{"id":5933,"date":"2013-08-07T21:59:38","date_gmt":"2013-08-07T21:59:38","guid":{"rendered":"http:\/\/www2.nasaacin.org\/index.php\/2013\/08\/07\/desposesion-el-cuarto-ciclo-de-la-colonizacion-indigena\/"},"modified":"2013-08-07T21:59:38","modified_gmt":"2013-08-07T21:59:38","slug":"desposesion-el-cuarto-ciclo-de-la-colonizacion-indigena","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/tejidohistorico.afrodescendientes.com\/index.php\/2013\/08\/07\/desposesion-el-cuarto-ciclo-de-la-colonizacion-indigena\/","title":{"rendered":"Desposesi\u00f3n, el cuarto ciclo de la colonizaci\u00f3n ind\u00edgena"},"content":{"rendered":"<div> \tM\u00e9xico. Julio y agosto pueden ser nombrados los meses de la defensa del territorio contra el despojo del patrimonio nacional causado por los megaproyectos, para beneficio de los due\u00f1os del capital.&nbsp;<\/div>\n<p>  <!--more-->  <\/p>\n<div> \t&nbsp;<\/div>\n<div>\n<div> \t\tAunque la afectaci\u00f3n perjudica a todos los mexicanos, quienes lo sufren de forma m\u00e1s directa son los pueblos ind\u00edgenas, porque los codiciados bienes se ubican en sus territorios.<\/div>\n<div> \t\t&nbsp;<\/div>\n<\/p><\/div>\n<div> \t&nbsp;<\/div>\n<div> \tComo reacci\u00f3n a los megaproyectos, los d\u00edas 11 y 12 de julio pasado, en la ciudad de Oaxaca, se reunieron autoridades agrarias de los pueblos zapoteco, mixteco, mixe, chontal, ikoots, mazateco y organizaciones civiles, para analizar las reformas, proyectos y programas que atentan contra el territorio ind\u00edgena; los d\u00edas 20 y 21 de julio se realiz\u00f3 en Santa Mar\u00eda Zacatepec, Puebla, el \u201cEncuentro nacional en defensa del territorio, la energ\u00eda y el derecho de los trabajadores\u201d, y los d\u00eda del 26 al 27 de julio se realiz\u00f3 en la ciudad de Juchit\u00e1n, Oaxaca, el Seminario Internacional de megaproyectos de energ\u00eda y defensa del territorio \u201cEl istmo en la encrucijada\u201d. Para los d\u00edas 15 y 16 de agosto, se realizar\u00e1 en la ciudad de Puebla el Foro \u201cProyectos de muerte y territorio nacional\u201d, en el cual se analizar\u00e1n los efectos de la miner\u00eda a cielo abierto, las termoel\u00e9ctricas, las ciudades rurales, la siembra del ma\u00edz transg\u00e9nico y las presas.<\/div>\n<div> \t&nbsp;<\/div>\n<div> \tTodos estos eventos y muchos m\u00e1s que con esos fines se desarrollan en todo el pa\u00eds, representan esfuerzos populares por construir espacios colectivos de an\u00e1lisis, reflexi\u00f3n, organizaci\u00f3n y articulaci\u00f3n para oponerse a tales proyectos y, si es posible, construir alternativas de futuro distintas frente al despojo capitalista. En el presente documento se analiza la manera en que el capital est\u00e1 llevando a cabo este despojo y la manera en que los pueblos resisten. Es posible que conociendo como opera el capitalismo en la coyuntura actual, se entienda lo que no se quiere y a partir de ah\u00ed imaginar el mundo distinto por el cual luchar.<\/div>\n<div> \t&nbsp;<\/div>\n<div> \t<strong>Los ciclos de la conquista ind\u00edgena<\/strong><\/div>\n<div> \t&nbsp;<\/div>\n<div> \tLa lucha de los pueblos ind\u00edgenas de Am\u00e9rica Latina ha transcurrido por varios ciclos de resistencia a la opresi\u00f3n. El primero, el m\u00e1s largo de la historia, comenz\u00f3 con la invasi\u00f3n europea y se cerr\u00f3 con las luchas independentistas donde los pueblos tuvieron una amplia participaci\u00f3n pero al final fueron subordinados a los intereses de los criollos que se hicieron del poder; el segundo inici\u00f3 con la formaci\u00f3n de los Estados latinoamericanos y la imposici\u00f3n de las ideas liberales -promoviendo la propiedad privada y los derechos individuales, atentando contra los pueblos y sus derechos colectivos-, proceso que dur\u00f3 casi toda la segunda parte del siglo XIX; el tercero se desarroll\u00f3 desde principios del siglo XX hasta los a\u00f1os setenta m\u00e1s o menos y el cuarto se gest\u00f3 con las pol\u00edticas neoliberales y se mantiene hasta nuestros d\u00edas. Cada uno de estos ciclos ha estado marcado por los rasgos espec\u00edficos de la acumulaci\u00f3n capitalista y en cada una de ellas la respuesta del Estado ha tenido su propio sello.<\/div>\n<div> \t&nbsp;<\/div>\n<div> \tEl primer ciclo coincidi\u00f3 con los objetivos de la naciente burgues\u00eda de buscar mercados y recursos para sostener su lucha contra el feudalismo, que estaba en crisis pero se negaba a sucumbir. De ah\u00ed que los colonizadores hayan centrado sus esfuerzos en la apertura de mercados que pudieran controlar, lo mismo que del oro, para financiar las guerras por la hegemon\u00eda europea; en el segundo, la burgues\u00eda ya se hab\u00eda impuesto al feudalismo y luchaba por imponer su predominio, por eso su inter\u00e9s era consolidar nuevos estados para expandirse, controlar la fuerza de trabajo y los mercados de consumidores; en el tercero los pueblos enfrentaron burgues\u00edas arraigadas que buscaron incorporarlos a la cultura nacional, es decir, al mercado interno. En todos ellos el Estado ideo formas de someter a los pueblos a un sistema colonial, muchas veces de manera abierta, otras de manera soterrada, pero en todos los casos combinando pol\u00edticas de asimilaci\u00f3n y planes de sometimiento armado.<\/div>\n<div> \t&nbsp;<\/div>\n<div> \tEn la coyuntura actual los pueblos ind\u00edgenas enfrentan el cuarto ciclo de conquista, cuyas caracter\u00edsticas principales son el predominio del capital transnacional inclusive por encima del poder soberano de los Estados nacionales. Una de las formas que han utilizado para hacerlo es la firma de tratados regionales o internacionales donde se define la vida de las naciones y los pueblos. De esa manera, los Estados nacionales han ido perdiendo control sobre sus territorios, que ha pasado a manos de las empresas transnacionales, quienes han desplegado una cruzada para el control de los espacios econ\u00f3micos, pol\u00edticos, sociales y culturales, como no lo hab\u00eda realizado en ninguno de los ciclos anteriores.<\/div>\n<div> \t&nbsp;<\/div>\n<div> \tEn el \u00e1mbito econ\u00f3mico, la acumulaci\u00f3n capitalista ha dejado el lugar central que manten\u00eda en la industria y se ha centrado en mercantilizar los bienes naturales, cosific\u00e1ndolos y transform\u00e1ndolos en propiedad privada para poder apropiarse de ellos. Como estos bienes se encuentran en territorios ind\u00edgenas, son ellos quienes m\u00e1s directamente sufren la embestida capitalista.<\/div>\n<div> \t&nbsp;<\/div>\n<div> \tAntes de comenzar a implementar sus planes tomaron medidas para evitar los efectos secundarios no deseados. Para mitigar las protestas de los pueblos ind\u00edgenas por el saqueo de los recursos naturales, las instituciones internacionales impulsaron el reconocimiento acotado de sus derechos, entre ellos los territorios y los recursos naturales, mismos que despu\u00e9s reglamentaron los gobiernos locales cuidando que no se crearan instrumentos para ejercerlos. As\u00ed se crearon los grupos de trabajo y los foros permanentes de la Organizaci\u00f3n de las Naciones Unidas, donde muchos ind\u00edgenas, la mayor\u00eda de las veces sin representaci\u00f3n de sus pueblos, &nbsp;discutieron sobre el tema y aprobaron documentos con poca o ninguna fuerza vinculante, lo que no evitaba que se difundieran como grandes logros, mientras en instancias privadas, como la Organizaci\u00f3n Mundial del Comercio, se tomaban medidas obligatorias.<\/div>\n<div> \t&nbsp;<\/div>\n<div> \tParalelo a este reconocimiento flexibilizaron otras leyes y se implementaron nuevas pol\u00edticas que, aparentemente, no ten\u00edan ninguna relaci\u00f3n con los derechos de los pueblos ind\u00edgenas pero los afectaban de manera directa y profunda. Entre ellas se encontraban aquellas ligadas con actividades del extractivismo minero a cielo abierto, las que apuntan a la privatizaci\u00f3n del agua, las que buscan la apropiaci\u00f3n de los recursos gen\u00e9ticos y el conocimiento ind\u00edgena asociado a ellos, las que promueven los servicios ambientales para la captura de carbono y los grandes emporios transnacionales puedan seguir contaminando.<\/div>\n<div> \t&nbsp;<\/div>\n<div> \tPor voluntad propia o contra ella, la mayor\u00eda de los gobiernos latinoamericanos ajustaron sus instituciones, leyes y pol\u00edticas a estas directrices porque as\u00ed lo pactaron las grandes empresas para facilitar la acumulaci\u00f3n capitalista desposeyendo a los poseedores de los recursos naturales ya convertidos en mercanc\u00eda.<\/div>\n<div> \t&nbsp;<\/div>\n<div> \tEsa es la l\u00f3gica que domina los gobiernos dentro del sistema capitalista, sin importar que se proclamen de de derecha o de izquierda, y se materializa en la ocupaci\u00f3n territorial por multinacionales o estados extranjeros, a trav\u00e9s de contratos de obras que siempre se justifican con el argumento de impulsar el desarrollo. A diferencia de los setentas, en la actualidad ya no son los gobiernos dictatoriales los preferidos por el capital, sino las democracias y, si son multiculturales mejor, pues cuentan con m\u00e1s legitimidad, y al identificarse con el pueblo garantizan la \u201cpaz social\u201d, situaci\u00f3n que permite al capital financiero imponer m\u00e1s proyectos que a una dictadura nacionalista. Para que este tipo de gobiernos sean funcionales al capital, necesitan una \u00fanica condici\u00f3n: que no pretendan distribuir equitativamente la riqueza del pa\u00eds entre todos sus habitantes; pueden incluso impulsar pol\u00edticas de apoyo social, pero no acabar contra el colonialismo que sufren los pueblos.<\/div>\n<div> \t&nbsp;<\/div>\n<div> \t<strong>Las rutas jur\u00eddicas del despojo<\/strong><\/div>\n<div> \t&nbsp;<\/div>\n<div> \tEn enero de 1922, el gobierno mexicano introdujo reformas a la Constituci\u00f3n Pol\u00edtica para flexibilizar la regulaci\u00f3n sobre la tierra y los recursos naturales, fundamentalmente la venta y renta de las tierras ejidales y comunales \u2013que en M\u00e9xico son la mayor\u00eda por efecto de la reforma agraria-, lo que represent\u00f3 un cambio sustancial con respecto al fin que tuvieron por varias d\u00e9cadas, de satisfacer las necesidades de los campesinos. Despu\u00e9s de la reforma constitucional se modificaron las leyes que regulan la materia agraria, forestal, de aguas y mineras, entre otras, con el fin de adecuarlas a las nuevas disposiciones constitucionales, al a\u00f1o siguiente se modific\u00f3 la Ley de Inversiones Extranjeras para permitir el acceso del capital extranjero a las actividades ligadas al campo, sin restricci\u00f3n alguna, generando un mercado para el despojo de los bienes comunes. La mayor\u00eda de estas reformas legislativas sucedieron antes de la firma del Tratado de Libre Comercio con los Estados Unidos de Norteam\u00e9rica y Canad\u00e1 (TLCAN), lo que puede se interpret\u00f3 como el cumplimiento de una condici\u00f3n que las empresas transnacionales impusieron al estado mexicano, a trav\u00e9s de sus gobiernos y este acept\u00f3.<\/div>\n<div> \t&nbsp;<\/div>\n<div> \tContrario a lo anterior, tambi\u00e9n hubo dos sucesos dentro de la legislaci\u00f3n mexicana en sentido contrario. En la mencionada reforma de 1992 el Estado mexicano introdujo en la Constituci\u00f3n Federal una expresi\u00f3n para brindar protecci\u00f3n especial a las tierras de los pueblos ind\u00edgenas, que nunca se desarroll\u00f3 y en otra reforma de agosto del 2001 se estableci\u00f3 el derecho preferente de los pueblos ind\u00edgenas para acceder a los recursos naturales que existan en los territorios donde habitan, que tampoco se ha desarrollado en la ley. A esto se suma una reforma introducida en junio del 2011, por virtud de la cual los derechos humanos de los tratados internacionales se incorporan a la Constituci\u00f3n Federal, y con ellos la obligaci\u00f3n de todas las autoridades estatales de promover, respetar, proteger y garantizar los derechos humanos, \u201cde conformidad con los principios de universalidad, interdependencia, indivisibilidad y progresividad\u201d por lo cual, \u201cel Estado deber\u00e1 prevenir, investigar, sancionar y reparar las violaciones a los derechos humanos, en los t\u00e9rminos que establezca la ley\u201d.<\/div>\n<div> \t&nbsp;<\/div>\n<div> \tAs\u00ed, por un lado tenemos leyes generales que permiten la apropiaci\u00f3n de los recursos naturales; por otro lado, existe una falta de reconocimiento del derecho de los pueblos ind\u00edgenas a sus territorios, las tierras y los recursos naturales en ellos existentes; pero una clausula constitucional incorpora los derechos reconocidos en los tratados internacionales que el Estado mexicano ha asignado, al sistema jur\u00eddico mexicano, lo que en la pr\u00e1ctica genera un choque en perjuicio de los pueblos, porque las autoridades prefieren aplicar las primeras. A esto hay que agregar que en la legislaci\u00f3n mexicana existen mecanismos como la expropiaci\u00f3n, la imposici\u00f3n de modalidades a la propiedad derivada, sea social o privada, y la concesi\u00f3n de los recursos naturales a los particulares, la compraventa y arrendamiento de tierras, mecanismos de los cuales se han valido el Estado y las empresas transnacionales para despojar a los pueblos de su patrimonio. De c\u00f3mo se ha dado esto se ocupa el presente escrito.<\/div>\n<div> \t&nbsp;<\/div>\n<div> \t<strong>Expropiaci\u00f3n<\/strong><\/div>\n<div> \t&nbsp;<\/div>\n<div> \tUna de las formas jur\u00eddicas de atentar contra la propiedad de las tierras y los territorios ind\u00edgenas es la expropiaci\u00f3n, un acto unilateral de la Administraci\u00f3n P\u00fablica, federal o estatal, cuyo fin es privar a los propietarios, privados o sociales, del uso, goce, disfrute y disposici\u00f3n de sus bienes \u201cpor causa de utilidad p\u00fablica\u201d. La figura no es nueva; concebida durante la \u00e9poca cardenista para fortalecer el proyecto nacional, ahora sirve para fomentar el lucro individual en detrimento del bien com\u00fan y de la propiedad social.<\/div>\n<div> \t&nbsp;<\/div>\n<div> \tLa expropiaci\u00f3n ha sido usada por el Estado mexicano para llevar a cabo grandes obras p\u00fablicas que luego se entregan a los particulares para que las usufruct\u00faen, entre ellas las presas hidroel\u00e9ctricas. Como ejemplo de las primeras est\u00e1n las presas de La Angostura y Chicoas\u00e9n, en el Estado de Chiapas; la Miguel Alem\u00e1n y Cerro de Oro, en Oaxaca; el Caracol, en Guerrero; la 02, en el Estado de Hidalgo, y la Luis Donaldo Colosio, en Sinaloa. Todas ellas desplazaron a miles de ind\u00edgenas de sus lugares de origen y provocaron alteraciones al medio ambiente, da\u00f1os de los cuales nadie se hizo responsable. El caso extremo es el de la Miguel Alem\u00e1n y Cerro de Oro, donde despu\u00e9s de m\u00e1s de medio siglo de construida, los chinantecos afectados siguen reclamando su indemnizaci\u00f3n.<\/div>\n<div> \t&nbsp;<\/div>\n<div> \tEn la actualidad son emblem\u00e1ticos los casos de resistencia a la construcci\u00f3n de las presas \u201cPaso de la Reina\u201d, en Oaxaca; \u201cLa Parota\u201d, en Guerrero; la Yesca y El Caj\u00f3n, en Nayarit; El Zapotillo, en Jalisco y El Naranjal, en Veracruz. A todas estas habr\u00e1 que sumar los cientos de \u201cmicro presas\u201d que se proyectan en varios estados de la rep\u00fablica \u2013Chiapas, Veracruz y Puebla, principalmente-, para que los particulares produzcan energ\u00eda el\u00e9ctrica para alimentar sus grandes proyectos, la miner\u00eda entre los m\u00e1s se\u00f1alados, aprovechando la ventaja que les permite la Ley de Asociaciones Publico privadas, aprobada en el mes de enero del a\u00f1o pasado.<\/div>\n<div> \t&nbsp;<\/div>\n<div> \t<strong>Imposici\u00f3n de modalidades<\/strong><\/div>\n<div> \t&nbsp;<\/div>\n<div> \tUna modalidad no es m\u00e1s que una limitaci\u00f3n al derecho de propiedad que restringe su uso, tambi\u00e9n en beneficio general. Puede tener diversas expresiones pero en materia de afectaci\u00f3n a los territorios y recursos naturales destacan las \u00c1reas Naturales Protegidas, contempladas en la Ley General de Equilibrio Ecol\u00f3gico y Protecci\u00f3n al Ambiente. En la actualidad, en la rep\u00fablica mexicana existen 175 \u00e1reas naturales protegidas (ANP) de M\u00e9xico, que se agrupan de la siguiente manera: 41 reservas de la biosfera que ocupan 12 millones 652 mil 787 hect\u00e1reas; 67 parques nacionales, con 1 mill\u00f3n 432 mil 24 hect\u00e1reas; cinco monumentos naturales, con 16 mil 268 hect\u00e1reas; ocho \u00e1reas de protecci\u00f3n de recursos naturales, con 4 millones 440 mil 78 hect\u00e1reas; 36 de protecci\u00f3n de flora y fauna, con 6 millones 684 mil 771 hect\u00e1reas; y 18 santuarios, con 146 mil 254 hect\u00e1reas. En conjunto abarcan 25 millones 387 mil 182 hect\u00e1reas, que representa el 12.92 por ciento del territorio nacional. Creadas para proteger la riqueza biol\u00f3gica del pa\u00eds, dif\u00edcilmente cumplen con su objetivo pues -de acuerdo con la propia Comisi\u00f3n Nacional de \u00c1reas Naturales Protegidas- s\u00f3lo 42 tienen programas de manejo; en otras palabras, de toda la tierra y recursos naturales a la que se le han impuesto modalidades solo en alrededor de 9 millones de hect\u00e1reas se tienen definidos los objetivos, planes y esquemas de conservaci\u00f3n.<\/div>\n<div> \t&nbsp;<\/div>\n<div> \tEste instrumento ha servido para impedir a los pueblos ind\u00edgenas ejercer sus derechos territoriales y de acceso preferente a los recursos naturales existentes en ellos. Hay ejemplo de ello. Los miembros del pueblo Cucap\u00e1 no pueden pescar ni para obtener sus alimentos porque el lugar donde acostumbraban hacerlo qued\u00f3 en la zona n\u00facleo de la Reserva de la Biosfera Alto Golfo de California y Delta del R\u00edo Colorado, en Baja California; por otro lado los integrantes del pueblo Wirr\u00e1rika, en Jalisco, luchan porque su territorio sagrado no sea destruido por carreteras o empresas mineras canadienses. En el mismo sentido la Comisi\u00f3n Nacional de \u00c1reas Naturales Protegidas se niega a que los poblados de Rancher\u00eda Corozal, Nuevo Salvador Allende y San Gregorio, ubicados en la Cuenca del R\u00edo Negro, sean regularizados, no obstante el acuerdo al que han llegado con la comunidad agraria de la Selva lacandona, en el Estado de Chiapas. Todo esto sucede porque detr\u00e1s de dichas \u00c1reas Naturales protegidas existen fuertes intereses sobre los productos naturales que en ellas se encuentran.<\/div>\n<div> \t&nbsp;<\/div>\n<div> \tDe acuerdo con un estudio del Banco Mundial, 95 por ciento de las ANP est\u00e1n ubicadas en superficies de uso com\u00fan, ejidales y comunales, por lo que se adue\u00f1an de 23 por ciento de la superficie del sector social y al menos 71 de ellas se encuentran sobre territorios de 36 pueblos ind\u00edgenas. A\u00fan m\u00e1s de las 152 \u00e1reas terrestres prioritarias para la conservaci\u00f3n, que abarcan 51.6 millones de hect\u00e1reas, al menos 60 se traslapan con territorios ind\u00edgenas. Existen 177 \u00e1reas voluntarias, en 15 estados del pa\u00eds, que abarcan alrededor de 208 mil hect\u00e1reas, y en ellas participan al menos nueve pueblos ind\u00edgenas. La mayor\u00eda se encuentran ubicadas en Oaxaca, donde existen 79 \u00e1reas de certificaci\u00f3n voluntaria. Pero en 2008, la Ley General del Equilibrio Ecol\u00f3gico y Protecci\u00f3n al Ambiente cambio y coloc\u00f3 las \u00e1reas voluntarias de conservaci\u00f3n como una categor\u00eda m\u00e1s de \u00e1rea natural protegida \u2013estableci\u00f3 su car\u00e1cter de utilidad p\u00fablica y de competencia federal\u2013 y extendi\u00f3 sus condicionamientos hacia ellas, adoptando atribuciones sobre los territorios que las comunidades hab\u00edan buscado no permitir.<\/div>\n<div> \t&nbsp;<\/div>\n<div> \tOtros estudios afirman que en 101 de las 175 \u00c1reas Naturales Protegidas existentes en el territorio mexicano viven alrededor de 1 mill\u00f3n 396 mil habitantes ind\u00edgenas y no ind\u00edgenas y en 66 de ellas existen importantes asentamientos ind\u00edgenas, donde viven alrededor de 87,407 ind\u00edgenas mayores de 5 a\u00f1os, que representan el 7.8 por ciento respecto a la poblaci\u00f3n total mayor a 5 a\u00f1os y en 18 \u00c1reas Naturales Protegidas, la poblaci\u00f3n ind\u00edgena es migrante. Desde otro punto de vista se mira que en 48 \u00c1reas Naturales Protegidas habitan 87 mil 306 hablantes de 31 lenguas ind\u00edgenas mayores de cinco a\u00f1os, que representa el 7.7 por ciento respecto a la poblaci\u00f3n total ind\u00edgena y en 19 la poblaci\u00f3n ind\u00edgena mayor a cinco a\u00f1os asciende a 82 mil 267, representando el 6.5 por ciento de la poblaci\u00f3n total mayor a cinco a\u00f1os y el 94 por ciento del total de ind\u00edgenas. Estas \u00c1reas Naturales Protegidas se localizan en 14 estados, abarcando 129 municipios y 2069 localidades; en conjunto ocupan una superficie de 6 millones 628 mil 488 hect\u00e1reas, 38 por ciento del territorio total ocupado por las \u00c1reas Naturales Protegidas.<\/div>\n<div> \t&nbsp;<\/div>\n<div> \t<strong>Concesiones de recursos naturales &nbsp;y arrendamiento de tierras<\/strong><\/div>\n<div> \t&nbsp;<\/div>\n<div> \tDe acuerdo con lo que dispone la Constituci\u00f3n Federal, los recursos naturales del pa\u00eds son propiedad de la naci\u00f3n y los particulares pueden aprovecharlos solo mediante una concesi\u00f3n que el estado les otorga para ello. Esta medida, tomada en 1917 para asegurar que los recursos naturales sirvieran al desarrollo del pa\u00eds se ha vuelto en su contra, pues los gobiernos la usan como si los recursos fueran de su propiedad y la excepci\u00f3n de que los particulares aprovechen los recursos se ha convertido en la regla. Un ejemplo de ello es la miner\u00eda. De acuerdo con el Sistema Integral de Administraci\u00f3n Minera (SIAM), a mayo del presente a\u00f1o se hab\u00edan extendido m\u00e1s de treinta y un mil concesiones mineras, que amparan treinta y nueve millones setecientos cuarenta y tres mil seiscientos noventa hect\u00e1reas en poder de trescientas un compa\u00f1\u00edas, doscientos siete de origen canadiense y cuarenta y ocho estadunidense, que controlan la producci\u00f3n minera en nuestro pa\u00eds. M\u00e1s todav\u00eda: hasta el a\u00f1o pasado 2012 en el pa\u00eds operaban ochocientos treinta y tres proyectos mineros, en etapa de exploraci\u00f3n; ochenta y uno en producci\u00f3n; treinta y cinco en etapa de desarrollo y cincuenta y dos en suspensi\u00f3n, esperando su reactivaci\u00f3n; &nbsp;de estos doscientos once eran de origen canadiense y cuarenta y cuatro estadounidense. &nbsp;Aparte de apropiarse de los recursos mineros del pa\u00eds, las empresas mineras han abusado de las facilidades que las leyes les otorgan, destruyendo el entorno donde se localizan, contaminando el suelo, el agua y el aire con metales pesados que son arrojados en ellos, desplazando pueblos enteros, destruyendo su h\u00e1bitat y priv\u00e1ndolos de las posibilidades de acceder a una vida digna.<\/div>\n<div> \t&nbsp;<\/div>\n<div> \tNo existen cifras oficiales sobre cu\u00e1ntas de ellas se encuentran en territorios ind\u00edgenas pero si estudios acad\u00e9micos. Eckart Boege, por ejemplo, cruz\u00f3 los lotes mineros con los territorios ind\u00edgenas, lo que le permiti\u00f3 concluir que al a\u00f1o 2012 exist\u00edan en los territorios ind\u00edgenas 5 mil 712 concesiones mineras, de las cuales 650 hab\u00edan sido canceladas y por lo mismo se encontraban vigentes 5 mil 087, que abarcaban 1 mill\u00f3n 940 mil 892, de los 28 millones de hect\u00e1reas identificadas por el mismo autor como el n\u00facleo duro de los territorios ind\u00edgenas. Con base en estos datos se puede afirmar que al a\u00f1o 2012 un 17 por ciento del total de los territorios ind\u00edgenas estaban intervenidos por el otorgamiento de concesiones mineras. Entre los pueblos m\u00e1s afectados por esta industria se encuentran los rar\u00e1muris, en el estado de Chiahuahua; los zapotecos y chatinos, en Oaxaca; mixtecos, en los estados de Guerrero, Puebla y Oaxaca; los coras, de Nayarit y tepehuanes, de Durango. Con todo, los casos m\u00e1s dram\u00e1ticos son los de los pueblos yumanos del norte del pa\u00eds, donde algunas concesiones abarcan casi la totalidad de los territorios de los pueblos kiliwas, kikapoo, cucapas, pimas y guarij\u00edos.<\/div>\n<div> \t&nbsp;<\/div>\n<div> \tExisten otras actividades para las que tambi\u00e9n se rentan las tierras y son los negocios de las empresas transnacionales mineras y e\u00f3licas. A la fecha los proyectos e\u00f3licos en operaci\u00f3n son 15 en el estado de Oaxaca, uno en Baja California y uno en Chiapas. Mientras que los que est\u00e1n en desarrollo son dieciocho, de los cuales nueve se encuentran en Oaxaca, cinco en Baja California y dos en Jalisco, otros en Zacatecas y Quintana Roo, la mayor\u00eda de ellos, se proyectan sobre territorios ind\u00edgenas. Todos estos proyectos son importantes, pero ninguno del tama\u00f1o del de el Istmo de Tehuantepec, concebido en el marco del proyecto Mesoam\u00e9rica, manejado por la empresa espa\u00f1ola Mare\u00f1a Renovables y que se consolidar\u00e1 como el mayor parque e\u00f3lico de M\u00e9xico y uno de los m\u00e1s grandes de Am\u00e9rica Latina: 132 torres con aerogeneradores y una l\u00ednea de transmisi\u00f3n de 52 kil\u00f3metros para conectar el parque con la red el\u00e9ctrica. Esto permitir\u00e1 una reducci\u00f3n de emisiones de di\u00f3xido de carbono en hasta aproximadamente un mill\u00f3n de toneladas por a\u00f1o, un enorme \u201cfavor\u201d al medioambiente y un gran paso adelante para el desarrollo de la Econom\u00eda Verde, la nueva cara de un capitalismo atento a las necesidades del territorio y sus habitantes\u201d.<\/div>\n<div> \t&nbsp;<\/div>\n<div> \tSon los proyectos que en la actualidad m\u00e1s afectan a los pueblos ind\u00edgenas y su derecho al territorio, pero no son los \u00fanicos. Tambi\u00e9n existen concesiones sobre aguas, que est\u00e1n siendo acaparadas por las empresas embotelladoras, donde sobresalen las empresas Bonafont, Nestl\u00e9, Coca-cola y Pepsi-cola, de capital extranjero y casi due\u00f1as del mercado nacional, permisos para la bioprospecci\u00f3n para apropiarse del conocimiento tradicional de los pueblos, los servicios ambientales para la captura de carbono, entre otros. Para todos ellos necesitan acceder a las tierras donde se encuentran, la mayor\u00eda de ellas ubicadas en territorios ind\u00edgenas. Hay que decir que la Ley Agraria establece que los contratos pueden ser hasta por 30 a\u00f1os, renovables por otro periodo similar, es decir, 60 a\u00f1os. Toda una vida de un ejidatario o comunero.<\/div>\n<div> \t&nbsp;<\/div>\n<div> \t<strong>Resistencia de los pueblos<\/strong><\/div>\n<div> \t&nbsp;<\/div>\n<div> \tLa lucha de los pueblos ind\u00edgenas en defensa de sus territorios pone en evidencia el car\u00e1cter discriminatorio de la sociedad mexicana y el depredador del capital, as\u00ed como la ineficacia de la legislaci\u00f3n que los reconoce. De poco ha servido que nuestra en Carta Magna se reconozca el car\u00e1cter multicultural de la naci\u00f3n mexicana, igual que los pueblos ind\u00edgenas y sus derechos, entre ellos el acceso preferente a los recursos naturales existentes en sus territorios si no existen instituciones espec\u00edficas para aplicarlas; tampoco sirve de algo que la propia Carta Magna establezca la recepci\u00f3n de los derechos humanos reconocidos en los instrumentos internacionales \u2013entre ellos el derecho al control de su territorio y las administraci\u00f3n uso y aprovechamiento de los recursos naturales, igual que a la consulta previa antes de realizar en ellos actos que pudieran impactarlos- si en la pr\u00e1ctica estos no se respetan. Los pueblos ind\u00edgenas lo saben. Pero tambi\u00e9n han aprendido que el discurso legitima, por eso en lugar de dejarlo todo a sus adversarios se apropia de \u00e9l y lo usan en su beneficio, cuando consideran que les conviene. No de otra manera se explica que su lucha, cualquiera que sea la forma que asuma, &nbsp;invariablemente incluyan el reclamo de falta de de los pueblos como sujetos de derechos colectivos, violaci\u00f3n del derecho al territorio y otros derechos asociados a \u00e9l.<\/div>\n<div> \t&nbsp;<\/div>\n<div> \tArmados de este discurso jur\u00eddico emprenden acciones de diversa \u00edndole. Las que invariablemente est\u00e1n presentes en sus movilizaciones son las informaciones p\u00fablicas a trav\u00e9s de las cuales se brinda informaci\u00f3n a los afectados sobre el problema, lo mismo que a la sociedad en general. Para hacerlo se usa la prensa hablada y escrita, pero tambi\u00e9n echan mano de radios comunitarias que ellos mismos han ido construyendo, o pintas en caminos rurales, paredes de casas y plazas en las zonas urbanas. Los que pueden elaboran folletos con informaci\u00f3n sobre los derechos que el estado y las empresas deben respetar, las consecuencias de no hacerlo, crean p\u00e1ginas de internet para explicar los problemas, etc\u00e9tera. Ninguna de estas acciones se descarta. Cada una tiene su propio fin y p\u00fablico destinatario.<\/div>\n<div> \t&nbsp;<\/div>\n<div> \tOtra forma de lucha es la movilizaci\u00f3n. La gente se moviliza para enterarse del problema y analizar soluciones, organizando reuniones comunitarias o regionales, seg\u00fan el caso, donde aprovecha para ir creando relaciones de solidaridad y acompa\u00f1amiento; pero tambi\u00e9n realiza marchas p\u00fablicas, m\u00edtines de denuncia. Todas son acciones tradicionales de las que se valen sectores inconformes para hacerse escuchar frente a la inacci\u00f3n o la actuaci\u00f3n arbitraria de las autoridades estatales o de las empresas. A ellas suman cabildeos con funcionarios p\u00fablicos para conocer su postura u obtener informaci\u00f3n para su lucha; con miembros del poder legislativo para que presionen a las autoridades y se conduzcan conforme a la ley, con representaciones de las empresas para explicarles la raz\u00f3n de su inconformidad y hasta en instancias internacionales donde buscan presionar al gobierno para que respete los derechos que ha reconocido.<\/div>\n<div> \t&nbsp;<\/div>\n<div> \tUna vertiente que siempre se encuentra presente son los procesos judiciales contra las mineras. Al uso del derecho para justificar p\u00fablicamente el reclamo de derechos y validar determinados actos como las asambleas comunitarias de rechazo a las empresas, se suman juicios de car\u00e1cter &nbsp;administrativo, como los que se emprenden contra las actuaciones de la Procuradur\u00eda Federal de Protecci\u00f3n al Ambiente, por no ajustarse a la normatividad ambiental a la hora de aprobar los proyectos; reclamos ante la Comisi\u00f3n Nacional de Derechos Humanos para que constate la violaci\u00f3n de derechos y recomiende a las autoridades estatales cesen los actos violatorios y tome medidas para evitar que se repitan; juicios agrarios para nulificar contratos de arrendamiento, ocupaci\u00f3n temporal de las tierras, controvertir montos de pago y hasta solicitar la desocupaci\u00f3n de las tierras y amparos ante el poder judicial federal pidiendo su protecci\u00f3n ante la violaci\u00f3n de garant\u00edas constitucionales y evitar que siga sucediendo. Las experiencias en cada caso son distintas, porque los resultados no dependen solo de lo que las leyes digan, sino de una buena combinaci\u00f3n de formas de diversas formas de lucha.<\/div>\n<div> \t&nbsp;<\/div>\n<div> \tLas movilizaciones m\u00e1s novedosas son las de acci\u00f3n directa, expresadas en la ocupaci\u00f3n de minas. Como no conf\u00edan en que las autoridades estatales vayan a fallar en su favor y respeten sus derechos si emprenden un proceso judicial para lograrlo, deciden hacerlo ellos mismo, apelando al derecho que les dan las leyes. Los m\u00e1s imaginativos echan mano de sus propios recursos y se reafirman en su territorio y sus pr\u00e1cticas culturales, delimitando su territorio por la v\u00eda de los hechos o fortaleciendo sus lazos comunitarios a partir de su relaci\u00f3n con la naturaleza. Este tipo de acciones, aunque no parezca, tienen un grado de efectividad bastante amplio y profundo, al grado que podr\u00eda decirse que es lo que diferencia la lucha de los pueblos ind\u00edgenas de las de otros sectores, pues en ella ponen en juego sus recursos identitarios y de derechos colectivos, mostr\u00e1ndose diferentes \u2013culturalmente- del resto de la sociedad, pero iguales en derechos, que es una manera de reclamar la inclusi\u00f3n que tanto se les ha negado. Las luchas emancipadoras de los pueblos, como se ve, no recorren los mismos caminos que el resto de la poblaci\u00f3n.<\/div>\n<div> \t&nbsp;<\/div>\n<div> \tEn todos estos tipos de resistencias existe un denominador com\u00fan: dejar de ser sociedades colonizadas para integrarse en una sociedad igualitaria y multicultural, pero en serio. Eso explica que el eje central de sus luchas, el que da sentido a todas sus demandas sea la autonom\u00eda y alrededor de ella la defensa de sus territorios y los recursos naturales en ellos existentes, que sumados nos arrojan una defensa del territorio nacional y sus recursos naturales. Esto nos lleva a un terreno m\u00e1s pantanoso que es necesario comprender: en el fondo de las reivindicaciones de los pueblos ind\u00edgenas flota la idea que el paradigma de vida occidental ha entrado en una crisis civilizatoria sin retorno, que nos urge a encontrar nuevos modelos de vida que sustenten nuestras esperanzas de que la vida podr\u00e1 subsistir por mucho tiempo.<\/div>\n<div> \t&nbsp;<\/div>\n<div> \tEn esto las luchas de los pueblos ind\u00edgenas tienen mucho que aportar: la relaci\u00f3n de respeto de los pueblos ind\u00edgenas con la naturaleza, la filosof\u00eda de la solidaridad por sobre las relaciones econ\u00f3micas, el trabajo y el festejo como dualidad en las relaciones sociales. De ese tama\u00f1o es el reto. Por eso las luchas de los pueblos ind\u00edgenas son luchas de toda la humanidad. En la descolonizaci\u00f3n de los pueblos ind\u00edgenas se encuentra la libertad de todos los ciudadanos y pueblos.<\/div>\n<div> \t&nbsp;<\/div>\n<div> \t<strong><span style=\"color: rgb(0, 0, 0); font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 11px; line-height: 18px; text-transform: uppercase;\">FRANCISCO L\u00d3PEZ B\u00c1RCENAS<\/span><\/strong><\/div>\n<div> \thttp:\/\/desinformemonos.org\/2013\/08\/desposesion-el-cuarto-ciclo-de-la-colonizacion-indigena\/print\/<\/div>\n<div> \tPublicado el 5 de agosto de 2013<\/div>\n<div> \t&nbsp;<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>M\u00e9xico. Julio y agosto pueden ser nombrados los meses de la defensa del territorio contra el despojo del patrimonio nacional causado por los megaproyectos, para beneficio de los due\u00f1os del capital.&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":5606,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[3],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/tejidohistorico.afrodescendientes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5933"}],"collection":[{"href":"https:\/\/tejidohistorico.afrodescendientes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/tejidohistorico.afrodescendientes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tejidohistorico.afrodescendientes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tejidohistorico.afrodescendientes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5933"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/tejidohistorico.afrodescendientes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5933\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tejidohistorico.afrodescendientes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/5606"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/tejidohistorico.afrodescendientes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5933"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/tejidohistorico.afrodescendientes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5933"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/tejidohistorico.afrodescendientes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5933"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}