{"id":4161,"date":"2012-07-17T14:17:24","date_gmt":"2012-07-17T14:17:24","guid":{"rendered":"http:\/\/www2.nasaacin.org\/index.php\/2012\/07\/17\/si-todos-fueramos-toribio\/"},"modified":"2012-07-17T14:17:24","modified_gmt":"2012-07-17T14:17:24","slug":"si-todos-fueramos-toribio","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/tejidohistorico.afrodescendientes.com\/index.php\/2012\/07\/17\/si-todos-fueramos-toribio\/","title":{"rendered":"Si todos fu\u00e9ramos Torib\u00edo"},"content":{"rendered":"<p> \tTal vez por primera vez los colombianos estamos escuchando con respeto a los ind&iacute;genas del norte del Cauca: se lo han ganado por su actitud vertical al rechazar por igual a todos los actores armados. Un ejemplo de dignidad.<\/p>\n<p>  <!--more-->  <\/p>\n<p> \t<strong>Una seguridad equivocada<\/strong><\/p>\n<p> \tSi todos fu&eacute;ramos Torib&iacute;o y tuvi&eacute;semos el valor civil y el coraje de los ind&iacute;genas del norte del Cauca, la paz estar&iacute;a m&aacute;s cercana &mdash; como una llave que debemos forjar entre todos en el yunque de la civilidad &mdash; y la guerra quedar&iacute;a confinada retumbando en exclusivos clubes capitalinos, como un eco de dementes. Pero no.<\/p>\n<p> \tResulta que somos citadinos que nos refugiamos en unidades residenciales y edificios custodiados por compa&ntilde;&iacute;as de seguridad privada: nuestro mayor desvelo y obsesi&oacute;n parecer&iacute;a ser el evitar a cualquier precio resultar v&iacute;ctimas de la inseguridad. Incluso a muchos los tiene sin cuidado convertirse en c&oacute;mplices de victimarios, con tal de vivir seguros.<\/p>\n<p> \tPor eso somos incapaces de imaginar una seguridad sin armas, sin c&aacute;maras de vigilancia en cada esquina y sin una nutrida presencia policial en las calles.<\/p>\n<p> \tPor la misma raz&oacute;n, bastantes citadinos confunden el Estado de derecho con la fuerza que protege exclusivamente sus derechos. Su ciudadan&iacute;a se agota en el ejercicio de sus ganancias, el aumento de sus valores burs&aacute;tiles y la defensa de sus privilegios.<\/p>\n<p> \tUna mayor&iacute;a considerable imagina a la Fuerza P&uacute;blica como una red m&aacute;s amplia de seguridad privada que se extiende por el territorio nacional al servicio del turismo, la recreaci&oacute;n y los negocios: &ldquo;Vive Colombia, viaja por ella&rdquo;.<\/p>\n<p> \tEn fin, en nuestras ciudades predomina una seguridad individual paranoica que se nutre del miedo y de la desconfianza, sustentada en el poder del dinero que proporciona escoltas, compa&ntilde;&iacute;as de vigilancia privada y hasta generosas recompensas oficiales.<\/p>\n<p> \tPor ello, en los barrios perif&eacute;ricos y marginales donde los derechos, los bienes y los servicios estatales realmente escasean, parad&oacute;jicamente son las bandas armadas ilegales quienes brindan la seguridad o desatan el terror, seg&uacute;n sus conveniencias personales y afinidades ideol&oacute;gicas.<\/p>\n<p> \tEl Estado compra lealtades fugaces de redes de informantes y pretende que con solo a&ntilde;adir el adjetivo &ldquo;democr&aacute;tica&rdquo; va a dotar de legitimidad y derecho a dicha pol&iacute;tica. Pero con toda su parafernalia de &ldquo;cooperantes&rdquo; y una mayor presencia de la Fuerza P&uacute;blica, la pol&iacute;tica de seguridad no ha funcionado realmente ni en el departamento de Cauca ni en muchas otras ciudades y regiones del campo colombiano: es decir, donde m&aacute;s falta hace.<\/p>\n<p> \tIncluso su prestigio medi&aacute;tico no ha logrado ocultar la tenebrosa sombra de los &ldquo;falsos positivos&rdquo;, pues ya han sido condenados 14 miembros del Ej&eacute;rcito por el asesinato de j&oacute;venes de Soacha, v&iacute;ctimas de una red de seguridad nada democr&aacute;tica y peligrosamente criminal por sus resultados pr&aacute;cticos Todos los anteriores y dolorosos acontecimientos demuestran que es una falacia equiparar &ldquo;seguridad democr&aacute;tica&rdquo; y paz.<\/p>\n<p> \t<strong>Una paz tel&uacute;rica y ciudadana<\/strong><\/p>\n<p> \tAs&iacute; lo est&aacute;n demostrando, con sus palabras y acciones, los ind&iacute;genas organizados en el Consejo Regional Ind&iacute;gena del Cauca (CRIC) y en la Asociaci&oacute;n de Cabildos Ind&iacute;genas del Norte del Cauca (ACIN), con la vocer&iacute;a de Feliciano Valencia y el respaldo monol&iacute;tico de la Guardia Ind&iacute;gena, exigiendo a todas las organizaciones armadas por igual &mdash; desde la Fuerza P&uacute;blica hasta las FARC &mdash; que los dejen sembrar la paz tel&uacute;rica en su territorio y cosecharla en su vida comunitaria.<\/p>\n<p> \tAquella paz que s&oacute;lo germina a partir de acuerdos que honran la palabra y de la Minga que dignifica la vida de todos, protegida por el poder civil de su invencible Guardia Ind&iacute;gena. No quieren la paz de las fosas y de los campos minados, de los bombardeos oficiales y de las celadas guerrilleras, de los falsos discursos gubernamentales y de las quimeras revolucionarias, que cada d&iacute;a cobran m&aacute;s v&iacute;ctimas ind&iacute;genas y campesinas.<br \/> \tHernando_Llano_Angel_guardia_indigena<br \/> \tLa pol&iacute;tica de seguridad no ha funcionado realmente ni en el departamento de Caucani en muchas otras ciudades y regiones del campo colombiano: es decir, donde m&aacute;s falta hace.&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p> \tRepudian la paz de los vencedores, que s&oacute;lo aumenta el odio de los vencidos y su infinita e inagotable memoria vengativa. Esa paz que se proclama todos los d&iacute;as, desde hace m&aacute;s de medio siglo, en los partes de victoria oficial contra los &ldquo;bandoleros&rdquo; de ayer y los &ldquo;terroristas&rdquo; de hoy. Y que a su vez los &ldquo;terroristas&rdquo; desmienten con sus &ldquo;heroicas&rdquo; acciones contra la Fuerza P&uacute;blica, donde casi siempre la mayor&iacute;a de las v&iacute;ctimas terminan siendo civiles. &nbsp;<\/p>\n<p> \tLos ind&iacute;genas repudian y rechazan esa criminal paz por la que deliran todos los &ldquo;se&ntilde;ores de la guerra&rdquo;, desde los uniformados hasta los pusil&aacute;nimes &ldquo;ciudadanos de bien&rdquo;, siempre dispuestos a elegir a quien imparta &oacute;rdenes para que otros maten y mueran en nombre de la &ldquo;patria&rdquo; y la &ldquo;democracia&rdquo;.<\/p>\n<p> \tSeguramente por ello los pueblos ind&iacute;genas no cuentan con ej&eacute;rcitos, sino con guardia ind&iacute;gena, no disponen de armas sino de bastones, no tienen proyectiles sino palabras. Y con ellos forman un vasto tejido humano que presta seguridad a la comunidad y a la &ldquo;Madre Tierra&rdquo;, porque est&aacute;n comprometidos con una paz tel&uacute;rica, en armon&iacute;a c&oacute;smica con la vida: saben bien &ldquo;que s&oacute;lo el equilibrio deshace la fuerza&rdquo;.<\/p>\n<p> \tNo les interesa tanto dominar, controlar, expoliar o explotar el territorio, sino conservarlo y legarlo a las generaciones venideras en beneficio de todos. Por eso est&aacute;n empe&ntilde;ados en que abandonen el territorio de sus resguardos y municipios aquellos que a punta de armas y violencia o leyes y tratados comerciales pretenden aniquilar el orden de la vida para proteger las inversiones de su orden.<\/p>\n<p> \tTextos que inspiran respeto<\/p>\n<p> \tEn tal empe&ntilde;o no temen confrontar a los mercaderes, tanto los legales como los ilegales. A los narcotraficantes los han emplazado desde tiempo atr&aacute;s, como dejaron constancia en la Declaraci&oacute;n Final de la Segunda Minga proclamada en Tacuey&oacute; en febrero de 2009 en su sexto punto:<\/p>\n<p> \t&ldquo;Los cultivos de coca se han convertido tambi&eacute;n en un pretexto de intervenci&oacute;n de los actores armados legales e ilegales. Se han convertido en una estrategia de ampliaci&oacute;n territorial y de suplantaci&oacute;n de la autoridad ind&iacute;gena por parte de las FARC, que aprovech&aacute;ndose de la situaci&oacute;n econ&oacute;mica de algunas familias que tienen cultivos, pretende imponerles impuestos, aplicarles supuestas normas y cooptarlos. Tambi&eacute;n los cultivos se utilizan como pretexto para la intervenci&oacute;n del Estado, que ha incumplido totalmente los compromisos de erradicaci&oacute;n voluntaria, desconoce nuestras propuestas de sustituci&oacute;n de cultivos, y en cambio privilegia la guerra qu&iacute;mica, los mecanismos militares y el involucramiento de las comunidades en la estrategia de guerra&rdquo;.<\/p>\n<p> \t&ldquo;Con el pretexto de su guerra contra el Estado, la insurgencia ataca a las comunidades y busca suplantar nuestra autoridad. Mientras nosotros construimos un gobierno municipal popular que le rinde cuentas a los cabildos y a la asamblea de comuneros, la guerrilla se toma los municipios, destruye nuestras casas y da pretexto para que la fuerza p&uacute;blica invada las comunidades; nosotros, con la autoridad de nuestros bastones, desmontamos las trincheras de la polic&iacute;a del centro de Caldono, Torib&iacute;o y Jambal&oacute; para que su presencia no afecte a la poblaci&oacute;n civil, mientras la guerrilla deja minas antipersona y no tiene ninguna consideraci&oacute;n por la gente que no hace parte de la guerra; mientras nosotros sin ning&uacute;n temor le hacemos juicio pol&iacute;tico a los militares que han asesinado a comuneros ind&iacute;genas, ellos secuestran a miembros de nuestras comunidades para ajusticiarlos por supuestos delitos, como si no hubi&eacute;ramos dado prueba de tener mejor capacidad de aplicar justicia comunitaria que ninguna otra instituci&oacute;n.<\/p>\n<p> \tEs como si estuvieran en contra del poder popular y del gobierno directo de los comuneros ind&iacute;genas; pareciera que est&aacute;n por la toma del poder que los sectores populares y los ind&iacute;genas hemos construido con mucho esfuerzo, y hubieran renunciado a tomarse el poder que tienen los ricos&rdquo;.<\/p>\n<p> \t<strong>Por todo lo anterior, concluyen en la Declaraci&oacute;n de Jambal&oacute;:<\/strong><\/p>\n<p> \t&ldquo;Apoyamos todo esfuerzo hacia un proceso de paz que se d&eacute; en el territorio nacional, siempre y cuando sea una paz dialogada, concertada con la poblaci&oacute;n civil y con soluciones pr&aacute;cticas a los problemas a corto, mediano y largo plazo. No aceptamos la intervenci&oacute;n de ning&uacute;n actor armado o externo en nuestra vida, en nuestro ejercicio de gobierno propio y libre determinaci&oacute;n, o la aplicaci&oacute;n de justicia; exigimos a unos y otros, que respeten el Derecho Internacional Humanitario y los Derechos Humanos, a que no nos involucren en actividades militares, a que no nos ataquen a mansalva&rdquo;.<\/p>\n<p> \tSi todos tuvi&eacute;ramos la coherencia que han demostrado los ind&iacute;genas al no separar la palabra de la acci&oacute;n, entonces nuestro poder civil har&iacute;a posible la paz, porque los violentos no tendr&iacute;an otra opci&oacute;n que deponer sus armas y aceptar los argumentos de la vida, la justicia y la dignidad que hoy encarnan los pobladores de Toribio y el norte del Cauca.<\/p>\n<p> \tPor eso deber&iacute;amos empezar a reconocer que Toribio somos todos y construir juntos, en una Minga nacional, una paz tel&uacute;rica y ciudadana, sin vencedores ni vencidos, donde la reconciliaci&oacute;n sea posible en torno a la memoria, la verdad y la dignidad de todas las v&iacute;ctimas junto al cuidado y el respeto de nuestra &ldquo;Madre Tierra&rdquo;.<\/p>\n<p> \tPara mayor comprensi&oacute;n de la actual coyuntura, consultar la declaraci&oacute;n del CRIC: &quot;Terminar la guerra, defender la autonom&iacute;a, reconstruir los bienes civiles y construir la paz&quot;.<\/p>\n<p> \thttp:\/\/razonpublica.com\/index.php\/regiones-temas-31\/3103-si-todos-fueramos-toribio-.html<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Tal vez por primera vez los colombianos estamos escuchando con respeto a los ind&iacute;genas del norte del Cauca: se lo han ganado por su actitud vertical al rechazar por igual a todos [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[75],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/tejidohistorico.afrodescendientes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4161"}],"collection":[{"href":"https:\/\/tejidohistorico.afrodescendientes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/tejidohistorico.afrodescendientes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tejidohistorico.afrodescendientes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tejidohistorico.afrodescendientes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4161"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/tejidohistorico.afrodescendientes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4161\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/tejidohistorico.afrodescendientes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4161"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/tejidohistorico.afrodescendientes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4161"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/tejidohistorico.afrodescendientes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=4161"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}