{"id":3398,"date":"2012-02-28T17:42:58","date_gmt":"2012-02-28T17:42:58","guid":{"rendered":"http:\/\/www2.nasaacin.org\/index.php\/2012\/02\/28\/dos-continentes-contra-el-neoliberalismo\/"},"modified":"2012-02-28T17:42:58","modified_gmt":"2012-02-28T17:42:58","slug":"dos-continentes-contra-el-neoliberalismo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/tejidohistorico.afrodescendientes.com\/index.php\/2012\/02\/28\/dos-continentes-contra-el-neoliberalismo\/","title":{"rendered":"Dos continentes contra el neoliberalismo"},"content":{"rendered":"<p> \t&nbsp;<\/p>\n<p> \tDesde Am&eacute;rica Latina observamos con preocupaci&oacute;n los derroteros que va tomando la crisis econ&oacute;mica y pol&iacute;tica europea, y estamos esperanzados en las respuestas que van dando, y seguramente dar&aacute;n, los diversos pueblos con la convicci&oacute;n de que el futuro de los de abajo de ambos continentes tendr&aacute; mucho en com&uacute;n.<\/p>\n<p>  <!--more-->  <\/p>\n<p> \t&nbsp;<\/p>\n<p> \t&nbsp;<\/p>\n<p> \tEn diferentes periodos hist&oacute;ricos (durante la d&eacute;cada de 1990 en Am&eacute;rica del Sur, luego de 2008 en Europa), el capital financiero lanz&oacute; brutales y miserables ofensivas para arrebatar a los de abajo conquistas hist&oacute;ricas, empujando a los sectores populares a situaciones de sobrevivencia en condiciones de dominaci&oacute;n. Es necesario considerar que esto no es un desv&iacute;o ni un error del sistema, sino el modo cada vez m&aacute;s habitual en que el capital se comporta en esta etapa de decadencia, que ser&aacute; prolongada, porque busca arrastrarnos a todos a la ruina para alargar su agon&iacute;a.<\/p>\n<p> \t&nbsp;<\/p>\n<p> \tLos pueblos sudamericanos hemos conseguido plantarle cara al modelo neoliberal. Aunque no conseguimos derrotarlo completamente, fue posible por lo menos deslegitimar sus aristas privatizadoras y crear una nueva relaci&oacute;n de fuerzas que nos permite mirar el futuro con mayor esperanza. Lo que sigue son apenas apuntes y reflexiones sobre c&oacute;mo fue posible dar aquellos pasos, sin la menor pretensi&oacute;n de indicar o sugerir lo que los dem&aacute;s deben hacer.<\/p>\n<p> \t&nbsp;<\/p>\n<p> \tEl tiempo es la primera dimensi&oacute;n a tener en cuenta. La resistencia contra el modelo demand&oacute; un largo periodo para poder comprender lo que estaba sucediendo y, sobre todo, para adecuar las fuerzas sociales a la nueva realidad. Muchas de las viejas formas de lucha se revelaron inadecuadas o insuficientes a la hora de enfrentar los nuevos desaf&iacute;os. Pero esa dimensi&oacute;n temporal requiere no s&oacute;lo miradas hacia delante, que nos permitan imaginar c&oacute;mo avanzar, sino tambi&eacute;n mirar hacia atr&aacute;s para recuperar las mejores tradiciones que, naturalmente, no pueden ser reproducidas sin m&aacute;s.<\/p>\n<p> \t&nbsp;<\/p>\n<p> \tLa segunda cuesti&oacute;n es que el capital es insaciable e incontenible. Nunca se da por satisfecho y siempre quiere m&aacute;s. No se conformar&aacute; con ese brutal 30 por ciento que arranc&oacute; a los salarios de los funcionarios griegos. La rapi&ntilde;a es su modo de ser y no entiende otro lenguaje. No tiene freno y s&oacute;lo entiende el lenguaje de la fuerza: tanto la que utiliza para imponer sus deseos como la que es capaz de hacerlo retroceder.<\/p>\n<p> \t&nbsp;<\/p>\n<p> \tEn la experiencia sudamericana, fue la irrupci&oacute;n de la gente en los espacios p&uacute;blicos lo que forz&oacute; un cambio, ya que deslegitim&oacute; a las autoridades que defend&iacute;an el modelo. Pero hay algo m&aacute;s. No s&oacute;lo se consigui&oacute; la ca&iacute;da sucesiva de gobiernos, sino el derrumbe del viejo sistema pol&iacute;tico. En Ecuador, en Bolivia, en Venezuela y en Per&uacute; las fuerzas pol&iacute;ticas que alcanzaron el gobierno no exist&iacute;an dos d&eacute;cadas atr&aacute;s. En otros pa&iacute;ses de la regi&oacute;n fuerzas que nunca hab&iacute;an gobernado ocuparon los palacios presidenciales.<\/p>\n<p> \t&nbsp;<\/p>\n<p> \tEn lo relativo a la revuelta, que de eso se trata, conviene hacer algunas matizaciones. No se trat&oacute; s&oacute;lo de hechos puntuales, por importantes que fueran, sino de procesos. El caracazo de 1989, respuesta a un paquete de ajuste estructural, fue la primera gran revuelta anti neoliberal. Luego hubo decenas de sucesos similares hasta la segunda guerra del gas en Bolivia, en 2005. Pero esos grandes hechos se inscribieron en ciclos de luchas relativamente prolongados que consiguieron introducir un palo en la rueda de la gobernabilidad neoliberal, anclada en el autoritarismo y la represi&oacute;n.<\/p>\n<p> \t&nbsp;<\/p>\n<p> \tComo hac&iacute;a notar un jornalero d&iacute;as atr&aacute;s en &Eacute;cija (Sevilla), no habr&aacute; cambios sin que la gente se lance a la calle, ya que s&oacute;lo en el espacio p&uacute;blico es posible descarrilar el modelo. No se trata de un capricho de revoltosos, sino de algo mucho m&aacute;s profundo: la gobernabilidad neoliberal exige orden para lubricar la acumulaci&oacute;n que fue bloqueada impidiendo la circulaci&oacute;n de mercanc&iacute;as. No es un orden para el Estado, como el de las dictaduras, sino un orden para el capital, que es lo que caracteriza a las democracias electorales.<\/p>\n<p> \t&nbsp;<\/p>\n<p> \tPor eso cada vez que se sienten con el agua al cuello, como los pat&eacute;ticos gobernantes griegos, tan parecidos a los Menem y los Fujimori, s&oacute;lo atinan a llamar a elecciones para renovar su imposible legitimidad. En el caso sudamericano sucedieron dos hechos: en algunas consultas electorales se registr&oacute; una avalancha de votos blancos y nulos, sobre todo all&iacute; donde quienes pod&iacute;an ganar representaban m&aacute;s de lo mismo. En otros casos, cuando la gobernabilidad quedaba hecha trizas y los defensores del modelo se bat&iacute;an en retirada, aparecieron nuevas configuraciones pol&iacute;ticas para sustituir a las viejas dirigencias.<\/p>\n<p> \t&nbsp;<\/p>\n<p> \tEste es uno de los aspectos m&aacute;s controvertidos. Es evidente que no alcanza con llevar a palacio a pol&iacute;ticos diferentes, aunque hayan nacido abajo. Pero no debemos dar por sentado que los partidos y fuerzas pol&iacute;ticas hist&oacute;ricas (socialistas y comunistas, pero tambi&eacute;n anarquistas) ser&aacute;n quienes resolver&aacute;n esta crisis luego de que las derechas sean barridas del poder. No es esa, por lo menos, la configuraci&oacute;&oacute;n pol&iacute;tica posneoliberal en Sudam&eacute;rica.<\/p>\n<p> \t&nbsp;<\/p>\n<p> \tEl punto nodal est&aacute; en otra parte. Si los de abajo, organizados en movimientos, han sido capaces de construir espacios e imaginarios suficientemente potentes, el ciclo de luchas no se termina con el recambio gubernamental, incluso cuando ocupan los sillones personas que provienen de esos movimientos. Como los cambios no dependen de personas, sino de relaciones de fuerza, el papel de los movimientos es decisivo tanto en la dispersi&oacute;n del modelo como en la recomposici&oacute;n de algo diferente.<\/p>\n<p> \t&nbsp;<\/p>\n<p> \tEn todo caso, la vida nos seguir&aacute; dando sorpresas. Esto reci&eacute;n empieza y el 15M a&uacute;n no cumpli&oacute; su primer a&ntilde;o. No ser&iacute;a nada extra&ntilde;o, observando la rapidez de los hechos, que los de abajo nos sorprendan una vez m&aacute;s, como sucedi&oacute; en 1936 en Espa&ntilde;a, cuando se lanzaron a las calles para frenar el golpe de Estado de Franco, escribiendo una de las m&aacute;s bellas p&aacute;ginas de la historia popular. La historia nunca se repite, pero deja ense&ntilde;anzas que no deber&iacute;amos desestimar.<\/p>\n<p> \t&nbsp;<\/p>\n<p> \t<strong>Ra&uacute;l Zibechi<\/strong><\/p>\n<p> \t<a href=\"http:\/\/www.jornada.unam.mx\/2012\/02\/24\/opinion\/021a1pol\">http:\/\/www.jornada.unam.mx\/2012\/02\/24\/opinion\/021a1pol<\/a><\/p>\n<p> \t&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; Desde Am&eacute;rica Latina observamos con preocupaci&oacute;n los derroteros que va tomando la crisis econ&oacute;mica y pol&iacute;tica europea, y estamos esperanzados en las respuestas que van dando, y seguramente dar&aacute;n, los diversos [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[3],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/tejidohistorico.afrodescendientes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3398"}],"collection":[{"href":"https:\/\/tejidohistorico.afrodescendientes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/tejidohistorico.afrodescendientes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tejidohistorico.afrodescendientes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tejidohistorico.afrodescendientes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3398"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/tejidohistorico.afrodescendientes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3398\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/tejidohistorico.afrodescendientes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3398"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/tejidohistorico.afrodescendientes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3398"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/tejidohistorico.afrodescendientes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3398"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}