{"id":3381,"date":"2012-02-26T05:00:00","date_gmt":"2012-02-26T05:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/www2.nasaacin.org\/index.php\/2012\/02\/26\/retorno-imposible\/"},"modified":"2012-02-26T05:00:00","modified_gmt":"2012-02-26T05:00:00","slug":"retorno-imposible","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/tejidohistorico.afrodescendientes.com\/index.php\/2012\/02\/26\/retorno-imposible\/","title":{"rendered":"Retorno imposible"},"content":{"rendered":"<p>La lucha de M\u00e1ximo Hoyos por recuperar su finca Nueva Australia, en Urab\u00e1, encierra todos los dramas del proceso de restituci\u00f3n de tierras en Colombia. SEMANA acompa\u00f1\u00f3 a este campesino de 56 a\u00f1os hasta su antigua propiedad, hoy ocupada por el hombre que ayud\u00f3 a despojarlo.<\/p>\n<p>  <!--more-->  <\/p>\n<p>Mientras miles de v\u00edc-timas escuchaban el discurso del presidente Juan Manuel Santos en Necocl\u00ed, Antioquia, el pasado 11 de febrero, M\u00e1ximo Hoyos emprend\u00eda, a escasos kil\u00f3metros de all\u00ed, un peligroso viaje para tratar de recuperar la finca que los paramilitares le robaron 17 a\u00f1os atr\u00e1s. Si hubiera asistido a la concentraci\u00f3n presidencial se habr\u00eda encontrado con el hombre que hoy vive en su propiedad, se\u00f1alado por varias v\u00edctimas de haber ayudado a las autodefensas en el despojo de tierras en esa parte de Urab\u00e1.<\/p>\n<p>M\u00e1ximo no viaj\u00f3 a Necocl\u00ed para escuchar el discurso del presidente. Lo hizo pensando en que el despliegue de fuerza p\u00fablica por la presencia del mandatario le permitir\u00eda cumplir con un nuevo y riesgoso cap\u00edtulo en la larga lucha que viene librando por recuperar la finca Nueva Australia, que su padre adquiri\u00f3 en los a\u00f1os setenta en la regi\u00f3n de Las Tulapas y en la que \u00e9l y su familia vivieron por m\u00e1s de 20 a\u00f1os.<\/p>\n<p><strong>El despojo<\/strong><\/p>\n<p>A mediados de 1995, despu\u00e9s del asesinato de dos de sus hermanos, la familia Hoyos se vio obligada a &#8216;vender&#8217; las 296 hect\u00e1reas que hab\u00edan adquirido a 13 propietarios distintos e inclu\u00edan algunos bald\u00edos que hab\u00edan ocupado. Por una d\u00e9cada, el miedo les impidi\u00f3 denunciar. Solo tras la desmovilizaci\u00f3n de los paramilitares, en 2006, se atrevieron. Desde entonces, M\u00e1ximo se ha embarcado en una traves\u00eda cuyo m\u00e1s reciente cap\u00edtulo parece sacado de una novela de Kafka: para certificar su propiedad, la Fiscal\u00eda le pidi\u00f3 a M\u00e1ximo encontrar por su cuenta a los vendedores originales de esos 13 predios o a sus descendientes, en una de las regiones atormentadas por los grupos que sucedieron a los paramilitares y donde las tierras siguen en manos de los despojadores. Entre ellos, Guido Vargas, el &#8216;comisionista&#8217; de los paras, que, seg\u00fan ellos, les quit\u00f3 la finca y vive hoy en Nueva Australia.<\/p>\n<p>Perdida entre colinas forradas de una densa vegetaci\u00f3n y a m\u00e1s de cinco horas en carro y a pie de Necocl\u00ed, Nueva Australia est\u00e1 en una zona estrat\u00e9gica para el tr\u00e1fico de armas y drogas. La presencia de las guerrillas del EPL y las Farc y la llegada posterior de las Autodefensas Campesinas de C\u00f3rdoba y Urab\u00e1 (ACCU) de los hermanos Casta\u00f1o, a fines de los a\u00f1os ochenta, convirtieron a esta parte de Urab\u00e1 en una de las regiones m\u00e1s violentas de Colombia. Solo de Turbo salieron desplazadas m\u00e1s de 20.000 personas entre 1997 y 2007, dejando abandonadas m\u00e1s de 3.500 hect\u00e1reas, seg\u00fan c\u00e1lculos de Acci\u00f3n Social y Pastoral Social. El EPL se desmoviliz\u00f3 en 1991, pero un reducto decidi\u00f3 unirse a las ACCU y para probar su lealtad emprendi\u00f3 una cruel venganza contra los mismos campesinos que antes le hab\u00edan colaborado. Entre ellos estaba M\u00e1ximo Hoyos, quien como presidente de la junta de acci\u00f3n local de la vereda La Pita trataba con la guerrilla. Por eso, creen los habitantes de la regi\u00f3n que los &#8216;paras&#8217; mataron a dos de sus hermanos en la madrugada del 10 de julio de 1995.<\/p>\n<p>Sin negar que en ocasiones tuviera relaci\u00f3n con los guerrilleros, M\u00e1ximo cree que sus hermanos murieron por otro motivo. Guido Vargas, un campesino trabajador y fornido, casado con su prima y con relaciones con los &#8216;paras&#8217;, se hab\u00eda enamorado de 100 de las hect\u00e1reas de la Nueva Australia. Pero los Hoyos no quer\u00edan desprenderse de ninguno de los 13 predios que su padre hab\u00eda comprado de a poquitos. Guido les hizo una oferta de compra que ellos rechazaron. D\u00edas despu\u00e9s, los paramilitares llegaron hasta donde estaban Never Fray y Luis Edilberto Hoyos y dos muchachos de la vereda que eran sus ahijados y les ayudaban con las tareas del campo, y mataron a los cuatro. Un mes m\u00e1s tarde, la madre de M\u00e1ximo viajaba a Monter\u00eda para estampar con caligraf\u00eda temblorosa su firma en la escritura. El comprador era el comandante paramilitar Salvatore Mancuso.<\/p>\n<p><strong>El viaje<br \/><\/strong><br \/>Hoy en la regi\u00f3n impera la ley de los Urabe\u00f1os, que paralizaron a Urab\u00e1 en enero. Por eso, al d\u00eda siguiente de la concentraci\u00f3n presidencial en Necocl\u00ed, M\u00e1ximo, armado de su carpeta de documentos bajo el brazo, y el equipo de SEMANA emprendieron el viaje hasta la Nueva Australia con una escolta de 30 polic\u00edas.<\/p>\n<p>El trayecto tom\u00f3 cuatro horas en una camioneta por una carretera destapada que pasa por varias veredas de Tulapas y una hora m\u00e1s a pie por una trocha resbalosa, desde la vereda La Pita hasta la puerta de la finca.<\/p>\n<p>En el camino, que solo hab\u00eda recorrido una vez desde que sali\u00f3 en 1995, M\u00e1ximo record\u00f3. Record\u00f3 que no exist\u00edan hace 40 a\u00f1os los vastos potreros con ganado y los \u00e1rboles de teca y caucho que hoy bordean la carretera. Cuando los Hoyos llegaron a esta tierra f\u00e9rtil, los palos de lim\u00f3n y guayaba crec\u00edan sin dificultad, como la maleza, y abundaban los yarumos y los gu\u00e1cimos. Los campesinos cultivaban pl\u00e1tano, yuca, \u00f1ame, y ten\u00edan granjas peque\u00f1as con algo de ganado y gallinas. &#8220;\u00c9ramos pobres pero muy felices&#8221;, dice.<\/p>\n<p>Al pasar por un rinc\u00f3n estrecho de la carretera M\u00e1ximo coment\u00f3 que una mula testaruda se hab\u00eda encallado all\u00ed. Al cruzar una quebrada, hizo memoria de que cerca hab\u00eda matado a un tigrillo, cuya piel termin\u00f3 decorando una pared de la casa. Le hubiera gustado no acordarse, pero record\u00f3 tambi\u00e9n un \u00e1rbol del que los paramilitares colgaron a dos muchachos, cuyos cuerpos terminaron convertidos en banquete de las aves carro\u00f1eras. Y, al pasar frente a la carnicer\u00eda en Pueblo Nuevo, se le vino la imagen de la cabeza cortada de un hombre que los paras obligaron a exhibir entre las reses y viandas a la venta.<\/p>\n<p>Pero ninguno de esos recuerdos es tan triste para M\u00e1ximo como cuando tuvo que acompa\u00f1ar al CTI de la Fiscal\u00eda en su \u00fanica visita a la finca, en 2007, para exhumar los cuerpos de sus hermanos y llevarlos a Medicinal Legal en Bogot\u00e1 para que expertos forenses certificaran que hab\u00edan fallecido por muerte violenta y la familia pudiera pedir la reparaci\u00f3n al Estado. No fue f\u00e1cil encontrarlos. El pap\u00e1 de M\u00e1ximo hab\u00eda cavado una fosa en donde los sepult\u00f3 a los dos, solo y con prisa. Quedaron bajo la sombra de un \u00e1rbol, en lo alto de una colina, sin se\u00f1al alguna que marcara el lugar.<br \/><strong><br \/>La Nueva Australia<\/strong><\/p>\n<p>Esta vez, al llegar a la puerta de la Nueva Australia, M\u00e1ximo se detuvo de golpe. Desde donde estaba ve\u00eda la colina en la que estuvieron enterrados sus hermanos y donde ahora alguien hab\u00eda puesto una cruz. A la derecha, a unos 50 metros, se alza la casa de Guido Vargas. En 2007 no lo vio porque no estaba en la vereda, pero esta vez ten\u00eda miedo de encontr\u00e1rselo. Era domingo y probablemente estar\u00eda descansando en su casa. En silencio, M\u00e1ximo se encamin\u00f3 hacia el lugar que fue la tumba de sus hermanos. El equipo de SEMANA, por su parte, subi\u00f3 la loma hasta la casa del &#8216;despojador&#8217;.<\/p>\n<p>Con la mirada inquieta y la respiraci\u00f3n agitada, Guido Vargas esperaba a los visitantes mientras se mec\u00eda en un chinchorro. Otros campesinos lo hab\u00edan prevenido de la visita del antiguo propietario, acompa\u00f1ado de la Polic\u00eda y los periodistas.<\/p>\n<p>Su casa campesina es fresca. El techo de palma amarga le hace buena sombra y, como no tiene muros externos, la brisa se entromete por todos los rincones, como tambi\u00e9n lo hacen los perros, las gallinas y un inmenso pavo que deja sus patas marcadas sobre el piso de tierra. Adem\u00e1s de los animales, en la casa viven varios ni\u00f1os y la se\u00f1ora, pero Guido ha tenido varias mujeres y es padre de m\u00e1s de diez hijos. Uno de los mayores, Vanner Virgilio, es soldado profesional, cuenta Guido con orgullo.<\/p>\n<p>Su historia a\u00f1ade a\u00fan m\u00e1s complejidades a la disputa por la tierra en Colombia. Su padre ten\u00eda una finca en la vereda La Naranja; en 1994 el EPL la invadi\u00f3, quem\u00f3 los ranchos y trat\u00f3 de robarles m\u00e1s de 300 cabezas de ganado. Guido fue a pedir ayuda al Fondo Ganadero de C\u00f3rdoba y all\u00e1 le dieron una carta con la que se present\u00f3 ante el capit\u00e1n Morantes del Ej\u00e9rcito, en Carepa. Con apoyo de los militares lograron salvar el ganado y reubicarse en otra finca. Un a\u00f1o despu\u00e9s, Guido lleg\u00f3 a la regi\u00f3n de Nueva Australia a trabajar como aserrador.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s de su trabajo como campesino, Guido termin\u00f3 convertido en &#8216;comisionista&#8217; de tierras de los paramilitares. Luego del asesinato de los hermanos Hoyos, mucha gente abandon\u00f3 sus tierras. Guido fue de los pocos que se qued\u00f3 y, como ten\u00eda contactos con los paramilitares, cuenta que termin\u00f3 sirviendo de enlace a los que quer\u00edan venderlas. &#8220;El cuento de que aqu\u00ed echaron a la gente y le quitaron las tierras es falso,&#8221; dice. Afirma que la finca en donde construy\u00f3 su casa se la dieron los &#8216;paras&#8217; como recompensa por su trabajo, pero no quiso revelar los nombres de quienes se la regalaron. &#8220;Es una pregunta dif\u00edcil de responder&#8221;.<br \/>M\u00e1s de 20 v\u00edctimas de la regi\u00f3n han declarado dentro del proceso de Justicia y Paz de que la compraventa de tierras se hizo bajo amenaza y que Guido Vargas era el hombre que les insist\u00eda: &#8220;Si no vendes t\u00fa, vende la viuda&#8221;. El mismo Guido, a quien conoc\u00edan con el alias de Camisa Verde, los acompa\u00f1aba hasta Monter\u00eda, donde firmaban los contratos y los llevaba a cobrar el dinero hasta la oficina de Sor Teresa G\u00f3mez. Esta mujer, hoy pr\u00f3fuga de la Justicia por su presunta participaci\u00f3n en el asesinato de la l\u00edder comunitaria Yolanda Izquierdo, administraba los recursos de las AUC para la compra de tierras. (Vea Los especialistas) <\/p>\n<p>Algo parecido, cuenta M\u00e1ximo, le sucedi\u00f3 a su familia. Un mes despu\u00e9s del asesinato de sus hermanos, Guido les inform\u00f3 que Mancuso les ofrec\u00eda 44.000 pesos por hect\u00e1rea. A los pocos d\u00edas la mam\u00e1 de M\u00e1ximo viaj\u00f3 a Monter\u00eda a firmar el contrato de venta por 19.800.000 pesos. Solo recibieron la mitad: uno de los cheques de Mancuso, por 9 millones de pesos, sali\u00f3 chimbo.<\/p>\n<p><strong>La saga<\/strong><\/p>\n<p>Pasaron diez a\u00f1os en silencio hasta que vieron un comercial en televisi\u00f3n en el que invitaban a las v\u00edctimas de las autodefensas desmovilizadas a denunciar sus atropellos. &#8220;El que se atreviera a denunciar antes se mor\u00eda&#8221;, explica M\u00e1ximo. Con mucho temor, acudieron ante varias instancias sin mayor resultado. Solo cuando la revista Cambio public\u00f3 la historia, que titul\u00f3 &#8216;Los cheques chimbos de Mancuso&#8217;, el Ministerio de Agricultura escogi\u00f3 a la Nueva Australia como uno de los casos prioritarios de un programa de recuperaci\u00f3n de tierras creado en 2007.<\/p>\n<p>A pesar de eso, hasta hoy M\u00e1ximo y su familia no han logrado ni recobrar sus tierras, ni la reparaci\u00f3n econ\u00f3mica total por la muerte de sus dos hermanos, ni han podido hacer efectiva la carta-cheque para desplazados que les permitir\u00eda vivir en una casa de 70 metros cuadrados en una barrio popular de la gran ciudad donde viven ahora. Tampoco han visto que los culpables del robo de su finca y del asesinato de sus hermanos est\u00e9n pagando una condena.<br \/>&#8220;Ya estoy vencido, pero no por los paramilitares sino por el gobierno. Por ellos me siento m\u00e1s humillado&#8221;, dice M\u00e1ximo, quien no sabe leer ni escribir muy bien pero se ha dedicado los \u00faltimos seis a\u00f1os a buscar qui\u00e9n le ayude a redactar peticiones y solicitudes, buscar poderes, autorizaciones y legalizaciones y llenar innumerables formularios. Dice que en Acci\u00f3n Social lo han hecho llevar los mismos documentos seis veces y guarda copia de todos los radicados. Pero lo que m\u00e1s le duele no es la ineptitud ni el desorden del sector p\u00fablico, sino que, al mismo tiempo en que ellos ped\u00edan en vano atenci\u00f3n y protecci\u00f3n, los organismos del Estado permit\u00edan la legalizaci\u00f3n del robo de sus tierras. (Artima\u00f1as del despojo: Falso poder, Mapas, La Nueva Estrella)<\/p>\n<p>El 20 de diciembre de 2006, M\u00e1ximo Hoyos solicit\u00f3 al Incoder incluir la Nueva Australia dentro del Registro \u00danico de Predios y Territorios Abandonados (Rupta) que ampara con medidas especiales de protecci\u00f3n los predios dejados por desplazamiento forzoso. El Incoder se demor\u00f3 un a\u00f1o en incluirlo en el sistema y, en vez de darle una adjudicaci\u00f3n preferente provisional, le adjudic\u00f3 a Guido Vargas y a uno de sus hijos parte de los predios que hab\u00edan sido de Nueva Australia, all\u00ed donde SEMANA lo entrevist\u00f3. Ellos le cambiaron el nombre por &#8216;Los cuatro \u00e9banos&#8217;. Solo hasta mediados de 2010, el Incoder revoc\u00f3 los t\u00edtulos pero no porque estos hicieran parte de Nueva Australia, sino porque los Vargas ya ten\u00edan otro bald\u00edo adjudicado y la ley proh\u00edbe m\u00e1s de uno por familia.<\/p>\n<p>La Fiscal\u00eda 119 de Turbo abri\u00f3 una investigaci\u00f3n por desplazamiento forzoso en la cual implic\u00f3 a Guido Vargas y emiti\u00f3 orden de captura en su contra en 2008. Pero el proceso fue archivado y tanto \u00e9l como los dem\u00e1s inculpados quedaron libres. Los abogados de las v\u00edctimas apelaron argumentando que no hab\u00edan llamado a declarar a todos los implicados y que nunca investigaron de d\u00f3nde sacaban el dinero para comprar las tierras, pero un fallo en segunda instancia ratific\u00f3 la decisi\u00f3n de la Fiscal\u00eda.<\/p>\n<p>Con las declaraciones de Mancuso, que menciona a Guido Vargas; las de Freddy Rend\u00f3n Herrera, El Alem\u00e1n, quien comand\u00f3 el bloque Elmer C\u00e1rdenas de Urab\u00e1, y de otros desmovilizados, se abrieron nuevas investigaciones para determinar c\u00f3mo fue el robo de tierras de Tulapas. La reci\u00e9n creada Subunidad \u00c9lite de Persecuci\u00f3n de Bienes orden\u00f3 a mediados de septiembre de 2011 restituir las primeras 407 hect\u00e1reas y el pr\u00f3ximo 26 de marzo en audiencia pedir\u00e1 la restituci\u00f3n de otros predios, entre los que se encuentran los \u00fanicos dos que los Hoyos hab\u00edan titulado y registrado y que hac\u00edan parte de Nueva Australia. Para probar que los otros predios tambi\u00e9n eran de la familia, aunque nunca fueron formalizados, M\u00e1ximo viaj\u00f3 hasta su antigua finca a buscar a quienes se los vendieron a su padre. Solo encontr\u00f3 a uno de ellos, un viejito ciego dispuesto a dar su testimonio a cambio de dinero.<\/p>\n<p>Si el juez le da la raz\u00f3n a la Fiscal\u00eda y ordena restituir los dos predios, de todas maneras M\u00e1ximo y su familia no piensan volver. Terminar\u00edan de vecinos de Guido Vargas, a quien le producen zozobra las palabras del presidente Santos de que la restituci\u00f3n se har\u00e1 &#8220;contra viento y marea&#8221;. Lleva m\u00e1s de 15 a\u00f1os trabajando las tierras que alguna vez fueron Nueva Australia y, as\u00ed no tenga t\u00edtulos, no piensa dejarse sacar. &#8220;Se va a armar un problema grand\u00edsimo porque hay mucha arma regada&#8221;, termin\u00f3 Guido, desde su chinchorro, su charla con SEMANA. M\u00e1ximo, mientras tanto, esperaba escoltado por los polic\u00edas a la entrada de la finca. No quiso arriesgarse a subir hasta la casa, ni Guido lo invit\u00f3 a pasar.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>http:\/\/www.semana.com\/nacion\/retorno-imposible\/172738-3.aspx<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La lucha de M\u00e1ximo Hoyos por recuperar su finca Nueva Australia, en Urab\u00e1, encierra todos los dramas del proceso de restituci\u00f3n de tierras en Colombia. SEMANA acompa\u00f1\u00f3 a este campesino de 56 [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[75],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/tejidohistorico.afrodescendientes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3381"}],"collection":[{"href":"https:\/\/tejidohistorico.afrodescendientes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/tejidohistorico.afrodescendientes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tejidohistorico.afrodescendientes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tejidohistorico.afrodescendientes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3381"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/tejidohistorico.afrodescendientes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3381\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/tejidohistorico.afrodescendientes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3381"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/tejidohistorico.afrodescendientes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3381"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/tejidohistorico.afrodescendientes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3381"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}