{"id":6308,"date":"2013-09-27T15:48:30","date_gmt":"2013-09-27T15:48:30","guid":{"rendered":"http:\/\/www2.nasaacin.org\/index.php\/2013\/09\/27\/julio-en-septiembre-en-memoria-de-julio-huentecura-llancaleo\/"},"modified":"2013-09-27T15:48:30","modified_gmt":"2013-09-27T15:48:30","slug":"julio-en-septiembre-en-memoria-de-julio-huentecura-llancaleo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/tejidohistorico.afrodescendientes.com\/index.php\/2013\/09\/27\/julio-en-septiembre-en-memoria-de-julio-huentecura-llancaleo\/","title":{"rendered":"Julio en Septiembre: En memoria de Julio Huentecura Llancaleo"},"content":{"rendered":"<p> \tEn la ma\u00f1ana del d\u00eda despu\u00e9s recib\u00ed una llamada. Era Antonia, una entra\u00f1able amiga hasta el d\u00eda de hoy. Su voz se entremezclaba con el llanto, pero a\u00fan as\u00ed agarr\u00f3 la firmeza de alg\u00fan lugar y me dijo que su hermano hab\u00eda muerto, apu\u00f1alado al interior de la Penitenciar\u00eda de Santiago.<\/p>\n<p>  <!--more-->  <\/p>\n<p> \tQued\u00e9 congelado en el tiempo, la \u00fanica misi\u00f3n que ten\u00eda era comunicar a los cercanos lo sucedido, entonces con dificultad comenc\u00e9 a llamar por tel\u00e9fono a todos los amigos y amigas para entregar la mala noticia.<\/p>\n<p> \tCostaba asimilar lo que hab\u00eda sucedido, Julio era tan joven para partir y a\u00fan m\u00e1s de ese modo vertiginoso, con una pu\u00f1alada que se lo llev\u00f3. Desde el d\u00eda de su funeral y despu\u00e9s, a\u00f1o a a\u00f1o en estas fechas, los hechos del 26 de septiembre de 2004 regresan, quiz\u00e1s un poco m\u00e1s reposados por el paso del tiempo, pero a\u00fan clavados en nuestros corazones. De cierta manera, lo que nos queda es la memoria y el intento de no olvidar los destellos que las diferentes personas alcanzamos a conocer de su vida.<\/p>\n<p> \tJulio Huentecura Llancaleo, as\u00ed se llamaba. Hijo de migrantes mapuche, Luis y Mar\u00eda, llegados desde los campos de Carahue, desde el sector de Taife a las periferias santiaguinas. Julio se cri\u00f3 en la Herminda de la Victoria en la comuna de Cerro Navia y posiblemente ese relato de su vida es compartido por miles de hombres y mujeres mapuche que inundan las poblaciones de la gran capital. Esa vida es precisamente uno de los reversos del rostro mapuche culturalmente fosilizado, la cara oculta de la historia.&nbsp; El Julio era un joven de Santiago, una especie de verdad caminante y esquiva para los adoradores de la ruralidad y los discursos etnicistas. No era flaite como podr\u00eda ser la imagen reducida y estigmatizada de cualquier joven poblador hoy en d\u00eda, m\u00e1s bien sus gustos iban por el rock y las chaquetas de cuero como dir\u00eda mi amigo Mauro. Como persona portaba lo que muchos criados y nacidos en las lejan\u00edas del Wallmapu llevan, una larga, incre\u00edble y triste historia: la del viaje, el desplazamiento, la migraci\u00f3n.<\/p>\n<p> \tTengo unas fotos ac\u00e1 en mi computador donde aparece Julio en las actividades del colegio, sobre un escenario, sonriendo; tambi\u00e9n otras en la poblaci\u00f3n, yendo con su familia a la playa o al r\u00edo. Me las pas\u00f3 Antonia una vez y al mirarlas creo que esa es la manera en que me gustar\u00eda recordarlo. Me siento m\u00e1s identificado con esa parte de su vida, que con toda la ret\u00f3rica del guerrero. Es cierto que Julio era un avezado luchador y bien llevado a sus ideas. Me toc\u00f3 compartir un par de reuniones en Santiago mientras \u00e9l participaba en la Meli Wixan Mapu y otras en el sur en sus largos per\u00edodos por diferentes lugares del Wallmapu. No hac\u00eda grandes discursos, pero dejaba bien marcado su pensamiento. A veces un poco cerrado en su l\u00ednea, otras apoyando m\u00faltiples iniciativas, cerca de los comit\u00e9s de presos, jugando palin en el parque, participando, siempre estando y quiz\u00e1s no en el sentido de ir por ir, sino creyendo en la idea de aportar.<\/p>\n<p> \tJulio muri\u00f3 en una situaci\u00f3n compleja, en la c\u00e1rcel, asesinado por otro recluso que entr\u00f3 repentinamente en su celda, sac\u00f3 un cuchillo escondido en un pan mientras consegu\u00eda un poco de aj\u00ed y, de forma sorpresiva, se abalanz\u00f3 sobre \u00e9l con una certera pu\u00f1alada. No muri\u00f3 por la bala de un agente policial directamente, no muri\u00f3 en el campo de batalla o resistiendo en la tierra por recuperar. Muri\u00f3 lejos de aquello, en un fr\u00edo y olvidado lugar. En su breve e intensa vida, una cadena de hechos lo llev\u00f3 por casi todas las comunidades en conflicto, acompa\u00f1ando y enfrent\u00e1ndose a la polic\u00eda y al poder forestal y latifundista, junto con much\u00edsimas otras personas en esa \u00e9poca que deben recordarlo. Luego recorri\u00f3 varias c\u00e1rceles producto de la criminalizaci\u00f3n racial de los procesos pol\u00edticos mapuche. Dif\u00edciles situaciones de la vida poblacional lo vieron envuelto en otros sucesos que finalizaron con su encarcelamiento en Santiago, en el m\u00e1s hacinado de todos los sitios donde pod\u00eda estar. Mucho se luch\u00f3 por llevarlo de nuevo al sur, sabiendo que ac\u00e1 corr\u00eda peligro. Incluso su familia y amigos le buscaron una calle tranquila en la c\u00e1rcel. El traslado nunca se concret\u00f3. No se pudo y en el camino perdi\u00f3 el respaldo como \u201cpreso pol\u00edtico\u201d de muchos con los que estuvo al lado. Fue un doloroso desencuentro.<\/p>\n<p> \tCada persona es libre de recordar a Julio y a sus seres queridos como quiera. Yo prefiero hacer memoria de las cuestiones cotidianas y de lo poco que lo alcanc\u00e9 a ver. El discurso del weichafe es una idea que tiende a pensar en hombres y mujeres sin contradicciones, a quienes les cargan en sus hombros la tan manoseada palabra consecuencia. Para m\u00ed todas esas palabras son un \u201ccopiar-pegar\u201d de la idea de hombre nuevo, traslapada a la realidad mapuche de los noventa. El discurso de los h\u00e9roes, de los m\u00e1rtires, generalmente permite que nos acordemos solo de algunos en nuestra larga historia y, en esa forma de pensar, probablemente Julio ser\u00eda uno m\u00e1s de los olvidados, al igual que cientos de los nuestros y nuestras, cuyas vidas se han acabado en los vaivenes de sus experiencias bajo el colonialismo y su violencia.<\/p>\n<p> \tPor supuesto que Julio pele\u00f3 y arriesg\u00f3 su vida. Le gustaba mucho ese aspecto de las luchas mapuche. Viaj\u00f3 de Santiago al sur precisamente para colaborar en esos procesos. Estuvo en encarcelado mucho tiempo, procesado por un sinn\u00famero de leyes que imped\u00edan su salida. Pero tambi\u00e9n es cierto que su presencia para algunos era inc\u00f3moda. El pelo largo inicial, los vicios que todos tenemos y arrastramos, su forma de hablar, su desobediencia siempre presente, su negaci\u00f3n a la jerarqu\u00eda y a la pleites\u00eda y, por cierto, su procedencia santiaguina desarraigada, todas eran caracter\u00edsticas m\u00e1s en los m\u00e1rgenes que en el centro de lo que supuestamente ser\u00eda digno de recordar.<\/p>\n<p> \tEl d\u00eda de su funeral pude ver todos los aspectos de su vida reunidos, sus diversas amistades presentes en la despedida. En Santiago, en un rinc\u00f3n de Cerro Navia, part\u00eda un joven de treinta a\u00f1os. Hoy se acerca la fecha de su muerte y nuevamente estamos entre el anonimato y la memoria, nuevamente nuestras luchas internas se hacen presentes. Me acordar\u00e9 de las sonrisas y las conversaciones, de las tonter\u00edas y muchas otras cosas en tu batalla y las de muchos (as) otros(as) contra el olvido.<br \/> \t&nbsp;<\/p>\n<p> \t<strong>Por Enrique Antileo Baeza<\/strong><br \/> \t<strong>mapuexpress.org<br \/> \tSantiago, 26 de septiembre de 2013<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En la ma\u00f1ana del d\u00eda despu\u00e9s recib\u00ed una llamada. Era Antonia, una entra\u00f1able amiga hasta el d\u00eda de hoy. Su voz se entremezclaba con el llanto, pero a\u00fan as\u00ed agarr\u00f3 la firmeza [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":6307,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[3],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/tejidohistorico.afrodescendientes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6308"}],"collection":[{"href":"https:\/\/tejidohistorico.afrodescendientes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/tejidohistorico.afrodescendientes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tejidohistorico.afrodescendientes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tejidohistorico.afrodescendientes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=6308"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/tejidohistorico.afrodescendientes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6308\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tejidohistorico.afrodescendientes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/6307"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/tejidohistorico.afrodescendientes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=6308"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/tejidohistorico.afrodescendientes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=6308"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/tejidohistorico.afrodescendientes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=6308"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}