{"id":3441,"date":"2012-03-05T15:06:51","date_gmt":"2012-03-05T15:06:51","guid":{"rendered":"http:\/\/www2.nasaacin.org\/index.php\/2012\/03\/05\/paramilitarismo-y-palma-en-el-catatumbo\/"},"modified":"2012-03-05T15:06:51","modified_gmt":"2012-03-05T15:06:51","slug":"paramilitarismo-y-palma-en-el-catatumbo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/tejidohistorico.afrodescendientes.com\/index.php\/2012\/03\/05\/paramilitarismo-y-palma-en-el-catatumbo\/","title":{"rendered":"Paramilitarismo y palma en el Catatumbo"},"content":{"rendered":"<\/p>\n<p>Alfredo Molano recorri\u00f3 esa regi\u00f3n de Norte de Santander para desenterrar el rastro de la violencia y revelar el costo de las llamadas alianzas productivas.<\/p>\n<p>  <!--more-->  <\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong>I. Recordando a Luis Carlos Restrepo<\/strong><\/p>\n<p>El 5 de diciembre de 2004, Nicol\u00e1s, al ver un helic\u00f3ptero verde del que descendieron dos generales, por mera precauci\u00f3n \u2014\u201cporque uno ya no sab\u00eda qui\u00e9n era qui\u00e9n\u201d\u2014 se tap\u00f3 en una rastrojera. Los militares miraron, midieron, y cuando se iban a ir, otro campesino corri\u00f3 a ver qu\u00e9 era el revuelo. Vamos a hacer un campamento para la desmovilizaci\u00f3n, le dijeron los oficiales. Una palabra que la gente s\u00f3lo entendi\u00f3 cuando llegaron los primeros paramilitares. Los militares ya hab\u00edan preparado el campo, incluida la instalaci\u00f3n de unos ba\u00f1os tra\u00eddos por Luis Carlos Restrepo, alto comisionado. Al d\u00eda siguiente llegaron m\u00e1s paramilitares: 700 encabezados por Mauro; luego el propio Mancuso con otros tantos. El 10 de diciembre aterrizaron los generales, los obispos, los periodistas, los altos funcionarios y, claro, los fot\u00f3grafos. Mancuso entreg\u00f3 una pistola Beretta 9 mm. Se desmovilizaron 1.434 y entregaron 1.115 armas.<\/p>\n<p>Nicol\u00e1s es un campesino de Ragonvalia que lleg\u00f3 a La Gabarra a raspar coca en 1995. Ahorr\u00f3 unos pesos y se cas\u00f3. Cuando lleg\u00f3 el primer hijo trabaj\u00f3 en la hacienda Brisas del Sardinata. Por esos d\u00edas, la guerrilla hab\u00eda atacado el cuartel de Polic\u00eda un par de veces y el Ej\u00e9rcito pasaba de tarde en tarde. Las Farc eran la ley; los comandantes, jueces y alcaldes. Extorsionaban, cobraban impuestos a cocaleros, raspachines y traquetos, aunque en Campo Dos la coca era cultivada en peque\u00f1a escala. La guerrilla ten\u00eda instalado un ret\u00e9n para controlar el paso de pasajeros y mercanc\u00eda.<\/p>\n<p>Cuando llegaron los paramilitares y la guerrilla huy\u00f3 \u2014recuerda\u2014 reunieron al pueblo e informaron que, desde ahora, mandaban ellos. Nicol\u00e1s cuenta: \u201cA las 5 de la ma\u00f1ana golpearon en mi casa. Me pusieron un fusil en la cabeza: \u2018Usted se muere hoy, hijueputa, rece y llore\u2019\u201d. Dur\u00e9 24 horas amarrado esperando los tiros. No me mataron, pero toc\u00f3 servirles: hab\u00edan llegado cien unidades de La Gabarra. Algunos guerrilleros se volvieron informantes. Para afianzar su autoridad, mataron a un colaborador de la guerrilla, arrastr\u00e1ndolo por el pueblo hasta que dej\u00f3 de moverse. Estaban acostumbrados a la sangre, ven\u00edan de hacer la masacre de La Gabarra. Instalaron un ret\u00e9n en el mismo lugar donde funcionaba el de la guerrilla.<\/p>\n<p><strong>II. El ba\u00f1o de sangre<\/strong><\/p>\n<p>El paramilitarismo en el Catatumbo hace parte de una estrategia que tiene su origen en el Magdalena Medio, en Aguachica y San Mart\u00edn, Cesar. Despu\u00e9s del Paro del Nororiente, la guerrilla ten\u00eda mucha fuerza. La bonanza algodonera hab\u00eda hecho crisis, los recolectores quedaron desempleados, el comercio se desplom\u00f3 y los cultivos de marihuana y coca se regaron. Ganaderos y comerciantes eran secuestrados; la guerrilla reclutaba j\u00f3venes sin trabajo. La situaci\u00f3n se hizo insostenible para los empresarios. Con apoyo de la Polic\u00eda aparecieron Los Masetos, dirigidos por los hermanos Prada. Se aliaron con Carlos Casta\u00f1o, Mancuso y Jorge 40 para invadir el Catatumbo, rico en coca, petr\u00f3leo y contrabando. En la conformaci\u00f3n de este bloque jugaron un destacado papel el mayor del Ej\u00e9rcito Jorge Alberto L\u00e1zaro Vergel, comandante de Aguachica, y un teniente del batall\u00f3n Santander, de Oca\u00f1a. De una finca cerca de Aguachica salieron, con la protecci\u00f3n del Ej\u00e9rcito y de la Polic\u00eda, en 7 camiones, 280 hombres armados hacia el Tarra, Tib\u00fa y La Gabarra.<\/p>\n<p>Fue la \u00e9poca en que monse\u00f1or Jos\u00e9 de Jes\u00fas Quintero D\u00edaz, obispo de la di\u00f3cesis, hab\u00eda sido secuestrado por el Epl. Los paramilitares \u2014recuerda Alcides, testigo presencial\u2014 llegaron vestidos de azul, muchos con pasamonta\u00f1as y fusiles. La luz se fue cuando entraron al hotel El R\u00edo y sacaron a hombres y mujeres que \u2014se supo despu\u00e9s\u2014 eran negociantes de coca. Los asesinaron en la oscuridad. El cura comenz\u00f3 a tocar las campanas de la iglesia con la esperanza de que el Ej\u00e9rcito Nacional acudiera en auxilio. Nada oyeron. No hab\u00edan acabado de asesinar a la gente cuando volvi\u00f3 la luz. Entonces se abrieron a sacar a los se\u00f1alados de sus casas y a matarlos en las calles. El cura toc\u00f3 las campanas hasta el amanecer cuando recorri\u00f3 el pueblo dando extremaunciones. Cont\u00f3 49 cad\u00e1veres y 112 desaparecidos, muchos de los cuales tres d\u00edas despu\u00e9s bajaron destripados por el r\u00edo. El mayor hab\u00eda dicho que eran mejor los desaparecidos porque los muertos hac\u00edan mucha bulla. Se denunciaron m\u00e1s de 200 desapariciones. A la masacre de La Gabarra de aquel d\u00eda, 21 de agosto de 1999, siguieron otras que permitieron a los paramilitares el control total del Catatumbo, puerta oriental de un corredor que uni\u00f3 a Venezuela con Urab\u00e1.<\/p>\n<p>Seg\u00fan el informe del Colectivo Luis Carlos P\u00e9rez, los paramilitares del bloque Catatumbo asesinaron a por los menos 11.200 personas; desplazaron a m\u00e1s de 19.000 familias, entre 1998 y 2005, y cometieron 60 masacres. Los desaparecidos son 600, seg\u00fan 2.500 denuncias. Las v\u00edctimas pueden ser 114.000. Semejante terror oblig\u00f3 a huir a unas 40.000 personas, seg\u00fan Codhes [1]. Las organizaciones populares quedaron destrozadas, las relaciones sociales, interrumpidas. La gente hu\u00eda y la tierra quedaba exp\u00f3sita, sus precios se desplomaron. Las ventas y permutas se generalizaron. Los que gozaban del amparo paramilitar o de la fuerza p\u00fablica hicieron fortuna. La composici\u00f3n de los sectores poseedores se fue transformando a fondo. Se prepar\u00f3 as\u00ed el terreno para nuevos usos del suelo y nuevas formas de tenencia.<\/p>\n<p><strong>III. Irrumpe la palma<\/strong><\/p>\n<p>Tres a\u00f1os despu\u00e9s de la llegada de los paramilitares al Catatumbo naci\u00f3 el proyecto de palma de aceite, a trav\u00e9s del programa presidencial de sustituci\u00f3n de cultivos il\u00edcitos, Plante, preparado desde 2001 [2], aunque en 1995 ya hab\u00eda sido anunciado. Un dirigente recuerda: \u201cLos campesinos de La Llana, La Soledad, Llano Grande, Campo Tres y Brisas solicitamos al Ministerio de Agricultura la construcci\u00f3n de un minidistrito de riego. El viceministro de esa \u00e9poca, Carlos Fernando Barco, dijo que ese era muy costoso y que lo que se ten\u00eda preparado para 2005 era sembrar palma y ca\u00f1a para producir biocombustibles\u201d. En efecto, en casi esas mismas veredas del corregimiento Campo Dos fueron instaladas 143 familias en 1.000 hect\u00e1reas como proyecto piloto de sustituci\u00f3n de coca por palma, financiado por USAID, con una inversi\u00f3n de 4.353 millones de pesos, cuyos operadores fueron Chemonics \u2014empresa qu\u00edmica estadounidense\u2014 y la Cooperativa Palmas de Risaralda. Se estrenaron as\u00ed las tan cacareadas \u201calianzas productivas\u201d, una idea que impuso Carlos Murgas siendo ministro de Agricultura de Pastrana: se asociaba a los campesinos con grandes productores o comercializadores de palma mediante pactos econ\u00f3micos.<\/p>\n<p>En Campo Dos, las 143 personas hicieron parte de la Asociaci\u00f3n Gremial de Productores de Palma Africana de Campo Dos, Asogpados. Los socios no eran todos campesinos ni todos de la regi\u00f3n. Y no todos los campesinos cultivaban coca, se cultivaba ma\u00edz, arroz, cacao y se criaba ganado; la coca era una actividad marginal en peque\u00f1a escala. Los cultivos grandes estaban en La Gabarra, a ocho horas por carretera.<\/p>\n<p>Promotora Hacienda Las Flores, de propiedad de Carlos Murgas Guerrero, asesoraba y suministraba la semilla de palma. En Montes de Mar\u00eda, Murgas desarroll\u00f3 una estrategia id\u00e9ntica. En ambas partes el \u00e9xito fue constatable y p\u00fablico. Hoy hay en el Catatumbo 14 asociaciones de productores de palma que cultivan unas 12.500 hect\u00e1reas y producen 125.000 toneladas de fruta anuales. Promotora La Flores es la aliada comercial \u2014o articuladora\u2014 de todas ellas.<\/p>\n<p>El esquema general de la alianza no es tan sencillo. El productor \u2014peque\u00f1o o mediano\u2014 aporta la tierra y la mano de obra. Los asociados reciben un pr\u00e9stamo del Banco Agrario \u2014del que Murgas hab\u00eda sido uno de los creadores\u2014 con fondos de Finagro, que oscila entre 4.000 y 5.000 millones de pesos, a 12 a\u00f1os. El Fondo Nacional de Garant\u00edas respalda el cr\u00e9dito y el Incentivo de Capacitaci\u00f3n Rural (ICR), la operaci\u00f3n. Los recursos se manejan a trav\u00e9s de una fiduciaria. Los cr\u00e9ditos son solidarios, o sea que la asociaci\u00f3n respectiva responde por ellos en primera instancia, pero, claro est\u00e1, si el socio no puede pagar, la asociaci\u00f3n se queda con la tierra, que es la prenda real del negocio.<\/p>\n<p>El aliado comercial \u2014Promotora Hacienda Las Flores\u2014 suministra la semilla, los fertilizantes \u2014un plan de fertilizaci\u00f3n para 10 hect\u00e1reas cuesta 12 millones de pesos anuales\u2014, los fungicidas y la asistencia t\u00e9cnica. La Promotora maneja los cr\u00e9ditos, por lo tanto descuenta las deudas adquiridas por las asociaciones y naturalmente con el banco; la diferencia se entrega a los productores, que est\u00e1n obligados a vender el fruto a la Promotora Hacienda Las Flores durante 25 a\u00f1os. La fruta es entregada y pesada en Tib\u00fa y transportada hasta la planta extractora de biodiesel en Codazzi, Cesar. Por \u00faltimo, Las Flores retiene una cuota para la construcci\u00f3n en Tib\u00fa de una planta de biodiesel que ser\u00e1 una empresa mixta compuesta en el 49% de capital por las asociaciones y el 51% por la Promotora. La planta ha sido prometida desde 2005 y se construir\u00e1 cuando la base militar se inaugure. Tal como yo entiendo las cosas, el se\u00f1or Carlos Murgas, fundador y principal accionista del grupo empresarial Hacienda Las Flores \u2014Hacienda Las Flores, Murgas &#038; Lowe-Dami Las Flores, Oleoflores, Fundeflores-Fundemar\u00eda, Promotora Hacienda Las Flores S.A.\u2014, que tiene el mismo negocio de alianzas productivas en el Magdalena Medio, Montes de Mar\u00eda y Cesar, controla el proceso de punta a punta: avala y gestiona los cr\u00e9ditos con el Banco Agrario, sucursal El Prado en Barranquilla \u2014agencia donde se movi\u00f3 el programa Agro Ingreso Seguro\u2014, vende la semilla y presta la asistencia t\u00e9cnica y luego compra toda la producci\u00f3n de fruta a un precio determinado por la bolsa de R\u00f3terdam. Murgas podr\u00eda no tener una sola hect\u00e1rea en palma y manejar todo el negocio dado que goza de un verdadero monopolio establecido y alcahueteado por el Gobierno. Toda la palma de ese gran cintur\u00f3n que atraviesa el pa\u00eds entre el Catatumbo y Montes de Mar\u00eda y que proyecta \u2014digo yo\u2014 alcanzar la cuenca del r\u00edo Atrato est\u00e1 controlada por la misma compa\u00f1\u00eda.<\/p>\n<p><strong>IV. El problema de la tierra<\/strong><\/p>\n<p>En 2009, el Gobierno detect\u00f3 una compra masiva de tierras en el Catatumbo por parte de una persona jur\u00eddica, Bioagroindustrial de Colombia, manejada por una persona natural, el se\u00f1or Murgas. \u201cUno de los \u00faltimos predios adquiridos por Bioagroindustrial, la finca Finlandia, de 86 hect\u00e1reas, fue pagada en 21\u2019775.000 pesos. Es decir, a 253.157 pesos la hect\u00e1rea\u201d [3]. El mismo diario inform\u00f3 que: \u201cLa compra masiva de tierras en Norte de Santander se ha extendido a El Carmen, Convenci\u00f3n y Gramalote. Cooperativas de paramilitares desmovilizados estar\u00edan tambi\u00e9n tras las ofertas, para proyectos agroindustriales\u201d [4]. En el Catatumbo hay hoy unas 20.000 hect\u00e1reas de palma y se aspira a llegar en un par de a\u00f1os a 50.000, dadas las condiciones de humedad y exposici\u00f3n solar. No todos los cultivadores trabajan bajo este modelo. Hay grandes productores que tienen cultivos en otras regiones y que no est\u00e1n obligados a vender el corozo a Murgas. Y otro grupo, Los Coste\u00f1os, reci\u00e9n llegados a la regi\u00f3n y a la actividad, que \u2014se dice\u2014 tiene v\u00ednculos con el narcotr\u00e1fico. La expansi\u00f3n de palma es tan r\u00e1pida y masiva, que hay empresas que han comprado veredas enteras como las de El Milagro, L\u00edbano, M25, P30. Por eso en Campo Hermoso, Cerro Madera, Ca\u00f1o Indio se han cerrado las escuelas: ya no hay familias campesinas en zonas de palma.<\/p>\n<p>Se podr\u00eda decir que la mayor\u00eda de los cultivadores de palma ha adquirido sus tierras y sus t\u00edtulos del 2000 en adelante, lo que pone sobre la mesa la tradici\u00f3n de las escrituras. El terror paramilitar activ\u00f3 el mercado de tierras con \u00e9nfasis en la oferta de fincas a bajos precios, cuando no la mera sustituci\u00f3n del poseedor o la venta coactiva. As\u00ed, los precios de la tierra antes de la Ley de Justicia y Paz se desplomaron y el precio de la hect\u00e1rea lleg\u00f3 a 50.000 pesos. Los campesinos abandonaban la tierra o vend\u00edan muy barato. Las masacres sembraron el terror y en ese r\u00edo revuelto se hicieron infinidad de transacciones y se cre\u00f3 un verdadero caos jur\u00eddico. Muchos carec\u00edan de t\u00edtulos diferentes a la mera posesi\u00f3n; otros, teni\u00e9ndolos, los transfirieron y otros m\u00e1s abandonaron la tierra. As\u00ed, entre los que ten\u00edan tierra y los que hoy la tienen existe una enredada tradici\u00f3n que se puede iniciar con testaferros y terminar con negocios de buena fe.<\/p>\n<p>Se trata de un cont\u00ednuum dif\u00edcil de clarificar por parte de los jueces agrarios que crearon la Ley de V\u00edctimas. De todas maneras es un tema que a\u00fan no se ha comenzado a ventilar en la regi\u00f3n, pero que ya se teme y que muy pronto van a salir a la palestra los defensores armados del statu quo. Numerosos negocios de tierras se limpiaron en notar\u00edas y oficinas de registro, y hoy sus titulares hacen parte de asociaciones de palmicultores y de una u otra gran empresa.<br \/><strong><br \/>V. Las alianzas productivas<\/strong><\/p>\n<p>Hoy en el Catatumbo los pueblos se mueven. En Tib\u00fa, La Gabarra, El Tarra, Sardinata, la actividad es fren\u00e9tica. No s\u00f3lo debido a la palma, porque los cultivos de coca siguen produciendo; el contrabando de gasolina y ganado aumenta, la explotaci\u00f3n petrolera no cesa, como tampoco la de canteras y r\u00edos para sacar materiales de construcci\u00f3n. Con el crecimiento de los mercados de India y China, los precios del aceite de palma se mantienen o crecen poco a poco. Colombia es el quinto productor mundial, con algo m\u00e1s de 350.000 hect\u00e1reas de palma sembrada, que Uribe prometi\u00f3 aumentar a 800.000. Pese a una nueva enfermedad, pudrici\u00f3n del cogollo (PC), la oferta aumenta. Sin embargo, hay serias amenazas. El gran rival del aceite de palma es la soya, cultivo que en Brasil, Per\u00fa, Bolivia y M\u00e9xico ha crecido muy r\u00e1pidamente. De otro lado, Colombia no puede competir con los aceites de Malasia e Indonesia por las oscilaciones en la tasa de cambio, el costo de la tierra, la infraestructura de transporte y los costos de seguridad. En Colombia producir una tonelada cuesta 350 d\u00f3lares, en Malasia 250 y en Indonesia, 150. El 70% de la producci\u00f3n de aceite de palma se consume en el pa\u00eds y por tanto los precios se mantienen por ahora. En este plano hay amenazas, pero no crisis.<\/p>\n<p>Toda la producci\u00f3n amarrada a las alianzas productivas con Promotora Las Flores es transformada en agrodiesel en la planta de Codazzi, que es de Oleoflores S.A. y que puede procesar 50.000 toneladas de aceite crudo al a\u00f1o. El biocombustible tiene un mercado asegurado por el Gobierno al imponer que el diesel tenga incorporado el 20% de biodiesel.<\/p>\n<p>El panorama parecer\u00eda despejado, no s\u00f3lo para los grandes palmicultores, sino para los productores asociados en alianzas productivas y para los comercializadores. No obstante, las perspectivas abiertas por el TLC con EE.UU. podr\u00edan comenzar a preocupar a los fabricantes de biodiesel. El mercado estadounidense de biodiesel est\u00e1 saturado y necesita exportar la producci\u00f3n de sus 150 plantas que lanzan al mercado 1.500 millones de litros anuales. \u00bfQu\u00e9 pasar\u00e1 si el TLC permite la entrada \u2014arancel cero\u2014 a la producci\u00f3n gringa? Simple: las extractoras de aceite dejar\u00edan de comprar a los productores la fruta. Mejor dicho, trasladar\u00edan el problema a los cultivadores.<\/p>\n<p>El mecanismo funciona tambi\u00e9n con la oscilaci\u00f3n de los precios del aceite: todo cambio desfavorable para las extractoras y comercializadoras puede ser transferido a los productores. Hoy el 60% del aceite de palma es producido por peque\u00f1os y medianos y las grandes compa\u00f1\u00edas optan por las alianzas productivas porque permiten trasladar la inseguridad y la contingencia del negocio a los cultivadores asociados, que situados en esa eventualidad no pueden defenderse. Y la palma no es un cultivo transitorio.<\/p>\n<p>\u00bfDe qu\u00e9 otra manera se podr\u00eda entender el inter\u00e9s de los grandes negociantes de aceite de palma y productores de biodiesel en el modelo de las alianzas productivas?<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><h5 style=\"margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 5px; margin-left: 0px; font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 11px; line-height: normal; color: #000000; text-align: left; padding: 0px;\"><span style=\"font-weight: normal;\">Por: <\/span>Alfredo Molano Bravo \/ Especial para El Espectador<\/h5>\n<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/www.elespectador.com\/impreso\/judicial\/articulo-330074-paramilitarismo-y-palma-el-catatumbo\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">http:\/\/www.elespectador.com\/impreso\/judicial\/articulo-330074-paramilitarismo-y-palma-el-catatumbo<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Alfredo Molano recorri\u00f3 esa regi\u00f3n de Norte de Santander para desenterrar el rastro de la violencia y revelar el costo de las llamadas alianzas productivas.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[75],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/tejidohistorico.afrodescendientes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3441"}],"collection":[{"href":"https:\/\/tejidohistorico.afrodescendientes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/tejidohistorico.afrodescendientes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tejidohistorico.afrodescendientes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tejidohistorico.afrodescendientes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3441"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/tejidohistorico.afrodescendientes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3441\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/tejidohistorico.afrodescendientes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3441"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/tejidohistorico.afrodescendientes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3441"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/tejidohistorico.afrodescendientes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3441"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}