p>\n<p>Las cr\u00edticas a la revoluci\u00f3n verde no son nada nuevo ni novedoso. A principios de la d\u00e9cada de los 60, Rachel Carson y Murray Bookchin estaban advirtiendo de los peligros a la salud humana y el ambiente de uno de los mayores pilares de la revoluci\u00f3n verde: los pesticidas. En la siguiente d\u00e9cada los activistas estadounidenses Frances Moore Lapp\u00e9 y Joseph Collins fundaron la organizaci\u00f3n no gubernamental Institute for Food and Development Policy, conocida com\u00fanmente como Food First, la cual se ha dedicado a producir materiales educativos acerca del hambre, como art\u00edculos y libros, con una visi\u00f3n expl\u00edcitamente cr\u00edtica hacia la revoluci\u00f3n verde y las pol\u00edticas neoliberales. En 1977 Lapp\u00e9 y Collins, con la colaboraci\u00f3n de Cary Fowler, escribieron \u201cFood First: Beyond The Myth of Scarcity\u201d (publicado en espa\u00f1ol por la editorial Siglo XXI bajo el t\u00edtulo \u201cComer Es Primero: M\u00e1s All\u00e1 del Mito de la Escasez\u201d). Este importante libro fue de los primeros en hacer una atrevida cr\u00edtica frontal a todos y cada uno de los supuestos de la revoluci\u00f3n verde, en especial el c\u00e1lculo Malthusiano de sobrepoblaci\u00f3n y escasez. En 1981 Food First public\u00f3 \u201cCircle of Poison\u201d, un libro acerca de los peligros de los pesticidas que llev\u00f3 a la creaci\u00f3n del Pesticide Action Network (Red de Acci\u00f3n sobre Plaguicidas), una red global que hoy est\u00e1 compuesta de m\u00e1s de 600 organizaciones no gubernamentales, instituciones e individuos en 90 pa\u00edses.<\/p>\n<p>A lo largo de las d\u00e9cadas de los 80 y 90 se sumaron nuevas voces a las cr\u00edticas a la revoluci\u00f3n verde, quienes proponen lo que ha llegado a llamarse agricultura org\u00e1nica, o ecol\u00f3gica. La Federaci\u00f3n Internacional de Movimientos de Agricultura Org\u00e1nica (IFOAM), define esta agricultura de la siguiente manera: \u201cLa agricultura org\u00e1nica es un sistema de producci\u00f3n que sustenta la salud de los suelos, ecosistemas y la gente. Se sirve de procesos ecol\u00f3gicos, la biodiversidad y ciclos adaptados a condiciones locales, y no en el uso de insumos con efectos adversos. La agricultura org\u00e1nica combina tradici\u00f3n, innovaci\u00f3n y ciencia para beneficiar el ambiente compartido y promover relaciones justas y una buena calidad de vida para todos los involucrados.\u201d (8)<\/p>\n<p>Entre los referentes m\u00e1s importantes en la cr\u00edtica a la agricultura de revoluci\u00f3n verde y el apoyo a la agricultura ecol\u00f3gica cabe mencionar tambi\u00e9n a las investigaciones pioneras realizadas por Fowler y Mooney (Mooney luego fund\u00f3 la organizaci\u00f3n Grupo ETC); el trabajo educativo de la organizaci\u00f3n internacional GRAIN; el agroec\u00f3logo chileno Miguel Altieri; el cient\u00edfico cubano Fernando Funes; la profesora puertorrique\u00f1a Ivette Perfecto; la ecofeminista india Vandana Shiva; y un n\u00famero creciente de organizaciones de peque\u00f1os agricultores del Sur y el Norte, agrupados bajo la red mundial V\u00eda Campesina.<\/p>\n<p>Pero los art\u00edfices de la revoluci\u00f3n verde, vi\u00e9ndose bajo ataque, no soltaron prenda y retaron a los cr\u00edticos en debate en cada oportunidad que tuvieron. Argumentaron que la agricultura org\u00e1nica no es m\u00e1s que un ideal rom\u00e1ntico que nunca tendr\u00e1 los rendimientos necesarios para alimentar un mundo hambriento que urgentemente necesita propuestas pr\u00e1cticas. Borlaug lanz\u00f3 ataques particularmente vehementes y ac\u00e9rbicos a los proponentes de la producci\u00f3n org\u00e1nica. Dijo al New York Times que algunos ambientalistas \u201cson elitistas. Nunca han experimentado la sensaci\u00f3n f\u00edsica del hambre. Hacen su cabildeo desde c\u00f3modas oficinas en Washington o Bruselas. Si vivieran s\u00f3lo un mes entre la miseria del mundo en v\u00edas de desarrollo, como yo lo he hecho por 50 a\u00f1os, estar\u00edan pidiendo a gritos tractores y canales de irrigaci\u00f3n y estar\u00edan escandalizados por elitistas de moda que est\u00e1n tratando de negarles esas cosas.\u201d (9)<\/p>\n<p>El debate continu\u00f3 tras el comienzo de un nuevo siglo, y en 2002 la ONU y el Banco Mundial anunciaron que convocar\u00edan un cuerpo investigativo de alto nivel que realizar\u00eda una minuciosa evaluaci\u00f3n de la ciencia y tecnolog\u00eda agr\u00edcolas, la cual adjudicar\u00eda la controversia revoluci\u00f3n verde vs. org\u00e1nico de una vez y por todas. El informe final de este esfuerzo, titulado Evaluaci\u00f3n Internacional del Conocimiento Agr\u00edcola, Ciencia y Tecnolog\u00eda para el Desarrollo (IAASTD), es com\u00fanmente conocido por su nombre corto: la Evaluaci\u00f3n Agr\u00edcola, y fue publicado en 2008.<\/p>\n<p>Este informe es el resultado de un estudio concienzudo, basado estrictamente en evidencias, que se propuso encontrarle respuesta a la pregunta: \u201c\u00bfQu\u00e9 debemos hacer para conquistar la pobreza y el hambre, lograr desarrollo sustentable y equitativo, y sostener una agricultura productiva y resistente frente a las crisis ambientales?\u201d Se propone nada menos que determinar la agenda de la agricultura mundial para los pr\u00f3ximos 50 a\u00f1os.<\/p>\n<p>\u201cA la Evaluaci\u00f3n se le asign\u00f3 la ambiciosa tarea de contestar la pregunta central de c\u00f3mo la agricultura en el a\u00f1o 2050 contribuir\u00e1 a una humanidad bien alimentada y saludable a pesar de los retos de vasta degradaci\u00f3n ambiental, crecimiento poblacional y cambio clim\u00e1tico, y que lo haga de modo que el potencial para producir alimento no se haya perdido debido a c\u00f3mo hacemos agricultura\u201d, dice Jack Heinemann, profesor de gen\u00e9tica y biolog\u00eda molecular de Nueva Zelanda. \u201cLa manera como hacemos agricultura ahora fracasar\u00e1 en hacernos llegar a esta meta. C\u00f3mo deber\u00edamos hacer agricultura no era una pregunta f\u00e1cil de contestar.\u201d (10) Esta exhaustiva evaluaci\u00f3n es a la agricultura mundial lo que el Panel Intergubernamental sobre Cambio Clim\u00e1tico (IPCC) es al clima. La similitud entre ambos emprendimientos es m\u00e1s que casual. El director del IAASTD fue Robert Watson, quien presidi\u00f3 el IPCC de 1997 a 2002.<\/p>\n<p>El IAASTD fue redactado por sobre 400 expertos -de agencias internacionales, la comunidad cient\u00edfica, organizaciones no gubernamentales y la empresa privada- que recopilaron datos e informaciones de miles de otros colegas de todas partes del mundo, y fue sometido a dos procesos independientes de revisi\u00f3n por los pares. La evaluaci\u00f3n fue financiada por organismos intergubernamentales como el Banco Mundial, el Programa Ambiental de las Naciones Unidas, la UNESCO y la FAO.<\/p>\n<p>El proceso de realizar el informe fue uno sin precedentes pues los gobiernos, instituciones de investigaci\u00f3n, la industria y la sociedad civil todos compartieron igual responsabilidad por su dise\u00f1o y redacci\u00f3n. \u201cEl \u00e9xito de este experimento da apoyo al valor de la participaci\u00f3n de la sociedad civil como socios en condici\u00f3n de igualdad en procesos intergubernamentales y futuras evaluaciones internacionales\u201d, seg\u00fan Lim Li Ching, cient\u00edfica del programa de bioseguridad de la Red del Tercer Mundo y uno de los principales autores del IAASTD (11).<\/p>\n<p>En resumidas cuentas, el informe concluye que el modelo dominante de agricultura moderna est\u00e1 devorando el patrimonio del planeta y poniendo en peligro el futuro de la humanidad. \u201cLa agricultura moderna, tal como hoy se practica en el mundo\u2026 est\u00e1 explotando excesivamente el suelo, nuestro recurso natural b\u00e1sico, y es insostenible porque hace un uso intensivo tanto de la energ\u00eda proveniente de los combustibles de origen f\u00f3sil como del capital, al mismo tiempo que b\u00e1sicamente no tiene en cuenta los efectos externos de su actividad\u201d, declar\u00f3 Hans Herren, co-presidente del IAASTD. \u201cSi seguimos con las actuales tendencias en materia de producci\u00f3n de alimentos agotaremos nuestros recursos naturales y pondremos en peligro el futuro de nuestros ni\u00f1os.\u201d<\/p>\n<p>Al ser publicado el informe en una actividad en Johannesburgo, Robert Watson declar\u00f3 categ\u00f3ricamente que mantener el estatus quo en la agricultura no es una opci\u00f3n. \u201cNuestro cometido era el de analizar no s\u00f3lo la producci\u00f3n de alimentos aisladamente sino tambi\u00e9n en relaci\u00f3n al hambre, la pobreza, el ambiente y la equidad en relaci\u00f3n\u201d, explica Herren. \u201cDe modo que nos propusimos estudiar de qu\u00e9 modo la sabidur\u00eda agr\u00edcola acumulada de la humanidad \u2013conocimientos, ciencia y tecnolog\u00eda- nos ha conducido durante el \u00faltimo medio siglo a la actual situaci\u00f3n. Tambi\u00e9n deb\u00edamos sugerir opciones para enfrentar los conocidos desaf\u00edos de c\u00f3mo alimentarnos de un modo sostenible tanto social como ambientalmente en los pr\u00f3ximos 50 a\u00f1os. Hemos llegado a la conclusi\u00f3n de que sin cambios radicales en el modo en el que el mundo produce sus alimentos el planeta sufrir\u00e1 da\u00f1os duraderos.\u201d (12)<\/p>\n<p>La Evaluaci\u00f3n Agr\u00edcola \u201cenfatiza la importancia de enfoques localmente basados y agroecol\u00f3gicos a la agricultura\u201d, comenta Eric Holt-Gim\u00e9nez, director ejecutivo de Food First. \u201cLas ventajas claves de este modo de agricultura- aparte de su bajo impacto ambiental- son que provee alimento al igual que empleo a los pobres del mundo, adem\u00e1s de un excedente para el mercado. Calculando libras por acre estas peque\u00f1as granjas familiares han demostrado ser m\u00e1s productivas que fincas industriales a gran escala. Y usan menos petr\u00f3leo, especialmente si la comida es comerciada localmente o sub-regionalmente. Estas alternativas, que est\u00e1n creciendo por todo el mundo, son como peque\u00f1as islas de sustentabilidad en mares que cada vez son m\u00e1s peligrosos en lo econ\u00f3mico y lo ecol\u00f3gico. A medida que la agricultura industrializada y los reg\u00edmenes de libre comercio vayan fall\u00e1ndonos, estos enfoques ser\u00e1n las claves para brindar resiliencia a un sistema mundial de alimentos disfuncional\u201d. (13)<\/p>\n<p>\u201cEl informe IAASTD pide una redirecci\u00f3n sistem\u00e1tica de la inversi\u00f3n, financiamiento, investigaci\u00f3n y enfoque de pol\u00edtica p\u00fablica hacia las necesidades de los peque\u00f1os agricultores\u201d, dice Lim Li Ching. \u201cEsto involucra el crear espacio para diversas voces y perspectivas, particularmente aquellas que han sido marginalizadas en el pasado, incluyendo los peque\u00f1os agricultores y las mujeres. El informe IAASTD dice que se necesita un mayor \u00e9nfasis en salvaguardar los recursos naturales y pr\u00e1cticas agroecol\u00f3gicas, al igual que en utilizar la amplia gama de conocimiento tradicional que mantienen las comunidades locales y agricultores, que pueden funcionar en asociaci\u00f3n con la ciencia y tecnolog\u00eda formales. La agricultura sustentable que es basada en la biodiversidad, incluyendo la agroecolog\u00eda y la agricultura org\u00e1nica, es beneficiosa para los agricultores pobres, y necesita obtener el apoyo de marcos apropiados de pol\u00edtica p\u00fablica y regulaci\u00f3n. (14)<\/p>\n<p>\u201cEl informe refleja un creciente consenso entre la comunidad cient\u00edfica global y la mayor\u00eda de los gobiernos de que el viejo paradigma de agricultura industrial, intensiva en energ\u00eda y t\u00f3xica es un concepto del pasado\u201d, dice una declaraci\u00f3n conjunta de varias organizaciones de sociedad civil, incluyendo IFOAM, la Red de Acci\u00f3n sobre Plaguicidas y Greenpeace. \u201cEl mensaje clave del informe es que los agricultores de peque\u00f1a escala y los m\u00e9todos agroecol\u00f3gicos proveen el mejor camino hacia adelante para evitar la corriente crisis de alimentos y satisfacer las necesidades de las comunidades locales. Por primera vez una evaluaci\u00f3n global independiente reconoce que la agricultura tiene una diversidad de funciones ambientales y sociales y que las naciones y los pueblos tienen el derecho a democr\u00e1ticamente determinar las mejores pol\u00edticas alimentarias y agr\u00edcolas. (15)<\/p>\n<p>Hablamos de la revoluci\u00f3n verde en tiempo pasado porque desde la d\u00e9cada de 1990 hemos estado presenciando lo que podr\u00edamos clasificar como una segunda revoluci\u00f3n verde. Es importante distinguir las similitudes y diferencias entre ambas. La primera revoluci\u00f3n verde se fundament\u00f3 sobre semillas convencionales h\u00edbridas distribuidas libre de costo, mientras que la nueva revoluci\u00f3n verde se sirve de semillas transg\u00e9nicas patentadas. La primera fue llevada a cabo por instituciones del sector p\u00fablico y fundaciones filantr\u00f3picas, mientras que la segunda es obra de corporaciones transnacionales motivadas solamente por el lucro. La l\u00edder de estas corporaciones es la estadounidense Monsanto, actualmente la compa\u00f1\u00eda de semillas m\u00e1s grande del mundo, que tiene alrededor del 90% del mercado mundial de semilla transg\u00e9nica; y est\u00e1n adem\u00e1s un peque\u00f1o pu\u00f1ado de competidores: las estadounidenses Dow Agroscience y Dupont-Pioneer, y las europeas Bayer Cropscience y Syngenta. A esto hay que a\u00f1adir la llegada de un nuevo actor en la escena: la Fundaci\u00f3n Bill y Melinda Gates, la cual est\u00e1 canalizando grandes sumas de dinero a la agricultura en el Sur, especialmente en el continente africano.<\/p>\n<p>La nueva revoluci\u00f3n verde no surge en oposici\u00f3n a la primera. Al contrario, pretende complementarla y adelantarla. Sus art\u00edfices y portavoces aceptan el mito del \u00e9xito de la primera revoluci\u00f3n verde, y las instituciones de ambas revoluciones agr\u00edcolas a menudo trabajan en conjunto. El m\u00e1s destacado ejemplo de esta cooperaci\u00f3n es la Alianza por una Revoluci\u00f3n Verde en \u00c1frica (AGRA), la cual surge de una colaboraci\u00f3n entre las fundaciones Gates y Rockefeller. Las instituciones de la primera revoluci\u00f3n verde a\u00fan existen y contin\u00faan haciendo su labor, pero hoy con menos \u00edmpetu que en el siglo pasado. Hoy d\u00eda el CGIAR y sus centros de investigaci\u00f3n agr\u00edcola sufren una crisis de financiamiento, al igual que las dem\u00e1s instituciones del sector p\u00fablico en estos tiempos de neoliberalismo. En respuesta, est\u00e1n estableciendo alianzas p\u00fablico privadas con corporaciones de biotecnolog\u00eda. Estos arreglos no est\u00e1n exentos de controversia, pues implican entre otras cosas el patentamiento de colecciones de semilla y el abandono de la investigaci\u00f3n y desarrollo de semillas convencionales en favor de las transg\u00e9nicas.<\/p>\n<p>El gran debate sobre la agricultura contin\u00faa. Los aliados de la revoluci\u00f3n verde siguen polemizando en la academia y los medios noticiosos a favor de \u00e9sta y en pro de las nuevas biotecnolog\u00edas transg\u00e9nicas, que son vistas como la continuaci\u00f3n l\u00f3gica de la agricultura industrializada. Est\u00e1n empe\u00f1ados en condenar los importantes hallazgos de la Evaluaci\u00f3n Agr\u00edcola al silencio y al olvido. Tan recientemente como en julio de 2011 el blog de la prestigiosa revista Scientific American public\u00f3 un art\u00edculo que ataca la agricultura ecol\u00f3gica con viejos argumentos e ignorando el IAASTD y numerosas otras referencias valiosas que apuntan a la necesidad y viabilidad pr\u00e1ctica de una nueva agricultura ecol\u00f3gica (16).<\/p>\n<p>En conclusi\u00f3n, no hay actividad humana tan importante como la agricultura. Por lo tanto, los esfuerzos por la protecci\u00f3n ambiental- en especial contrarrestar el cambio clim\u00e1tico- y los movimientos alternativos que procuran transformar las relaciones sociales y econ\u00f3micas tienen que otorgarle m\u00e1xima importancia. La evidencia muestra abundantemente que el modelo actual de agricultura industrializada est\u00e1 literalmente poniendo en peligro el planeta entero y lejos de ayudar a combatir el hambre ha hecho lo contrario. Y por otro lado existen alternativas ecol\u00f3gicas viables y pr\u00e1cticas para enfrentar con \u00e9xito los retos gemelos del ambiente y de alimentar el mundo.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Carmelo Ruiz Marrero<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/agrovida.wordpress.com\/bibliotecas-agroecologicas\/el-gran-debate-de-la-agricultura-mundial\/\">El gran debate de la agricultura&nbsp;mundial<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cLa agricultura moderna, tal como hoy se practica en el mundo\u2026 est\u00e1 explotando excesivamente el suelo, nuestro recurso natural b\u00e1sico, y es insostenible porque hace un uso intensivo tanto de la energ\u00eda [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[75],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/tejidohistorico.afrodescendientes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2248"}],"collection":[{"href":"https:\/\/tejidohistorico.afrodescendientes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/tejidohistorico.afrodescendientes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tejidohistorico.afrodescendientes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tejidohistorico.afrodescendientes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2248"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/tejidohistorico.afrodescendientes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2248\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/tejidohistorico.afrodescendientes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2248"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/tejidohistorico.afrodescendientes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2248"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/tejidohistorico.afrodescendientes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2248"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}