{"id":3967,"date":"2012-06-08T16:06:04","date_gmt":"2012-06-08T16:06:04","guid":{"rendered":"http:\/\/www2.nasaacin.org\/index.php\/2012\/06\/08\/el-trasfondo-de-la-economia-verde\/"},"modified":"2012-06-08T16:06:04","modified_gmt":"2012-06-08T16:06:04","slug":"el-trasfondo-de-la-economia-verde","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/tejidohistorico.afrodescendientes.com\/index.php\/2012\/06\/08\/el-trasfondo-de-la-economia-verde\/","title":{"rendered":"El trasfondo de la econom\u00eda verde"},"content":{"rendered":"<p> \tCompartimos un documento que elaboramos colectivamente las organizaciones firmantes como introducci\u00f3n a un Compendio sobre Econom\u00eda Verde que estamos preparando para R\u00edo+20. Ante la necesidad de clarificar las verdaderas intenciones de la propuesta de la &#8220;Econom\u00eda Verde&#8221; lo estamos dando a conocer como posici\u00f3n com\u00fan de los colectivos que estamos participando en este proceso.<\/p>\n<p>  <!--more-->  <\/p>\n<p> \tVivimos tiempos dif\u00edciles. La humanidad y el planeta estamos sumergidos en una trama de diversas crisis que parecen agravarse o enraizarse cada vez m\u00e1s. La crisis clim\u00e1tica se suma a una crisis ambiental m\u00e1s general, y ambas se agravan producto de la crisis econ\u00f3mica. Al mismo tiempo, quienes detentan poder para determinar posibles cauces de acci\u00f3n nacional e internacional parecen incapaces de identificar soluciones reales. Las negociaciones internacionales giran en torno a falsas promesas de soluci\u00f3n, en medio de un ambiente de complacencia y autoenga\u00f1o que nos recuerda el traje del emperador: tenemos frente a nosotros la evidencia desnuda que las crisis son graves en extremo, pero s\u00f3lo escuchamos aplausos para un manto de soluciones que no son tales.<\/p>\n<p> \tA diferencia de lo que ocurr\u00eda una d\u00e9cada atr\u00e1s, ya nadie puede esgrimir ausencia de evidencia o de conocimiento acerca de la crisis clim\u00e1tica y de la crisis ambiental. Fueron miles y miles de organizaciones, activistas y cient\u00edficos que se dedicaron a invertir todo tipo de esfuerzos para hacer conciencia en la sociedad y entre las autoridades. La evidencia cient\u00edfica y pr\u00e1ctica es tan abrumadora, que los intentos por ignorarlas se baten en retirada. Por momentos, cuesta hoy recordar que no mucho atr\u00e1s \u00e9ramos un mundo en que casi todos los gobiernos y empresarios se negaban a reconocer la crisis clim\u00e1tica o, en t\u00e9rminos m\u00e1s generales, la crisis ambiental. Mientras el calentamiento y el deterioro segu\u00edan y segu\u00edan, los gobiernos hac\u00edan poco o nada y las empresas quer\u00edan que se hiciera menos a\u00fan. Sin embargo, la conciencia acerca del problema pareci\u00f3 abrirse camino de a poco. Hoy, los llamados a cuidar el planeta surgen de todos los rincones. Desde las bombillas de bajo consumo en cada hogar hasta grandes edificios corporativos que no contaminan un \u00e1pice, nos rodean los ejemplos sobre c\u00f3mo todos y cada uno debemos hacernos responsables por las crisis y ayudar a solucionarlas.<\/p>\n<p> \tNuestra apreciaci\u00f3n es que el calentamiento global posiblemente resultar\u00e1 ser una de esas fuerzas tect\u00f3nicas que &mdash;como la globalizaci\u00f3n o el envejecimiento de las poblaciones&mdash; cambia gradual pero poderosamente el paisaje econ\u00f3mico en el que operan nuestros clientes&#8230;<br \/> \tDr John Llewellyn, Senior Economic Policy Advisor, Lehman Brothers[1]<\/p>\n<p> \tEl crecimiento de la poblaci\u00f3n y el desarrollo econ\u00f3mico est\u00e1n ejerciendo crecientemente diversas presiones sobre el medio ambiente global. El cambio clim\u00e1tico es la mayor de tales presiones&hellip;<br \/> \tInforme de Goldman Sachs de 21 de mayo de 2009[2]<\/p>\n<p> \t\u00bfSer\u00e1 que finalmente logramos concientizar a pueblos, gobiernos y empresarios? En parte claro que s\u00ed y en parte claro que no. La informaci\u00f3n que hemos socializado y la experiencia cotidiana han logrado que sectores extremadamente amplios sepan hoy que los sistemas clim\u00e1ticos y ecol\u00f3gicos han sido profunda y gravemente alterados. Por lo mismo, s\u00f3lo una agenda ideol\u00f3gica de corte dogm\u00e1tico extremo permite negar en la actualidad que enfrentamos una crisis clim\u00e1tica y ambiental de proporciones incalculables. Todo indica, sin embargo, que gobiernos y empresarios no decidieron reconocer lo obvio porque por fin vieron la luz, sino porque finalmente lograron idear o entrever formas de hacer mucho dinero con las crisis que afectan la sobrevivencia del planeta. Todos los grandes actores de las finanzas globales[3], as\u00ed como un n\u00famero creciente de fondos de inversi\u00f3n en cambio clim\u00e1tico[4] &mdash;tanto p\u00fablicos como privados&mdash; con el apoyo del Banco Mundial, el FMI y los bancos regionales de desarrollo, han elaborado documentos donde resaltan una y otra vez las grandes oportunidades de negocios que se han creado con las alteraciones del clima y los ecosistemas. A ellos se les suma la labor de &#8220;cheerleaders&rdquo; que ejercen, m\u00e1s y m\u00e1s, los gobiernos y los organismos de Naciones Unidas, especialmente el PNUMA, pero tambi\u00e9n FAO y UNCTAD.<\/p>\n<p> \tCreemos que hay disponibles excelentes rentabilidades por las inversiones que se hagan en empresas que se beneficiar\u00e1n de los esfuerzos por mitigar y adaptarse al cambio clim\u00e1tico. Enfrentar el cambio clim\u00e1tico probablemente ser\u00e1 el mayor tema de inversi\u00f3n a nivel global en los pr\u00f3ximos 20 a\u00f1os y m\u00e1s<br \/> \tRobin Stoakley, Director de Schroders Climate Change Fund.[5]<\/p>\n<p> \tInvierta en el futuro &mdash;con productos sustentables del Deutsche Bank. Cuando examinamos la econom\u00eda global, se hace visible la amplitud de las oportunidades de negocios en el sector del cambio clim\u00e1tico. R\u00e1pidamente las empresas y los inversionistas se est\u00e1n dando cuenta que el cambio clim\u00e1tico no es meramente un asunto social, pol\u00edtico o moral, sino tambi\u00e9n un asunto econ\u00f3mico y de negocios.<\/p>\n<p> \tCreo con pasi\u00f3n que si reformulamos los argumentos a favor de actuar sobre el cambio clim\u00e1tico, alej\u00e1ndonos del lenguaje de las amenazas y castigos, y utilizando t\u00e9rminos positivos, en t\u00e9rminos de obtenci\u00f3n de lucro, podemos tener un mucho mayor impacto.<br \/> \tDavid Cameron, Primer Ministro del Reino Unido[7]<\/p>\n<p> \tA esta nueva posible \u00e1rea de negocios se le ha denominado &#8220;econom\u00eda verde&rdquo;. De abarcar casi exclusivamente las actividades relacionadas con la generaci\u00f3n de energ\u00eda a partir de fuentes distintas al petr\u00f3leo, el concepto hoy se usa de manera m\u00e1s amplia para incluir: la comercializaci\u00f3n de todos los bienes que nos entrega la Naturaleza (desde el agua, la biodiversidad y la tierra, hasta el aire, la belleza esc\u00e9nica, la recarga de los r\u00edos y lagos y cuanto proceso natural para el cual se invente una forma de venderlo[8]) y todas las actividades econ\u00f3micas que surgen de iniciativas para supuestamente mitigar el cambio clim\u00e1tico y el deterioro ambiental, para adaptarse a ellos o para responder a sus efectos, especialmente los efectos nocivos. Agencias como el Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), y muchos gobiernos, utilizan en sus documentos una definici\u00f3n que incluye consideraciones de sustentabilidad, combate a la pobreza, equidad e inclusi\u00f3n. Pero tales definiciones se derrumban al mirar ejemplos concretos de implementaci\u00f3n (como los que se discuten en este libro) y en especial al leer documentos destinados a inversionistas del mundo entero. A fin de cuentas son los inversionistas los que est\u00e1n dando forma real a la econom\u00eda verde.<\/p>\n<p> \tLas cifras son a\u00fan vagas. Los estudios y documentos corporativos y gubernamentales aseguran una y otra vez que existen grandes oportunidades para acumular riquezas (en el orden de los billones de d\u00f3lares), pero no explican sus c\u00e1lculos sobre el futuro ni dan cifras generales m\u00e1s precisas. En el mejor de los casos, discuten los casos existentes que actualmente se consideran exitosos. Aun as\u00ed, las posibilidades de hacer ganancias parecieran ser may\u00fasculas. Morgan Stanley, que ha sido de las pocas entidades que ha dado cifras concretas, indic\u00f3 en 2007 que nada m\u00e1s en el sector de las &#8220;energ\u00edas limpias&rdquo; habr\u00eda ingresos del orden de billones de d\u00f3lares para el a\u00f1o 2030[9]. Actualmente, s\u00f3lo el mercado de carbono mueve globalmente cerca de 180 mil millones de d\u00f3lares al a\u00f1o[10]. El mercado total de bienes y servicios &#8220;bajos en carbono&rdquo; (que incluye s\u00f3lo parte de los servicios de adaptaci\u00f3n) superar\u00eda en la actualidad los 5 y medio billones de d\u00f3lares anuales (m\u00e1s del 7% del producto interno bruto global) y est\u00e1 creciendo de manera acelerada[11]. Esta cifra queda peque\u00f1a frente a lo que significa privatizar la naturaleza en su conjunto. La cifra dada muy al principio por uno de los promotores pioneros de la econom\u00eda verde es que si todo lo que entrega la naturaleza fuese convertido en mercanc\u00eda, el negocio que se crear\u00eda es equivalente a unas dos veces el producto bruto mundial en su c\u00e1lculo m\u00e1s conservador[12],[13].<\/p>\n<p> \tSin embargo, no importa cu\u00e1n brillante se calcule, se vea o se pinte el futuro de las &#8220;inversiones verdes&rdquo;, la econom\u00eda verde sigue siendo hasta el momento una apuesta especulativa. Nadie sabe exactamente cu\u00e1nta riqueza se podr\u00e1 acumular, qui\u00e9n la acumular\u00e1, c\u00f3mo ser\u00e1 posible acumularla, ni exactamente en qu\u00e9 campo. Es este car\u00e1cter especulativo lo que permite entender muchas de las caracter\u00edsticas actuales de los &#8220;emprendimientos verdes&rdquo; y especialmente de lo que est\u00e1 ocurriendo con las negociaciones internacionales en torno al cambio clim\u00e1tico y medio ambiente. Lo que vemos hoy es c\u00f3mo los grandes capitales buscan crear condiciones para mover todas las piezas necesarias, no importa cu\u00e1n significativas, para as\u00ed efectivamente garantizar que la econom\u00eda verde se convierta en un meganegocio. Para ello se necesitan manos libres y cualquier obligaci\u00f3n o compromiso vinculante puede ser una molestia. De all\u00ed se entiende la aparente paradoja de que justo en el momento en que parecemos estar todos de acuerdo no s\u00f3lo sobre la existencia del problema, sino adem\u00e1s acerca de su gravedad y urgencia, se derrumban (casi podr\u00edamos decir por consenso gubernamental-empresarial) los pocos e insuficientes compromisos para hacer algo al respecto.<\/p>\n<p> \t<strong>No es conspiraci\u00f3n, es sentido de la oportunidad<\/strong><\/p>\n<p> \tLa experiencia hist\u00f3rica nos dice que gobiernos y sectores sociales poderosos pocas veces han planificado o previsto su futuro con certeza. A menudo, los avatares mundanos los han tomado tan de sorpresa como al resto de los mortales. Pero lo que hace distintos a los grandes hombres de la econom\u00eda capitalista, es su capacidad innegable e inigualable para aprovechar el instante cuando \u00e9ste se ve prometedor y expurgar los peligros cuando ellos acechan. \u00bfHubo alg\u00fan c\u00f3nclave empresarial que decidi\u00f3 50 a\u00f1os atr\u00e1s el desarrollo de la ingenier\u00eda gen\u00e9tica? Ni remotamente. Ella surgi\u00f3 de cient\u00edficos que posiblemente poco sab\u00edan de econom\u00eda y de pol\u00edtica. Pero una vez que su potencial econ\u00f3mico y de control se fue desplegando, las grandes corporaciones se han apoderado de ella hasta controlarla y subordinarla a niveles pocas veces vistos.<\/p>\n<p> \t\u00bfAlguien previ\u00f3 el car\u00e1cter aparentemente subversivo de internet? Ciertamente no los estrategas militares que la impulsaron. Pero una vez que el peligro se hizo visible, las autoridades civiles y militares, en perfecto concierto con el lobby empresarial, impulsan su represi\u00f3n a extremos que pocos a\u00f1os atr\u00e1s s\u00f3lo pod\u00edamos ver en pel\u00edculas de ciencia ficci\u00f3n. Con el cambio clim\u00e1tico ocurri\u00f3 algo similar. Nadie lo planific\u00f3, nadie lo previ\u00f3, nadie lo quiso. Pero ya que est\u00e1 aqu\u00ed, las oportunidades de hacer negocios no ser\u00e1n desaprovechadas.<\/p>\n<p> \t<strong>La econom\u00eda de la destrucci\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p> \t\u00bfCu\u00e1les son las apuestas que hacen hoy las grandes corporaciones con el aplauso de la mayor\u00eda de los gobiernos frente a ese futuro incierto, pero prometedor?<\/p>\n<p> \tLa primera, por supuesto, es que no se pueden destruir los negocios actuales si es posible sacarles algo m\u00e1s de jugo y si no surgen otros a\u00fan m\u00e1s jugosos. Por tanto, si los negocios actuales necesitan quemar petr\u00f3leo, destruir el medio ambiente o continuar emitiendo gases invernadero a partir de cualquier fuente, no paremos la destrucci\u00f3n, s\u00f3lo d\u00e9mosle, o pretendamos darle, un cauce controlable. Y si contrarrestar el da\u00f1o o medicar sus efectos es buen negocio, \u00bfpor qu\u00e9 no destruir un poquito m\u00e1s para que haya m\u00e1s que reparar y medicar? Entramos as\u00ed a la era de la destrucci\u00f3n programada, la hermana bruta de la obsolescencia programada. Por ello, no es sorprendente que las propuestas de econom\u00eda verde est\u00e9n tan \u00edntimamente ligadas a las falsas soluciones a las crisis clim\u00e1tica y ambiental. Como tampoco lo es la absurda discusi\u00f3n de si debemos tener como &#8220;meta&rdquo; que el planeta de caliente 2\u00b0, 3\u00b0 o 4\u00b0C.<\/p>\n<p> \tLa l\u00f3gica de la destrucci\u00f3n es parte de la l\u00f3gica m\u00e1s amplia de la escasez, proceso b\u00e1sico de la econom\u00eda capitalista, que consiste en convertir los bienes no controlados por el mercado en bienes escasos, para as\u00ed tornarlos en mercanc\u00eda. Todo ello bajo el c\u00e1lculo que mientras m\u00e1s escaso sea un bien, m\u00e1s estaremos dispuestos a pagar por \u00e9l. Y cuando el despojo es total, ya no hablamos de la disposici\u00f3n a pagar, sino de la obligaci\u00f3n de hacerlo. Si todo el que necesitase un pedazo de tierra para cultivar o vivir tuviese acceso a ella, nadie necesitar\u00eda comprar o arrendar tierra. La tierra se ha convertido en mercanc\u00eda cuando pueblos enteros han sido expulsados de ella, ya sea por el cercamiento, las encomiendas y haciendas, los acaparamientos actuales, etc\u00e9tera. Si todos nosotros pudi\u00e9semos producir nuestro propio alimento, nadie pagar\u00eda por \u00e9l. Si todos tuvi\u00e9semos acceso al agua, nadie se ver\u00eda obligado a pagar por ella. El cobro se hace posible al concentrarse gente en la ciudad, al deteriorarse y disminuir las fuentes de agua, al contaminarla o hacerla parecer contaminada (para, por ejemplo, vender agua embotellada), o al construir represas por doquier.<\/p>\n<p> \tLa destrucci\u00f3n programada es s\u00f3lo una forma de producir escasez. No es algo nuevo y va mucho m\u00e1s all\u00e1 de la econom\u00eda verde. Para poder lucrar de la mano de obra asalariada, el capitalismo debi\u00f3 destruir los medios de vida que brindaban sistemas sociales distintos a \u00e9l en el mundo entero, y lo hizo jugando la carta de las promesas de la modernidad, pero tambi\u00e9n con las balas de las guerras imperiales. Para convertir las semillas en gran negocio, se impuls\u00f3 la destrucci\u00f3n de los sistemas tradicionales de custodia, mejoramiento, goce, intercambio y producci\u00f3n de las semillas, eliminando as\u00ed la capacidad de millones de hombres y mujeres del campo para producir su semilla. Esa destrucci\u00f3n se sigue impulsando hasta ahora; no hay otra forma de entender, por ejemplo, por qu\u00e9 algo tan absurdo como la prohibici\u00f3n de vender e intercambiar semillas locales se haya impuesto en Europa y se busque imponer en el mundo entero como parte de leyes de propiedad intelectual.<\/p>\n<p> \tPero los ecosistemas y el clima a\u00fan se interconectan con todos, y todos a\u00fan pareci\u00e9ramos tener acceso a ellos. \u00bfDe qu\u00e9 manera se hacen &#8220;escasos&rdquo; para as\u00ed convertirlos en fuente de negocios? En primer t\u00e9rmino, siguiendo la conocida v\u00eda de la privatizaci\u00f3n. El men\u00fa es diverso: acaparamiento de tierras, privatizaci\u00f3n del agua, privatizaci\u00f3n de parques nacionales, privatizaci\u00f3n del mar (bajo el pseud\u00f3nimo de concesiones), privatizaci\u00f3n del subsuelo (para la miner\u00eda, el agua y el petr\u00f3leo), patentamiento de genes y seres vivos, creaci\u00f3n de sistemas de pago por elementos como el aire y la lluvia, etc\u00e9tera. Cada uno de estos procesos significa que pueblos y comunidades cuyos medios de vida dependen de los ecosistemas afectados no tendr\u00e1n acceso a elementos fundamentales para la alimentaci\u00f3n, la vivienda y la pervivencia de sus formas de convivencia, agricultura, creaci\u00f3n cultural, goce est\u00e9tico, etc\u00e9tera.<\/p>\n<p> \tEn segundo t\u00e9rmino, \u00bfpor qu\u00e9 no explorar, como ya dec\u00edamos, la v\u00eda de un poco m\u00e1s de deterioro? Si los bosques se hicieran a\u00fan m\u00e1s escasos o fr\u00e1giles, \u00bfno estar\u00edamos m\u00e1s dispuestos a pagar caro por que se mantengan los que a\u00fan existan o por un programa de remediaci\u00f3n que los restaure? Si el deterioro clim\u00e1tico y ambiental es tal que el alimento se hace escaso, \u00bflas grandes corporaciones del agronegocio no multiplicar\u00e1n sus ganancias, como tan bien lo demostr\u00f3 la crisis del 2008? Pensemos en un planeta donde los paisajes hayan sido devastados ampliamente, y sabremos que los parques nacionales y zonas de reserva ser\u00e1n un negocio redondo, no s\u00f3lo por las funciones ecol\u00f3gicas que puedan desempe\u00f1ar, sino por su vinculaci\u00f3n al turismo o simplemente el acceso a la belleza. Si a\u00fan no nos cobran por respirar, es porque a\u00fan hay aire respirable suficiente para poder respirar sin pedirle permiso a nadie. Pero pi\u00e9nsese en una situaci\u00f3n de escasez de aire respirable, y no es dif\u00edcil imaginarnos haciendo cola para comprar contenedores de aire puro.<\/p>\n<p> \tImagin\u00e9monos entonces un mundo donde las condiciones clim\u00e1ticas sean una amenaza permanente y de inmediato podremos visualizar una industria floreciente comercializando condiciones artificiales para enfrentar los efectos del clima, desde medicamentos contra nuevas enfermedades y espacios en zonas altas contra las inundaciones, hasta refugios contra tormentas, sistemas de estabilizaci\u00f3n de temperaturas, promotores de lluvias, etc\u00e9tera. Y no hablamos aqu\u00ed s\u00f3lo de condiciones dom\u00e9sticas o locales, sino de espacios tan amplios como los que propone cubrir la geoingenier\u00eda. Detr\u00e1s de cada una de las absurdas propuestas ingieneriles para controlar el clima o enfriar el planeta, encontraremos una empresa buscando convertirse en realidad o expandirse.<\/p>\n<p> \tSin embargo, aunque la salud humana puede sufrir por el cambio clim\u00e1tico, las empresas m\u00e9dicas pueden mejorar su situaci\u00f3n financiera como resultado de un aumento de la demanda por sus productos<br \/> \tDr John Llewellyn<br \/> \tLehman Brothers[14]<\/p>\n<p> \tLas amenazas f\u00edsicas, como mayores sequ\u00edas, tormentas m\u00e1s frecuentes y m\u00e1s intensas y una tendencia general a inviernos m\u00e1s c\u00e1lidos y veranos m\u00e1s calurosos disparar\u00e1 los ingresos de los abastecedores de agua y de las compa\u00f1\u00edas de seguros, cuyas primas subir\u00e1n.<br \/> \tClimate Change Corp. Climate News for Business[15]<\/p>\n<p> \t<strong>Acaparando lo que quede<\/strong><\/p>\n<p> \tLa destrucci\u00f3n por supuesto, ha de tener un l\u00edmite. En alg\u00fan lugar, en alg\u00fan nivel o condici\u00f3n &mdash;que a\u00fan no conocemos&mdash; habr\u00e1 un l\u00edmite en que el mal funcionamiento del clima o del conjunto de los ecosistemas dejar\u00e1 de ser buen negocio y pasar\u00e1 a ser un problema ineludible incluso para los due\u00f1os del gran capital y el funcionamiento de los negocios. Por ello se necesitan estrategias complementarias.<\/p>\n<p> \tUna primera v\u00eda, que posiblemente se proyecte entre las m\u00e1s importantes a futuro, es la de controlar, apoderarse y acaparar f\u00edsicamente espacios de reserva donde, supuestamente, la naturaleza o alguna parte de ella seguir\u00e1 funcionando de manera adecuada, o en su defecto apoderarse los espacios que contengan los recursos claves que permitan paliar los efectos de la crisis y ganar mucho dinero vendiendo tales paliativos. \u00c9ste es el segundo papel que cumple la privatizaci\u00f3n. \u00c9sta es la l\u00f3gica, por ejemplo, del acaparamiento de tierras. En la medida que la agricultura se vaya haciendo m\u00e1s dif\u00edcil, ser\u00e1 cada vez mejor negocio poseer o controlar tierras cultivables en el corto o largo plazo. Razones y l\u00f3gicas similares yacen detr\u00e1s de la carrera por nuevas concesiones pesqueras en aguas m\u00e1s fr\u00edas, de la fiebre de privatizaci\u00f3n de parques nacionales y reservas naturales, o de la compra de vastas extensiones de tierras bajo vegetaci\u00f3n natural, ya sea en zonas de selva tropical, o en el extremo sur de Am\u00e9rica del Sur.<\/p>\n<p> \tEl control f\u00edsico de grandes extensiones cumple en esta l\u00f3gica de expansi\u00f3n de los negocios otro papel importante: impedir que especialmente las poblaciones rurales sigan ejerciendo la vocaci\u00f3n de evadir los mecanismos de la dependencia. Ochenta y cinco por ciento de las familias campesinas e ind\u00edgenas del mundo acceden a menos de dos hect\u00e1reas de tierra[16] y, sin embargo, a\u00fan se las arreglan para no desaparecer, para mantener en su mayor\u00eda la &#8220;informalidad&rdquo; y las formas de evasi\u00f3n de los mercados. A pesar de todos los cercos legales, t\u00e9cnicos, pol\u00edticos y propagand\u00edsticos que se le tienden a la agricultura campesina e ind\u00edgena, las relaciones con el mercado avanzan de manera irregular y las resistencias surgen y resurgen en distintas circunstancias. La lecci\u00f3n aprendida por las grandes empresas y entes financieros pareciera ser que mientras les queden recursos propios, los pueblos del campo pueden siempre reinfectarse con el virus de la autonom\u00eda. La respuesta, una vez m\u00e1s es: despojo total.<\/p>\n<p> \tYa sea como blindaje frente al deterioro ambiental, ya sea como forma de desarmar los mecanismos de evasi\u00f3n y resistencia, ya sea simplemente como gran negocio, el control f\u00edsico de los espacios ha pasado a identificarse como estrat\u00e9gico por parte de los capitales. Por lo mismo ir\u00e1 ineludiblemente aparejado con procesos de expulsi\u00f3n de familias, comunidades y pueblos desde sus poblados, tierras y territorios, procesos que ya estamos presenciando de manera creciente. Si la expulsi\u00f3n y toma de posesi\u00f3n se har\u00e1 de manera &#8220;tranquila&rdquo; o exigir\u00e1 medidas de guerra abierta depender\u00e1 en gran medida de la existencia de gobiernos que cooperen con los inversionistas y repriman a las posibles hordas.<\/p>\n<p> \t<strong>Un poquito de az\u00facar para facilitar las cosas<\/strong><\/p>\n<p> \tDesde el punto de vista de los negocios, la guerra o el descontento pueden ser ineludibles, pero tambi\u00e9n altamente inconvenientes. Por lo tanto, antes de aplicar el garrote, es conveniente mostrar la zanahoria. Para los territorios ind\u00edgenas y campesinos, que a\u00fan cubren una superficie importante y contienen en ellos muchos de los bienes naturales mejor conservados, la zanahoria preferida por el momento es la de la venta de servicios ambientales y sus derivados, especialmente REDD y REDD Plus. Como ya lo han dicho innumerables organizaciones sociales, la estrategia REDD\/servicios ambientales es un mecanismo que, por un lado, permite a muchas de las empresas m\u00e1s contaminantes y destructivas del planeta seguir contaminando y obtener ganancias de esa destrucci\u00f3n y, por otro lado, crea condiciones para la expropiaci\u00f3n paulatina de espacios y territorios a\u00fan en manos campesinas y de pueblos ind\u00edgenas. En una primera fase, lo que se expropia es la capacidad de familias, comunidades y pueblos a determinar libremente las formas de manejo, goce y protecci\u00f3n de sus espacios y sus bienes comunes. Con la excusa de hacer tratos serios, se imponen por contrato &mdash;o por simple orden de las autoridades&mdash; planes de manejo determinados externamente, que limitan las fuentes de alimentaci\u00f3n y sobrevivencia, alteran los sistemas de convivencia, destruyen o debilitan las organizaciones y traen a cambio ingresos monetarios exiguos que no solucionan problemas de fondo e incluso exacerban las tensiones creadas. Los ejemplos que van torn\u00e1ndose conocidos muestran comunidades que se endeudan, dispersan o quiebran, lo que a menudo se traduce en abandono, migraci\u00f3n, divisi\u00f3n de tierras comunales, aceptaci\u00f3n de contratos de arriendo a largo plazo, y finalmente venta de tierras o la entrega de ellas porque se les oblig\u00f3 a utilizarlas como prenda hipotecaria. La zanahoria muchas veces no logra impedir el descontento, pero a menudo permite que \u00e9ste surja s\u00f3lo una vez que las comunidades involucradas ya no est\u00e9n en condiciones de reaccionar o resistir.<\/p>\n<p> \t<strong>Manos libres para algunos, grilletes para el resto<\/strong><\/p>\n<p> \tLa l\u00f3gica de la escasez y la destrucci\u00f3n mejora las posibilidades de los negocios, pero no aporta claridad a los c\u00e1lculos sobre el futuro. Por el contrario, los hace m\u00e1s inciertos. \u00bfQu\u00e9 se puede destruir y cu\u00e1nto sin causar una debacle que afecte tambi\u00e9n los negocios? \u00bfHasta d\u00f3nde es posible asegurar que los sufrimientos que sin duda traer\u00e1 la crisis clim\u00e1tica no lleven a descontentos sociales que alteren todo? \u00bfQu\u00e9 ocurre si los procesos de expulsi\u00f3n y exclusi\u00f3n provocan explosiones sociales? La incertidumbre econ\u00f3mica, la incertidumbre f\u00edsica, la incertidumbre biol\u00f3gica y la incertidumbre social no s\u00f3lo se suman, sino que se exacerban unas a otras.<\/p>\n<p> \tGlobalmente, es posible que el cambio clim\u00e1tico lleve al descontento pol\u00edtico y posiblemente incluso a la guerra. El agua se convertir\u00e1 en un recurso cada vez m\u00e1s escaso en algunas partes del mundo, mientras en otras los niveles m\u00e1s altos del mar pueden causar migraciones masivas que provoquen tensiones internacionales.<br \/> \tLondon Climate Change Partnership: Finance Sub-Group. 2006.[17]<\/p>\n<p> \t\u00bfQu\u00e9 se hace frente a la incertidumbre? Lo que no se nos dice pero est\u00e1 en el trasfondo es que los capitales buscan hoy crear una dualidad legal: libertad total para los capitales, restricciones cada vez mayores para los pueblos. Como decir esto ser\u00eda muy mal visto, desde las entidades empresariales, financieras y gubernamentales se nos habla de libertad, modernizaci\u00f3n, disciplina, transparencia, responsabilidad social empresarial, autorregulaci\u00f3n, apertura de oportunidades, combatir la pirater\u00eda, fomentar la inversi\u00f3n, crear un entorno seguro, pero en concreto se negocian cambios en legislaciones, reglas, normas, estatutos, criterios y est\u00e1ndares que obstruyan lo m\u00e1s posible que los pueblos, las comunidades, las organizaciones y los individuos ejerzan derechos fundamentales, puedan mantener alg\u00fan grado de independencia frente al capital y persigan la obtenci\u00f3n de la justicia, mientras abren el mayor espacio de maniobra para las corporaciones[18].<\/p>\n<p> \tLa ausencia de reglas para las corporaciones es importante, en primer lugar, para seguir acumulando ganancias. Tambi\u00e9n lo es para minimizar los costos y riesgos del capital frente a las crisis clim\u00e1tica y ambiental, especialmente lo que han dado en llamar &#8220;riesgos legales y regulatorios&rdquo;, as\u00ed como los &#8220;riesgos de litigaci\u00f3n.&rdquo; Los primeros se refieren centralmente a nuevas exigencias que los obliguen a adoptar tecnolog\u00edas o procesos m\u00e1s caros que los actualmente en uso y lo segundo a la posibilidad de enfrentar demandas judiciales que los obliguen a pagos millonarios o a hacer los cambios de tecnolog\u00eda antes mencionados.<\/p>\n<p> \tPero en el mediano y largo plazo, la ausencia de reglas (o al menos el gran margen de maniobra que les proporcionan los tratados de libre comercio y otros tratados internacionales, as\u00ed como modificaciones constitucionales y jur\u00eddicas diversas) es posiblemente m\u00e1s importante porque entrega plena libertad de acci\u00f3n para explorar, tomar posici\u00f3n y tomar posesi\u00f3n de un campo que se despliega hasta el momento incierto y desconocido. Cuando el campo de juego a\u00fan no est\u00e1 claro, lo que los grandes capitales est\u00e1n pidiendo, y muchos gobiernos corren a concederles, es un cheque en blanco que les permita experimentar, especular aqu\u00ed y all\u00e1 hasta tener una idea m\u00e1s precisa de d\u00f3nde est\u00e1 realmente la riqueza extra\u00edble, para posteriormente tomar posesi\u00f3n si los negocios funcionan. Los grandes capitales necesitan, al menos por el momento, un &#8220;todo vale&rdquo;, un laisser faire planetario y extremo, y para ello cuentan con la cooperaci\u00f3n de la mayor parte de los gobiernos y organismos internacionales.<\/p>\n<p> \t<strong>Pap\u00e1 Estado entra en escena<\/strong><\/p>\n<p> \tPero incluso aplicando las diversas estrategias, el futuro sigue lleno de incertidumbres. \u00bfCu\u00e1l ser\u00e1 la mejor forma de adquirir el control? \u00bfQu\u00e9 tal si resulta demasiado cara? \u00bfQu\u00e9 pasa si se eligen los espacios equivocados? \u00bfY si la inversi\u00f3n necesaria es demasiado alta? \u00bfO las ganancias se demoran en llegar? \u00bfY si la poblaci\u00f3n se vuelve en contra y se pierde la inversi\u00f3n?<\/p>\n<p> \tLas preguntas son demasiadas para invertir de manera segura. Por lo mismo, la inversi\u00f3n privada en los nuevos mecanismos de mercado (por ejemplo, REDD) ha sido hasta el momento mayoritariamente cauta y muchas veces marginal. Lo que han hecho las entidades privadas de inversi\u00f3n ha sido principalmente utilizar dineros ajenos para experimentar.<\/p>\n<p> \tAqu\u00ed entran en escena las &#8220;asociaciones p\u00fablico-privadas&rdquo;. En ellas se busca la complementaci\u00f3n perfecta: los Estados correr\u00e1n el riesgo y las empresas correr\u00e1n a recoger las ganancias. Como ya hemos visto en varios otros procesos de concentraci\u00f3n de la riqueza, los Estados ser\u00e1n los llamados a invertir mientras haya que correr riesgos grandes, sean necesarios procesos importantes de investigaci\u00f3n y desarrollo, o los costos y las necesidades de inversi\u00f3n base sean demasiado altas. Las empresas privadas ser\u00e1n las que ejecutar\u00e1n el trabajo que las inversiones estatales pagar\u00e1n, y lo cobrar\u00e1n a tasas convenientes para ellos. Son cientos los proyectos de investigaci\u00f3n, construcci\u00f3n de infraestructura, creaci\u00f3n de sistemas de seguros, creaci\u00f3n de sistemas de control de los consumidores, etc\u00e9tera, que ya est\u00e1n en marcha con dineros estatales. Y si alg\u00fan estado no tiene dinero, el Banco Mundial y otras agencias est\u00e1n disponibles para asegurar el endeudamiento[19]. La presencia del Estado, sin embargo, no es de larga duraci\u00f3n. Una vez que las condiciones se hacen m\u00e1s claras y propicias, el traspaso al sector privado de las buenas oportunidades de negocios se lleva a cabo. Si tales oportunidades se presentan poco prometedoras, ser\u00e1n los Estados los encargados de pagar los costos.<\/p>\n<p> \tOtra limitante es que los beneficios esperados, aun cuando sean comercializables (como en el caso de abastecimiento de agua o de tratamiento de basuras), pueden tomar tiempo para materializarse. Junto con los altos costos, esto puede desincentivar la inversi\u00f3n privada, lo que implica que el papel de los gobiernos y de los fondos p\u00fablicos es crucial<br \/> \tTEEB &mdash;The Economics of Ecosystems and Biodiversity for National and International Policy Makers 2009.[20]<\/p>\n<p> \tAcceso a nuevas fuentes de financiamiento: bajo los acuerdos internacionales sobre cambio clim\u00e1tico, habr\u00e1 mayor financiamiento p\u00fablico para los esfuerzos de adaptaci\u00f3n en comunidades vulnerables en pa\u00edses en desarrollo, y los gobiernos buscar\u00e1n a socios del sector empresarial que puedan entregar los necesarios bienes y servicios. Una respuesta efectiva al cambio clim\u00e1tico no s\u00f3lo requiere financiamiento para el desarrollo de tecnolog\u00edas bajas en carbono, sino tambi\u00e9n puede resultar en financiamiento para investigaci\u00f3n y desarrollo de productos y servicios relacionados con necesidades de adaptaci\u00f3n fundamentales. Las empresas locales y globales que act\u00faen de manera temprana para desarrollar capacidades expertas relacionadas con la adaptaci\u00f3n al cambio clim\u00e1tico y las soluciones de la econom\u00eda verde, tendr\u00e1n una ventaja competitiva para aprovechar las oportunidades de ser contratados por socios gubernamentales<br \/> \tAdapting for a Green Economy: Companies, Communities and Climate Change. A Caring for Climate Report[21]<\/p>\n<p> \tOtra fuente de dinero ajeno para hacer inversiones en beneficio propio es el de los fondos de pensi\u00f3n. Las entidades financieras y los mecanismos de inversi\u00f3n toman el dinero de las pensiones y los invierten con ganancias aseguradas para ellos a trav\u00e9s de los cobros de administraci\u00f3n. Si las inversiones provocan ganancias, las entidades de inversi\u00f3n ganan; si las inversiones fallan, pierden los trabajadores. \u00c9ste es un mecanismo que ya est\u00e1 siendo utilizado de manera significativa en el acaparamiento de tierras, pero es tambi\u00e9n el que utiliza el que hasta ahora es considerado el m\u00e1s exitoso fondo de inversiones en &#8220;empresas verdes&rdquo;[22].<\/p>\n<p> \t<strong>Recuperando el verde esperanza<\/strong><\/p>\n<p> \tEnfrentamos tiempos dif\u00edciles. Las agresiones de la econom\u00eda verde ya dejaron de ser amenazas te\u00f3ricas y van tomando un car\u00e1cter tr\u00e1gico, especialmente para muchas comunidades rurales. Lo que vemos m\u00e1s y m\u00e1s son formas de presi\u00f3n, desinformaci\u00f3n o abierto enga\u00f1o, chantaje e intimidaci\u00f3n utilizadas con el fin de impedir que las familias y comunidades involucradas tengan la oportunidad de informarse adecuadamente, reflexionar individual o colectivamente, hacer uso de mecanismos colectivos de deliberaci\u00f3n, decisi\u00f3n y movilizaci\u00f3n, o puedan revertir la firma de contratos da\u00f1inos y abusivos. Frente a esto, las tareas urgentes son muchas, pero una y otra vez se repite la necesidad de fortalecer la capacidad para ver m\u00e1s all\u00e1 de la propaganda, la desinformaci\u00f3n y las mentiras, para recuperar los mecanismos de reflexi\u00f3n y decisi\u00f3n colectiva que permitan resistir y desmontar las agresiones.<\/p>\n<p> \tEnfrentamos tiempos dif\u00edciles. Pero somos parte de un n\u00famero creciente de personas, organizaciones, comunidades y pueblos que vamos tomando conciencia que lo que el mercado explot\u00f3 y destruy\u00f3 no puede ser reparado por una expansi\u00f3n del mercado. Somos parte de una mayor\u00eda que tiene en sus manos la experiencia y la disposici\u00f3n para fortalecer o poner en marcha las soluciones reales, desde formas de vida digna que no dependen del consumo ni las ganancias desenfrenadas, hasta sistemas locales de agricultura y alimentaci\u00f3n en base a la soberan\u00eda de los pueblos y la permanencia de los pueblos ind\u00edgenas y campesinos en los espacios rurales. Son muchas las formas de organizaci\u00f3n y movilizaci\u00f3n que hoy se proponen y desarrollan para hacer realidad lo anterior y para hacer comprender a las autoridades que la movilizaci\u00f3n no cesar\u00e1 hasta lograr la implementaci\u00f3n de soluciones reales.<\/p>\n<p> \tEnfrentamos tiempos dif\u00edciles, sin lugar a dudas. Pero si comprendemos, al igual que muchos pueblos del campo, que nuestra labor es emprender una batalla sin fecha l\u00edmite por cuidar y recuperar la salud de todo el planeta, el tiempo est\u00e1 a favor nuestro.<\/p>\n<p> \thttp:\/\/www.adital.com.br\/site\/noticia.asp?lang=ES&#038;cod=67608<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Compartimos un documento que elaboramos colectivamente las organizaciones firmantes como introducci\u00f3n a un Compendio sobre Econom\u00eda Verde que estamos preparando para R\u00edo+20. Ante la necesidad de clarificar las verdaderas intenciones de la [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[75],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/tejidohistorico.afrodescendientes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3967"}],"collection":[{"href":"https:\/\/tejidohistorico.afrodescendientes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/tejidohistorico.afrodescendientes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tejidohistorico.afrodescendientes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tejidohistorico.afrodescendientes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3967"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/tejidohistorico.afrodescendientes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3967\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/tejidohistorico.afrodescendientes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3967"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/tejidohistorico.afrodescendientes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3967"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/tejidohistorico.afrodescendientes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3967"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}