{"id":3741,"date":"2012-04-30T21:24:21","date_gmt":"2012-04-30T21:24:21","guid":{"rendered":"http:\/\/www2.nasaacin.org\/index.php\/2012\/04\/30\/hidroelectrica-urra-tragedia-humanitaria\/"},"modified":"2012-04-30T21:24:21","modified_gmt":"2012-04-30T21:24:21","slug":"hidroelectrica-urra-tragedia-humanitaria","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/tejidohistorico.afrodescendientes.com\/index.php\/2012\/04\/30\/hidroelectrica-urra-tragedia-humanitaria\/","title":{"rendered":"Hidroel\u00e9ctrica Urr\u00e1: tragedia humanitaria"},"content":{"rendered":"<p> \tDesde 1940 los gobiernos colombianos de turno ven&iacute;an insistiendo en esta obra colosal en el municipio de Tierralta-C&oacute;rdoba, pero la ejecuci&oacute;n del proyecto se inici&oacute; medio siglo despu&eacute;s, cuantificado en mil doscientos millones de d&oacute;lares. A partir de 1999 surgieron los primeros desastres ambientales advertidos al gobierno.<\/p>\n<p>  <!--more-->  <\/p>\n<p> \tLa navegaci&oacute;n fluvial Embera se cort&oacute; para siempre; las ci&eacute;nagas y humedales, entre ellas, G&oacute;ngora Grande en Lorica, quedaron en manos de terratenientes y mafiosos, dedicadas a extensas plantaciones de palma aceitera y de &aacute;rboles para la industrializaci&oacute;n. Aproximadamente 70.000 familias que derivaban su sustento del r&iacute;o Sin&uacute; fueron afectadas por los poderosos due&ntilde;os de Urr&aacute; I.<\/p>\n<p> \tEl 20 de marzo de 1999, mediante la sentencia 194, la Corte Constitucional &quot;ampar&oacute;&rdquo; el derecho que asiste a las comunidades que habitan la red hidrogr&aacute;fica del Sin&uacute;. Pero la empresa desacat&oacute; el fallo de la Corte en abierto desaf&iacute;o a las leyes de la rep&uacute;blica y a los acuerdos internacionales. Fue ingenuo pensar que amparados en la ley los ind&iacute;genas pod&iacute;an impedir la realizaci&oacute;n de un proyecto que beneficiar&iacute;a intereses particulares de una clase pol&iacute;tica poderosa y excluyente.<\/p>\n<p> \tEn noviembre de 1994, m&aacute;s de mil ind&iacute;genas del pueblo Embera-Kat&iacute;o &#8211; seg&uacute;n revel&oacute; la Revista Semillas en su edici&oacute;n N&ordm;36 -, en sus botes y balsas, zarparon del resguardo Caragabi en el Alto Sin&uacute;, en una expedici&oacute;n aguas abajo, hasta la desembocadura del r&iacute;o, para mostrar que estaban dispuestos a defender el r&iacute;o Sin&uacute; y su territorio ancestral. Con suma rapidez la clase pol&iacute;tica recurri&oacute; a la represi&oacute;n para sofocar la pac&iacute;fica protesta. En estos hechos sangrientos, el gobierno de Ernesto Samper asesin&oacute; los mejores y m&aacute;s valientes de los dirigentes ind&iacute;genas: Lucindo Domic&oacute; y Alonso Mar&iacute;a Jarupia. El gobernador Kimy Pern&iacute;a Domic&oacute;, incansable luchador por los derechos de su pueblo, fue asesinado el 2 de junio de 2001 bajo el gobierno de Andr&eacute;s Pastrana, en operativo conjunto de militares y paramilitares. Adem&aacute;s, la poblaci&oacute;n qued&oacute; controlada y amenazada para que no alzara su voz disidente.<\/p>\n<p> \tPero la cadena de consecuencias no termin&oacute; all&iacute;. Los r&iacute;os tributarios del Sin&uacute; cambiaron su curso a medida que este se desagotaba, el talud de los r&iacute;os increment&oacute; la tasa de erosi&oacute;n pluvial y arrastr&oacute; cientos de hect&aacute;reas de suelo f&eacute;rtil hacia humedales y estuarios, produciendo su desecaci&oacute;n. Como consecuencia, el nuevo ambiente trajo consigo un nuevo ecosistema, adaptado a la deforestaci&oacute;n y al drenado.<\/p>\n<p> \tDice Fernando Castrill&oacute;n Zapata, en su libro &quot;Una Historia de farsa y cr&iacute;menes&rdquo;, que en enero de 1996 los contratistas desviaron el r&iacute;o por dos t&uacute;neles y bloquearon el Sin&uacute;; el bocachico que nadaba aguas arriba desafi&oacute; la dif&iacute;cil tarea de franquear estas galer&iacute;as de alta velocidad para llegar a sus &uacute;nicos lugares de desove: las ci&eacute;nagas y humedales dentro del territorio Embera. Millones de peces saltaron en un esfuerzo in&uacute;til para salvar la turbulencia que los estrellaba contra las paredes de los t&uacute;neles, y comenzaron a emerger muertos. Los responsables encubrieron la cat&aacute;strofe ecol&oacute;gica, enterr&aacute;ndolos en fosas retroexcavadas. Despu&eacute;s de este desastre, el bocachico no regres&oacute;.<\/p>\n<p> \tDe 460 mil hect&aacute;reas de bosque h&uacute;medo tropical, los poderosos due&ntilde;os del megaproyecto, en pocos a&ntilde;os, han destruido m&aacute;s de14 mil hect&aacute;reas. Simplificando la ecuaci&oacute;n, los due&ntilde;os de Urr&aacute; I arrasan en promedio el &aacute;rea equivalente a 16.66 canchas de f&uacute;tbol cada d&iacute;a con la respectiva flora y fauna que albergan. A este ritmo, dentro de pocos a&ntilde;os toda la selva de la cuenca hidrogr&aacute;fica del Sin&uacute; y los bosques nativos del macizo del Paramillo ser&aacute;n el recuerdo de un devastador cataclismo forestal, h&aacute;bitat y nichos de aves &uacute;nicas en el mundo quedar&aacute;n arrasados. Hoy la familia de aves trepadoras no tienen d&oacute;nde anidar, los due&ntilde;os de la empresa acabaron con los &aacute;rboles corpulentos en cuyas cavidades se reproduc&iacute;an; las aves zancudas emigraron; las aves de patas cortas y buceadoras, que habitaban sus nichos en humedales, no tienen donde alimentarse y mueren en parvadas. Y las aves y mariposas migratorias nunca volvieron.<\/p>\n<p> \tLa destrucci&oacute;n del bosque representa una p&eacute;rdida irreversible para la humanidad. Seg&uacute;n Gregorio Mesa Cuadros &ndash;profesor de la Universidad Nacional-, un &aacute;rbol de selva tropical no s&oacute;lo regula el ciclo hidrol&oacute;gico, sino que tambi&eacute;n produce 7.6 millones de litros de agua durante su lapso vital. Este desastre ambiental mantiene en lucha a los pueblos ind&iacute;genas, pescadores y sociedad geno-africana, orientada a despertar la conciencia de la comunidad internacional frente a los da&ntilde;os ambientales, ecol&oacute;gicos, sociales y econ&oacute;micos.<\/p>\n<p> \tAntes y despu&eacute;s de la ejecuci&oacute;n del proyecto, los pescadores y los pueblos Embera-Kat&iacute;os y zen&uacute; lucharon unidos contra la expoliaci&oacute;n, pero otros sucumbieron ante la astucia de los empresarios de Urr&aacute; I. Estos dividieron y quebraron la unidad del pueblo Nahua y Embera-Kat&iacute;o en defensa de sus territorios. La &quot;negociaci&oacute;n y consulta&rdquo; se hizo con dos grupos de ind&iacute;genas, con actores distintos, en escenarios distintos y con acuerdos distintos: los empresarios que hablaron con un grupo no fueron los mismos que hablaron con el otro. Por esta raz&oacute;n, las comunidades consideran tal consulta una farsa. La transnacional y los pol&iacute;ticos ya hab&iacute;an decidido ejecutar el proyecto. Hoy s&oacute;lo existen 10 gobernadores, los dem&aacute;s, despu&eacute;s del enga&ntilde;o y robo de sus tierras, se reasentaron en regiones agrestes y est&eacute;riles como la cuenca del r&iacute;o Manzo y las cuencas altas del r&iacute;o San Jorge.<\/p>\n<p> \tPero esto no es todo. Seg&uacute;n denunci&oacute; el Colectivo de Trabajo Jenzera el 9 de octubre de 2009, el proyecto Urr&aacute; II (continuaci&oacute;n de Urr&aacute; I) destruir&aacute; 58 mil Km de selva ecuatorial originaria, y exterminar&aacute; ocho pueblos ind&iacute;genas Zen&uacute;, que contin&uacute;an luchando por la tierra legada antes de la invasi&oacute;n espa&ntilde;ola. Hoy se empe&ntilde;an en un esfuerzo para despertar la conciencia de todos los colombianos, ante un proyecto que s&oacute;lo generan pobreza y miseria, como en el Quimbo &oacute; Hidrosogamos, pero inmensas ganancias para los empresarios y gobernantes.<\/p>\n<p> \tYa los r&iacute;os desaparecieron, dejando a miles de personas, en su mayor&iacute;a ni&ntilde;os, sin alimentos, sin transporte fluvial, sin bosques para cazar. La escasez del caudal del r&iacute;o ha facilitado el avance de la cu&ntilde;a salina, con graves consecuencias irreversible para los suelos agr&iacute;colas del delta, de cuya explotaci&oacute;n sobreviv&iacute;an m&aacute;s de 2.500 familias. Los bosques de manglar, h&aacute;bitat sagrado como los arrecifes de coral para todas las especies marinas, est&aacute;n sufriendo el impacto de la sedimentaci&oacute;n.<\/p>\n<p> \tSeg&uacute;n la denuncia de Jenzera, Urr&aacute; II arrasar&iacute;a la &uacute;ltima selva que le queda al Caribe colombiano y expulsar&iacute;a a las &uacute;ltimas poblaciones ind&iacute;genas que todav&iacute;a permanecen en el resguardo Embera-Kat&iacute;o del Alto Sin&uacute;, su territorio ancestral. El costo que trasladaron los empresarios y pol&iacute;ticos a los Embera-Kat&iacute;o del Alto Sin&uacute; fue doloroso: quitaron el sustento a las comunidades, conden&aacute;ndolas a la desnutrici&oacute;n y la muerte. Pero mayores fueron los impactos en la cultura y organizaci&oacute;n social, que dejaron este pueblo en la antesala de la extinci&oacute;n definitiva: Ahogaron sus dioses, sus lugares ceremoniales, adoratorios y tradici&oacute;n cultural. Expulsaron comunidades enteras que poblaban las planicies del Alto Sin&uacute;, entre ellas Frasquillo, dejando atr&aacute;s 7.400 hect&aacute;reas inundadas, afectando el resguardo ind&iacute;gena del Alto Sin&uacute; y al Parque Nacional Natural de Paramillo.<\/p>\n<p> \tLa biomasa, descompuesta por la inundaci&oacute;n, llega aguas abajo saturada de sulfuro, aumentando las emisiones de metano y di&oacute;xido de carbono. Los gases m&aacute;s agresivos de efecto invernadero afectaron para siempre el agua potable de los pueblos que habitan la parte baja del embalse, oblig&aacute;ndolos a emigrar hacia distintas ciudades donde encuentran un ambiente y un h&aacute;bitat hostil. Poblaciones enteras de colonos tambi&eacute;n fueron expulsadas de sus territorios. Seg&uacute;n las comunidades nativas del Alto Sin&uacute;, los due&ntilde;os de Urr&aacute; quebraron la unidad familiar, muchas madres han sido obligadas a la indigna condici&oacute;n de refugiadas, para prestar servidumbre en ciudades distantes y desconocidas, dejando sus hijos al cuido de sus padres, abuelas o hija mayor.<\/p>\n<p> \thttp:\/\/www.adital.com.br\/site\/noticia.asp?boletim=1&#038;lang=ES&#038;cod=66527<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Desde 1940 los gobiernos colombianos de turno ven&iacute;an insistiendo en esta obra colosal en el municipio de Tierralta-C&oacute;rdoba, pero la ejecuci&oacute;n del proyecto se inici&oacute; medio siglo despu&eacute;s, cuantificado en mil doscientos [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[75],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/tejidohistorico.afrodescendientes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3741"}],"collection":[{"href":"https:\/\/tejidohistorico.afrodescendientes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/tejidohistorico.afrodescendientes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tejidohistorico.afrodescendientes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tejidohistorico.afrodescendientes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3741"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/tejidohistorico.afrodescendientes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3741\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/tejidohistorico.afrodescendientes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3741"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/tejidohistorico.afrodescendientes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3741"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/tejidohistorico.afrodescendientes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3741"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}