{"id":3737,"date":"2012-04-30T14:27:14","date_gmt":"2012-04-30T14:27:14","guid":{"rendered":"http:\/\/www2.nasaacin.org\/index.php\/2012\/04\/30\/qel-capitalismo-es-un-sistema-de-robo-planetario-exacerbadoq\/"},"modified":"2012-04-30T14:27:14","modified_gmt":"2012-04-30T14:27:14","slug":"qel-capitalismo-es-un-sistema-de-robo-planetario-exacerbadoq","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/tejidohistorico.afrodescendientes.com\/index.php\/2012\/04\/30\/qel-capitalismo-es-un-sistema-de-robo-planetario-exacerbadoq\/","title":{"rendered":"&#8220;El capitalismo es un sistema de robo planetario exacerbado&#8221;"},"content":{"rendered":"<p> \tEn concepto del destacado fil&oacute;sofo franac&eacute;s Alain Badiou, disc&iacute;pulo de Louis Althusser, &quot;se puede decir que el capitalismo es un orden democr&aacute;tico y pac&iacute;fico, pero es un r&eacute;gimen de depredadores, es un r&eacute;gimen de bandidismo universal. Lo llamo bandidismo -explica- de manera objetiva: llamo bandido a cualquiera que considere que la &uacute;nica ley de su actividad es el provecho&quot;.<\/p>\n<p>  <!--more-->  <\/p>\n<p> \tNo obstante considera que &quot;un sistema como &eacute;ste que, por un lado, tiene la capacidad de extenderse y, por el otro, de desplazar su centro de gravedad, es un sistema que est&aacute; lejos de encontrarse moribundo. No hay que creer que, porque estamos en una crisis sist&eacute;mica, nos encontramos al borde del hundimiento del capitalismo mundializado&quot;.<\/p>\n<p> \t<strong>MATERIALISMO DEMOCR&Aacute;TICO<\/strong><\/p>\n<p> \tPensar el mundo a la velocidad que va; las revoluciones &aacute;rabes; el colapso ecol&oacute;gico; el movimiento de los indignados; la crisis sist&eacute;mica del capitalismo. Pensar tambi&eacute;n las matem&aacute;ticas, la poes&iacute;a; y pensar tambi&eacute;n lo que no tiene tiempo y nos compromete m&aacute;s que cualquier otra cosa: el amor. Esta es la dimensi&oacute;n polif&oacute;nica del fil&oacute;sofo franc&eacute;s Alain Badiou. Objeto de adoraci&oacute;n o de un s&oacute;lido cuestionamiento, el pensador franc&eacute;s ha tejido una obra sin concesiones que abarca la filosof&iacute;a anal&iacute;tica, la matem&aacute;tica, el teatro, la pol&iacute;tica, la literatura y hasta el amor como temas de una reflexi&oacute;n conectada a la ra&iacute;z de las transformaciones y trastornos humanos. Su obra contiene una de las cr&iacute;ticas m&aacute;s densas y l&uacute;cidas contra lo que Badiou llam&oacute; &quot;el materialismo democr&aacute;tico&quot;, ese orden mundial donde cada cosa tiene un precio, un inter&eacute;s material final. En pleno siglo XXI, y con los referentes hist&oacute;ricos que se conocen, Alain Badiou alega todav&iacute;a a favor de lo que &eacute;l define como &quot;la idea comunista&quot;. El pensador franc&eacute;s rescata de esa ideolog&iacute;a la &quot;idea de la emancipaci&oacute;n de toda la humanidad, la idea de la igualdad entre los componentes de la humanidad, el fin del racismo y de las fronteras&quot;. En esa misma l&iacute;nea, Badiou reintroduce el pensamiento de Marx. Puesto en un caj&oacute;n con las piedras del Muro de Berl&iacute;n, Marx regresa hasta nosotros. Las revoluciones &aacute;rabes lo reactualizaron en el sentido m&aacute;s estricto: el movimiento de las masas hacia su emancipaci&oacute;n.<\/p>\n<p> \tInvitado a Buenos Aires a partir del 7 de mayo por la Universidad Nacional de San Mart&iacute;n, Alain Badiou recibi&oacute; a P&aacute;gina\/12 en su casa de Par&iacute;s. En este di&aacute;logo, el autor de Elogio del amor expone su an&aacute;lisis sobre los cambios hist&oacute;ricos que se desprenden de las revoluciones &aacute;rabes al tiempo que, en contra de la opini&oacute;n optimista dominante, destaca que el sistema liberal est&aacute; lejos de haber abdicado.<\/p>\n<p> \t<strong>La lucha o la oposici&oacute;n contra las modalidades del sistema actual se ha multiplicado y solidificado. Revoluciones &aacute;rabes, movimiento de los indignados, movilizaci&oacute;n creciente de los grupos que est&aacute;n contra la globalizaci&oacute;n, en todo el planeta surgen grupos de protesta. Analizando lo ocurrido, &iquest;qu&eacute; les dir&iacute;a usted hoy a todos esos rebeldes del mundo para que su acci&oacute;n conduzca a una aut&eacute;ntica construcci&oacute;n?<\/strong><\/p>\n<p> \t&#8211; La consigna de antiglobalizaci&oacute;n parece sugerir que, a trav&eacute;s de varias medidas, se puede rehumanizar la situaci&oacute;n, incluida la rehumanizaci&oacute;n del capitalismo. Yo les dir&iacute;a que, para m&iacute;, m&aacute;s importante que eso es la globalizaci&oacute;n de la voluntad popular. Globalizaci&oacute;n quiere decir vigor internacional. Pero esa globalizaci&oacute;n internacional necesita una idea positiva para unirla y no s&oacute;lo la idea cr&iacute;tica o la puesta en com&uacute;n de desacuerdos y protestas. Se trata de un punto muy importante. Pasar de la revuelta a la idea es pasar de la negaci&oacute;n a la afirmaci&oacute;n. S&oacute;lo en lo afirmativo podemos unirnos de forma duradera.<\/p>\n<p> \t<strong>Varios fil&oacute;sofos apuntan el hecho de que los valores capitalistas destruyeron la dimensi&oacute;n humana. Usted cree, al contrario, que todav&iacute;a persiste una potencia altruista en el ser humano. Usted, por ejemplo, ve en las revoluciones &aacute;rabes la restauraci&oacute;n de la generosidad, de la fuerza colectiva, de la capacidad del ser humano en activarse para despojarse de los totalitarismos.<\/strong><\/p>\n<p> \t&#8211; Nunca cre&iacute; que esas manifestaciones en el mundo &aacute;rabe iban a inventar un nuevo mundo de un d&iacute;a para otro, ni pens&eacute; que esas revueltas propon&iacute;an soluciones nuevas a los problemas planetarios. Pero lo que me asombr&oacute; fue la reaparici&oacute;n de la generosidad del movimiento de masa, es decir, la posibilidad de actuar, de salir, de protestar, de pronunciarse independientemente del l&iacute;mite de los intereses inmediatos y hacerlo junto a personas de las que ya sabemos que no comparten nuestros intereses. Ah&iacute; encontramos la generosidad de la acci&oacute;n, la generosidad del movimiento de masa, tenemos la prueba de que ese movimiento es a&uacute;n capaz de reaparecer y reconstituirse. Con todos sus l&iacute;mites, tambi&eacute;n tenemos un ejemplo semejante con el movimiento de los indignados. Lo que resulta evidente en todo esto es que est&aacute;n ah&iacute; en nombre de una serie de principios, de ideas, de representaciones. Desde luego, el proceso ser&aacute; largo. A m&iacute; me parece m&aacute;s interesante el movimiento de la primavera &aacute;rabe que el de los indignados, porque ese movimiento tiene objetivos precisos, o sea, la desaparici&oacute;n de un r&eacute;gimen autocr&aacute;tico y el tema fundamental que es el horror ante la corrupci&oacute;n. La lucha contra la corrupci&oacute;n es un problema capital del mundo contempor&aacute;neo. En los indignados hemos visto la nostalgia del viejo Estado providencia. Pero vuelvo a reiterar que lo interesante en todo esto es la capacidad de hacer algo en nombre de una idea, incluso si esa idea tiene acentos nost&aacute;lgicos. Lo que a m&iacute; me interesa es saber si a&uacute;n tenemos la capacidad hist&oacute;rica de actuar en el r&eacute;gimen de la idea y no simplemente seg&uacute;n el r&eacute;gimen de la concurrencia o de la conservaci&oacute;n. Eso es para m&iacute; fundamental. La reaparici&oacute;n de una subjetividad disidente, sean cuales fueren sus formas y sus referencias, me parece muy importante.<\/p>\n<p> \t<strong>&quot;La idea&quot; es el eje rector de su filosof&iacute;a. Desde una lectura m&aacute;s contempor&aacute;nea, se tom&oacute; como un hecho ineluctable que la idea es un producto y no la plena relaci&oacute;n humana. Sin embargo, en medio del h&iacute;per liberalismo, del consumo, de la etiqueta de un precio puesto sobre cada cosa, incluido los sentimientos, de pronto surge el ant&iacute;doto de la idea contra la materialidad del mercado.<\/strong><\/p>\n<p> \t&#8211; Algunos dir&aacute;n que hay valores trascendentes, religiosos, y que es preciso someter al animal. Otros, al contrario, dir&aacute;n: liber&eacute;monos de esos valores trascendentes, Dios ha muerto, vivan los apetitos salvajes. Pero entre ambas hay una soluci&oacute;n intermediaria, dial&eacute;ctica, que consiste en decir que, en la vida, a trav&eacute;s de encuentros y metamorfosis, puede haber un trayecto que nos ligue a la universalidad. Eso es lo que yo llamo &quot;una vida verdadera&quot;, es decir, una vida que encontr&oacute; al menos algunas verdades. Llamo idea a ese intermedio entre las verdades universales, digamos eternas para provocar un poco a los contempor&aacute;neos, y el individuo. &iquest;Qu&eacute; es entonces una vida bajo el signo de la idea en un mundo como &eacute;ste? Hace falta una distancia con la circulaci&oacute;n general. Pero esa distancia no puede ser creada s&oacute;lo con la voluntad, hace falta que algo nos ocurra, un acontecimiento que nos lleve a tomar posici&oacute;n frente a lo que pas&oacute;. Puede ser un amor, un levantamiento pol&iacute;tico, una decepci&oacute;n, en fin, muchas cosas. All&iacute; se pone en juego la voluntad para crear un mundo nuevo que no estar&aacute; a la orden del mundo tal como es, con su ley de circulaci&oacute;n mercantil, sino por un elemento nuevo de mi experiencia. El mundo moderno se caracteriza por la soberan&iacute;a de las opiniones. Y la opini&oacute;n es algo contrario a la idea. La opini&oacute;n no pretende ser universal. Es mi opini&oacute;n y vale tanto como la de cualquier otro. La opini&oacute;n se relaciona con la distribuci&oacute;n de objetos y la satisfacci&oacute;n personal. Hay un mercado de las opiniones como hay un mercado de las acciones financieras. Hay momentos en que una opini&oacute;n vale m&aacute;s que otra, despu&eacute;s esa opini&oacute;n quiebra como un pa&iacute;s. Estamos en el r&eacute;gimen general del comercio de la comunicaci&oacute;n en el cual la idea no existe. Incluso se sospecha de la idea y se dir&aacute; que es opresiva, totalitaria, que se trata de una alienaci&oacute;n. &iquest;Y por qu&eacute; ocurre esto? Pues simplemente porque la idea es gratis. A diferencia de la opini&oacute;n, la idea no entra en ning&uacute;n mercado. Si defendemos nuestra convicci&oacute;n, lo hacemos con la idea de que es universal. Esa idea es entonces una propuesta compartida, no se la puede poner en venta en el mercado. Pero, como con todo lo que es gratis, la idea est&aacute; bajo sospecha. Se pregunta: &iquest;cu&aacute;l es el valor de lo que es gratis? Justamente, el valor de lo gratis es que no tiene valor en el sentido de los intercambios. Su valor es intr&iacute;nseco. Y como no se puede distinguir la idea del precio del objeto, la &uacute;nica existencia de la idea est&aacute; en una suerte de fidelidad existencial y vital a la idea. La mejor met&aacute;fora la encontramos en el amor. Si queremos profundamente a alguien, ese amor no tiene precio. Hay que aceptar el sufrimiento, las dificultades, el hecho de que siempre hay una tensi&oacute;n entre lo que deseamos inmediatamente y la respuesta del otro. Es preciso atravesar todo esto. Cuando estamos enamorados se trata de una idea, y eso es lo que garantiza la continuidad de ese amor. Para oponerse al mundo contempor&aacute;neo se puede actuar en pol&iacute;tica, pero no es todo: estar cautivado completamente por una obra de arte o estar profundamente enamorados es como una rebeli&oacute;n secreta y personal contra el mundo contempor&aacute;neo.<\/p>\n<p> \t<strong>Es casi una broma adelantar que el sistema liberal est&aacute; en crisis. Para usted, &iquest;en qu&eacute; fase se encuentra el capitalismo? No est&aacute; derrotado, desde luego, pero la crisis lo golpe&oacute;.<\/strong><\/p>\n<p> \t&#8211; El capitalismo es un sistema de robo planetario exacerbado. Se puede decir que el capitalismo es un orden democr&aacute;tico y pac&iacute;fico, pero es un r&eacute;gimen de depredadores, es un r&eacute;gimen de bandidismo universal. Lo llamo bandidismo de manera objetiva: llamo bandido a cualquiera que considere que la &uacute;nica ley de su actividad es el provecho. Pero un sistema como &eacute;ste que, por un lado, tiene la capacidad de extenderse y, por el otro, de desplazar su centro de gravedad, es un sistema que est&aacute; lejos de encontrarse moribundo. No hay que creer que, porque estamos en una crisis sist&eacute;mica, nos encontramos al borde del hundimiento del capitalismo mundializado. Si creemos eso ser&iacute;a ver las cosas a trav&eacute;s de la peque&ntilde;a ventana de Europa. Creo que hay dos fen&oacute;menos que est&aacute;n entrelazados. El primero es el hundimiento de la segunda etapa de la experiencia comunista, el hundimiento de los Estados socialistas. Este hundimiento abri&oacute; una enorme brecha para el otro t&eacute;rmino de la contradicci&oacute;n planetaria que es el capitalismo mundializado. Pero tambi&eacute;n le abri&oacute; nuevos espacios de tensiones materiales. El desarrollo capitalista de pa&iacute;ses de la talla de China, de la India, as&iacute; como la recapitalizaci&oacute;n de la ex Uni&oacute;n Sovi&eacute;tica, tiene el mismo papel que el colonialismo en el siglo XIX. Abri&oacute; espacios gigantes de despliegue, de clientela y de nuevos mercados. Estamos ahora ante ese fen&oacute;meno: la mundializaci&oacute;n del capitalismo que se hizo potente y se multiplic&oacute; por la extenuaci&oacute;n de su adversario hist&oacute;rico del precedente per&iacute;odo. Este fen&oacute;meno lleva a que, por primera vez en la historia de la humanidad, se pueda hablar realmente de un mercado mundial. Ese es un primer fen&oacute;meno. El segundo es el desplazamiento del centro de gravedad. Estoy convencido de que las antiguas figuras imperiales, la vieja Europa por ejemplo, la cual pese a su arrogancia tiene una cantidad considerable de cr&iacute;menes para hacerse perdonar, y los Estados Unidos, pese al hecho de que a&uacute;n ocupan un lugar muy importante, son en realidad entidades capitalistas progresivamente decadentes y hasta un poco crepusculares. En Asia, en Am&eacute;rica latina, con la din&aacute;mica brasile&ntilde;a, e incluso en algunas regiones de Medio Oriente, vemos aparecer nuevas potencias. Son nuevos centros de gravedad. El sistema de la expansi&oacute;n capitalista lleg&oacute; a una escala mundial al mismo tiempo que el sistema de las contradicciones internas del capitalismo modifica su geopol&iacute;tica. Las crisis sist&eacute;micas del capitalismo -hoy estamos en una grave crisis sist&eacute;mica- no tienen el mismo impacto seg&uacute;n la regi&oacute;n. Tenemos as&iacute; un sistema expansivo con dificultades internas.<\/p>\n<p> \t<strong>Pero esos nuevos polos se desarrollan seg&uacute;n el mismo modelo.<\/strong><\/p>\n<p> \t&#8211; S&iacute;, y no creo que esos nuevos polos introduzcan una diferenciaci&oacute;n cualitativa. Es un desplazamiento interno al sistema que le da margen de maniobra.<\/p>\n<p> \tAhora llegamos a Marx, mejor dicho a los dos Marx: el Marx marxista y el Marx de antes del marxismo. Usted reivindica plenamente la figura y la obra de Karl Marx. &iquest;Cu&aacute;l de los dos prefiere usted: el Marx marxista o el que precede al marxismo?<\/p>\n<p> \t&#8211; Marx y marxismo tienen significados muy distintos. Marx puede significar el intento de un an&aacute;lisis cient&iacute;fico de la historia humana con los conceptos fundamentales de clase y de lucha de clases, y tambi&eacute;n la idea de que la base de las diferentes formas que adquiri&oacute; en el curso de la historia la organizaci&oacute;n de la humanidad es la organizaci&oacute;n de la econom&iacute;a. En esta parte de la obra de Marx hay cosas muy interesantes como, por ejemplo, la cr&iacute;tica de la econom&iacute;a pol&iacute;tica. Pero tambi&eacute;n hay otro Marx que es un Marx fil&oacute;sofo, es un Marx que viene despu&eacute;s de Engels y que intenta mostrar que la ley de las cosas hay que buscarla en las contradicciones principales que pueden percibirse dentro de las cosas. Es el pensamiento dial&eacute;ctico, el materialismo dial&eacute;ctico. En lo concreto, hay una base material de todo pensamiento y &eacute;ste se de-sarrolla a trav&eacute;s de sistemas de contradicci&oacute;n, de negaci&oacute;n. Este es el segundo Marx. Pero tambi&eacute;n hay un tercer Marx, que es el Marx militante pol&iacute;tico. Es un Marx que, en nombre de la idea comunista, indica lo que hay que hacer: es el Marx fundador de la primera Internacional, es el Marx que escribe textos admirables sobre la Comuna de Par&iacute;s o sobre la lucha de clases en Francia. Hay por lo menos tres Marx y el Marx que a m&iacute; m&aacute;s me interesa, incluso reconociendo el m&eacute;rito inmenso de todos los Marx, es el Marx que intenta ligar la idea comunista en su pureza ideol&oacute;gica y filos&oacute;fica a las circunstancias concretas.<br \/> \t&nbsp;&nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p> \tEs el Marx que se pregunta qu&eacute; camino puede encontrarse para organizar a la gente pol&iacute;ticamente a fin de que se oriente hacia la idea comunista. Hay ideas fundamentales que fueron experimentadas y que a&uacute;n permanecen, y en cuyo centro encontramos la convicci&oacute;n seg&uacute;n la cual nada ocurrir&aacute; mientras una fracci&oacute;n significativa de los intelectuales no acepte estar org&aacute;nicamente ligada a las grandes masas populares. Ese punto est&aacute; totalmente ausente hoy en varias regiones del mundo. En Mayo del &#39;68 y en los a&ntilde;os &#39;70, este punto fue abandonado. Hoy pagamos el precio de ese abandono que signific&oacute; la victoria completa y provisoria del capitalismo m&aacute;s brutal. La vida concreta de Marx y de Engels consisti&oacute; en participar en las manifestaciones en Alemania e intentar crear una Internacional. &iquest;Y qu&eacute; era la Internacional? Pues la alianza de los intelectuales con los obreros. Por ah&iacute; se empieza siempre. Yo llamo entonces a que comencemos de nuevo: por un lado con la idea comunista y, por el otro, con un proceso de organizaci&oacute;n bajo esta idea que, evidentemente, tomar&aacute; en cuenta el conjunto del balance hist&oacute;rico pero que, en cierto sentido, tendr&aacute; que empezar de nuevo.<\/p>\n<p> \t<strong>Si tomamos en cuenta las revoluciones &aacute;rabes, las crisis del sistema financiero internacional, el colapso ecol&oacute;gico y el poder&iacute;o de las oligarqu&iacute;as, ha habido muchos trastornos en el &uacute;ltimo cuarto de siglo. Bajo el flujo de esta avalancha, muchas cosas cambiaron en el mundo. Pero, &iquest;cu&aacute;l fue, seg&uacute;n usted, la transformaci&oacute;n &iacute;ntima del ser humano en este per&iacute;odo? &iquest;Cu&aacute;l ha sido la dosis de inocencia que perdimos?<\/strong><\/p>\n<p> \t&#8211; Lo que cambi&oacute; m&aacute;s profundamente es la divisi&oacute;n subjetiva. Las elecciones fundamentales a las que estuvieron confrontados los individuos durante el primer per&iacute;odo estaban a&uacute;n dominadas por la idea de la alternativa entre orientaci&oacute;n revolucionaria y democracia y econom&iacute;a de mercado. Dicho de otra forma, est&aacute;bamos en la constituci&oacute;n del debate entre totalitarismo y democracia. Ello quiere decir que todo el mundo estaba bajo el influjo del balance de la experiencia hist&oacute;rica del siglo XX. A escala mundial, esta discusi&oacute;n, que adquiri&oacute; formas distintas seg&uacute;n los lugares, se focaliz&oacute; en cu&aacute;l podr&iacute;a ser el balance de este siglo XX. &iquest;Acaso hay que condenar definitivamente las experiencias revolucionarias? &iquest;O acaso hay que abandonarlas porque fueron desp&oacute;ticas, violentas? En este sentido, la pregunta era: &iquest;debemos o no unirnos a la corriente democr&aacute;tica y entrar en la aceptaci&oacute;n del capitalismo como un mal menor? La eficacia del sistema no consisti&oacute; en decir que el capitalismo era magn&iacute;fico sino que era el mal menor. En realidad, aparte de un pu&ntilde;ado de personas, nadie piensa que el capitalismo es magn&iacute;fico. Hace 20 a&ntilde;os est&aacute;bamos en ese contexto, o sea, la reactivaci&oacute;n de una filosof&iacute;a inspirada por la moral de Kant. O sea, no hab&iacute;a que tener grandes ideas de transformaci&oacute;n pol&iacute;tica voluntaristas porque ello nos conduce al terror y al crimen: lo que hab&iacute;a que hacer era velar por una democracia pacificada dentro de la cual los derechos humanos estar&iacute;an protegidos. Hoy, esta discusi&oacute;n est&aacute; terminada, y est&aacute; terminada porque todo el mundo ve que el precio pagado por esa democracia pacificada es muy elevado. Todo el mundo toma conciencia de que se trata de un mundo violento, pero con otras violencias, que la guerra sigue rondando todo el tiempo, que las cat&aacute;strofes ecol&oacute;gicas y econ&oacute;micas est&aacute;n a la orden del d&iacute;a y que, encima, nadie sabe a d&oacute;nde vamos. &iquest;Podemos acaso imaginar que esta ferocidad de la concurrencia y esta constante sumisi&oacute;n a la econom&iacute;a de mercado duren a&uacute;n durante varios siglos? Todo el mundo siente que no, que se trata de un sistema patol&oacute;gico. Se ha revelado que este sistema, al que nos presentaron como un sistema moderado, sin dudas en nada formidable pero mejor que todo lo dem&aacute;s, es un sistema patol&oacute;gico y extremadamente peligroso. Esa es la novedad. No podemos tener m&aacute;s confianza en el futuro de esta visi&oacute;n de las cosas. Estamos en una fase de intervalo, incierta. Se introdujo la hip&oacute;tesis de una suerte de humanismo renovado al que podr&iacute;amos llamar un humanismo de mercado, el mercado pero humano. Creo que esa figura, que sigue vigente gracias a los pol&iacute;ticos y a los medios, ha muerto. Es como la Uni&oacute;n Sovi&eacute;tica: estaba muerta antes de morir. Creo que, en condiciones diferentes y en un universo de guerra, de cat&aacute;strofes de competencia y de crisis, esta idea del capitalismo con rostro humano y de la democracia moderada ya ha muerto. Ahora ser&aacute; necesario no ya arbitrar entre dos visiones constituidas sino inventar una.<\/p>\n<p> \t<strong>&iquest;De esa ambivalencia proviene tal vez la sensaci&oacute;n de que las j&oacute;venes generaciones est&aacute;n como perdidas, sin confianza en nada?<\/strong><\/p>\n<p> \t&#8211; Eso es lo que siento en la juventud de hoy. Siento que la juventud est&aacute; completamente inmersa en el mundo tal como es, no tiene idea de otra alternativa, pero al mismo tiempo est&aacute; perdiendo confianza en este mundo, est&aacute; viendo que, en realidad, este mundo no tiene porvenir, carece de toda significaci&oacute;n para el porvenir. Creo que estamos en un per&iacute;odo donde las propuestas de ideas nuevas est&aacute;n al orden del d&iacute;a, incluso si una buena parte de la opini&oacute;n no lo sabe. Y no lo sabe porque a&uacute;n no llegamos al final de este agotamiento interno de la promesa democr&aacute;tica. Es lo que yo llamo el per&iacute;odo intervalo: sabemos que las viejas elecciones est&aacute;n perimidas, pero no sabemos a&uacute;n muy bien cu&aacute;les son las nuevas elecciones.<\/p>\n<p> \t<strong>Aunque a los lectores les resulte sorprendente en un autor resueltamente pol&iacute;tico como usted, uno de sus libros m&aacute;s universalmente conocidos es sobre el amor. Se trata de una meditaci&oacute;n de una conmovedora sabidur&iacute;a. Para un fil&oacute;sofo comprometido con la acci&oacute;n pol&iacute;tica y cuyo pensamiento integra las matem&aacute;ticas, la aparici&oacute;n del tema del amor es poco com&uacute;n.<\/strong><\/p>\n<p> \t&#8211; El amor es un tema esencial, una experiencia total. El amor est&aacute; bajo la amenaza de la sociedad contempor&aacute;nea. En el amor lo fundamental est&aacute; en que nos acercamos al otro con la condici&oacute;n de aceptarlo en mi existencia de forma completa, entera. Eso es lo que diferencia al amor del inter&eacute;s sexual. El inter&eacute;s sexual se fija sobre lo que los psicoanalistas llamaron &quot;los objetos parciales&quot;, es decir, yo extraigo del otro emblemas fetiche que me interesan y suscitan mi excitaci&oacute;n deseante. No niego la sexualidad, al contrario. La sexualidad es un componente del amor. Pero el amor no es eso. El amor es cuando estoy en estado de amar, de estar satisfecho y de sufrir y de esperar a prop&oacute;sito de todo lo que viene del otro: la manera en c&oacute;mo viaja, su ausencia, su llegada, su presencia, el calor de su cuerpo, mis conversaciones con &eacute;l, sus gustos compartidos. Poco a poco, la totalidad de lo que el otro es se vuelve un componente de mi propia existencia. Esto es mucho m&aacute;s radical que la vaga idea de preocuparme por el otro. Es el otro con la totalidad infinita que representa, y con quien me relaciono en un movimiento subjetivo extraordinariamente profundo.<br \/> \t&nbsp;&nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p> \t<strong>&iquest;En qu&eacute; est&aacute; el amor amenazado por los valores contempor&aacute;neos?<\/strong><\/p>\n<p> \t&#8211; Porque el amor es gratuito y, desde el punto de vista del materialismo democr&aacute;tico, injustificado. &iquest;Por qu&eacute; habr&iacute;a de exponerme al sufrimiento de la aceptaci&oacute;n de la totalidad del otro? Lo mejor ser&iacute;a extraer de &eacute;l lo que mejor corresponde a mis intereses inmediatos y mis gustos y desechar el resto. El amor est&aacute; amenazado porque se lo distribuye en rodajas. Observemos c&oacute;mo se organizan las relaciones en esos portales de Internet, all&iacute; donde la gente entra en contacto: el otro ya est&aacute; pre-cortado en rodajas, un poco como la vaca en las carnicer&iacute;as. Sus gustos, sus intereses, el color de sus ojos, si tiene los cabellos largos o cortos, es grande o peque&ntilde;o, es amarillo o negro. Vamos a tener unos 40 criterios y al final de ellos vamos a decirnos: esto es lo que compro. Eso es todo lo contrario al amor. El amor es justamente cuando, en cierto sentido, no tengo ni la menor idea de lo que estoy comprando.<\/p>\n<p> \t<strong>Y frente a esa modalidad competitiva de las relaciones, usted proclama que el amor debe ser reinventado para defendernos, que el amor debe reafirmar su valor de ruptura y de locura.<\/strong><\/p>\n<p> \t&#8211; El amor debe reafirmar el hecho de que est&aacute; en ruptura con el conjunto de las leyes ordinarias del mundo contempor&aacute;neo. El amor debe ser reinventado como valor universal, como relaci&oacute;n a la alteridad, a aquello que no soy yo. El amor implica una generosidad que es obligatoria. Si yo no acepto la generosidad, tampoco acepto el amor. Hay una generosidad amorosa que es inevitable, estoy obligado a ir hacia el otro para que la aceptaci&oacute;n del otro en su totalidad pueda funcionar.<\/p>\n<p> \tLa pol&iacute;tica no est&aacute; muy alejada de todo esto. Para usted, en la acci&oacute;n pol&iacute;tica hay una dimensi&oacute;n del amor.<\/p>\n<p> \t&#8211; S&iacute;, incluso puede resultar peligroso. Si buscamos una analog&iacute;a pol&iacute;tica del amor dir&iacute;a que, al igual que en el amor donde la relaci&oacute;n con una persona tiene que constituir su totalidad existencial como componente de mi propia existencia, en la pol&iacute;tica aut&eacute;ntica es preciso que haya una representaci&oacute;n entera de la humanidad: en la pol&iacute;tica verdadera, que tambi&eacute;n es un componente de la verdadera vida, hay necesariamente esa preocupaci&oacute;n, esa convicci&oacute;n seg&uacute;n la cual estoy ah&iacute; en tanto que representante y agente de toda la humanidad. Igual que en el amor, donde mi preocupaci&oacute;n, mi propuesta, mi actividad, est&aacute;n ligadas a la existencia del otro en su totalidad. Creo que el proyecto de pareja puede ser un arma contra los valores corrientes si no se disuelve, si no se metamorfosea en un proyecto que terminar&iacute;a siendo en el fondo la acumulaci&oacute;n de los intereses de unos y otros. No hay que perder el rumbo de nuestra experiencia. No hay que ceder. El mundo se recrea a partir de la experiencia amorosa. De esa forma salvaremos la idea y sabremos qu&eacute; es exactamente la felicidad. No soy un asceta. No estoy por el sacrificio. La construcci&oacute;n amorosa es la aceptaci&oacute;n conjunta de un sistema de riesgos y de invenciones.<\/p>\n<p> \t<strong>Usted tambi&eacute;n introduce una idea peculiar y maravillosa: debemos hacer todo para preservar lo excepcional que nos ocurre.<\/strong><\/p>\n<p> \t&#8211; Ah&iacute; est&aacute; el sentido completo de la vida verdadera. Una vida verdadera se plasma cuando aceptamos los regalos peligrosos que la vida nos hace. La existencia nos hace regalos pero, la mayor parte de las veces, estamos m&aacute;s espantados que felices por esos regalos. Creo que aceptar eso que nos ocurre y que parece raro, extra&ntilde;o, imprevisible, excepcional, que sea el encuentro con una mujer, o sea Mayo del &#39;68, aceptar eso y las consecuencias de ello, eso es la vida. Eso es la verdadera vida.<\/p>\n<p> \thttp:\/\/www.cronicon.net\/paginas\/edicanter\/Ediciones71\/nota01.htm<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En concepto del destacado fil&oacute;sofo franac&eacute;s Alain Badiou, disc&iacute;pulo de Louis Althusser, &quot;se puede decir que el capitalismo es un orden democr&aacute;tico y pac&iacute;fico, pero es un r&eacute;gimen de depredadores, es un [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[3],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/tejidohistorico.afrodescendientes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3737"}],"collection":[{"href":"https:\/\/tejidohistorico.afrodescendientes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/tejidohistorico.afrodescendientes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tejidohistorico.afrodescendientes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tejidohistorico.afrodescendientes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3737"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/tejidohistorico.afrodescendientes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3737\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/tejidohistorico.afrodescendientes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3737"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/tejidohistorico.afrodescendientes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3737"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/tejidohistorico.afrodescendientes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3737"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}