{"id":2540,"date":"2011-10-05T14:06:58","date_gmt":"2011-10-05T14:06:58","guid":{"rendered":"http:\/\/www2.nasaacin.org\/index.php\/2011\/10\/05\/colombia-la-hora-de-la-justicia\/"},"modified":"2011-10-05T14:06:58","modified_gmt":"2011-10-05T14:06:58","slug":"colombia-la-hora-de-la-justicia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/tejidohistorico.afrodescendientes.com\/index.php\/2011\/10\/05\/colombia-la-hora-de-la-justicia\/","title":{"rendered":"Colombia: La hora de la justicia"},"content":{"rendered":"<p>Desde hace cierto tiempo, cada d\u00eda que pasa sume a los colombianos en la perplejidad de todo lo que alcanz\u00f3 a hacer un r\u00e9gimen que ya no tenemos adjetivos para calificar.<\/p>\n<p>  <!--more-->  <\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Qu\u00e9 agradable es visitar Ecuador y sentir que en los \u00faltimos meses se est\u00e1n borrando las heridas y se est\u00e1n reconstruyendo los lazos que un gobierno colombiano irresponsable y pendenciero hab\u00eda roto, llevando a las dos naciones al peor momento de sus relaciones en doscientos a\u00f1os.<\/p>\n<p>Qu\u00e9 alarmante, al mismo tiempo, comprobar que la amistad entre los pa\u00edses, la armon\u00eda de sus pobladores, la suerte de millones de destinos humildes que dependen de esa amistad y de ese equilibrio, pueden ser puestos en peligro por el poder acumulado en manos indignas.<\/p>\n<p>Desde hace cierto tiempo, cada d\u00eda que pasa sume a los colombianos en la perplejidad de todo lo que alcanz\u00f3 a hacer un r\u00e9gimen que ya no tenemos adjetivos para calificar. Hablaban de la patria todo el d\u00eda, se pon\u00edan la mano en el pecho con gesto oper\u00e1tico para cantar el himno, se ofrec\u00edan como la encarnaci\u00f3n de las m\u00e1s altas virtudes, y autorizaban d\u00eda a d\u00eda con su negligencia, a no ser que fuera con su voluntad, atropellos y profanaciones.<\/p>\n<p>Cada d\u00eda cae alguien del s\u00e9quito, y la luz del conocimiento y el martillo de la justicia cada vez parecen ascender m\u00e1s por la pir\u00e1mide de ese poder inescrupuloso que parec\u00eda degradar lo que tocaba.<\/p>\n<p>A quienes hemos mirado con dolor y alarma el modo como la vieja dirigencia colombiana manej\u00f3 al pa\u00eds durante siglos, excluyendo, postergando, negando los derechos y la dignidad a incontables ciudadanos, casi empieza a parecernos civilizada esa dirigencia al lado de lo que ahora nos revelan de la historia reciente los medios de comunicaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Es como si esa vieja dirigencia s\u00f3lo hubiera sido capaz de ceder un instante el poder a quienes demostraran que las cosas pod\u00edan hacerse peor. Para qu\u00e9 repetir los esc\u00e1ndalos del Ministerio de Agricultura, los horrores en el manejo de las centrales de inteligencia, los esc\u00e1ndalos de la salud, las sombras que rodearon las campa\u00f1as de la reelecci\u00f3n, la ineptitud en la conducci\u00f3n de las obras p\u00fablicas, los ojos cerrados ante los abusos del sistema notarial, el modo como poderes oscuros parecen haber avanzado al amparo de funcionarios e instituciones.<\/p>\n<p>Todo deja un sabor amargo y triste: no parecen posibles la vastedad de las irregularidades ni los trucos secretos que se mov\u00edan bajo la soflama de los discursos patri\u00f3ticos y en medio del triunfalismo parcial de las estrategias de seguridad.<\/p>\n<p>Hay quien dice que la fingida lucha de los paramilitares contra el poder criminal de las guerrillas era en realidad la guerra de una mafia contra otra. De todos modos, de los 177.000 muertos que seg\u00fan nos dicen ha producido este conflicto que el anterior gobierno negaba, buena parte no fue de muertos en combate sino de masacrados con alevos\u00eda por bandas armadas contra ciudadanos inermes. Y muchos agentes del Estado cayeron en la trampa de creer que ali\u00e1ndose con uno de los bandos se contribu\u00eda a salvar al pa\u00eds, cuando en realidad era una guerra para apoderarse de territorios, o para despejar rutas de la droga, expulsando campesinos y arrebatando tierras.<\/p>\n<p>Para alivio de muchos, el nuevo gobierno, que sin duda representa a la vieja aristocracia y a su intenci\u00f3n de restaurar el tradicional poder republicano, no s\u00f3lo no est\u00e1 estorbando la acci\u00f3n de la justicia, sino que parece consciente de que Colombia no sobrevivir\u00e1 como pa\u00eds si no emprende un esfuerzo de rectificaci\u00f3n de sus viejas costumbres.<\/p>\n<p>No bastan la devoluci\u00f3n de la tierra a los campesinos, la reparaci\u00f3n de las v\u00edctimas, la reconstrucci\u00f3n de la infraestructura que un gobierno de ocho a\u00f1os descuid\u00f3 y que el primer invierno vino a desbaratar como puente de naipes. No basta el esfuerzo diplom\u00e1tico de reconstrucci\u00f3n de los lazos rotos con las naciones vecinas. El pa\u00eds sigue hundido en la barbarie, millones de j\u00f3venes expuestos al poder corruptor de las mafias, sin oportunidades econ\u00f3micas y sociales, sin el amparo dignificador de la cultura.<\/p>\n<p>Si la vieja dirigencia a la que representa el actual presidente de la Rep\u00fablica quiere merecer su lugar en la historia y su derecho a seguir siendo orientadora de la naci\u00f3n, tiene que ser capaz de emprender seriamente las tareas econ\u00f3micas, sociales, culturales, cient\u00edficas y t\u00e9cnicas que pongan a nuestro pa\u00eds en el siglo XXI y le abran horizontes a la comunidad que trabaja, que crea y que respeta los valores profundos de la civilizaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Ya no es hora de cambios cosm\u00e9ticos y de iniciativas formales. Nuestro destino no lo cambiar\u00e1n decretos ni discursos, sino ochenta millones de brazos construyendo un pa\u00eds que sea de todos. Y a veces pareciera que el presidente Santos entiende esa verdad, una verdad que hace mucho se repite, pero que nadie de su casta, d\u00e9cada tras d\u00e9cada, quiso o\u00edr.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong><span style=\"font-family: Georgia; font-size: 85%;\" lang=\"ES-TRAD\">William Ospina<\/span><\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Desde hace cierto tiempo, cada d\u00eda que pasa sume a los colombianos en la perplejidad de todo lo que alcanz\u00f3 a hacer un r\u00e9gimen que ya no tenemos adjetivos para calificar.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[75],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/tejidohistorico.afrodescendientes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2540"}],"collection":[{"href":"https:\/\/tejidohistorico.afrodescendientes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/tejidohistorico.afrodescendientes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tejidohistorico.afrodescendientes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tejidohistorico.afrodescendientes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2540"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/tejidohistorico.afrodescendientes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2540\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/tejidohistorico.afrodescendientes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2540"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/tejidohistorico.afrodescendientes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2540"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/tejidohistorico.afrodescendientes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2540"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}