{"id":3568,"date":"2012-03-29T22:47:40","date_gmt":"2012-03-29T22:47:40","guid":{"rendered":"http:\/\/www2.nasaacin.org\/index.php\/2012\/03\/29\/los-movimientos-sociales-en-el-posneoliberalismo-de-la-resistencia-a-la-esperanza\/"},"modified":"2012-03-29T22:47:40","modified_gmt":"2012-03-29T22:47:40","slug":"los-movimientos-sociales-en-el-posneoliberalismo-de-la-resistencia-a-la-esperanza","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/tejidohistorico.afrodescendientes.com\/index.php\/2012\/03\/29\/los-movimientos-sociales-en-el-posneoliberalismo-de-la-resistencia-a-la-esperanza\/","title":{"rendered":"Los movimientos sociales en el posneoliberalismo: De la resistencia a la esperanza"},"content":{"rendered":"<p> \t&nbsp;<\/p>\n<div> \tEn Ecuador, la Confederaci&oacute;n de Nacionalidades Ind&iacute;genas del Ecuador, CONAIE, conjuntamente con otras organizaciones sociales, llevaron adelante la Marcha Plurinacional por el Agua, por la Vida y la Dignidad de los Pueblos, del 8 al 22 de marzo de 2012, con una plataforma de 19 puntos entre los que constaban la oposici&oacute;n a la megaminer&iacute;a a cielo abierto, la defensa del agua, el rechazo a la criminalizaci&oacute;n social, entre otras; &nbsp;demandaban, adem&aacute;s, el cumplimiento de los derechos que constan en la Constituci&oacute;n y que no han sido ni cumplidos ni respetados por el gobierno de Alianza Pa&iacute;s.&nbsp;<\/div>\n<p>  <!--more-->  <\/p>\n<div> \t&nbsp;<\/div>\n<div> \tEn Bolivia, en cambio, la Confederaci&oacute;n de Pueblos Ind&iacute;genas de Bolivia, CIDOB, con el apoyo del Consejo Nacional de Ayllus y Markas del Qullasuyo, CONAMAQ, y otras organizaciones sociales, en especial aquellas de los territorios ind&iacute;genas del TIPNIS (Territorio Ind&iacute;gena Parque Nacional Isiboro S&eacute;cure), realizaron, en septiembre de 2011, la VIII Marcha Ind&iacute;gena por la defensa del TIPNIS, los derechos territoriales, el medio ambiente, las &aacute;reas protegidas, los derechos colectivos y la libre determinaci&oacute;n de los pueblos ind&iacute;genas, y anuncian la realizaci&oacute;n de la IX Marcha para el 25 de abril de 2012 que, adem&aacute;s, cuenta con el apoyo de la hist&oacute;rica COB (Central obrera boliviana).&nbsp;<\/div>\n<div> \t&nbsp;<\/div>\n<div> \tLas organizaciones bolivianas realizan esta marcha en oposici&oacute;n a la construcci&oacute;n de la carretera Villa Tunari &ndash; San Ignacio de Moxos, que partir&iacute;a en dos el TIPNIS y lo integrar&iacute;a a los procesos de mercantilizaci&oacute;n y privatizaci&oacute;n territorial contenidos en los planes de integraci&oacute;n de la IIRSA (Iniciativa de Integraci&oacute;n de la Infraestructura de Sud Am&eacute;rica) y que, seg&uacute;n las organizaciones ind&iacute;genas, expresa el compromiso cada vez creciente del gobierno de Evo Morales con las transnacionales de la miner&iacute;a, el petr&oacute;leo, el agronegocio e, incluso, el narcotr&aacute;fico.&nbsp;<\/div>\n<div> \t&nbsp;<\/div>\n<div> \tEs significativo que en ambos pa&iacute;ses las organizaciones ind&iacute;genas y sociales se opongan a gobiernos que se han autocalificado de izquierda y que gozan de un amplio reconocimiento a nivel mundial como gobiernos progresistas y cr&iacute;ticos al neoliberalismo. Tambi&eacute;n es significativa la forma por la cual ambos gobiernos, tanto Alianza Pa&iacute;s en el Ecuador, cuanto el Movimiento Al Socialismo, MAS, en Bolivia, se han confrontado a estas marchas y han utilizado todos los recursos del Estado para boicotearlas, deslegitimarlas, manipularlas, minimizarlas y, finalmente, reprimirlas. Son comunes los argumentos utilizados por ambos reg&iacute;menes tanto para legitimarse a s&iacute; mismos cuanto para desacreditar a las organizaciones sociales, as&iacute; como son parecidas las estrategias de cooptaci&oacute;n, divisi&oacute;n social y confrontaci&oacute;n con organizaciones o redes clientelares creadas por estos gobiernos.&nbsp;<\/div>\n<div> \t&nbsp;<\/div>\n<div> \tAs&iacute; por ejemplo, en Ecuador, Alianza Pa&iacute;s utiliza el respaldo de organizaciones relativamente peque&ntilde;as como la FEI, o la Red Agraria, para oponerlas a la CONAIE; moviliza tambi&eacute;n al sector p&uacute;blico y a los receptores de las transferencias monetarias condicionadas, el Bono de Desarrollo Humano, para crear la sensaci&oacute;n de un enorme y multitudinario apoyo a su favor. En Bolivia, el MAS lleg&oacute; a inventarse un movimiento social, el CONISUR (Consejo Ind&iacute;gena del Sur), para confrontar a la CIDOB y la CONAMAQ y, de paso, incumplir con los compromisos que la VIII marcha en defensa del TIPNIS le hab&iacute;a obligado a suscribir.<\/div>\n<div> \t&nbsp;<\/div>\n<div> \tAhora bien, es necesario referir y contextualizar estas marchas ind&iacute;genas y sociales, que no solamente se producen en Ecuador y Bolivia sino en toda Abya Yala, al interior de las resistencias a los procesos de acumulaci&oacute;n por desposesi&oacute;n que caracterizan al posneoliberalismo, es decir, aquel momento de la historia en el cual aparentemente en Abya Yala (Am&eacute;rica) se ha superado el neoliberalismo duro del Consenso de Washington para entrar, en cambio, en la privatizaci&oacute;n de los territorios, los recursos naturales y la criminalizaci&oacute;n social.&nbsp;<\/div>\n<div> \t&nbsp;<\/div>\n<div> \tLa presi&oacute;n extractivista de las transnacionales, sobre todo de la megaminer&iacute;a a cielo abierto y el agronegocio (soja transg&eacute;nica, ma&iacute;z transg&eacute;nico, biocombustibles, etc.), est&aacute; provocando una fuerte disputa sobre los territorios, los recursos naturales y la soberan&iacute;a estatal. El despojo, la expropiaci&oacute;n, y la violencia del extractivismo est&aacute;n generando el mismo miedo social y la misma pobreza que en su tiempo provocaron las pol&iacute;ticas de shock del FMI.&nbsp;<\/div>\n<div> \t&nbsp;<\/div>\n<div> \tEl extractivismo, de otra parte, est&aacute; transformando los sistemas pol&iacute;ticos de la regi&oacute;n hacia modelos de dominaci&oacute;n pol&iacute;tica cada vez m&aacute;s autoritarios, violentos, pan&oacute;pticos y clientelares.&nbsp;<\/div>\n<div> \t&nbsp;<\/div>\n<div> \tEn esa din&aacute;mica, la criminalizaci&oacute;n social, la represi&oacute;n y la eliminaci&oacute;n de las resistencias sociales, van de la mano del incremento del gasto fiscal en salud y educaci&oacute;n, as&iacute; como de un amplio abanico de transferencias monetarias condicionadas, creadas, adem&aacute;s, desde el Banco Mundial (en Ecuador: Bono de Desarrollo Humano; en Bolivia: Bono Juancito Pinto).<\/div>\n<div> \t&nbsp;<\/div>\n<div> \tEste proceso simult&aacute;neo de criminalizaci&oacute;n y asistencialismo clientelar, a veces se acompa&ntilde;a de una ret&oacute;rica nacionalista y de una fuerte cr&iacute;tica al Fondo Monetario Internacional y al Banco Mundial, por parte de Rafael Correa en Ecuador y Evo Morales en Bolivia. Una cr&iacute;tica que ha demostrado ser irrelevante cuando se trata de entregar los recursos naturales a las transnacionales. Sin embargo, esto ha conducido a que varios sectores de izquierda a nivel mundial, apoyen a estos gobiernos incluso en contra de las organizaciones sociales que luchan y resisten al extractivismo.&nbsp;<\/div>\n<div> \t&nbsp;<\/div>\n<div> \tLa marcha organizada por la CONAIE en Ecuador en contra de la miner&iacute;a a cielo abierto y en defensa del agua, as&iacute; como la marcha en defensa del TIPNIS que realizaron la CIDOB y la CONAMAQ en Bolivia, indican una recuperaci&oacute;n del movimiento social y de sus posiciones cr&iacute;ticas, y el fracaso de la intenci&oacute;n gubernamental de adscribir a estas organizaciones y movimientos sociales a sus propias din&aacute;micas. Estas marchas tienen varios puntos en com&uacute;n y est&aacute;n generando un proceso de transici&oacute;n pol&iacute;tica en Abya Yala, que es necesario se&ntilde;alar.&nbsp;<\/div>\n<div> \t&nbsp;<\/div>\n<div> \tUno de los primeros aspectos que comparten las organizaciones sociales de Bolivia y Ecuador es que sus movilizaciones han logrado arrebatar la iniciativa pol&iacute;tica a sus respectivos gobiernos y est&aacute;n llevando al debate pol&iacute;tico y sus definiciones por fuera de las coordenadas del liberalismo. Los movimientos sociales no esperan el tiempo electoral, ni tampoco conf&iacute;an en las instituciones del sistema pol&iacute;tico liberal (como el parlamento) para frenar al extractivismo, porque saben que la definici&oacute;n y disputa real se juega por fuera de los m&aacute;rgenes del sistema pol&iacute;tico.<\/div>\n<div> \t&nbsp;<\/div>\n<div> \tEs una ingenuidad pensar que la acumulaci&oacute;n del capital, sobre todo en su fase de desposesi&oacute;n y extractivismo, pueda contenerse solamente utilizando las instituciones liberales. En general, esas instituciones sirven para imponer las prioridades que nacen desde la acumulaci&oacute;n del capital y casi siempre son de una sola v&iacute;a, aquella que nace desde el poder. Precisamente por ello han recuperado la movilizaci&oacute;n, porque saben que fue con la movilizaci&oacute;n que pudieron frenar el neoliberalismo, e intuyen que ser&aacute; con la movilizaci&oacute;n que detendr&aacute;n al extractivismo.<\/div>\n<div> \t&nbsp;<\/div>\n<div> \tEmpero, este cambio de las reglas de juego resiente a los gobiernos que quieren que la conflictividad social se procese desde las coordenadas disciplinarias del liberalismo. Estos gobiernos est&aacute;n plenamente conscientes del rol pol&iacute;tico que tiene la movilizaci&oacute;n, porque cuando estuvieron del otro lado de la orilla apostaron todo, precisamente, a la movilizaci&oacute;n social. Su constituci&oacute;n como opciones pol&iacute;ticas naci&oacute; con la movilizaci&oacute;n, por ello ahora pretenden controlarla y asumirla como prerrogativa propia. En virtud de que estos gobiernos nacieron desde la movilizaci&oacute;n y la resistencia al neoliberalismo, asumen que tienen patente de corso sobre la movilizaci&oacute;n social. Por eso, los gobiernos de Ecuador y Bolivia, han acusado a los movimientos sociales de estar respaldado por la CIA norteamericana, por la derecha olig&aacute;rquica, por los grupos tradicionales de poder que utilizan al &nbsp;movimiento social para restaurar el statu quo, etc. Todo con tal de evitar que la movilizaci&oacute;n social regrese nuevamente a los movimientos sociales.<\/div>\n<div> \t&nbsp;<\/div>\n<div> \tAsimismo, han acusado a las organizaciones sociales de aprovechar las movilizaciones para posicionarse electoralmente y han negado validez a la agenda de los movimientos sociales, haciendo uso, de esta manera, de la misma ret&oacute;rica que utilizaban los reg&iacute;menes neoliberales para desacreditar a las movilizaciones sociales. Han intentado, incluso, desprestigiarlas utilizando criterios racistas, sexistas, machistas y xen&oacute;fobos. Los gobiernos &ldquo;progresistas&rdquo; de Ecuador y Bolivia tienen miedo cerval a la movilizaci&oacute;n social porque saben que &eacute;stas pueden generarles un vac&iacute;o pol&iacute;tico cuyas consecuencias no quieren ni siquiera imaginar.<\/div>\n<div> \t&nbsp;<\/div>\n<div> \tEn ambos pa&iacute;ses, los gobiernos tambi&eacute;n han utilizado sus redes clientelares para movilizarlas en contra de los movimientos sociales y han tratado de provocarlos generando confrontaciones, para luego acusar al movimiento social de violento y, en consecuencia, deslegitimarlo y reprimirlo. De hecho, el gobierno de Bolivia ha acusado a las v&iacute;ctimas de la represi&oacute;n gubernamental durante la VIII Marcha en defensa del TIPNIS de ser ahora ellos los victimarios y los ha acusado de intento de homicidio (aunque no dicen a qui&eacute;n).<\/div>\n<div> \t&nbsp;<\/div>\n<div> \tNo obstante, tanto la CONAIE del Ecuador y sus aliados, cuanto la CIDOB y la CONAMAQ de Bolivia, han superado esa intenci&oacute;n de sus respectivos gobiernos de que su movilizaci&oacute;n sea reducida a las coordenadas del liberalismo, y han sostenido su resistencia en el espacio que mejor conocen y procesan: la movilizaci&oacute;n social. Esa movilizaci&oacute;n tensa la cuerda del liberalismo y agota a los gobiernos de Rafael Correa en Ecuador y Evo Morales en Bolivia y, al mismo tiempo, fortalece a los movimientos sociales.&nbsp;<\/div>\n<div> \t&nbsp;<\/div>\n<div> \tLas movilizaciones sociales est&aacute;n recuperando nuevamente el sentido de la pol&iacute;tica como praxis hist&oacute;rica, pero en un nivel diferente porque una cosa era confrontar a reg&iacute;menes expresamente neoliberales y otra a los gobiernos progresistas posneoliberales. Su tarea es quiz&aacute; m&aacute;s compleja que antes porque tienen que demostrar que la adscripci&oacute;n a la izquierda que hacen estos gobiernos es solamente un simulacro del poder.<\/div>\n<div> \t&nbsp;<\/div>\n<div> \tUna segundo punto com&uacute;n a ambos procesos es que al recuperar la agenda pol&iacute;tica y su discurso, los movimientos sociales est&aacute;n desalojando del espacio de la izquierda pol&iacute;tica tanto a Alianza Pa&iacute;s en Ecuador, cuanto al MAS en Bolivia, y de esta manera los est&aacute;n empujando hacia el centro pol&iacute;tico. Ahora bien, el centro solo existe desde la mirada de la derecha pol&iacute;tica. Se trata de una jugada importante porque estos reg&iacute;menes se legitimaban, precisamente, en una ideolog&iacute;a cr&iacute;tica al capitalismo y que establec&iacute;a una relaci&oacute;n simb&oacute;lica importante con la historia de movilizaci&oacute;n, resistencia y lucha social de los movimientos sociales de ambos pa&iacute;ses.&nbsp;<\/div>\n<div> \t&nbsp;<\/div>\n<div> \tLa adscripci&oacute;n a la izquierda se convert&iacute;a en un dispositivo ideol&oacute;gico fundamental para mantener la hegemon&iacute;a pol&iacute;tica y movilizar a la poblaci&oacute;n en funci&oacute;n de sus prerrogativas. Este desplazamiento hacia el centro hace que la referencia a cualquier discurso de izquierda por parte de Alianza Pa&iacute;s en el Ecuador o el MAS en Bolivia, sea asumido m&aacute;s como un recurso de mercadeo y publicidad pol&iacute;tica que como un compromiso real. Esto implica que ambos partidos pol&iacute;ticos no son ya una opci&oacute;n de cambio sino una soluci&oacute;n de continuidad con el posneoliberalismo.<\/div>\n<div> \t&nbsp;<\/div>\n<div> \tUn tercer punto en com&uacute;n est&aacute; en la agenda que ambos movimientos sociales han logrado posicionar con fuerza: el modelo extractivista como eje central que caracteriza a estos gobiernos posneoliberales. Se discute ampliamente en Ecuador sobre la megaminer&iacute;a a cielo abierto y la defensa del agua gracias a la CONAIE y sus aliados. El Presidente ecuatoriano, Rafael Correa, en esta discusi&oacute;n y como es l&oacute;gico en un gobierno posneoliberal, defiende con ah&iacute;nco y devoci&oacute;n a las corporaciones mineras transnacionales. En Ecuador, la CONAIE ha logrado provocar un amplio debate sobre el agua, la tierra y los territorios, en un contexto en el que existe una Constituci&oacute;n que, al menos te&oacute;ricamente, le es favorable. De esta forma, la CONAIE ha recuperado su rol pol&iacute;tico de subrayar aquellos temas del debate pol&iacute;tico que son prioritarios para el pa&iacute;s. La agenda de la pol&iacute;tica regresa, nuevamente, hacia los movimientos sociales.&nbsp;<\/div>\n<div> \t&nbsp;<\/div>\n<div> \tEn Bolivia, la defensa del TIPNIS ha creado las condiciones para que los movimientos sociales sit&uacute;en el debate en un contexto m&aacute;s geopol&iacute;tico. La defensa del TIPNIS se hace en contra de la IIRSA y de las pretensiones geopol&iacute;ticas de la burgues&iacute;a brasile&ntilde;a (de hecho, la empresa que construir&aacute; la carretera en el TIPNIS es la brasile&ntilde;a OAS). El movimiento social boliviano, sobre todo luego de las movilizaciones en contra del presidente Morales que pretend&iacute;a aplicar un ajuste macrofiscal en el mismo estilo de aquellos aplicados por el FMI, incrementando el precio de la gasolina, en diciembre de 2010, ha comprendido que en el momento posneoliberal la resistencia es, b&aacute;sicamente, geopol&iacute;tica. Es &eacute;sta una dimensi&oacute;n a&uacute;n ausente en el movimiento social ecuatoriano.&nbsp;<\/div>\n<div> \t&nbsp;<\/div>\n<div> \tUn cuarto punto en com&uacute;n a ambos procesos hace referencia a la forma por la cual se interrogan sobre el futuro pol&iacute;tico. &iquest;Cu&aacute;les son las opciones luego de Correa en Ecuador y Morales en Bolivia? Poco a poco, los movimientos sociales empiezan a comprender que las opciones reales no pasan necesariamente por el sistema pol&iacute;tico liberal; comprenden tambi&eacute;n que ese sistema pol&iacute;tico, a pesar de todas las referencias a la democracia y a la participaci&oacute;n, en realidad debe ser comprendido siempre como un sistema de dominaci&oacute;n. Ahora entienden que la democracia quiz&aacute; se encuentre por fuera de ese sistema pol&iacute;tico liberal. Esta comprensi&oacute;n de la democracia como una apuesta por descolonizarla del liberalismo, es correlativa a aquella otra constataci&oacute;n de que el desarrollismo que hacen gala los gobiernos progresistas de la regi&oacute;n, es otra expresi&oacute;n de la acumulaci&oacute;n por desposesi&oacute;n del capitalismo. Ni desarrollismo econ&oacute;mico ni democracia liberal, sino democracia social y comunitaria, y Buen Vivir. Alianza Pa&iacute;s en Ecuador, y el MAS en Bolivia, no son alternativas al desarrollismo, en realidad expresan otras formas de desarrollismo y liberalismo, vale decir, capitalismo.<\/div>\n<div> \t&nbsp;<\/div>\n<div> \tEs por ello que se ha suscitado un fuerte debate sobre las propuestas emancipatorias de los movimientos sociales. En Bolivia se ha tratado de trivializar y banalizar la propuesta emancipatoria del movimiento ind&iacute;gena etiquet&aacute;ndola como pachamamismo. En Ecuador tambi&eacute;n se ha producido ese debate en contra del concepto del sumak kawsay (Buen Vivir). Sin embargo, los movimientos sociales comprenden claramente que el extractivismo y el desarrollismo son incompatibles con el Buen Vivir, cualquiera sea su definici&oacute;n, y que mientras m&aacute;s avance el extractivismo m&aacute;s en peligro est&aacute; la supervivencia de la vida humana, lo que recuerda las derivas biopol&iacute;ticas del posneoliberalismo, de ah&iacute; que en ambos pa&iacute;ses una consigna com&uacute;n del movimiento social sea la defensa de la vida.&nbsp;<\/div>\n<div> \t&nbsp;<\/div>\n<div> \tLos movimientos sociales tambi&eacute;n comprenden que en el liberalismo los gobiernos, de forma independiente de su color pol&iacute;tico que, incluso, puede tener los colores de la wiphala (el arcoiris), ahora est&aacute; del lado del poder, y que ese poder apuesta con todo por la violencia y la desposesi&oacute;n extractiva. En los movimientos sociales de Ecuador y Bolivia, hay una percepci&oacute;n cada vez m&aacute;s clara que Rafael Correa y Alianza Pa&iacute;s, as&iacute; como Evo Morales y el MAS, son los rostros que asume el nuevo poder, son las nuevas amenazas a la vida, a la soberan&iacute;a y a la paz. En estos dos pa&iacute;ses, gracias a los movimientos sociales, radican las esperanzas m&aacute;s firmes del movimiento social de continente por superar el momento posneoliberal y las tentaciones de los gobiernos progresistas.<\/div>\n<div> \t&nbsp;<\/div>\n<div> \t<strong><span style=\"background-color: rgba(255, 255, 255, 0.917969); font-family: Cambria; font-size: medium; \">*Pablo D&aacute;valos, es economista y catedr&aacute;tico ecuatoriano.<\/span>&nbsp;<\/strong><\/div>\n<div> \t&nbsp;<\/div>\n<div> \t<a href=\"http:\/\/www.desdeabajo.info\/actualidad\/internacional\/item\/19467-de-la-resistencia-a-la-esperanza.html\">http:\/\/www.desdeabajo.info\/actualidad\/internacional\/item\/19467-de-la-resistencia-a-la-esperanza.html<\/a><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; En Ecuador, la Confederaci&oacute;n de Nacionalidades Ind&iacute;genas del Ecuador, CONAIE, conjuntamente con otras organizaciones sociales, llevaron adelante la Marcha Plurinacional por el Agua, por la Vida y la Dignidad de los [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[3],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/tejidohistorico.afrodescendientes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3568"}],"collection":[{"href":"https:\/\/tejidohistorico.afrodescendientes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/tejidohistorico.afrodescendientes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tejidohistorico.afrodescendientes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tejidohistorico.afrodescendientes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3568"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/tejidohistorico.afrodescendientes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3568\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/tejidohistorico.afrodescendientes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3568"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/tejidohistorico.afrodescendientes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3568"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/tejidohistorico.afrodescendientes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3568"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}