{"id":5676,"date":"2013-06-23T19:29:04","date_gmt":"2013-06-23T19:29:04","guid":{"rendered":"http:\/\/www2.nasaacin.org\/index.php\/2013\/06\/23\/los-desafios-de-la-alianza-del-pacifico-soberania-regional-o-periferia-de-lujo\/"},"modified":"2013-06-23T19:29:04","modified_gmt":"2013-06-23T19:29:04","slug":"los-desafios-de-la-alianza-del-pacifico-soberania-regional-o-periferia-de-lujo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/tejidohistorico.afrodescendientes.com\/index.php\/2013\/06\/23\/los-desafios-de-la-alianza-del-pacifico-soberania-regional-o-periferia-de-lujo\/","title":{"rendered":"Los desaf\u00edos de la Alianza del Pac\u00edfico. Soberan\u00eda regional o periferia de lujo"},"content":{"rendered":"<div> \tDos proyectos de asociaci\u00f3n regional se enfrentan en Am\u00e9rica del Sur: la Alianza del Pac\u00edfico y la UNASUR. Ambas son incompatibles, responden a intereses geopol\u00edticos opuestos que colocan a cada uno de los pa\u00edses de la regi\u00f3n ante una disyuntiva. Ya no quedan espacios ni para ingenuidades ni para distracciones.<\/div>\n<p>  <!--more-->  <\/p>\n<div> \t&nbsp;<\/div>\n<div> \t\u201cExiste una cierta tendencia en nuestras perspectivas integracionistas a sobrecargar de ideolog\u00eda las lecturas sobre los diferentes proyectos subregionales\u201d, escribi\u00f3 Carlos Chacho \u00c1lvarez, secretario general de Aladi (Tiempo Argentino, 2 de junio de 2013). Por esa raz\u00f3n considera que contraponer la Alianza del Pac\u00edfico al Mercosur ampliado, \u201cresulta claramente un signo negativo, cuando no un retroceso\u201d. De todos modos, \u00c1lvarez apuesta por la Unasur y la Celac \u201ccomo los dos proyectos m\u00e1s ambiciosos e integrales de la regi\u00f3n\u201d, que al excluir a Estados Unidos y Canad\u00e1 ense\u00f1an tambi\u00e9n su costado ideol\u00f3gico. (1)<\/div>\n<div> \t&nbsp;<\/div>\n<div> \t\u201cEl continente se dividi\u00f3\u201d, apunta el ex presidente de Brasil Fernando Henrique Cardoso en referencia al nacimiento de la Alianza del Pac\u00edfico (Valor, 30 de noviembre de 2012). \u201cDe alguna manera perdemos nuestra relevancia pol\u00edtica en el continente que era incontestable\u201d, a\u00f1ade. Cardoso cree que la salida para su pa\u00eds es \u201cuna negociaci\u00f3n a fondo con los Estados Unidos\u201d, a la que \u201csiempre tuvimos miedo\u201d.<\/div>\n<div> \t&nbsp;<\/div>\n<div> \tDesliz\u00e1ndose por encima de los dos bloques, el presidente peruano Ollanta Humala recibi\u00f3 a principios de junio a Luiz In\u00e1cio Lula da Silva, en el marco del foro \u201c10 A\u00f1os de la Alianza Estrat\u00e9gica Brasil-Per\u00fa 2003-2013\u201d, y se\u00f1al\u00f3 que en diez a\u00f1os \u201cse ha avanzado mucho en la integraci\u00f3n peruano-brasile\u00f1a y sobre todo en el entendimiento de que es una alianza natural para poder integrar un bloque bioce\u00e1nico Atl\u00e1ntico-Pac\u00edfico\u201d (La Voz de Rusia, 6 de junio de 2013).<\/div>\n<div> \t&nbsp;<\/div>\n<div> \tEn el mismo acto Lula record\u00f3 que una d\u00e9cada atr\u00e1s fue muy criticado en su pa\u00eds por firmar el acuerdo de integraci\u00f3n con Per\u00fa, pues las elites brasile\u00f1as consideran que s\u00f3lo se alcanzar\u00eda el desarrollo en base a relaciones comerciales con Estados Unidos y la Uni\u00f3n Europea: \u201cAm\u00e9rica del Sur no exist\u00eda, ni Am\u00e9rica Latina, no exist\u00eda \u00c1frica ni los pa\u00edses \u00e1rabes, yo cre\u00eda que se pod\u00eda cambiar la geograf\u00eda comercial y pol\u00edtica del mundo si cre\u00edamos en nosotros mismos, pero no era un discurso f\u00e1cil\u201d, sentenci\u00f3 el ex presidente.<\/div>\n<div> \t&nbsp;<\/div>\n<div> \tLula apoy\u00f3 su discurso en datos irrefutables: el comercio bilateral pas\u00f3 de 650 millones de d\u00f3lares en 2003 a 3.700 millones en 2012. Las inversiones privadas brasile\u00f1as en Per\u00fa ascienden a 6.000 millones de d\u00f3lares y lanz\u00f3 el desaf\u00edo de exportar productos industriales y con elevada composici\u00f3n tecnol\u00f3gica con el objetivo de que ambas econom\u00edas \u201cpuedan complementarse\u201d. Conscientemente abord\u00f3 el punto clave de cualquier proceso serio de integraci\u00f3n.<\/div>\n<div> \t&nbsp;<\/div>\n<div> \t<strong>Los TLC hilvanados<\/strong><\/div>\n<div> \t&nbsp;<\/div>\n<div> \tLa Alianza del Pac\u00edfico naci\u00f3 en abril de 2001 con la \u201cDeclaraci\u00f3n de Lima\u201d, iniciativa del entonces presidente Alan Garc\u00eda, entre cuatro pa\u00edses que tienen Tratados de Libre Comercio con Estados Unidos: M\u00e9xico, Colombia, Per\u00fa y Chile. El 6 de junio de 2012 se firm\u00f3 el \u201cAcuerdo Marco de Antofagasta\u201d por los presidentes Sebasti\u00e1n Pi\u00f1era, Juan Manuel Santos, Humala y Felipe Calder\u00f3n. Panam\u00e1 y Costa Rica fueron los primeros miembros observadores, a los que luego se sumaron Espa\u00f1a, Australia, Canad\u00e1, Nueva Zelanda y Uruguay, y en las siguientes cumbres se incorporaron Ecuador, El Salvador, Francia, Jap\u00f3n, Honduras, Paraguay, Portugal y Rep\u00fablica Dominicana.<\/div>\n<div> \t&nbsp;<\/div>\n<div> \tLos defensores de la Alianza suelen decir que los cuatro pa\u00edses que la integran suman 200 millones de habitantes, representan el 55 por ciento de las exportaciones latinoamericanas y el 40 por ciento del PIB de la regi\u00f3n. Dos destacados economistas de la regi\u00f3n, el peruano Oscar Ugarteche y el brasile\u00f1o Jos\u00e9 Luis Fiori, coinciden en analizar los procesos regionales como si fueran un juego de ajedrez, en el que la movida de una pieza por uno de los jugadores debe ir acompa\u00f1ada de una respuesta del otro contendiente adecuada al desaf\u00edo recibido. Cuando se produjo el \u201cgolpe constitucional\u201d que apart\u00f3 a Fernando Lugo del gobierno, Paraguay fue separado del Mercosur y se le dio el ingreso a Venezuela. Del mismo modo debe interpretarse la creaci\u00f3n de la Alianza del Pac\u00edfico: una respuesta a la creaci\u00f3n de la Unasur encabezada por Brasil.<\/div>\n<div> \t&nbsp;<\/div>\n<div> \tCuando se form\u00f3 la Alianza, Ugarteche sostuvo: \u201cLos tres gobiernos sudamericanos del grupo (Chile, Colombia y Per\u00fa) tienen en com\u00fan no haber firmado el acta de constituci\u00f3n del Banco del Sur, no tener acuerdos comerciales con el Mercosur vigentes, son observadores, tener TLCs firmados con Estados Unidos que aseguran arancel cero, lo que impide el acuerdo con el Mercosur cuyo piso es 5 por ciento, y carecer de un sector industrial nacional significativo\u201d (Alai, 26 de abril de 2011). Su conclusi\u00f3n era que la Alianza es \u201cun contrapeso a la influencia brasile\u00f1a en Sudam\u00e9rica\u201d que \u201csirve no para competir sino para bloquear\u201d.<\/div>\n<div> \t&nbsp;<\/div>\n<div> \tSin embargo, en un reciente art\u00edculo el economista sostiene que en los \u00faltimos tiempos \u201cquien ha realizado los mejores movimientos ha sido sin duda la Alianza del Pac\u00edfico\u201d, no tanto por sus propios m\u00e9ritos como por el notable estancamiento del Mercosur por el atasco en las relaciones entre Buenos Aires y Brasilia (Alai, 24 de abril de 2013). Entre esos avances figura el acercamiento del Paraguay pos Lugo. As\u00ed y todo, la Alianza debe sortear numerosas dificultades entre las que destacan la oposici\u00f3n de sectores del empresariado colombiano a un acuerdo que no les genera nuevas oportunidades sino \u201cun detrimento de la balanza comercial y del empleo\u201d.<\/div>\n<div> \t&nbsp;<\/div>\n<div> \t<strong>Las dificultades de la integraci\u00f3n<\/strong><\/div>\n<div> \t&nbsp;<\/div>\n<div> \tLos datos sobre inversi\u00f3n extranjera directa (IED) pueden tomarse como una radiograf\u00eda de la regi\u00f3n. La IED ha escalado de forma exponencial en Am\u00e9rica del Sur, pasando de poco m\u00e1s de 30.000 millones de d\u00f3lares anuales en los primeros a\u00f1os de la d\u00e9cada de 2000 a 143.000 millones en 2012. Se multiplic\u00f3 por m\u00e1s de cinco, seg\u00fan el \u00faltimo informe de la CEPAL. (2)<\/div>\n<div> \t&nbsp;<\/div>\n<div> \tVale la pena destacar que los tres pa\u00edses andinos de la Alianza del Pac\u00edfico pasaron de recibir una IED de 11.000 millones de d\u00f3lares al comenzar el siglo a percibir 58.000 millones. El mayor crecimiento de la regi\u00f3n. Pero lo que revela el car\u00e1cter de las econom\u00edas nacionales es el sector al que se dirigen.<\/div>\n<div> \t&nbsp;<\/div>\n<div> \tChile es el segundo pa\u00eds en volumen de IED, con 30.000 millones de d\u00f3lares en 2012, pero la mitad se invierte en la miner\u00eda (49 por ciento) y un quinto en el sector financiero. Colombia recibi\u00f3 una IED de 15.800 millones de d\u00f3lares, pero m\u00e1s de la mitad van a petr\u00f3leo y miner\u00eda. En Per\u00fa, que recibi\u00f3 12.200 millones, s\u00f3lo la miner\u00eda absorbe bastante m\u00e1s de la mitad de las inversiones (quiz\u00e1 el 70 por ciento, aunque no hay datos).<\/div>\n<div> \t&nbsp;<\/div>\n<div> \tEn Brasil la relaci\u00f3n es justamente la inversa: la industria manufacturera absorbe alrededor del 40 por ciento de las inversiones (decayendo del 47 a 38 por ciento en los \u00faltimos a\u00f1os) mientras las actividades extractivas concentran apenas el 13 por ciento. Esto quiere decir que el grueso de la inversi\u00f3n extranjera, de 66.000 millones de d\u00f3lares (la cuarta del mundo luego de Estados Unidos, China y Hong Kong), se dirige a sectores que generan puestos de trabajo calificados y agregan valor a la producci\u00f3n.<\/div>\n<div> \t&nbsp;<\/div>\n<div> \tArgentina tiene una situaci\u00f3n intermedia entre Brasil y los pa\u00edses andinos. Luego de una d\u00e9cada de fuerte retracci\u00f3n, la IED hacia Argentina creci\u00f3 un 27 por ciento en 2012 hasta alcanzar 12.500 millones de d\u00f3lares. A fines de 2011 la composici\u00f3n sectorial de la IED acumulada en Argentina estaba concentrada en un 44 por ciento en la industria y un 30 por ciento en servicios.<\/div>\n<div> \t&nbsp;<\/div>\n<div> \tEs cierto que toda la regi\u00f3n sufre un proceso de desindustrializaci\u00f3n como consecuencia de la competencia china. Pero los efectos son dispares: en algunos casos la dependencia de los bienes naturales es apabullante, convirtiendo a esos pa\u00edses en absolutamente dependientes de los precios de las commodities en las bolsas de valores y, muy en particular, de la evoluci\u00f3n del mercado chino. Es posible que la mentada pujanza de la Alianza del Pac\u00edfico sea poco m\u00e1s que humo y se evapore cuando esos precios caigan.<\/div>\n<div> \t&nbsp;<\/div>\n<div> \tChile no es capaz de absorber productivamente los enormes flujos de IDE que recibe, toda vez que el 26% son reinvertidos inmediatamente fuera del pa\u00eds por las subsidiarias chilenas de empresas extranjeras. La CEPAL concluye que el pa\u00eds andino, colocado como modelo a seguir por buena parte de los economistas de la regi\u00f3n, es apenas \u201cuna puerta de entrada para otros mercados latinoamericanos\u201d.<\/div>\n<div> \t&nbsp;<\/div>\n<div> \tSeg\u00fan Fiori los tres pa\u00edses sudamericanos de la Alianza del Pac\u00edfico \u201cson peque\u00f1as o medianas econom\u00edas costeras y de exportaci\u00f3n, con escas\u00edsimo relacionamiento comercial entre s\u00ed, o con M\u00e9xico\u201d. El \u00fanico pa\u00eds que tiene clima templado y tierras productivas, Chile, \u201ces casi irrelevante para la econom\u00eda sudamericana, adem\u00e1s de ser uno de los pa\u00edses m\u00e1s aislados del mundo\u201d, dice el economista brasile\u00f1o.<\/div>\n<div> \t&nbsp;<\/div>\n<div> \tCree que la Alianza del Pac\u00edfico no tiene un futuro promisorio. Sus exportaciones son mayores que las del Mercosur, pero el comercio intrazona es \u00ednfimo (dos por ciento del total exportado frente al 13 por ciento del Mercosur). En rigor, es una alianza comercial que no busca la integraci\u00f3n.<\/div>\n<div> \t&nbsp;<\/div>\n<div> \tEl problema no radica tanto en las virtudes de la Alianza sino en los problemas que atraviesa el Mercosur. Por un lado, los cuatro pa\u00edses que lo crearon (Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay) exportan los mismos productos (b\u00e1sicamente soja y carne) a los mismos mercados. Con esa estructura de exportaciones no hay integraci\u00f3n posible, que s\u00f3lo puede forjarse sobre la base de la complementaci\u00f3n productiva. Como apunta Fiori, desde la crisis de 2008 y a caballo de la expansi\u00f3n china, se han profundizado las caracter\u00edsticas seculares de las econom\u00edas sudamericanas que obstaculizan cualquier proyecto de integraci\u00f3n: \u201cEl hecho de ser una sumatoria de econom\u00edas primario-exportadoras paralelas y orientadas por los mercados externos\u201d (Pontes, febrero 2013).<\/div>\n<div> \t&nbsp;<\/div>\n<div> \tPor otro, y estrechamente ligado a lo anterior, la permanente disputa entre Brasil y Argentina por sus exportaciones industriales (automotriz y de electrodom\u00e9sticos) est\u00e1 empantanando la alianza regional. Cada producto argentino que ingresa en Brasil, le hace perder puestos de trabajo, y viceversa. Los acuerdos comerciales existentes y la opci\u00f3n por la integraci\u00f3n a\u00fan no se tradujeron en la creaci\u00f3n de industrias capaces de complementarse.<\/div>\n<div> \t&nbsp;<\/div>\n<div> \tEn su balance de la inversi\u00f3n extranjera en 2012, la Cepal no deja lugar a dudas: \u201cEn Am\u00e9rica del Sur (sin incluir a Brasil), se ha ido profundizando un patr\u00f3n de distribuci\u00f3n de la IED en el cual los sectores basados en recursos naturales son claramente el primer destino\u201d. La miner\u00eda absorbi\u00f3 el 51 por ciento de las inversiones en la regi\u00f3n, servicios el 37 y la industria apenas el 12 por ciento.<\/div>\n<div> \t&nbsp;<\/div>\n<div> \t<strong>Hora de elegir<\/strong><\/div>\n<div> \t&nbsp;<\/div>\n<div> \t\u201cSe puede decir con toda certeza que el \u00b4cisma del Pac\u00edfico\u00b4 tiene m\u00e1s importancia ideol\u00f3gica que econ\u00f3mica en Am\u00e9rica del Sur y ser\u00eda casi insignificante pol\u00edticamente si no se tratara de una peque\u00f1a franja del proyecto de Obama de crear una Asociaci\u00f3n Transpac\u00edfico (TPP por sus siglas en ingl\u00e9s), pieza central de su pol\u00edtica de reafirmaci\u00f3n del poder econ\u00f3mico y militar en la regi\u00f3n del Pac\u00edfico\u201d, se\u00f1ala Fiori (Pontes, febrero de 2013).<\/div>\n<div> \t&nbsp;<\/div>\n<div> \tEste es quiz\u00e1 el nudo de la cuesti\u00f3n. M\u00e9xico es ya una pieza inseparable de la econom\u00eda estadounidense. Luego de la crisis de 2008, que le impone serias restricciones presupuestales, la estrategia de los Estados Unidos consiste en \u201ctercerizar\u201d la administraci\u00f3n de su poder global pero con el cuidado de impedir que surjan potencias regionales que amenacen su posici\u00f3n y en particular el predominio a\u00e9reo y naval. A trav\u00e9s del sistema financiero, razona Fiori, la superpotencia sigue traspasando sus costos y sus crisis a terceros pa\u00edses, como sucedi\u00f3 con su principal aliado, la Uni\u00f3n Europea, manteniendo en tanto el \u201ccontrol monop\u00f3lico de la innovaci\u00f3n tecnol\u00f3gica\u201d.<\/div>\n<div> \t&nbsp;<\/div>\n<div> \tAnte este panorama, lo decisivo ser\u00e1n las opciones de los dem\u00e1s pa\u00edses, sobre todo el rumbo que adopte Brasil. El profesor Ricardo Sennes, analista internacional de la Universidad de Sao Paulo, sostiene que el crecimiento econ\u00f3mico pos 2002 \u201cprofundiz\u00f3 las divergencias entre las estrategias econ\u00f3micas de los pa\u00edses, as\u00ed como se ampliaron las asimetr\u00edas entre Brasil y los pa\u00edses de la regi\u00f3n\u201d (3).<\/div>\n<div> \t&nbsp;<\/div>\n<div> \tA esta dificultad estructural se suma que en Brasil prevalece \u201cla preferencia por un patr\u00f3n de relaci\u00f3n regional basado en la proyecci\u00f3n de las capacidades pol\u00edticas brasile\u00f1as y no en un patr\u00f3n de integraci\u00f3n regional\u201d. No es lo mismo la densificaci\u00f3n de los negocios que una estrategia de integraci\u00f3n. En su opini\u00f3n eso debe a que existe una d\u00e9bil \u201ccoalici\u00f3n interna\u201d a favor de la integraci\u00f3n y se traduce en un elevado activismo diplom\u00e1tico que contrasta con la baja institucionalidad de la integraci\u00f3n. En conclusi\u00f3n, \u201cla regionalizaci\u00f3n, aumento de las relaciones regionales no derivadas de pol\u00edtica y acuerdos entre estados, avanz\u00f3 m\u00e1s r\u00e1pida y profundamente que la integraci\u00f3n regional\u201d.<\/div>\n<div> \t&nbsp;<\/div>\n<div> \tEso se manifiesta en que los miembros del Mercosur han establecido acuerdos m\u00e1s profundos con pa\u00edses de fuera de esta alianza que entre ellos mismos. Sennes concluye que m\u00e1s all\u00e1 de las declaraciones, \u201cel proyecto regional de Brasil no integra el eje central de su estrategia internacional\u201d. Suena fuerte, pero en modo alguno parece alejado de la realidad. En su apoyo, resume: preferencia por reuniones de c\u00fapula antes que acuerdos institucionales; \u201cintegraci\u00f3n econ\u00f3mica rasa\u201d, o sea focalizada en cuestiones comerciales bilaterales en detrimento de la integraci\u00f3n productiva, financiera y log\u00edstica; privilegiar agencias de cr\u00e9dito dom\u00e9sticas como el BNDES en vez de regionales; y apoyar las iniciativas privadas de inversiones en detrimento de acuerdos regionales de promoci\u00f3n de inversiones.<\/div>\n<div> \t&nbsp;<\/div>\n<div> \tA partir de este c\u00famulo de dificultades, Fiori plantea una disyuntiva de hierro. Que Brasil y la regi\u00f3n se conviertan en \u201cperiferia de lujo\u201d de las grandes potencias, como ya fueron Australia y Canad\u00e1, con acuerdos de \u201csocios preferenciales\u201d, en l\u00ednea con la propuesta de Cardoso y de las elites de cada pa\u00eds, atornillados al papel de exportadores de commodities. O bien emprender un camino alternativo, asentado en la autosuficiencia energ\u00e9tica y los recursos naturales estrat\u00e9gicos, combinando \u201cuna industria de alto valor agregado como un sector productor de alimentos y commodities de alta productividad\u201d, que no renuncie a la complementariedad y competitividad con Estados Unidos pero que \u201cluche para aumentar su capacidad de decisi\u00f3n estrat\u00e9gica aut\u00f3noma\u201d (\u201cBrasil e Am\u00e9rica do Sul: o desaf\u00edo da inser\u00e7\u00e2o internacional soberana\u201d, Brasilia, CEPAL\/IPEA, 2011).<\/div>\n<div> \t&nbsp;<\/div>\n<div> \tLas elites han hecho su opci\u00f3n y pelean por ella. La Confederaci\u00f3n Nacional de la Industria (CNI) y la Federaci\u00f3n de las Industrias del Estado de San Pablo rechazan cada vez con mayor vigor el Mercosur y ni siquiera toman en cuenta la Unasur. Aecio Neves, candidato por el Partido de la Social Democracia que representa a esos sectores, habla claro: \u201cTenemos que tener el coraje de repensar y revisar el Mercosur. En este sentido, la Alianza del Pac\u00edfico, es un ejemplo ya de movilidad y dinamismo\u201d (La Naci\u00f3n, 9 de junio de 2013).<\/div>\n<div> \t&nbsp;<\/div>\n<div> \tEsa claridad contrasta con las nebulosas y contradictorias posiciones del progresismo. En el actual panorama global, no hay lugar para la neutralidad. \u201cLos que se consideran neutros son siempre pa\u00edses irrelevantes o que acaban sucumbiendo\u201d, concluye Fiori. Por eso sostiene que la regi\u00f3n deber\u00eda construirse como \u201cun grupo de pa\u00edses aliados capaces de decir no, cuando sea necesario, y capaces de defenderse, cuando sea inevitable\u201d.<\/div>\n<div> \t&nbsp;<\/div>\n<div> \t<strong>Notas<\/strong><\/div>\n<div> \t&nbsp;<\/div>\n<div> \t1) Aladi: Asociaci\u00f3n Latinoamericana de Integraci\u00f3n. Unasur: Uni\u00f3n de Naciones Suramericanas. Celac: Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribe\u00f1os.<\/div>\n<div> \t2) La Inversi\u00f3n Extranjera Directa en Am\u00e9rica Latina y el Caribe 2012\u201d, Santiago, 2013.<\/div>\n<div> \t3) Revista \u201cTempo do Mundo\u201d, Vol. 3, No. 2, Brasilia, diciembre 2012.<\/div>\n<div> \t&nbsp;<\/div>\n<div> \t<strong>&#8211; Ra\u00fal Zibechi<\/strong>, periodista uruguayo, escribe en Brecha y La Jornada y es colaborador de ALAI.<\/div>\n<div> \tALAI AMLATINA, 18\/06\/2013.<\/div>\n<div> \t-URL de este art\u00edculo: http:\/\/alainet.org\/active\/64852&amp;lang=es<\/div>\n<div> \t&nbsp;<\/div>\n<div> \t&nbsp;<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Dos proyectos de asociaci\u00f3n regional se enfrentan en Am\u00e9rica del Sur: la Alianza del Pac\u00edfico y la UNASUR. 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