{"id":2860,"date":"2011-11-18T14:16:23","date_gmt":"2011-11-18T14:16:23","guid":{"rendered":"http:\/\/www2.nasaacin.org\/index.php\/2011\/11\/18\/argentina-campesino-del-mocase-asesinado-por-parapoliciales\/"},"modified":"2011-11-18T14:16:23","modified_gmt":"2011-11-18T14:16:23","slug":"argentina-campesino-del-mocase-asesinado-por-parapoliciales","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/tejidohistorico.afrodescendientes.com\/index.php\/2011\/11\/18\/argentina-campesino-del-mocase-asesinado-por-parapoliciales\/","title":{"rendered":"Argentina: campesino del MOCASE asesinado por parapoliciales"},"content":{"rendered":"<p> \tCristian Ferreyra, 22 a\u00f1os, muri\u00f3 desangrado tras recibir un escopetazo en la pierna disparado por Javier Ju\u00e1rez, uno de los matones a sueldo de los sojeros de Santiago del Estero.<\/p>\n<p>  <!--more-->  <\/p>\n<p> \t\u00a0<\/p>\n<p> \t\u00a0<\/p>\n<h2> \t<a class=\"titreArticle\" href=\"http:\/\/ateaysublevada.over-blog.es\/article-santiago-del-estero-narco-soja-campesino-del-mocase-asesinado-por-parapoliciales-89016668.html\" title=\"Santiago del Estero: Narco soja: campesino del MOCASE asesinado por parapoliciales\">Santiago del Estero: Narco soja: campesino del MOCASE asesinado por parapoliciales <\/a><\/h2>\n<\/p>\n<p> \tCristian Ferreyra, 22 a\u00f1os, muri\u00f3 desangrado tras recibir un escopetazo en la pierna disparado por Javier Ju\u00e1rez, uno de los matones a sueldo de los sojeros de Santiago del Estero. Cristian estaba en su casa del paraje San Antonio con dos de sus compa\u00f1eros del MOCASE-V\u00eda Campesina, esperando\u00a0 hacer una asamblea all\u00ed mismo en la que la comunidad deb\u00eda debatir c\u00f3mo defenderse del avance de topadoras, sojeros, pol\u00edticos y parapoliciales, que tienen pr\u00e1cticamente sitiada a la comunidad de 25 familias que viven en 2.000 hect\u00e1reas e integran el Movimiento Campesino de Santiago del Estero.<\/p>\n<p> \tAll\u00ed llegaron Javier y Arturo Ju\u00e1rez, definidos por el MOCASE como &ldquo;mercenarios contratados por el terrateniente Jos\u00e9 Ciccioli&rdquo;.\u00a0 Result\u00f3 herido Dar\u00edo Godoy, tambi\u00e9n integrante del MOCASE, y un tercer campesino fue gravemente golpeado. El MOCASE convoc\u00f3 hoy a las 9 de la ma\u00f1ana a una marcha en el centro de Santiago, y a las 11 de la ma\u00f1ana una en el Obelisco de Buenos Aires.<\/p>\n<p> \t<span style=\"font-size:12pt\"><a href=\"http:\/\/lavaca.org\/notas\/la-peste-soja-viaje-al-corazon-del-mocase\/\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\" target=\"_blank\">La peste soja: viaje al coraz\u00f3n del MOCASE<br \/> \t(publicada en Mu)<\/a><\/span><\/p>\n<p> \t<strong>Terratenientes + gobierno<\/strong><\/p>\n<p> \tEn di\u00e1logo con lavaca desde Santiago del Estero, Carlos Orellana, vecino de Cristian e integrante del MOCASE explic\u00f3: &ldquo;Estamos defendiendo el lugar donde vivimos. Viene gente de los empresarios, matones, y ahora est\u00e1n contratando tambi\u00e9n a campesinos que se prestan para que haya estas cosas que ocurren: muertes, violaciones. Nos tenemos que organizar para que haya justicia.\u00a0 Es nuestra tierra ancestral. El gobierno est\u00e1 con este capitalismo, con los terratenientes&rdquo;.\u00a0 Orellana se refiere al gobierno provincial del radical\u00a0 kirchnerista Gerardo Zamora, y al nacional. &ldquo;No nos respetan, por eso nos hacen la guerra, para quedarse con la tierra y destruirla&rdquo;.<\/p>\n<p> \tLa comunidad San Antonio est\u00e1 a 60 kil\u00f3metros de Monte Quemado, y forma parte de la Central Campesina Copo Alberdi (CCCOPAL) donde est\u00e1 tambi\u00e9n el pueblo ind\u00edgena Lule Vilela. Son 816 familias que se autoabastecen y cr\u00edan ganado en un territorio de 75.000 hect\u00e1reas pretendido por gobierno y terratenientes para ampliar el desierto sojero.<\/p>\n<p> \t<strong>Guerra declarada, 1 a\u00f1o despu\u00e9s<\/strong><\/p>\n<p> \tEn agosto Jos\u00e9 Cuellar &ndash;cu\u00f1ado de Cristian- hab\u00eda sido detenido sin causa por la polic\u00eda de Monte Quemado, el municipio m\u00e1s cercano (a 60 kil\u00f3metros). En septiembre, la radio Pajsachama (del MOCASE) hab\u00eda sido atacada y destruida con bombas molotov. La quema de ranchos y pertenencias, denunciada por el MOCASE, se ven\u00eda convirtiendo en costumbre cotidiana.<\/p>\n<p> \tEl problema no es estrictamente santiague\u00f1o, a poco que se recuerde que se est\u00e1 por cumplir un a\u00f1o, el 23 de noviembre, de la represi\u00f3n y quema de 16 ranchos de los qom en Formosa, episodio en el que la polic\u00eda mat\u00f3 al qom Roberto L\u00f3pez. La semana pasada los ind\u00edgenas de la comunidad La Primavera volvieron a ser agredidos: un hijo y un nieto de F\u00e9lix D\u00edaz fueron baleados, con menos punter\u00eda.<\/p>\n<p> \tTampoco se trata de una casualidad, sino de algo sistem\u00e1tico. El MOCASE viene plant\u00e1ndose hace 21 a\u00f1os como organizaci\u00f3n campesina, sufriendo toda clase de represiones en toda clase de gobiernos. (Ver nota relacionada: La peste soja. Viaje al coraz\u00f3n del MOCASE)<\/p>\n<p> \t<strong>Adicci\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p> \tLa adicci\u00f3n econ\u00f3mica y pol\u00edtica al modelo sojero (ver Mu 14: La peste soja, y Mu 31: Narco Soja) es el trasfondo de estos cr\u00edmenes que violan leyes, constituciones, tratados internacionales y, sobre todo, vidas. Una curiosidad: el desmonte en los parajes santiague\u00f1os&ndash;seg\u00fan denunci\u00f3 el MOCASE- fue autorizado por la Direcci\u00f3n de Bosques y Fauna provincial. La asamblea de San Antonio iba a denunciar a esa Direcci\u00f3n.<\/p>\n<p> \tEsta &ldquo;normalidad&rdquo; provincial\u00a0 provoc\u00f3 que el MOCASE (que ha tenido acuerdos con ciertas pol\u00edticas del oficialismo nacional) saliera a cortar rutas como la 34, el a\u00f1o pasado, en demanda de que se le reconozcan la tierra que ocupan, de justicia, y de fin de los atropellos (ver en esta p\u00e1gina: El MOCASE volvi\u00f3 a la ruta) todos temas ignorados por la autodenominada prensa nacional. Aquella vez el corte dur\u00f3 m\u00e1s de un mes.<\/p>\n<p> \tCristian ser\u00e1 enterrado este 18 de noviembre. Ten\u00eda un hijito de 2 a\u00f1os. Era de los que hab\u00eda decidido quedarse en su tierra. Su asesino a\u00fan no hab\u00eda sido apresado. Orellana dice: &ldquo;Tenemos que organizarnos para que no nos sigan matando, y la tierra sea nuestra&rdquo;.<br \/> \t\u00a0<\/p>\n<h2> \t<strong>La peste soja: viaje al coraz\u00f3n del MOCASE<\/strong><\/h2>\n<h2> \t<strong>(publicada en Mu, mayo de 2008)<\/strong><\/h2>\n<p> \t<strong>La peste soja: viaje al coraz\u00f3n del MOCASE<\/strong><\/p>\n<p> \tSantiago del Estero se ha puesto b\u00edblica. La conexi\u00f3n entre el best seller de todos los tiempos y esa provincia donde los campesinos rechazan al &ldquo;campo&rdquo; mientras denuncian al gobierno, es verde y negra, tiene cabeza marciana, mand\u00edbulas sinf\u00f3nicas, voracidad inoxidable, y una capacidad de destrucci\u00f3n de Apocalipsis, cap\u00edtulo donde los poetas b\u00edblicos la describen con belleza de pesadilla:<\/p>\n<p> \t[Mu 14] &ldquo;Y el aspecto de las langostas era semejante a caballos aparejados para la guerra: y sobre sus cabezas ten\u00edan como coronas semejantes al oro; y sus caras como caras de hombres&rdquo; (Apocalipsis 9:7).<\/p>\n<p> \tLas mujeres y los hombres del Movimiento Campesino de Santiago del Estero (Mocase) no ver\u00edan exageraci\u00f3n alguna en esa descripci\u00f3n. Para ellos la plaga de langosta tiene cara de personas concretas: &ldquo;Esto es por culpa de los sojeros, que quemaron todos los montes. La langosta no tiene donde ir&rdquo; asegura Leticia, de una de las comunidades campesinas de Quimil\u00ed, mientras busca unas cabras bajo unos quebrachos blancos esquel\u00e9ticos. Como hay sequ\u00eda desde hace cuatro meses, lo \u00fanico que llueve es alguna que otra langosta sobre nuestras cabezas, antes de caer al piso digiriendo la \u00faltima hojita del quebracho. Cuando los \u00e1rboles est\u00e1n plagados, se escucha un rumor crepitante de langostas mascando las hojas.<\/p>\n<p> \tLeticia encuentra a la manada. Los animales corren, frenan, saltan, balan, se acercan a curiosear la c\u00e1mara de fotos, vuelven a correr. Uno de los m\u00e1s recientes integrantes del Mocase, Oscar Donneli &ndash;ex fabricante de ropa para chicos en San Fernando (Buenos Aires), arrepentido feligr\u00e9s de Mariano Grondona y Bernardo Neustadt- confirma una sospecha: de esos saltos y corridas naci\u00f3 la frase &ldquo;m\u00e1s loca que una cabra&rdquo;.<\/p>\n<p> \tOscar y Leticia son parte del Lote 38, a 20 kil\u00f3metros de Quimil\u00ed, una de las comunidades campesinas que consideran que lo que los medios y el gobierno llaman &ldquo;el campo&rdquo; es otra cosa: &ldquo;Son empresarios sojeros. Nada de peque\u00f1os productores: esos somos nosotros&rdquo;. Explican adem\u00e1s que el responsable de la plaga sojera es el gobierno.<\/p>\n<p> \tYa de noche, mientras preparaba para Mu una inolvidable tortilla de parrilla y mate dulce, junto al rancho de piso de tierra y paredes de barro iluminado apenas por un mechero (para no tener que usar la energ\u00eda del panel solar) Leticia agreg\u00f3 otra sorpresa: &ldquo;Estamos haciendo la reforma agraria, en la pr\u00e1ctica&rdquo;.<\/p>\n<p> \t<strong>El paro al rev\u00e9s<\/strong><\/p>\n<p> \t<img loading=\"lazy\" border=\"0\" height=\"387\" src=\"http:\/\/lavaca.org\/wp-content\/uploads\/2009\/04\/mu14.jpg\" style=\"float: left;\" width=\"260\" \/> La protesta rural contra las retenciones, los piquetes en las rutas, los cacerolazos urbanos, el modo en que todo eso se exhibi\u00f3 period\u00edsticamente, y las reacciones del gobierno, dejaron a las comunidades del Mocase perplejas.<\/p>\n<p> \tPara observar el problema ni siquiera tuvieron que moverse de la Central de Quimil\u00ed (una de las siete que forman la red de centrales del movimiento en toda la provincia), ya que a 50 metros, en la Rotonda Sur de ese pueblo de 18.000 habitantes, se realizaba uno de los cortes. &ldquo;Los que organizaron el piquete fueron los empresarios sojeros, pero ellos ni iban. Llevaban a algunos peones en la ruta y a la noche les llevaban la carne para el asado. Y en los campos segu\u00edan trabajando y fumigando&rdquo; cuenta Paulo Aranda, con serenidad santiague\u00f1a. &ldquo;Los sojeros son los que nos revientan. Hacen monocultivo, desmontan y queman el bosque, contaminan todo, nos envenenan lo que producimos, eliminan cualquier otra producci\u00f3n porque todo es para la soja, empujan a la gente a irse del campo, y a los que nos quedamos nos mandan a los matones y a la polic\u00eda para tirarnos las casas y sacarnos de nuestra tierra&rdquo;. El c\u00famulo de derechos violados en esa frase son apenas un atisbo de lo que ocurre en Santiago.<\/p>\n<p> \tAnte tal panorama, la reacci\u00f3n de los campesinos al escuchar hablar del &ldquo;paro del campo&rdquo;, deriv\u00f3 en un documento del Mocase. Algunos puntos:<\/p>\n<p> \t&ldquo;Este modelo neoliberal, de saqueo y contaminaci\u00f3n, reproduce nuevas formas de colonizaci\u00f3n y genocidio. \u00bfQu\u00e9 hicieron estas entidades (las ruralistas) cuando en la etapa menemista del neoliberalismo m\u00e1s salvaje desaparec\u00edan m\u00e1s de 200.000 unidades familiares de producci\u00f3n agraria?&rdquo;<br \/> \t&ldquo;\u00bfQu\u00e9 han hecho y hacen esas entidades agropecuarias ante los asesinatos, c\u00e1rceles, persecuciones, tortura y enfrentamiento con paramilitares y topadoras que sufren hoy miles y miles de familias de pueblos originarios y campesinos?&rdquo;<\/p>\n<p> \tComo el Mocase no es precisamente un movimiento quejoso ni pasivo, exige crear mecanismos de participaci\u00f3n directa para la redistribuci\u00f3n de la riqueza, y concretar un programa que comparte con los movimientos que conforman la red global V\u00eda Campesina y que empieza a vislumbrar cualquiera que se acerque a una verduler\u00eda o una carnicer\u00eda: &ldquo;La Agricultura Familiar Sostenible puede alimentar al mundo. Los alimentos no pueden ser objeto de ganancias ilimitadas. La biodiversidad es una riqueza de los pueblos&rdquo;.<\/p>\n<p> \tEn plan simplista, el documento pudo ser interpretado como apoyo al gobierno porque criticaba a las entidades ruralistas, pero apenas se llega al campo, y se conversa, se aprende que estas mujeres y estos hombres tienen una dimensi\u00f3n de pensamiento diferente, pr\u00e1ctica y profunda a la vez, que poco tiene que ver con las etiquetas y polarizaciones medi\u00e1ticas y pol\u00edticas que suelen evacuarse sobre la sociedad. Deolinda Carrizo, Deo para todos en el Mocase, abre sus grandes ojos: &ldquo;El gobierno negocia con los sojeros, y apunta a la expansi\u00f3n de los moncultivos. A ning\u00fan gobierno de este tipo, capitalista, le interesa apoyar a organizaciones como la nuestra, que quiere hacer su propia historia&rdquo;. Se queda como hipnotizada frente a un \u00e1rbol, y muestra c\u00f3mo las langostas que llegan a medir unos 8 o 10 cent\u00edmetros, en determinado momento se instalan en la corteza y comienzan una mutaci\u00f3n que casi duplica su tama\u00f1o. Se desprenden de la coraza negra y verde, se ponen grises y con alas. &ldquo;Parecen p\u00e1jaros&rdquo; dice Deo.<\/p>\n<p> \t<strong>\u00bfQu\u00e9 es el Mocase?<\/strong><\/p>\n<p> \tEl Movimiento Campesino de Santiago del Estero naci\u00f3 el 4 de agosto de 1990 mezclando militancias setentistas y cercanas a la Teolog\u00eda de la Liberaci\u00f3n, varias herencias previas de organizaci\u00f3n, luchas agrarias y resistencia a los sucesivos feudos santiague\u00f1os, y cosmovisiones ind\u00edgenas que &ndash;seg\u00fan el ex sacerdote \u00c1ngel Strappazzon- tuvieron hasta alguna influencia anarquista portada por los trabajadores ferroviarios de La Fraternidad.<\/p>\n<p> \tEn septiembre de 2001 el Mocase se dividi\u00f3 porque esto que hoy se conoce como Mocase V\u00eda Campesina rechaz\u00f3 seguir organiz\u00e1ndose verticalmente (con presidente, consejo directivo y pretensiones de obediencia a la c\u00fapula). Las comunidades decidieron mantener un estilo de organizaci\u00f3n en red, horizontal y aut\u00f3nomo con respecto al Estado y los partidos pol\u00edticos. Deo: &ldquo;En Santiago existi\u00f3 siempre la cultura de que somos negros ignorantes, campesinos que no sabemos nada, que tenemos que pedir permiso y obedecer. Quisimos dar ese salto, y lo dimos&rdquo;.<\/p>\n<p> \tQuico y Aldo, del Lote 5 (a unos 25 kil\u00f3metros de Quimil\u00ed) lo explican as\u00ed: &ldquo;Ac\u00e1 no hay caciques, somos todos indios&rdquo;. Claudia, la compa\u00f1era de Aldo, lava la ropa incansable y usa como fuente un pedazo de goma de tractor. Oscar ceba el mate tomando una pava renegrida por el fuego. Los chicos andan divertidos, jugando al f\u00fatbol con una pelota armada con medias viejas. Los ranchos suelen ser de paredes de barro, algunos pocos con ladrillo, piso de tierra, levantados a mano. Casi un cl\u00e1sico: hay pobreza &ndash;conmovedora-, pero no hay miseria. Tampoco hay resignaci\u00f3n: el Mocase gestion\u00f3 y obtuvo paneles solares, para que muchos de los ranchos cuenten con una forma de energ\u00eda el\u00e9ctrica austera pero limpia, en esos lugares donde el Estado nunca quiso llegar.<\/p>\n<p> \tLeticia tiene la gentileza de agacharse &ndash;pese a que anda mal de la espalda- y con el dedo dibuja al Mocase sobre la tierra seca: &ldquo;En cada zona viven familias (dibuja puntitos). Varias familias o campesinos forman una comunidad de base (hace un c\u00edrculo que re\u00fane a los puntitos): nosotros somos la comunidad del Lote 38, est\u00e1n los del lote 4 en Pozo del Toba, o Lote 5 en Colorado, y varios m\u00e1s. Esas comunidades formamos una central (el c\u00edrculo se ampl\u00eda), como Quimil\u00ed. En la provincia hay casi 300 comunidades agrupadas en siete centrales. Y todas estas centrales (Leticia las engloba) somos el Mocase&rdquo;. Cada comunidad se re\u00fane cada dos semanas, y elige delegados para las reuniones de cada central, que son tambi\u00e9n quincenales. El n\u00famero oficial oscila en las 9.000 familias, aunque parece que hay un crecimiento en la zona norte de campesinos que se integran al Mocase en defensa propia, frente a la peste sojera que opera con violencia parapolicial.<\/p>\n<p> \t&ldquo;Por eso somos fuertes: estamos organizados&rdquo; dice Leticia. Pero a esa organizaci\u00f3n la hacen moverse. Crearon secretar\u00edas de producci\u00f3n y comercializaci\u00f3n, de tierra, ambiente y derechos humanos, de comunicaciones, de formaci\u00f3n y educaci\u00f3n, de salud y de g\u00e9nero, para garantizar la participaci\u00f3n de la mujer y los j\u00f3venes. Realizan permanentes encuentros de formaci\u00f3n y capacitaci\u00f3n, sus integrantes suelen viajar a Brasil para encontrarse y debatir con los Sin Tierra. A nivel argentino han hecho amistad y asociaci\u00f3n con movimientos de C\u00f3rdoba, Mendoza, San juan, Jujuy, misiones, y mendoza, y Buenos Aires, creando juntos el Movimiento Nacional Campesino Ind\u00edgena. A nivel internacional tienen proyectos con diversas ONG para el desarrollo, como Ingenier\u00eda sin Fronteras. Las trenzas rasta de Deo vienen de Mozambique, donde particip\u00f3 en un encuentro de V\u00eda Campesina. A diferencia de muchas otras organizaciones, el Mocase no est\u00e1 embalsamado.<\/p>\n<p> \tLa otra fuerza parece ser esa tendencia a que no haya caciques. Casi todas las personas con las que uno habla podr\u00edan ser &ldquo;dirigentes&rdquo;, seg\u00fan las viejas l\u00f3gicas. En realidad, todas lo son. Han optado por una extra\u00f1a alquimia: dirigir sus vidas, sus trabajos y sus sue\u00f1os, y hacerlo comunitariamente. El dilema, sin romanticismo: \u00bfeso ser\u00e1 posible?<\/p>\n<p> \t<strong>Para gourmets y paramilitares<\/strong><\/p>\n<p> \tEn la central de Quimil\u00ed hay una carnicer\u00eda y almac\u00e9n que vende lo producido por las comunidades de la zona (vacunos, cerdos, cabritos, pollos, huevos) y dulces y mermeladas de sand\u00eda, zapallo y hasta dulce de leche de cabra sin conservantes ni colorantes bajo un concepto: &ldquo;Productos para la soberan\u00eda alimentaria&rdquo; (aclaraci\u00f3n gourmet: todo es de una calidad adictiva). Para funcionar se cre\u00f3 la cooperativa Ashca Cayku (Somos muchos, en quichua), que es la que adem\u00e1s le permite al Mocase tener una forma institucional productiva. Hay tambi\u00e9n una carpinter\u00eda que trabaja para el movimiento, una herrer\u00eda, una escuela agroecol\u00f3gica, una oficina de comunicaci\u00f3n del Mocase, y la radio FM Del Monte con programas de noticias como Sinton\u00eda Americana (que conduce Deo), Un gomerazo a tu memoria (con \u00c1ngel Strapazzon, uno de los fundadores del Mocase) o de m\u00fasica, como el de cumbia que lleva adelante Margarita, 17 a\u00f1os, llamado Carumanta Amunt (De lejos vengo a hablar, en quichua). &ldquo;Los j\u00f3venes me escuchan mucho&rdquo; se enorgullece Margarita, que confirma que aqu\u00ed tambi\u00e9n Agrupaci\u00f3n Marilyn sigue siendo lo m\u00e1s pedido. Esto provoca la carcajada de Filtro, emblem\u00e1tico, desdentado y entra\u00f1able personaje de Quimil\u00ed, ex sin techo que despierta el afecto de cada uno que anda cerca, y acompa\u00f1a todo lo que se hace en el Mocase. Ya nadie recuerda su nombre, ni \u00e9l puede decirlo, ni a nadie le preocupa. \u00bfSer\u00e1 que el nombre es una de las corazas de las que la persona puede desprenderse? Gabriel Sequeira lo bautiz\u00f3 Filtro, por el l\u00edmite hasta donde disfruta los cigarrillos que consigue.<\/p>\n<p> \tFiltro me pasa la mano sobre el hombro. La cordialidad es sorprendente. El saludo t\u00edpico aqu\u00ed es como en Espa\u00f1a: un beso en cada mejilla. Han preparado un pur\u00e9 de zapallos (antigua hortaliza americana que los argentinos sol\u00edan consumir) con carne y nos invitan a almorzar. Deo est\u00e1 nerviosa porque se repiti\u00f3 un cl\u00e1sico santiague\u00f1o: &ldquo;Los sojeros tienen matones que quieren asustar a la gente, disparan al aire, le roban o le matan a los animales. El jueves pasado le robaron 16 chanchos a don Miguel Rodr\u00edguez, que ven\u00eda denunciando a Claudio Trono por esas agresiones, y a su encargado Daniel Quin. Los hijos de don Miguel rastrearon y encontraron los animales en lo de un familiar de Quin. Don Miguel tuvo que esperar hasta las 8 de la noche para poder ir a Pinto, a hacer la denuncia, porque no ten\u00eda veh\u00edculo para salir del campo. Cuando lleg\u00f3 a la comisar\u00eda lo tuvieron esperando cuatro horas. Y cuando al final le tomaron declaraci\u00f3n, lo metieron preso a \u00e9l. Hace cinco d\u00edas que est\u00e1 preso&rdquo;.<\/p>\n<p> \tPaulo agrega: &ldquo;Los paramilitares ya le hab\u00edan volado&hellip; \u00bfcu\u00e1ntos eran? \u00bfdos o tres dedos del pie?&rdquo; Nadie recuerda. Paulo: &ldquo;No les importa nada. El otro d\u00eda andaban los matones de uno de los terratenientes tomando un caf\u00e9 en el hotel Parodi, y dejaban las armas arriba de la mesa. No les importa nada porque la impunidad es total&rdquo;. Filtro mira la pared moteada de langostas. No r\u00ede.<\/p>\n<p> \t<strong>Sitio web encapuchado<\/strong><\/p>\n<p> \tComiendo pur\u00e9 de zapallo en Quimil\u00ed se puede entender el ADN de las violaciones a los derechos humanos en tiempo presente (invisibles para muchos organismos que parecen fijados en el pasado). El anecdotario incluye el c\u00e9lebre intento de desalojo en La Simona, en 1998, con topadoras para voltear ranchos enviadas por el terrateniente Guillermo Masoni, apoyado por el juarismo. Cuatro mujeres se pararon delante de las m\u00e1quinas e impidieron la demolici\u00f3n, dando tiempo a la llegada de un grupo, y otro, y otro, y otro. Otra historia: un custodio &ndash;en plan amedrentamiento- mat\u00f3 en una de las comunidades a un chiquito de siete a\u00f1os, Mario Ezequiel Gerez, de un disparo en la nuca cuando iba en bicicleta con su t\u00edo. El caso fue tomado por el Defensor del Pueblo Eduardo Mondino. Adolfo Far\u00edas, del otro lado de la mesa, memora cuando \u00e9l mismo fue secuestrado. &ldquo;Yo iba a lo de un familiar, un tipo me ofreci\u00f3 llevarme, cuando cruzamos con otra camioneta me apuntaron a la cabeza y me vendaron, me llevaron para el lado de Pinto, creo, quer\u00edan saber si era de La Simona. Me pegaron, dec\u00edan que me iban a tirar al r\u00edo, y me cortaban la espalda con un alambre&rdquo;. Se para se levanta la remera, se da vuelta y me muestra las cicatrices. Le duran desde 2001. Lleg\u00f3 la polic\u00eda y le comunicaron a Adolfo el contenido de su declaraci\u00f3n: se confesaba culpable de haber robado animales y garrafas a Masoni, el terrateniente que hab\u00eda querido echar a la gente de La Simona. Dice algo que ser\u00eda gracioso si no fuera estremecedor: &ldquo;Ah\u00ed empec\u00e9 a calentarme. Dije que no hab\u00eda robado nada&rdquo;. Los representantes de la ley le pusieron una bolsa en la cabeza. &ldquo;Ah\u00ed s\u00ed que me cagaron a palos, de noche sobre todo. Y me obligaban a que me arrodille&rdquo;. Una monja que lo conoc\u00eda de chico lo descubri\u00f3, y fue el pasaporte a que hoy est\u00e9 vivo para contarlo. Los mecanismos de intimidaci\u00f3n y expulsi\u00f3n incluyen la matanza o el robo de animales, o las amenazas directas que en casos como el de Strapaz\u00f3n y su familia ya son imposibles de enumerar. Los desalojos los hacen los parapoliciales y agencias de seguridad como La Estrella, contratados por los sojeros, con el entusiasta apoyo de la polic\u00eda local y del inconcebible GETOAR (Grupo Especial de T\u00e1ctica Operacional de Alto Riesgo) creado un a\u00f1o despu\u00e9s de la fundaci\u00f3n del Mocase. En la p\u00e1gina <a href=\"http:\/\/www.policiadesantiago.gov.ar\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">www.policiadesantiago.gov.ar <\/a>se lo define textualmente: &ldquo;El GETOAR tiene un personal altamente capacitado y entrenado a trav\u00e9s de cursos y estudios espec\u00edficos realizados, algunos de ellos, en la Polic\u00eda Federal Argentina. Se trata de polic\u00edas con un entrenamiento f\u00edsico y t\u00e1ctico muy riesgoso. Nada debe quedar librado a la improvisaci\u00f3n o al azar. Todo, hasta el m\u00e1s m\u00ednimo movimiento, debe ser realizado con profesionalismo&rdquo;.<\/p>\n<p> \tCursos y estudios y profesionalismo y capacitaci\u00f3n. Tal vez por eso andan siempre encapuchados cuando se los ve en las fotos y pel\u00edculas amenazando a mujeres y ni\u00f1os campesinos en los desalojos de los ranchos. La p\u00e1gina web policial ostenta un eslogan maravilloso: &ldquo;Orden, Paz y Seguridad para el pueblo santiague\u00f1o&rdquo;.<\/p>\n<p> \tOtro caso, m\u00e1s cercano (noviembre de 2007) incluy\u00f3 el riesgoso intento de desalojo de don Domingo Leguizam\u00f3n, hemipl\u00e9jico de 69 a\u00f1os, y sus hijos Jos\u00e9 y Sandra, epil\u00e9pticos. Los profesionales del GETOAR tiraron al piso a Jos\u00e9 apunt\u00e1ndole con fusil, hasta provocarle un ataque de epilepsia. A Sandra le ba\u00f1aron el catre en gasoil amenazando quemarla. Leguizam\u00f3n ven\u00eda denunciando amenazas y muerte de animales por parte de los paramilitares de la empresa La Estrella, propiedad de Jorge Salom\u00f3n, primo del juez del mismo nombre que, casualmente, orden\u00f3 la detenci\u00f3n de Leguizam\u00f3n.<\/p>\n<p> \tLa sobremesa se hace larga, llega Antonio Callafell, pasante espa\u00f1ol de Ingenier\u00eda sin Fronteras. Las langostas buscan el sol. Deo dice: &ldquo;Bueno, y nosotros tambi\u00e9n nos defendemos&rdquo;.<\/p>\n<p> \t<strong>C\u00f3mo defenderse, c\u00f3mo atacar<\/strong><\/p>\n<p> \tLos campesinos santiague\u00f1os entre los eternos gobiernos del juarismo (por Carlos Ju\u00e1rez) y la pelea cotidiana por la subsistencia y defensa de la tierra, describen a la gobernador radical-kirchnerista Gerardo Zamora con cuatro palabras: &ldquo;lo mismo de siempre&rdquo;. \u00bfY c\u00f3mo se defienden de los ataques? Se miran. Sonr\u00eden. Algunas de las ideas:<\/p>\n<p> \t&ldquo;Como ellos tienen las armas, nosotros usamos la inteligencia m\u00e1s que la fuerza&rdquo;.<\/p>\n<p> \t&ldquo;Si nos quieren sacar a nosotros, nosotros pensamos que hay que sacarlos a ellos. Y si alguno cae, caer\u00e1. Si hubo un desalojo el movimiento va rodeando el lugar. Una vez quedaban dos matones. Un compa\u00f1ero fue y les dijo: si tienen orden de tirar, tiren. Y si no v\u00e1yanse. Se fueron&rdquo;, cuenta Gabriel.<\/p>\n<p> \t&ldquo;Conocemos el monte, sabemos c\u00f3mo acercarnos en distintos grupos y darles unos buenos sustos. De noche, de d\u00eda, todo el tiempo. Que crean que tenemos algo aunque no tengamos nada. Pero tambi\u00e9n los fotografiamos sin que se den cuenta, para hacer actas y denuncias&rdquo;.<\/p>\n<p> \t&ldquo;Alguna vez las mujeres usan la sensualidad, el milico se entusiasma y la sigue al monte, le caen todas y le dan fuerte. \u00c9sta por mi hijo que le pegaste, \u00e9sta por las cabras que me mataste, \u00e9sta por la huerta que me quemaste&rdquo;.<\/p>\n<p> \t&ldquo;A veces tiramos cohetes en el monte, y los milicos salen corriendo por si acaso&rdquo;.<\/p>\n<p> \t&ldquo;Hay que saber esperar cu\u00e1l es el mejor momento para volver y agarrarlos desprevenidos&rdquo;.<\/p>\n<p> \tStrapazz\u00f3n agrega: &ldquo;Los compa\u00f1eros est\u00e1n ejerciendo una leg\u00edtima defensa. Alg\u00fan paramilitar apareci\u00f3 por televisi\u00f3n diciendo &lsquo;los del Mocase me pegaron&rsquo;. En realidad fue un solo compa\u00f1ero, jefe de familia. Cuerpo a cuerpo, y a mano limpia&rdquo;.<\/p>\n<p> \tEn el Lote 4 est\u00e1 la casa de Juan Yedro, que fue tumbada por la polic\u00eda y el Getoar y ya fue reconstruida. Aquella vez, Juan estaba en el campo y la polic\u00eda redujo a Chiqui, su mujer, y a su hijo de 15 a\u00f1os, tir\u00e1ndolos al piso y apunt\u00e1ndoles con fusiles. Les rompieron sus pocos muebles y hasta le robaron al chico unos pesos ganados en una changa. Con un tractor cincharon para derrumbar el rancho. &ldquo;Hab\u00eda una mujer que dec\u00eda que era oficial de justicia, pero nunca mostraron ninguna orden de desalojo ni de allanamiento&rdquo; explica Juan. El grupo desaloj\u00f3 tambi\u00e9n a Quico Aranda amenazando profesionalmente a su mujer y sus cuatro hijos, y le volte\u00f3 medio rancho y a su hermano Aldo, aunque a esa altura ya hab\u00eda llegado un micro con gente del Mocase y pudieron parar el desastre. &ldquo;Aqu\u00ed la justicia es la injusticia. Y uno sabe que siempre se puede volver a producir&rdquo; dice Quico. Pudieron recuperar sus lugares (tambi\u00e9n a fuerza del ingenio, aunque prefieren omitir detalles). Juan, Chiqui y sus hijos vivieron en una carpa mientras la comunidad ayud\u00f3 a levantar la casa. Producen juntos ganado y cada uno tiene lo suyo. Aldo enumera esa riqueza: &ldquo;20 chanchas, 60 lechones, 2 pavos, 30 patos, 20 gallinas que me dan una docena de huevos por lo menos, 100 chivos que tenemos entre todos&rdquo;.<\/p>\n<p> \tHay un orgullo, que Gabriel durante la visita al Lote 4, describe as\u00ed: &ldquo;Siempre se pudo recuperar todo&rdquo;. Hablan de todo esto con cierta resignaci\u00f3n. &ldquo;Lo \u00fanico que queremos es que nos dejen vivir y trabajar&rdquo; dice Paulo. Los m\u00e9todos de expulsi\u00f3n tienen otras ofertas: &ldquo;Te dan una plata, suponte 5.000 pesos o algo m\u00e1s para que te vayas. Esa plata es agua en la mano&rdquo; agrega. Pocho Gonz\u00e1lez: &ldquo;Te dicen que te dan una casita, te mandan al basural de Quimil\u00ed o al Colorado, a villas. Y al rato los que llegan tienen que buscar a pol\u00edticos para que les den una cajita de comida. \u00bfPor qu\u00e9 tenemos que terminar en eso si somos sanos y queremos trabajar?&rdquo;<\/p>\n<p> \tAdolfo: &ldquo;Le dicen a la gente &lsquo;vas a tener luz y televisi\u00f3n&rsquo;. Los que aceptan irse del campo terminan haciendo changas, las mujeres trabajando como dom\u00e9sticas, y hasta les pasa que si les dieron alguna casita, despu\u00e9s se las sacan de nuevo. \u00bfA qui\u00e9n van a reclamarle si no tienen ni un papel?&rdquo;<\/p>\n<p> \tLa defensa de la tierra y el trabajo, la organizaci\u00f3n, la capacitaci\u00f3n, todo da la imagen de una lucha concreta por el poder. Deo: &ldquo;Pero lo que queremos es hacer un modelo que no est\u00e9 subordinado al imperio. Entonces nuestra discusi\u00f3n es: \u00bfd\u00f3nde se hace esa transformaci\u00f3n? \u00bfEn el lugar de gobierno, o aqu\u00ed, desde abajo? Nosotros creemos que desde abajo, tanto en el campo como en la ciudad, uno debe forzar esos cambios sin estar all\u00e1, sin buscar un cargo. Encarar y gestionar microemprendimientos, gestionar trabajo, generar igualdad para hombres y mujeres. Que te animes vos mismo sin que te est\u00e9n diciendo lo que ten\u00e9s que hacer. Eso es el poder&rdquo;. Para estos campesinos el poder es una capacidad de acci\u00f3n, un verbo. Y no un sill\u00f3n.<\/p>\n<p> \t<strong>Todo lo que desaparece<\/strong><\/p>\n<p> \tEl modelo sojero es un modelo de la desaparici\u00f3n. Algunas tendencia.<\/p>\n<p> \tDesaparecieron unas 300.000 familias, expulsadas del campo por las plantaciones.<\/p>\n<p> \tDesaparece el trabajo, y la posibilidad de vida digna de esas personas empujadas qui\u00e9n sabe a d\u00f3nde.<\/p>\n<p> \tDesaparece el bosque natural, a un promedio equivalente a media Capital Federal por d\u00eda. &ldquo;Ni siquiera talan \u00e1rboles ni rescatan la madera para venderla, para hacer m\u00e1s r\u00e1pido queman todo y empiezan a sembrar&rdquo; explican en el Mocase.<\/p>\n<p> \tDesaparecen los animales: matacos, chancho del monte, pichi, peludo, aguasuncha (una cabra salvaje), charata, perdiz, paloma, oso hormiguero&hellip; una fauna completa.<\/p>\n<p> \tDesaparece la flora de la zona, arrasada por el oc\u00e9ano de soja. Ya hab\u00eda desaparecido buena parte del quebracho colorado por La Forestal, el blanco por la soja, y lo que queda se lo come la langosta que se ha quedado sin monte.<\/p>\n<p> \tDesapareci\u00f3 el algod\u00f3n, y cultivos como sand\u00eda, zapallo, ma\u00edz (aunque ya hay uno transg\u00e9nico), batata, toda clase de verduras, frutas y hortalizas. La palabra monocultivo tiene un significado, que los consumidores verifican por escasez o por precio en los supermercados.<\/p>\n<p> \tDesaparece la cr\u00eda de ganado (vacas, cerdos, cabras, yeguarizos) y desaparecen los pastizales donde criarlos.<\/p>\n<p> \tDesaparecen tambi\u00e9n las peque\u00f1as huertas, efecto de los agrot\u00f3xicos. El glifosfato marca Roundup de Monsanto y el no permitido 2, 4-D matan las malezas y toda otra producci\u00f3n. Los propios campesinos del Mocase han dejado de plantar porque los aviones fumigan esparciendo el veneno en 5 kil\u00f3metros a la redonda. Los \u00e1rboles que quedan, como el algarrobo, se van quemando al rev\u00e9s, de arriba hacia abajo, a medida que les llueve el herbicida.<\/p>\n<p> \tDesaparece el agua, la poca que hay, que tiende a contaminarse en los pozos abiertos, o filtrada por la tierra. Desaparecen los nutrientes de la tierra por valores que costar\u00edan millones de d\u00f3lares reponer (aunque lo que nadie sabe es: \u00bfcu\u00e1l terminar\u00e1 siendo el valor del agua en este extra\u00f1o planeta?).<\/p>\n<p> \tDesaparece la diversidad.<\/p>\n<p> \tDesaparece el equilibrio ecol\u00f3gico y clim\u00e1tico.<\/p>\n<p> \tDesaparecen estilos de vida, valores y modos de producci\u00f3n comunitarios. Desaparecen derechos, y la tendencia incluye la noci\u00f3n de futuro.<\/p>\n<p> \tDesaparecen los para\u00edsos. No se trata de una met\u00e1fora, sino de los para\u00edsos, esos \u00e1rboles bellos que no mueren de pie, sino que uno ve ca\u00eddos de a miles, secos por el veneno, en los montes que a\u00fan no han sido quemados.<\/p>\n<p> \tHecha la enumeraci\u00f3n, en el Mocase me dicen: &ldquo;No hay que ser pesimistas&rdquo;.<\/p>\n<p> \t<strong>Grondona, Neustadt y la libertad<\/strong><\/p>\n<p> \tOscar Donnoli ya lleva en el alma ese estilo campesino que mezcla una alegr\u00eda y una serenidad que generan admiraci\u00f3n (por no decir envidia). Junto al fuego, noche de fr\u00edo, se entusiasma cuando oye hablar de cooperativas period\u00edsticas. &ldquo;\u00a1Formas nuevas de trabajar! \u00a1Qu\u00e9 hermoso!&rdquo; Ten\u00eda una peque\u00f1a empresa de ropa para chicos en San Fernando. &ldquo;Me agarr\u00f3 la invasi\u00f3n de importaci\u00f3n en la \u00e9poca de Menem, en los 90, y me fund\u00ed. Yo te confieso que miraba en televisi\u00f3n los programas de (Mariano) Grondona y (Bernardo) Neustadt. Hablaban de las privatizaciones, abrir la econom\u00eda, el liberalismo, la eficiencia&rdquo;. Est\u00e1 iluminado por las llamas, frot\u00e1ndose las manos: &ldquo;Uno es tonto. Cree lo que le dicen. Pensaba que ten\u00edan raz\u00f3n. Cu\u00e1nto mal le hicieron al pa\u00eds. Yo aprend\u00ed que no hay que tragarse lo que te dicen. Hay que pensar, y aprender a ser m\u00e1s cr\u00edtico \u00bfno?&rdquo;. Su mujer era santiague\u00f1a, y Oscar hab\u00eda visitado Quimil\u00ed. Con unos ahorros compr\u00f3 un campito, pero lo estafaron (lo volvieron a estafar). Conoci\u00f3 el Mocase, algo empez\u00f3 a entusiasmarlo de ese tipo de vida. Ahora vive solo, y a la vez en comunidad. Se r\u00ede: &ldquo;Mi mujer fue la que se qued\u00f3 en la ciudad, todo al rev\u00e9s&rdquo;.<\/p>\n<p> \tOscar descubri\u00f3 algo inesperado: &ldquo;La \u00fanica forma que conozco de libertad plena, es siendo campesino. No trabaj\u00e1s para nadie, salvo para vos y la comunidad. No ten\u00e9s toda esa locura y esa mentira de la vida en la ciudad: los impuestos, los alquileres, qu\u00e9 s\u00e9 yo&hellip; para mi es un alivio. Trabaj\u00e1s mucho, pero es otro tipo de vida, muy hermoso. Y estamos organizados&rdquo; dice comiendo tortilla de parrilla. &ldquo;S\u00ed, es la libertad&rdquo;.<\/p>\n<p> \tComo est\u00e1 m\u00e1s cr\u00edtico, cuestiona discursos: &ldquo;La presidenta dice que hay que distribuir la riqueza. \u00bfQu\u00e9 mayor riqueza que la tierra? Lo que pasa es que para nosotros no tiene precio, no es una mercanc\u00eda. Por eso lo que hay que cambiar el sistema. Para que uno pueda tener su forma de producci\u00f3n, de asistencia t\u00e9cnica, de comercializaci\u00f3n. Con Leticia, con la comunidad, decimos que estamos haciendo una reforma agraria. \u00bfSab\u00e9s por qu\u00e9? Porque podemos trabajar, producir, vivir como queremos. Para m\u00ed, qu\u00e9 quer\u00e9s que te diga: es como otra forma de hacer pol\u00edtica. \u00bfC\u00f3mo voy a ser pesimista?&rdquo;.<\/p>\n<p> \tStrapazz\u00f3n tampoco cree en los apocalipsis. Mientras cuenta un plan que busca revertir la tendencia a la despoblaci\u00f3n del campo, llevando familias del conurbano a las comunidades, dice que apuesta a la historia humana. Como les pasa a los campesinos con los paramilitares, quiz\u00e1s convenga aprender que sembrando ingenio, solidaridad, comunicaci\u00f3n, coraje y trabajo, se pueden ahuyentar todas las pestes. Dicen, en el Lote 38, que eso es la libertad.<\/p>\n<p> \t\u00a0<\/p>\n<p> \t<a href=\"http:\/\/ateaysublevada.over-blog.es\/article-santiago-del-estero-narco-soja-campesino-del-mocase-asesinado-por-parapoliciales-89016668.html\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">http:\/\/ateaysublevada.over-blog.es\/article-santiago-del-estero-narco-soja-campesino-del-mocase-asesinado-por-parapoliciales-89016668.html<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cristian Ferreyra, 22 a\u00f1os, muri\u00f3 desangrado tras recibir un escopetazo en la pierna disparado por Javier Ju\u00e1rez, uno de los matones a sueldo de los sojeros de Santiago del Estero.<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[3],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/tejidohistorico.afrodescendientes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2860"}],"collection":[{"href":"https:\/\/tejidohistorico.afrodescendientes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/tejidohistorico.afrodescendientes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tejidohistorico.afrodescendientes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tejidohistorico.afrodescendientes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2860"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/tejidohistorico.afrodescendientes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2860\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/tejidohistorico.afrodescendientes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2860"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/tejidohistorico.afrodescendientes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2860"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/tejidohistorico.afrodescendientes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2860"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}