{"id":6800,"date":"2013-12-16T03:11:17","date_gmt":"2013-12-16T03:11:17","guid":{"rendered":"http:\/\/www2.nasaacin.org\/index.php\/2013\/12\/16\/crisis-de-ingreso-y-problemas-estructurales-de-la-caficultura\/"},"modified":"2013-12-16T03:11:17","modified_gmt":"2013-12-16T03:11:17","slug":"crisis-de-ingreso-y-problemas-estructurales-de-la-caficultura","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/tejidohistorico.afrodescendientes.com\/index.php\/2013\/12\/16\/crisis-de-ingreso-y-problemas-estructurales-de-la-caficultura\/","title":{"rendered":"Crisis de ingreso y problemas estructurales de la caficultura"},"content":{"rendered":"<div> \tLa explicaci\u00f3n de los vigorosos paros -cafetero y agropecuario- realizados por cientos de miles de productores, trabajadores y dem\u00e1s sectores sociales que los acompa\u00f1aron tiene que ver con factores, algunos de car\u00e1cter estructural y otros de car\u00e1cter coyuntural. Entre las primeras, hay varias que no dependen de la voluntad de los productores sino que obedecen a factores ajenos, ex\u00f3genos, a las condiciones de producci\u00f3n de los bienes agr\u00edcolas.<\/div>\n<p>  <!--more-->  <\/p>\n<div> \t&nbsp;<\/div>\n<div> \tEn este art\u00edculo, queremos llamar la atenci\u00f3n sobre los problemas estructurales del negocio del caf\u00e9. El primero es su condici\u00f3n de producto primario, commodity, como los llaman en el mercado mundial. Esta condici\u00f3n le da una serie de caracter\u00edsticas, en relaci\u00f3n con el mercado, que lo hacen altamente vulnerable frente a los monopolios comercializadores, de la torrefacci\u00f3n y la distribuci\u00f3n pero, sobre todo, frente a la especulaci\u00f3n en las bolsas de valores de Nueva York y Londres. A esa realidad est\u00e1 sometido el negocio cafetero.<\/div>\n<div> \t&nbsp;<\/div>\n<div> \tSu poqu\u00edsimo valor agregado producto de la exportaci\u00f3n, en un elevado porcentaje, como caf\u00e9 verde, la caracter\u00edstica de usarse -en una alta proporci\u00f3n- como parte de una mezcla que se hace con otros caf\u00e9s de menores calidades por los torrefactores, y su distribuci\u00f3n por compa\u00f1\u00edas comercializadoras que manejan los precios, en los estantes de las grandes superficies o en las mesas de las cadenas de cafeter\u00edas -que lo venden en taza- hacen que los productores no tengan ning\u00fan control sobre el precio de venta final de su producto.<\/div>\n<div> \t&nbsp;<\/div>\n<div> \tEmpresarios, campesinos e ind\u00edgenas -de naciones como la nuestra- quedan exp\u00f3sitos a los juegos de precios y especulaci\u00f3n que, como esencia del mercado mundial, ejercen unos pocos agentes. \u201cEl del caf\u00e9 es un mercado altamente concentrado: Cuatro empresas &#8211; ECOM, Louis Dreyfus, Neumann y VOLCAFE &#8211; controlan alrededor del 40 por ciento del comercio mundial del caf\u00e9\u201d. (1) Lo mismo ocurre con \u201clos tostadores y las comercializadoras, cinco empresas &#8211; Kraft, Nestl\u00e9, Sara Lee, Procter &amp; Gamble y Tchibo- controlan la mitad del mercado global\u201d. (2) De otra parte los llamados convenios de Comercio Justo con caf\u00e9s especiales, org\u00e1nicos, de origen o altura y dem\u00e1s denominaciones, representan un porcentaje muy peque\u00f1o, del caf\u00e9 se transa en el mercado mundial.<\/div>\n<div> \t&nbsp;<\/div>\n<div> \tSiendo as\u00ed la comercializaci\u00f3n del grano, no es extra\u00f1o que los precios internacionales fluct\u00faen como lo hacen y generen un escenario en el que los productores se ven obligados a aceptar hoy, casi que \u201csin chistar\u201d, el precio internacional. Sin embargo, antes de que se presentar\u00e1 esta situaci\u00f3n, las naciones productoras hab\u00edan forcejeado -con los Estados Unidos- el establecimiento de un precio de compra y una franja de cuotas que permitiera controlar la superproducci\u00f3n del grano y garantizar un ingreso a las naciones productoras.<\/div>\n<div> \t&nbsp;<\/div>\n<div> \tDurante una d\u00e9cada se realizaron cumbres y reuniones en b\u00fasqueda de un mercado controlado y mejores precios. Desde 1931, con la crisis por superproducci\u00f3n de Brasil, hasta 1940, a\u00f1o en que se firma el primer pacto internacional de cuotas, los pa\u00edses productores buscaron una relaci\u00f3n de comercio m\u00e1s justa para el grano. Acicateado por la segunda Guerra Mundial y sus consecuencias en el mercado mundial, Estados Unidos accedi\u00f3 a suscribir el Acuerdo de Cuotas.<\/div>\n<div> \t&nbsp;<\/div>\n<div> \tAnte la realidad de la segunda Guerra Mundial y m\u00e1s a\u00fan durante el per\u00edodo de la \u201cGuerra Fr\u00eda\u201d Estados Unidos, a fin de defender sus dominios neocoloniales, de las fauces de su contrincante del Eje Roma-Berl\u00edn-Tokio y, posteriormente, del nuevo imperio Ruso, dispuso acordar un pacto con las naciones productoras que permitiera a \u00e9stas, sostener sus ingresos a trav\u00e9s de una franja de precios. Franja de precios que significaba, en el fondo, un subsidio que pagaban los consumidores, a quienes obligaron a comprar el grano a precios previamente pactados, lo cual gener\u00f3 protestas entre los ciudadanos estadounidenses.<\/div>\n<div> \t&nbsp;<\/div>\n<div> \tTodos esos pactos de precios y cuotas permitieron transferir a empresarios y campesinos de las naciones productoras una peque\u00f1a tasa de utilidad y garantizaron, en buena parte, la estabilidad econ\u00f3mica y, por tanto, pol\u00edtica, de varias naciones. Esta estabilidad fue, en \u00faltimas, la poderosa raz\u00f3n que llev\u00f3 a Estados Unidos a implementar el pacto.<\/div>\n<div> \t&nbsp;<\/div>\n<div> \tPara que dicho Pacto Internacional de Cuotas funcionara se requer\u00eda, adem\u00e1s, del manejo de existencias, bodegas para su almacenamiento, recursos econ\u00f3micos para comprar cosechas y control de las exportaciones para cumplir con las cuotas asignadas a los productores dentro del Pacto. Esos mismos requisitos obligaron a naciones como la nuestra a crear el Fondo Nacional del Caf\u00e9 para garantizar la compra del grano.<\/div>\n<div> \t&nbsp;<\/div>\n<div> \tEste pacto de cuotas, conocido tambi\u00e9n como Convenio Interamericano de Washington, funcion\u00f3 desde su creaci\u00f3n hasta la constituci\u00f3n -en 1962- del Primer Convenio Internacional del Caf\u00e9 suscrito por 42 pa\u00edses productores que representaban el 99.8% de las exportaciones y 25 importadores que representaban el 96.2% de las importaciones.<\/div>\n<div> \t&nbsp;<\/div>\n<div> \tPor fuera del Pacto, Colombia, al igual que el resto de pa\u00edses productores, pod\u00eda hacer sus ventas o intercambios comerciales con otros pa\u00edses, incluyendo a Rusia y los socios de \u00e9sta. Muchas de esas ventas o intercambios comerciales se hac\u00edan por debajo del precio pactado en el acuerdo internacional de cuotas. Este fue, precisamente, uno de los asuntos que m\u00e1s quejas suscit\u00f3 por parte de los pa\u00edses importadores y pretexto clave para que, al final, se diera por terminado el acuerdo en 1989.<\/div>\n<div> \t&nbsp;<\/div>\n<div> \tEste modelo de comercializaci\u00f3n de bienes b\u00e1sicos agr\u00edcolas funcion\u00f3 tambi\u00e9n para el cacao, el az\u00facar y otros productos pero, la conclusi\u00f3n de la \u201cGuerra Fr\u00eda\u201d, por el derrumbe de la URSS facilit\u00f3 la imposici\u00f3n del \u201clibre mercado\u201d. Antes que aflojar en su dominaci\u00f3n, Estados Unidos -como potencia hegem\u00f3nica- y la Uni\u00f3n Europea -quien hab\u00eda restaurado y fortalecido sus econom\u00edas y ejerc\u00eda control sobre sus antiguas colonias en Am\u00e9rica Latina y el \u00c1frica- decidieron que los pactos internacionales de bienes b\u00e1sicos se acababan y que, de ah\u00ed en adelante, lo que se aplicar\u00eda era el \u201clibre mercado\u201d, es decir el control absoluto de los monopolios sobre el mercado. Sali\u00f3 del escenario la pol\u00edtica del \u201cEstado del Bienestar\u201d y la \u201cAlianza para el Progreso\u201d y ascendi\u00f3 al comando de las relaciones internacionales de Estados Unidos con Latinoam\u00e9rica, el neoliberalismo.<\/div>\n<div> \t&nbsp;<\/div>\n<div> \tEn el caso del caf\u00e9 la aplicaci\u00f3n del \u201cMercado Libre\u201d comenz\u00f3 con el rompimiento del Pacto Internacional del Caf\u00e9 en 1989, lo cual produjo la ca\u00edda de los precios internacionales del grano. De un precio de un d\u00f3lar con 70 centavos la libra en septiembre de 1990 cay\u00f3 a 50 centavos de d\u00f3lar la libra en mayo de 1993. El \u201clibre mercado\u201d lleg\u00f3 para imponerse. En solo esos casi tres a\u00f1os, las naciones productoras perdieron m\u00e1s de tres mil 500 millones de d\u00f3lares. D\u00f3lares que se ganaron los monopolios de la comercializaci\u00f3n y la torrefacci\u00f3n acolitados por los gobiernos de la Uni\u00f3n Europea y Estados Unidos.<\/div>\n<div> \t&nbsp;<\/div>\n<div> \tA partir de la aplicaci\u00f3n de la pol\u00edtica econ\u00f3mica neoliberal, por los gobiernos de Reagan y Thatcher, y para salvarse de la profunda crisis que padecen, las potencias mundiales dejaron a un lado la pol\u00edtica de industrializaci\u00f3n por substituci\u00f3n de importaciones que buscaba que las naciones desarrollaran sus econom\u00edas y aplican la nueva pol\u00edtica que, como se\u00f1alara Francisco Mosquera, busca que Estados Unidos salga de la encerrona en que se encuentra, \u201ccentuplicando primordialmente la explotaci\u00f3n de los pa\u00edses pobres que est\u00e1n bajo su yugo, incluida la totalidad de Am\u00e9rica Latina y, por supuesto, Colombia\u201d.<\/div>\n<div> \t&nbsp;<\/div>\n<div> \tEn la crisis de precios que comenz\u00f3 en 1990, y que se acopl\u00f3 con las pol\u00edticas de apertura del mercado interno colombiano implementadas por el gobierno de Cesar Gaviria, los caficultores colombianos tuvieron que soportar el derrumbe de sus ingresos. Aunque para la \u00e9poca pudieron disfrutar a\u00fan de los pocos ahorros que dispon\u00edan en el Fondo Nacional del Caf\u00e9, la verdad es que el aumento de producto en manos de monopolios comercializadores y torrefactores -por las mayores ventas del grano que hicieron las naciones exportadoras- deprimieron a\u00fan m\u00e1s los precios. La \u201clibre competencia\u201d sobre abasteci\u00f3 el mercado y desmejor\u00f3 los ingresos al colocar m\u00e1s inventarios en manos de los importadores. Los pa\u00edses productores, incluido Colombia, pretendieron remplazar con mayores vol\u00famenes de ventas, la ca\u00edda del precio internacional. Pero entre m\u00e1s caf\u00e9 se enviaba al mercado, m\u00e1s ca\u00edan los precios lo que finalmente afect\u00f3 los ingresos de los productores. El pa\u00eds se vio entonces obligado a mermar las \u00e1reas cultivadas y a abandonar abonamientos y otras pr\u00e1cticas de manejo de los cafetales con la consiguiente ca\u00edda en la producci\u00f3n.<\/div>\n<div> \t&nbsp;<\/div>\n<div> \tEn esa situaci\u00f3n, los cafeteros no fueron capaces de atender las deudas contra\u00eddas con las instituciones bancarias. La p\u00e9rdida de sus tierras, sembrados, casas y dem\u00e1s activos era inminente. Para mediados de 1995, la crisis de la deuda cafetera estall\u00f3 y con ella estall\u00f3 tambi\u00e9n la movilizaci\u00f3n social y la rebeld\u00eda de los caficultores con la conformaci\u00f3n de organizaciones como Unidad Cafetera.<\/div>\n<div> \t&nbsp;<\/div>\n<div> \tEsta crisis de precio e ingreso, adem\u00e1s de crear las condiciones para construir organizaci\u00f3n gremial y alcanzar la condonaci\u00f3n de las deudas, y con ella la salvaci\u00f3n de m\u00e1s de cien mil propietarios, prob\u00f3 que los Estados Unidos y dem\u00e1s naciones importadoras aplicar\u00edan, sin consideraci\u00f3n alguna, su receta neoliberal.<\/div>\n<div> \t&nbsp;<\/div>\n<div> \tFrente a la nueva situaci\u00f3n creada por el \u201clibre mercado\u201d y para mantener la producci\u00f3n y participaci\u00f3n del caf\u00e9 colombiano en el mercado mundial, ten\u00edamos que competir en un escenario en el que terminar\u00edan ganando quienes fueran capaces de controlar el precio de insumos y aplicar mayores tecnolog\u00edas y mejores semillas, as\u00ed como rebajar sus costos de producci\u00f3n y aumentar su eficiencia productiva logradas en gran medida a trav\u00e9s del empobrecimiento de los productores y su mayor capacidad para aguantar hambre.<\/div>\n<div> \t&nbsp;<\/div>\n<div> \tLa verdad es que al caf\u00e9 de Colombia, orientado por las pol\u00edticas del gobierno y la Federaci\u00f3n de Cafeteros le fue mal, muy mal, en este proceso. Desde el rompimiento del Pacto de Cuotas se perdi\u00f3 participaci\u00f3n en la producci\u00f3n mundial del grano, se rebaj\u00f3 la producci\u00f3n interna, se merm\u00f3 el ingreso real del productor y se redujo notablemente la participaci\u00f3n del caf\u00e9 en el PIB nacional.<\/div>\n<div> \t&nbsp;<\/div>\n<div> \tCarlos Gustavo Cano Sanz, Cesar Vallejo Mej\u00eda y otros* demostraron una p\u00e9rdida prolongada de producci\u00f3n del grano colombiano desde la d\u00e9cada de los sesenta del siglo pasado. En 1965 particip\u00e1bamos con el 16.02% de la producci\u00f3n mundial, para 1980 fue 15.52%, en 1995 el 13.40% y para el 2011 escasamente el 6.25% de la producci\u00f3n mundial. Entre 1995 y 2011 perdimos el 7,25% de participaci\u00f3n en la producci\u00f3n mundial que, adem\u00e1s, aument\u00f3 de 90 millones de sacos en 1989 a 131 millones en 2011-12.<\/div>\n<div> \t&nbsp;<\/div>\n<div> \tLa rebaja en la producci\u00f3n nacional \u2013pas\u00f3 de 11 millones de sacos promedio desde 1995 hasta 2007 a menos de 8.5 millones desde el a\u00f1o 2009 hasta el 2012-, significa tambi\u00e9n, una p\u00e9rdida en las exportaciones de caf\u00e9. Efectivamente las exportaciones colombianas de ser m\u00e1s de una quinta parte de las \u201cexportaciones mundiales en las d\u00e9cadas del 60 y el 70 se pas\u00f3 a 6,8% en el a\u00f1o cafetero 2008\/9 y a 6,3% en el 2010\/11\u201d seg\u00fan datos del estudio ya citado. Y, en cuanto a la participaci\u00f3n del caf\u00e9, en las exportaciones totales del pa\u00eds, se pas\u00f3 de 65.5% en 1978 a 5% en 2011.<\/div>\n<div> \t&nbsp;<\/div>\n<div> \tEn cuanto al ingreso real de los productores, la situaci\u00f3n es muy grave. La ca\u00edda del precio internacional de un promedio de dos d\u00f3lares y medio la libra en mayo-junio de 2011 a menos de un d\u00f3lar con 65 centavos en marzo de 2012 y de un d\u00f3lar con 12 centavos en septiembre de 2013 y, si a eso se agrega, la revaluaci\u00f3n del peso y la baja producci\u00f3n de los a\u00f1os anteriores, los productores perdieron m\u00e1s del 60% del precio interno con relaci\u00f3n al a\u00f1o 2011. Tan grave es la situaci\u00f3n que si no fuera porque los cafeteros se ganaron -en el paro de febrero-marzo de este a\u00f1o- el subsidio llamado Protecci\u00f3n al Ingreso del Caficultor PIC, tendr\u00edan ingresos por debajo de sus costos de producci\u00f3n por m\u00e1s de 25 mil pesos por arroba. De prorrogarse esta tendencia no ser\u00e1 factible, para miles de caficultores, continuar con su actividad. Afortunadamente los cafeteros lograron construir la Dignidad Cafetera Nacional sin ella, la crisis de precio seria catastr\u00f3fica.<\/div>\n<div> \t&nbsp;<\/div>\n<div> \tEl deterioro en la rentabilidad de la caficultura, como ya vimos, es producto de bajos precios en el mercado mundial y de la revaluaci\u00f3n del peso, pol\u00edtica que aplicada desde 2005-2006 ha significado para los cafeteros colombianos, seg\u00fan afirmaci\u00f3n del Senador Jorge Robledo, la p\u00e9rdida de un 30% de sus ingresos. De cada 100 pesos, por la revaluaci\u00f3n del peso, los cafeteros pierden 30. Solo en 2011 perdieron m\u00e1s de un bill\u00f3n de pesos. A esa situaci\u00f3n debe agregarse mayores costos de producci\u00f3n y efectos colaterales graves -en la cantidad de producto cosechado- por el cambio clim\u00e1tico.<\/div>\n<div> \t&nbsp;<\/div>\n<div> \tOtro grave problema estructural que act\u00faa contra el negocio cafetero es la tierra en que se siembra en Colombia. Tenemos una caficultura extendida sobre vertientes y laderas de las cordilleras y con una topograf\u00eda monta\u00f1osa que no permite la mecanizaci\u00f3n de las labores agr\u00edcolas propias del cultivo del caf\u00e9 y que, por lo tanto, implica un uso intensivo de mano de obra para la realizaci\u00f3n de pr\u00e1cticamente todas las labores.<\/div>\n<div> \t&nbsp;<\/div>\n<div> \tPreparar la tierra para sembrar el colino, abonar, fumigar, soquear, recoger y transportar el grano son faenas que se realizan -casi todas- con mano de obra del productor y su familia o con trabajadores asalariados. Tan s\u00f3lo en algunas propiedades usan guada\u00f1adoras para las labores de desyerba y veh\u00edculos para el transporte del grano, mejorando en algo la productividad.<\/div>\n<div> \t&nbsp;<\/div>\n<div> \tPor el contrario, en el Brasil las tierras en que est\u00e1 asentado el cultivo son planas en su gran mayor\u00eda. Eso permite la mecanizaci\u00f3n de casi todas las faenas, incluida la recolecci\u00f3n del grano. Y aunque tienen porcentajes elevados en costos de producci\u00f3n, por utilizar mano de obra m\u00e1s costosa que la colombiana en las labores mecanizadas, \u00e9ste costo es, proporcionalmente menor en el costo total por el uso de maquinaria, que en Colombia.<\/div>\n<div> \t&nbsp;<\/div>\n<div> \tDe otro lado, Colombia tambi\u00e9n se encuentra en desventaja frente a Vietnam y otros pa\u00edses productores, donde, si bien las tierras tambi\u00e9n son de ladera, cuentan con mano de obra m\u00e1s barata que en nuestro pa\u00eds. Por tanto, ya sea por la mecanizaci\u00f3n o por el precio reducido de la mano de obra, casi todos los pa\u00edses que siembran caf\u00e9 tienen costos de producci\u00f3n inferiores en comparaci\u00f3n con Colombia. Debe agregarse que en los costos totales del caf\u00e9, la mano de obra representa el 60%. Un problema que no tiene como resolverse por el camino de las rebajas salariales y tampoco por el camino de la mecanizaci\u00f3n de los cultivos. En zonas de ladera eso no es posible. Un grave problema estructural.<\/div>\n<div> \t&nbsp;<\/div>\n<div> \tUn producto primario como el caf\u00e9 que se exporta sin mayor valor agregado, controlado en su comercializaci\u00f3n interna y externa por monopolios de la torrefacci\u00f3n y la distribuci\u00f3n, sometido a la especulaci\u00f3n financiera -en las bolsas de valores- sembrado en zonas de ladera, sin posibilidades de mecanizaci\u00f3n y con exigencias de abundante mano de obra para producirlo, es un regl\u00f3n econ\u00f3mico en el que sus productores est\u00e1n sometidos, a trav\u00e9s de los pactos de cuotas o en el \u201clibre mercado\u201d, al control de los monopolios.<\/div>\n<div> \t&nbsp;<\/div>\n<div> \tFinalmente, los pocos per\u00edodos en que logran precios internacionales favorables son cortos, bien cortos, mientras que los bajos precios atraviesan largos per\u00edodos, bien largos. Por eso, acoger la pol\u00edtica de revaluaci\u00f3n del peso, impuesta a la naci\u00f3n por los gur\u00fas del Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional arrincona a los productores, y los lleva a la quiebra al dejarlos sin salida frente a la competencia mundial. Una medida para defender a nuestros cafeteros es la devaluaci\u00f3n del peso. Pero eso tampoco es posible en el mundo del \u201clibre mercado\u201d y los Tratados de Libre Comercio (TLCs).<\/div>\n<div> \t&nbsp;<\/div>\n<div> \tPermitir el ingreso de mercanc\u00edas con aranceles cero estar\u00e1 bien para los monopolios, pero no para Colombia. No revisar o acabar los TLC estar\u00e1 bien para los monopolios, pero no para Colombia. Y no aceptar tasas de devaluaci\u00f3n del peso que en algo protejan a los productores nacionales, as\u00ed ellos deval\u00faen el d\u00f3lar todos los d\u00edas, estar\u00e1 bien para los monopolios pero no para Colombia. Por eso debe suprimirse, abolirse, la pol\u00edtica econ\u00f3mica neoliberal.<\/div>\n<div> \t&nbsp;<\/div>\n<div> \tEstas condiciones que padecen los cafeteros, as\u00ed muchos no las conozcan, explican su rebeli\u00f3n y la de centenares de miles de agricultores m\u00e1s. Cambiar esta realidad es tarea de largo aliento. Implica no solo la dignidad, de la que ya disponen, sino la soberan\u00eda econ\u00f3mica que tendr\u00e1n que alcanzar, con la naci\u00f3n entera. Y eso no ser\u00e1 posible con Santos y con los que son como \u00e9l.<\/div>\n<div> \t&nbsp;<\/div>\n<div> \t<strong>Oscar Guti\u00e9rrez Reyes<\/strong>, Revista Deslinde, Bogot\u00e1, diciembre de 2013<\/div>\n<div> \thttp:\/\/www.moir.org.co\/Crisis-de-ingreso-y-problemas.html<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La explicaci\u00f3n de los vigorosos paros -cafetero y agropecuario- realizados por cientos de miles de productores, trabajadores y dem\u00e1s sectores sociales que los acompa\u00f1aron tiene que ver con factores, algunos de car\u00e1cter [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":5701,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[75],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/tejidohistorico.afrodescendientes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6800"}],"collection":[{"href":"https:\/\/tejidohistorico.afrodescendientes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/tejidohistorico.afrodescendientes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tejidohistorico.afrodescendientes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tejidohistorico.afrodescendientes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=6800"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/tejidohistorico.afrodescendientes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6800\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tejidohistorico.afrodescendientes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/5701"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/tejidohistorico.afrodescendientes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=6800"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/tejidohistorico.afrodescendientes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=6800"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/tejidohistorico.afrodescendientes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=6800"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}