{"id":5428,"date":"2013-05-02T01:32:48","date_gmt":"2013-05-02T01:32:48","guid":{"rendered":"http:\/\/www2.nasaacin.org\/index.php\/2013\/05\/02\/colombia-carceles-de-la-miseria-y-miseria-de-las-carceles\/"},"modified":"2013-05-02T01:32:48","modified_gmt":"2013-05-02T01:32:48","slug":"colombia-carceles-de-la-miseria-y-miseria-de-las-carceles","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/tejidohistorico.afrodescendientes.com\/index.php\/2013\/05\/02\/colombia-carceles-de-la-miseria-y-miseria-de-las-carceles\/","title":{"rendered":"Colombia: C\u00e1rceles de la miseria y miseria de las c\u00e1rceles"},"content":{"rendered":"<p> \t&ldquo;Suele decirse que nadie conoce realmente c&oacute;mo es una naci&oacute;n hasta haber estado en una de sus c&aacute;rceles. Una naci&oacute;n no debe ser juzgada por el modo en que trata a sus ciudadanos de alto rango, sino por la manera en la que trata a los de m&aacute;s bajo&rdquo;<\/p>\n<p>  <!--more-->  <\/p>\n<div> \tEl Largo Camino Hacia la Libertad<\/div>\n<div> \tNelson Mandela<\/div>\n<div> \t&nbsp;<\/div>\n<div> \t<span style=\"font-size:16px;\">&ldquo;Nunca hab&iacute;a visto por dentro esa horrible c&aacute;rcel que en a&ntilde;os posteriores me fue tan familiar. Despu&eacute;s de caminar por oscuros pasadizos y de subir y bajar mugrientas escaleras nos encontramos en un largo sal&oacute;n cuyo techo toc&aacute;bamos con las manos. Triste luz crepuscular hac&iacute;a m&aacute;s horrendo aquel antro f&eacute;tido, h&uacute;medo, negro. Apoy&eacute; mis manos en la pared y las retir&eacute; asombrado: esputos sanguinolentos decoraban las paredes [&hellip;] Hab&iacute;a ah&iacute; leprosos, t&iacute;sicos, sarnosos, cojos, mancos, tuertos, ciegos, sordos, mudos, paral&iacute;ticos, llagados, sifil&iacute;ticos, jorobados, idiotas, un espantoso dep&oacute;sito de carne enferma que chorreaba pus y mugre. Los tuberculosos tos&iacute;an. Las moscas zumbaban. Un vapor espeso y f&eacute;tido mareaba a los m&aacute;s fuertes. Los nervios se aflojaban en aquella antesala de la muerte [&hellip;].&nbsp;<\/span><\/div>\n<div> \t&nbsp;<\/div>\n<div> \t<span style=\"font-size:16px;\">Este testimonio del anarquista mexicano Ricardo Flores Mag&oacute;n, narra sus primeras vivencias en una prisi&oacute;n, cuando siendo estudiante de la Escuela Nacional Preparatoria fue detenido en 1892, por participar en un movimiento de oposici&oacute;n a la reelecci&oacute;n del dictador Porfirio D&iacute;az. Desde entonces, buena parte de su vida pasar&iacute;a en centros penitenciarios tanto nacionales como extranjeros, donde finalmente lo sorprendi&oacute; la muerte en 1922, poco despu&eacute;s de rechazar el indulto que le ofreciera el gobierno de los Estados Unidos, en una de cuyas c&aacute;rceles purgaba una pena de 20 a&ntilde;os.<\/span><\/div>\n<div> \t&nbsp;<\/div>\n<div> \t<span style=\"font-size:16px;\">Si nos atuvi&eacute;ramos a los principios para la protecci&oacute;n de las personas sometidas a cualquier forma de detenci&oacute;n o prisi&oacute;n adoptados por la Asamblea General de Naciones Unidas cuya resoluci&oacute;n 43\/173 del 9 de diciembre de 1988 garantiza &nbsp;que &ldquo;Toda persona sometida a cualquier forma de detenci&oacute;n o prisi&oacute;n ser&aacute; tratada humanamente y con el respeto debido a la dignidad inherente al ser humano&rdquo;, no vacilar&iacute;amos en afirmar que las situaciones descritas por el revolucionario Mag&oacute;n, hace ya 120 a&ntilde;os, hacen parte de un pasado remoto.<\/span><\/div>\n<div> \t&nbsp;<\/div>\n<div> \t<span style=\"font-size:16px;\">Sin embargo, nada m&aacute;s lejano a la realidad; la existencia de prisiones, como las que mantuvo Estados Unidos hasta hace un tiempo en los territorios ocupados de Iraq y Afganist&aacute;n y la que actualmente conserva en la ilegal base naval de Guant&aacute;namo (Cuba), donde bajo el pretexto de la lucha contra el terrorismo retiene a m&aacute;s de un centenar de prisioneros incomunicados, sin garant&iacute;as procesales ni judiciales y sometidos a las m&aacute;s crueles torturas y tratos degradantes e inhumanos, es una muestra fehaciente de la funci&oacute;n que siguen cumpliendo las c&aacute;rceles como instrumento de &nbsp;represi&oacute;n pol&iacute;tica y control social.<\/span><\/div>\n<div> \t&nbsp;<\/div>\n<div> \t<strong><span style=\"font-size:16px;\">SISTEMA PENITENCIARIO COLOMBIANO: ENTRE LA PENALIDAD NEOLIBERAL Y EL TERRORISMO DE ESTADO<\/span><\/strong><\/div>\n<div> \t&nbsp;<\/div>\n<div> \t<span style=\"font-size:16px;\">Recientes episodios como los acaecidos en un penal de Comayagua (Honduras) donde cerca de 400 prisioneros murieron calcinados; o los &nbsp;hechos de violencia que cobraron la vida de 58 personas en la prisi&oacute;n de Uribania (Estado de Lara\/Venezuela); o en el centro penitenciario de Apodaca (Nuevo Le&oacute;n\/M&eacute;xico), donde en complicidad con la guardia 30 miembros de los zetas protagonizaron una fuga, dejando a su paso 44 internos masacrados; indican un patr&oacute;n recurrente de violencia, que parece darle la raz&oacute;n a Harold Thompson: &ldquo;Las prisiones &ndash;dec&iacute;a este anarquista norteamericano que permaneci&oacute; los &uacute;ltimos treinta a&ntilde;os de su vida en la c&aacute;rcel- son instituciones dise&ntilde;adas para ense&ntilde;ar lecciones de violencia a trav&eacute;s del abuso hacia aquellos confinados en ellas&rdquo;.<\/span><\/div>\n<div> \t&nbsp;<\/div>\n<div> \t<span style=\"font-size:16px;\">Aunque el sistema penitenciario en las sociedades modernas se plantea como un espacio para reformar al infractor e impedir la repetici&oacute;n del acto antisocial (&ldquo;resocializaci&oacute;n&rdquo;), en la pr&aacute;ctica funciona por excelencia como aparato punitivo del Estado que hace primar, sobre cualquier principio humanista, los criterios de venganza permitiendo adem&aacute;s resguardar el sacrosanto principio de la propiedad privada, convirti&eacute;ndose en un camino corto para dar salida -por la v&iacute;a de la criminalizaci&oacute;n de la pobreza- a los agudos problemas sociales inherentes al capitalismo: &ldquo;La indigencia, desempleo, drogadicci&oacute;n, enfermedad mental y analfabetismo &ndash;escribe Angela Davis- son s&oacute;lo algunos de los problemas que desaparecen del escenario p&uacute;blico cuando los seres humanos que contienden con ellos son relegados a jaulas&rdquo;<\/span><\/div>\n<div> \t&nbsp;<\/div>\n<div> \t<span style=\"font-size:16px;\">En este sentido la realidad carcelaria colombiana guarda similitudes con la de otros centros penitenciarios del continente. Por eso no sorprende que el hacinamiento, la corrupci&oacute;n, la privaci&oacute;n de servicios b&aacute;sicos como el agua potable y la luz, la alimentaci&oacute;n precaria, la ausencia de atenci&oacute;n m&eacute;dica y de condiciones dignas para los internos, est&eacute;n all&iacute; al orden d&iacute;a. Con raz&oacute;n anota la Comisi&oacute;n Interamericana de Derechos Humanos (CIDH)que uno de los sectores &nbsp;de la poblaci&oacute;n m&aacute;s desprotegidos y con mayor vulnerabilidad en Am&eacute;rica Latina son las personas privadas de la libertad .&nbsp;<\/span><\/div>\n<div> \t&nbsp;<\/div>\n<div> \t<span style=\"font-size:16px;\">Pero si bien las c&aacute;rceles del pa&iacute;s comparten patrones m&aacute;s o menos similares con las del resto del continente, en Colombia la crisis carcelaria est&aacute; inmersa en las complejas din&aacute;micas de un conflicto armado y social que sacude al pa&iacute;s desde hace m&aacute;s de medio siglo; y no escapa a la acci&oacute;n criminal de un aparato estatal que hist&oacute;ricamente ha recurrido al uso sistem&aacute;tico de la violencia para acallar la oposici&oacute;n pol&iacute;tica y social y silenciar las expresiones del pensamiento cr&iacute;tico. De este modo, el sistema penitenciario colombiano cumple un importante papel como &nbsp;instrumento jur&iacute;dico para la desarticulaci&oacute;n de las organizaciones sociales, y el silenciamiento de la protesta social.<\/span><\/div>\n<div> \t&nbsp;<\/div>\n<div> \t<span style=\"font-size:16px;\">La presencia de oficiales activos de la polic&iacute;a, en la direcci&oacute;n del sistema nacional penitenciario y carcelario (INPEC) , y en algunos centros de reclusi&oacute;n, as&iacute; como la existencia de cuerpos especializados entre ellos el Grupo de Reacci&oacute;n Inmediata (GRI) y el &nbsp;Comando Operativo de Remisiones de Especial Seguridad (CORES) que cumplen funciones represivas m&aacute;s all&aacute; de las que les corresponde como cuerpo de custodia y vigilancia hacen parte de esta estrategia, en consonancia con una justicia parcializada que ofrece privilegios a los que tienen poder y se muestra ejemplarizante con quienes carecen de &eacute;l.<\/span><\/div>\n<div> \t&nbsp;<\/div>\n<div> \t<strong><span style=\"font-size:16px;\">LAS C&Aacute;RCEL NO ELIMINA LOS PROBLEMAS SOCIALES PERO SI LOS SERES HUMANOS<\/span><\/strong><\/div>\n<div> \t&nbsp;<\/div>\n<div> \t<span style=\"font-size:16px;\">Seg&uacute;n cifras del mismo Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario (INPEC) actualmente hay 114.772 internos cuando el cupo es para 75 mil, lo que coloca de presente graves problemas de hacinamiento. Recientemente la juez 56 penal del circuito orden&oacute; suspender el traslado de m&aacute;s presos a la c&aacute;rcel Modelo de Bogot&aacute;, un centro de reclusi&oacute;n que, de acuerdo con las cifras del mismo INPEC cuenta con 7230 reclusos pese a que su capacidad es de 2850 internos, lo que significa una sobrepoblaci&oacute;n del 153%, cifra que supera con creces los niveles de sobrepoblaci&oacute;n cr&iacute;tica establecidos por los est&aacute;ndares internacionales en el 20%.<\/span><\/div>\n<div> \t&nbsp;<\/div>\n<div> \t<span style=\"font-size:16px;\">El informe que avala la decisi&oacute;n judicial en primera instancia puso de presente que muchos internos tienen que dormir amontonados en los corredores, escaleras o espacios destinados a actividades colectivas, comer con las manos y lavar platos en los orinales. Pese a la contundencia de estos hechos el Tribunal Superior de Bogot&aacute; en cabeza del magistrado Jorge Enrique Vallejo, no tard&oacute; en anular la sentencia recurriendo a una serie de artilugios jur&iacute;dicos.&nbsp;<\/span><\/div>\n<div> \t<span style=\"font-size:16px;\">Con todo, la situaci&oacute;n de la c&aacute;rcel Modelo no es la m&aacute;s cr&iacute;tica; en otros sitios de reclusi&oacute;n del pa&iacute;s como Villahermosa (Cali), el hacinamiento alcanza niveles alarmantes ya que &eacute;sta cuenta con 5855 internos, siendo su capacidad apenas para 1.667 hombres; lo mismo sucede en Bellavista (Medell&iacute;n) donde est&aacute;n alojados 7461 reclusos en una c&aacute;rcel dise&ntilde;ada para 2424 internos. Si a esto le sumamos el hecho que no dispone de una infraestructura adecuada, no est&aacute; lejos el d&iacute;a en que las c&aacute;rceles colombianas vivan una tragedia como la del mencionado penal de Comayagua. Por dem&aacute;s el hacinamiento favorece la propagaci&oacute;n de epidemias y enfermedades contagiosas de manera tal que la salud constituye otro de los problemas estructurales que vive la poblaci&oacute;n carcelaria, agudizado por la ausencia de personal m&eacute;dico especializado y la escasez de medicamentos .<\/span><\/div>\n<div> \t&nbsp;<\/div>\n<div> \t<span style=\"font-size:16px;\">En una carta dirigida a la CIDH, uno de los voceros del Movimiento Nacional Carcelario (MNC), Tulio &Aacute;vila Murillo, denunciaba las condiciones inhumanas en que se encuentran las personas privadas de la libertad en Colombia y se&ntilde;alaba como &ldquo;en un a&ntilde;o han muerto m&aacute;s de 80 internos en total abandono, la mayor&iacute;a por inasistencia m&eacute;dica, pero lo m&aacute;s grave es que todo queda en la absoluta impunidad [&hellip;] la impotencia, la consternaci&oacute;n y el dolor que se mezcla con la desesperanza, al ver como nuestros compa&ntilde;eros y compa&ntilde;eras de prisi&oacute;n, d&iacute;a a d&iacute;a se enferman y van muriendo lentamente como simples animales encerrados en los pabellones de la ignominia y la miseria, administrada por una instituci&oacute;n que est&aacute; corrompida por los jugosos negocios de los contratos[&hellip;]&rdquo;&nbsp;<\/span><\/div>\n<div> \t&nbsp;<\/div>\n<div> \t<span style=\"font-size:16px;\">El hecho m&aacute;s reciente ocurri&oacute; el pasado 9 de abril en el centro penitenciario de &ldquo;Picale&ntilde;a&rdquo; (Ibagu&eacute;\/Tolima),con la muerte, por falta de tratamiento m&eacute;dico oportuno, del preso pol&iacute;tico Juan Camilo Lizarazo quien desde varios meses atr&aacute;s ven&iacute;a solicitando a las autoridades carcelarias atenci&oacute;n m&eacute;dica urgente. Su caso se suma al de cientos de prisioneros pol&iacute;ticos y de guerra que han muerto en las c&aacute;rceles colombianas debido a la negligencia del Estado Colombiano y en abierta violaci&oacute;n a las normas constitucionales que garantizan la protecci&oacute;n del derecho a la vida.<\/span><\/div>\n<div> \t&nbsp;<\/div>\n<div> \t<span style=\"font-size:16px;\">Es a&uacute;n m&aacute;s cr&iacute;tica la situaci&oacute;n de las mujeres privadas de la libertad quienes sufren una vulnerabilidad especial, m&aacute;s a&uacute;n cuando se encuentran en estado de embarazo o en condici&oacute;n de madres lactantes, pues los efectos negativos del encierro se extienden sobre la salud f&iacute;sica y emocional de sus hijos, ya que estos centros de reclusi&oacute;n carecen de atenci&oacute;n ginecol&oacute;gica, pedi&aacute;trica y en general de personal especializado que atienda sus necesidades, as&iacute; como de ambientes adecuados para la estancia de los menores. La amenaza de separaci&oacute;n de sus hijos es un arma utilizada por las autoridades penitenciarias para lograr obediencia de las madres internas.<\/span><\/div>\n<div> \t&nbsp;<\/div>\n<div> \t<span style=\"font-size:16px;\">Cabe advertir sin embargo que no todos los internos e internas reciben el mismo trato: mientras a los prisioneros pol&iacute;ticos se les retienen las &oacute;rdenes de remisi&oacute;n para recibir atenci&oacute;n m&eacute;dica especializada, en los pabellones de la llamada &ldquo;parapol&iacute;tica&rdquo;, &ldquo;justicia y paz&rdquo;, donde conviven pol&iacute;ticos nacionales, regionales y reconocidos narcotraficantes vinculados con delitos de corrupci&oacute;n, paramilitarismo y lesa humanidad, abundan los permisos para supuestas visitas m&eacute;dicas y odontol&oacute;gicas, que no reciben registro alguno, lo que les permite permanecer varios d&iacute;as por fuera del penal visitando familiares o realizando otro tipo de actividades. Esto para no hablar de las guarniciones militares, donde los oficiales detenidos disfrutan de todos los lujos y beneficios, que en un preso com&uacute;n ser&iacute;a impensable.<\/span><\/div>\n<div> \t&nbsp;<\/div>\n<div> \t<strong><span style=\"font-size:16px;\">UN MODELO PERVERSO<\/span><\/strong><\/div>\n<div> \t&nbsp;<\/div>\n<div> \t<span style=\"font-size:16px;\">El 9 de julio de 2001 el gobierno del entonces presidente Andr&eacute;s Pastrana, colombiano, en cabeza de su ministro de Justicia, firm&oacute; un acuerdo de cooperaci&oacute;npara el supuesto&ldquo;mejoramiento del Sistema Penitenciario Colombiano&rdquo;; el acuerdo, destinaba 4.5 millones de d&oacute;lares para este programa, procedentes de los dineros del &ldquo;Plan Colombia&rdquo;, e inclu&iacute;a el asesoramiento t&eacute;cnico y materialdel Bureau Federal de Prisiones, para la adecuaci&oacute;n de instalacionespenitenciarias y carcelarias, as&iacute; como el entrenamiento de funcionarios del Inpec en escuelas e instalaciones dirigidas por instructores norteamericanos.Con base en estos acuerdos se orient&oacute; la construcci&oacute;n de 11 NuevosEstablecimientos de Reclusi&oacute;n del Orden Nacional (&ldquo;ERON&rdquo;)&nbsp;<\/span><\/div>\n<div> \t<span style=\"font-size:16px;\">Una investigaci&oacute;n adelantada por la Procuradur&iacute;a General de la Naci&oacute;n en el 2008 puso en evidencia que estas instalaciones no garantizaban un ambiente digno para las personas privadas de la libertad: &ldquo;No cuentan&ndash;se&ntilde;ala el informe- con espacio para el consumo de alimentos, los espacios para movilizaci&oacute;n de sindicados son muy reducidos y sin acceso al aire libre; la altura del edificio limita la entrada de luz natural y ventilaci&oacute;n, situaci&oacute;n que se agravar&aacute; en ciudades cuya temperatura alcanza o supera los 30 grados cent&iacute;grados, y las dimensiones de las ventanas de las celdas de 20 cmts por 120 cmts, no garantizan iluminaci&oacute;n ni ventilaci&oacute;n suficiente, ni permite el uso de la luz natural en condiciones normales&rdquo; .<\/span><\/div>\n<div> \t&nbsp;<\/div>\n<div> \t<span style=\"font-size:16px;\">Pese a estas flagrantes violaciones de los protocolos internacionales para el tratamiento de personas privadas de la libertad (asociados a actos de corrupci&oacute;n que a la fecha no han sido investigados) estos establecimientos fueron puestos en funcionamiento sin mayores modificaciones, descargando la responsabilidad sobre los reclusos y sus familiares que &nbsp;no s&oacute;lo han visto restringidas las visitas a sus seres queridos, sino que deben padecer los abusos sistem&aacute;ticos cometidos por los guardias de turno acrecentando as&iacute; la violaci&oacute;n de los derechos fundamentales de los reclusos.<\/span><\/div>\n<div> \t&nbsp;<\/div>\n<div> \t<span style=\"font-size:16px;\">Resulta claro que la crisis humanitaria de las c&aacute;rceles colombianas no se soluciona con la construcci&oacute;n de m&aacute;s sitios de reclusi&oacute;n, mucho menos con su privatizaci&oacute;n. Este modelo que ya se aplic&oacute; inicialmente en Estados Unidos y &nbsp;se expandi&oacute; a Europa (Inglaterra, Nueva Zelanda, Australia, Francia y Alemania), viene tomado fuerza en pa&iacute;ses del continente como Chile donde ya se ha implementado, arrojando un balance negativo para la impartici&oacute;n de justicia, ya que acorde con la l&oacute;gica del mercado &ldquo;Para aumentar las ganancias en el sector de la justicia penal esta industria necesita que se mantenga a m&aacute;s gente presa en el sistema por m&aacute;s tiempo&rdquo; .<\/span><\/div>\n<div> \t&nbsp;<\/div>\n<div> \t<span style=\"font-size:16px;\">El soci&oacute;logo franc&eacute;s Lo&iuml;c Wacquant, en una interesante investigaci&oacute;n sobre las pol&iacute;ticas de seguridad de lo que &eacute;l denomina &ldquo;Estado Penitencia&rdquo;,se&ntilde;ala, -apoyado en una amplia informaci&oacute;n emp&iacute;rica- c&oacute;mo la industria de prisiones se ha transformado en una &nbsp;de las m&aacute;s pr&oacute;speras de los Estados Unidos, siendo el tercer rengl&oacute;n generador de empleo en ese pa&iacute;s. Alrededor de este ramo se anuda una compleja red de actividades econ&oacute;micas y comerciales. De ello da cuenta la feria que anualmente realiza la Asociaci&oacute;n Correccional Americana donde participan m&aacute;s de seiscientas cincuentas empresas ofertando una variedad de productos y servicios que cubre desde &ldquo;&rsquo;uniformes de extracci&oacute;n&rsquo; (para arrancar de sus celdas a los internos recalcitrantes)&rdquo; y sistemas de celdas port&aacute;tiles que pueden improvisarse en cualquier sitio de la ciudad, hasta sistemas de purificaci&oacute;n de aire antituberculosis&nbsp;<\/span><\/div>\n<div> \t&nbsp;<\/div>\n<div> \t<strong><span style=\"font-size:16px;\">COLECTIVOS DE PRESOS POL&Iacute;TICOS: &ldquo;NO PEDIMOS PERMISO PARA SER LIBRES&rdquo;<\/span><\/strong><\/div>\n<div> \t&nbsp;<\/div>\n<div> \t<span style=\"font-size:16px;\">La prolongaci&oacute;n del conflicto armado y social colombiano y, consustancial a &eacute;l, &nbsp;el incremento del n&uacute;mero de presos(as) pol&iacute;ticos(as)-que ya sobrepasa los diez mil- ha permitido que &eacute;stos hayan adquirido una larga tradici&oacute;n de organizaci&oacute;n y reivindicaci&oacute;n de sus derechos en los centros de reclusi&oacute;n. Misma que han conservado y enriquecido de generaci&oacute;n en generaci&oacute;n, pero que los sucesivos gobiernos y la misma direcci&oacute;n del INPEC tratan de negar continuamente, recluyendo indiscriminadamente en un mismo pabell&oacute;n a guerrilleros y paramilitares y creando as&iacute; un clima de permanente tensi&oacute;n.<\/span><\/div>\n<div> \t&nbsp;<\/div>\n<div> \t<span style=\"font-size:16px;\">A lo anterior hay que sumar las continuas pol&iacute;ticas del Estado colombiano por estimularla deserci&oacute;n, desmovilizaci&oacute;n y delaci&oacute;n de los insurgentes a cambio de beneficios jur&iacute;dicos. Labor que se hace m&aacute;s palpable en los penales donde, a trav&eacute;s de presiones, enga&ntilde;os y ofertas econ&oacute;micas promovidas directamente desde el Ministerio del Interior y Justicia, se ha pretendido &ndash;casi siempre infructuosamente&ndash; que los rebeldes se acojan a los programas de &ldquo;Justicia y Paz&rdquo; (ley 975 de 2005)<\/span><\/div>\n<div> \t&nbsp;<\/div>\n<div> \t<span style=\"font-size:16px;\">Pese a estos obst&aacute;culos en los centros de reclusi&oacute;n colombianos encontramos colectivos de presos pol&iacute;ticos ya consolidados con una estructura organizativa que-a diferencia de otros penales del continente- ha permitido no s&oacute;lo visibilizar y dilucidar la cr&iacute;tica situaci&oacute;n carcelaria sino que tambi&eacute;n ha logrado una cierta regulaci&oacute;n de la vida interna de estos establecimientos, y organizar la lucha colectivapor mejoras en la atenci&oacute;n sanitaria, la calidad de la alimentaci&oacute;n, el respeto a las visitas, a trav&eacute;s de jornadas de desobediencia civil.<\/span><\/div>\n<div> \t&nbsp;<\/div>\n<div> \t<span style=\"font-size:16px;\">Frente a la ausencia de programas de educaci&oacute;n como instrumentos de capacitaci&oacute;n y redenci&oacute;n de pena y la prohibici&oacute;n de acceso de los internos a los talleres de trabajo, en los pabellones de alta seguridad, &nbsp;los colectivos de presos pol&iacute;ticos han asumido tareas educativas que contemplan desde labores de alfabetizaci&oacute;n, hasta la discusi&oacute;n sobre diferentes aspectos de la realidad nacional e internacional, actividades que mantienen en alto la moral de los presos en un ambiente donde el consumo de alucin&oacute;genos, el ocio y los juegos de azar se constituyen en la constante.<\/span><\/div>\n<div> \t&nbsp;<\/div>\n<div> \t<span style=\"font-size:16px;\">Los sindicados y condenados por delitos pol&iacute;ticos son naturalizados como enemigos &ldquo;per se&rdquo; y con ellos sus colectivos, que permanentemente son desintegrados recurriendo al traslado masivo de prisioneros a las diferentes c&aacute;rceles del pa&iacute;s, alej&aacute;ndolos de sus n&uacute;cleos familiares y sembrando terror psicol&oacute;gico para bloquear cualquier acci&oacute;n reivindicativa. Un ejemplo de esta situaci&oacute;n es la que viven actualmente los prisioneros pol&iacute;ticos de guerra Tulio &Aacute;vila Murillo (&ldquo;Alonso&rdquo;), Jos&eacute; Marbel Zamora (&ldquo;Chucho&rdquo;) y Bernardo Mosquera (&ldquo;Negro Antonio) &nbsp;quienes han sido amenazados en su integridad f&iacute;sica y personal, como consecuencia del liderazgo asumido en las jornadas de desobediencia pac&iacute;fica que, desde algunos meses vienen adelantando millares de presos(as) pol&iacute;ticos(as) por las condiciones inhumanas e indignantes que afrontan.&nbsp;<\/span><\/div>\n<div> \t&nbsp;<\/div>\n<div> \t<span style=\"font-size:16px;\">En numerosas ocasiones los presos pol&iacute;ticos son recluidos en celdas de aislamiento (Unidades de Tratamiento Especial), privados de comunicaci&oacute;n con el exterior y sin derecho a tomar el sol; as&iacute; mismo son trasladados a centros penitenciarios que, como el de Valledupar, son considerados de alto castigo, alej&aacute;ndolos de su n&uacute;cleo familiar y someti&eacute;ndolos al hostigamiento permanente del cuerpo de custodia. Esta situaci&oacute;n no da cuenta de casos aislados sino &nbsp;de la sistem&aacute;tica violaci&oacute;n de los derechos humanos de que son objeto los internos en las c&aacute;rceles colombianas.<\/span><\/div>\n<div> \t&nbsp;<\/div>\n<div> \t<span style=\"font-size:16px;\">Los atropellos contra la poblaci&oacute;n carcelaria no han impedido la consolidaci&oacute;n del Movimiento Nacional Carcelario (MNC) que, en el mes de abril ha desarrollado exitosamente Jornadas Nacionales de Desobediencia Carcelaria en treinta establecimientos reclusorios del pa&iacute;s; como parte, tambi&eacute;n, de las luchas que adelantan en el campo y la ciudad las organizaciones campesinas, ind&iacute;genas, c&iacute;vicas y sindicales en favor de sus derechos, y que vienen allanando el camino para una movilizaci&oacute;n m&aacute;s amplia del pueblo colombiano hacia el afianzamiento de una soluci&oacute;n pol&iacute;tica al conflicto armado y social que vive el pa&iacute;s desde hace ya tantas d&eacute;cadas.<\/span><\/div>\n<div> \t&nbsp;<\/div>\n<div> \t<strong>&nbsp; 1<\/strong>Cfr. &nbsp;Comisi&oacute;n Interamericana de Derechos Humanos (CIDH). Informe sobre los derechos humanos de las personas privadas de libertad en las Am&eacute;ricas. OEA, 2011.&nbsp;<\/div>\n<div> \t&nbsp;<\/div>\n<div> \t<strong>&nbsp; 2<\/strong>Actualmente la direcci&oacute;n general del INPEC est&aacute; a cargo del Brigadier General Gustavo Adolfo Ricaurte, quien anteriormente se hab&iacute;a desempe&ntilde;ado como comandante Operativo de la Polic&iacute;a Metropolitana de Cali y Comandante de la Regi&oacute;n No. 4 de Polic&iacute;a que agrupa los departamentos de Valle del Cauca, Cauca, Nari&ntilde;o y la ciudad de Santiago de Cali; a principios de este a&ntilde;o se anunci&oacute; su reemplazo por el coronel Gustavo Moreno pero en esos mismos d&iacute;as este oficial de la polic&iacute;a, ex agregado militar en Washington, se vio involucrado en la muerte de un supuesto fletero, en hechos que actualmente son investigados y que llevaron a confirmar al general Ricaurte en su cargo.&nbsp;<\/div>\n<div> \t&nbsp;<\/div>\n<div> \t<strong>3<\/strong>La actual crisis humanitaria en las c&aacute;rceles no es un asunto &nbsp;coyuntural, ya la Corte Constitucional se hab&iacute;a expresado en tal sentido al expresar en su sentencia T-153 de 1998 que &ldquo;Las condiciones de vida en los penales colombianos vulneran evidentemente la dignidad de los penados y amenazan otros de sus derechos, tales como la vida y la integridad personal, su derecho a la familia, etc. Nadie se atrever&iacute;a a decir que los establecimientos de reclusi&oacute;n cumplen con la labor de resocializaci&oacute;n que se les ha encomendado. Por lo contrario, la situaci&oacute;n descrita anteriormente tiende m&aacute;s bien a confirmar el lugar com&uacute;n acerca de que las c&aacute;rceles son escuelas del crimen, generadoras de ocio, violencia y corrupci&oacute;n&rdquo;.<\/div>\n<div> \t&nbsp;<\/div>\n<div> \t&nbsp;<strong> 4<\/strong>Carta abierta de Tulio Murillo &Aacute;vila &quot;Alonso&quot; Prisionero Pol&iacute;tico y de Guerra Complejo Carcelario de Ibagu&eacute;- Tolima. Agosto 28 de 2012 (ver: http:\/\/www.traspasalosmuros.net\/node\/1244)<\/div>\n<div> \t&nbsp;<\/div>\n<div> \t<strong>5<\/strong> Jamund&iacute;, Bogot&aacute;, Medell&iacute;n, Ibagu&eacute; y Guaduas, Puerto Triunfo, Florencia, Acacias, Yopal, Cartagena y C&uacute;cuta, contemplando la expansi&oacute;n de 21169 de cupos penitenciarios y carcelarios.<\/div>\n<div> \t&nbsp;<\/div>\n<div> \t<strong>&nbsp;6<\/strong>Procuradur&iacute;a General de la Naci&oacute;n. &ldquo;Procurador advierte sobre fallas en dise&ntilde;os de nuevos centros de reclusi&oacute;n&rdquo;. Bolet&iacute;n No. 210, 19 de mayo de 2008<\/div>\n<div> \t&nbsp;<\/div>\n<div> \t<strong>7<\/strong>Stephen Nathan. &ldquo;Privatizaci&oacute;n de la prisi&oacute;n: Acontecimientos y Temas internacionales y sus implicaciones para Am&eacute;rica Latina&rdquo; en El&iacute;as Carranza (coord.). C&aacute;rcel y Justicia Penal en Am&eacute;rica Latina y el Caribe. M&eacute;xico: Siglo XXI, Ilanud, Raoul Wallenberg Institute,P. 292<\/div>\n<div> \t&nbsp;<\/div>\n<div> \t<strong>&nbsp;8<\/strong> L&ouml;ic Wacquant. Las C&aacute;rceles de la Miseria. Buenos Aires: Manantial, 2004, p. 98&nbsp;<\/div>\n<div> \t&nbsp;<\/div>\n<div> \t<strong><span style=\"font-size:16px;\">Miguel &Aacute;ngel Beltr&aacute;n V.<\/span><\/strong><\/div>\n<div> \t&nbsp;<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&ldquo;Suele decirse que nadie conoce realmente c&oacute;mo es una naci&oacute;n hasta haber estado en una de sus c&aacute;rceles. Una naci&oacute;n no debe ser juzgada por el modo en que trata a sus [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[61],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/tejidohistorico.afrodescendientes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5428"}],"collection":[{"href":"https:\/\/tejidohistorico.afrodescendientes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/tejidohistorico.afrodescendientes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tejidohistorico.afrodescendientes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tejidohistorico.afrodescendientes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5428"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/tejidohistorico.afrodescendientes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5428\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/tejidohistorico.afrodescendientes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5428"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/tejidohistorico.afrodescendientes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5428"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/tejidohistorico.afrodescendientes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5428"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}