{"id":7028,"date":"2014-02-13T00:48:13","date_gmt":"2014-02-13T00:48:13","guid":{"rendered":"http:\/\/www2.nasaacin.org\/index.php\/2014\/02\/13\/historia-con-cadaveres\/"},"modified":"2014-02-13T00:48:13","modified_gmt":"2014-02-13T00:48:13","slug":"historia-con-cadaveres","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/tejidohistorico.afrodescendientes.com\/index.php\/2014\/02\/13\/historia-con-cadaveres\/","title":{"rendered":"Historia con cad\u00e1veres"},"content":{"rendered":"<div> \tHace mucho dejaron de ser la canci\u00f3n de Piero, porque ya no tienen la gracia del chicle ni de las bermudas ni de las instant\u00e1neas, y ahora andan sin luz, grises, forrados en jeans, con sus enteros labios tensos de comisuras hacia abajo&#8230; Texto de Fernando Garavito publicado en febrero de 2003.<\/div>\n<div> \t&nbsp;<\/div>\n<p>  <!--more-->  <\/p>\n<div> \t&nbsp;<\/div>\n<div> \t<strong>El Se\u00f1or de las Moscas.<\/strong><\/div>\n<div> \t&nbsp;<\/div>\n<div> \tEst\u00e1n ah\u00ed, inmensamente gordos, tristes, silenciosos. Aunque en el fondo algunos conservan una cierta insularidad de individuos al borde, los m\u00e1s pertenecen a una forma com\u00fan, de manera que llegan a ser extra\u00f1amente artificiales: risas artificiales, b\u00edceps artificiales, rubios artificiales, palabras esencialmente artificiales.<\/div>\n<div> \t&nbsp;<\/div>\n<div> \tSe podr\u00eda pensar que no est\u00e1n hechos, que est\u00e1n fabricados en serie\u2026 con imperfectos. Porque hay una enorme cantidad de imperfectos, \u00ednfimas estaturas, traseros monumentales, ojos ausentes, pies torcidos, papadas m\u00faltiples que descienden sobre pechos hundidos, pieles deterioradas, barbas femeninas.<\/div>\n<div> \t&nbsp;<\/div>\n<div> \tVan, por lo general, detr\u00e1s del carrito del supermercado, se detienen enamoradamente frente a las latas de fr\u00edjoles y de conservas, leen con atenci\u00f3n las etiquetas, calculan las calor\u00edas, las suman a sus vol\u00famenes, a sus vasos de agua. Son feos, basculan, sudan, compran cosas innecesarias, permanecen en \u00e9xtasis frente al televisor, hacen centenares de in\u00fatiles millas diarias por las carreteras, compran, compran una vez m\u00e1s, compran de nuevo, ya no leen la Biblia, son inseguros, creen a pie juntillas que Dios hizo el mundo en seis de nuestros d\u00edas y que Eva sali\u00f3 de una costilla.<\/div>\n<div> \t&nbsp;<\/div>\n<div> \t<strong>Miran de reojo.<\/strong><\/div>\n<div> \t&nbsp;<\/div>\n<div> \tHace mucho dejaron de ser la canci\u00f3n de Piero, porque ya no tienen la gracia del chicle ni de las bermudas ni de las instant\u00e1neas, y ahora andan sin luz, grises, forrados en jeans, con sus enteros labios tensos de comisuras hacia abajo.<\/div>\n<div> \t&nbsp;<\/div>\n<div> \tColectivamente creen el cuento que les vende la publicidad, de manera que se ven en figura de las saludables, atl\u00e9ticas muchachas de sonrisas perfectas, en figura de los elegantes hombres de negocios que viven la dura realidad de otra manera, en figura de las s\u00f3lidas familias de marido perfecto, madre amorosa, hijos adorables, perro juguet\u00f3n, abuelos comprensivos, pero no alcanzan a darse cuenta de que eso es apenas el s\u00f3rdido y equ\u00edvoco Dorian Gray, y que ellos son su destruido retrato, lleno de p\u00fastulas y de laceraciones.<\/div>\n<div> \t&nbsp;<\/div>\n<div> \tAntes de seguir adelante ser\u00eda necesario anotar que los ingenuos habitantes del resto del mundo, encuentran en ese espejismo la s\u00edntesis de la dualidad que se da entre la imagen perfecta y la dura realidad de cada d\u00eda. Y que desde ac\u00e1 es terrible pensar en la pobreza del ideal que proponen algunos de nuestros pol\u00edticos, un ideal con pies de barro, porque esta sociedad no llena ninguna expectativa, no piensa, no razona y, aunque ah\u00edta, no est\u00e1 satisfecha. Si la pol\u00edtica neoliberal conduce a esto, es necesario cortarla de ra\u00edz, extirparla como se extirpa un c\u00e1ncer.<\/div>\n<div> \t&nbsp;<\/div>\n<div> \tPorque lo cierto es que las oscuras, acorraladas sombras que se ocultan en este &#8220;para\u00edso&#8221; tienen miedo, miedo a vivir, miedo a decir, miedo a dejar de ser y a comportarse, y se limitan a masticar su frustraci\u00f3n y sus desolaciones para hacerlas un bolo que no pueden pasar, que las ahoga, que las atraganta.<\/div>\n<div> \t&nbsp;<\/div>\n<div> \tPues bien. Nosotros somos los \u00faltimos seres vivos que nos creemos el cuento de las atl\u00e9ticas, s\u00f3lidas, sonre\u00eddas muchachas norteamericanas, de los flexibles hombres de negocios con el mundo a sus pies, de las familias felices con perros juguetones. La verdad es otra.<\/div>\n<div> \t&nbsp;<\/div>\n<div> \tEn esta inmensa Comala muerta, los cad\u00e1veres han comenzado a perder lo que fue su figura corporal para adquirir otra de organismos compuestos. Los m\u00e1s terminan en cuatro ruedas y tienen tim\u00f3n y ventanillas; otros, tambi\u00e9n los m\u00e1s, se alargan en una cadena que concluye en perrito; algunos forman un todo \u00fanico con una silla y al frente una caja de im\u00e1genes; varios vienen con un teclado que los lleva a una pantalla que les cuenta del mundo, aunque para ellos el mundo est\u00e9 hecho de lo que los rodea, de su calle y de su vecindario. Para estos cad\u00e1veres m\u00e1s all\u00e1 es la nada. El mundo es la tierra que pisan, nada saben del otro y no les interesa, piensan que los dem\u00e1s son &#8220;el enemigo&#8221;, creen con fe de carbonero que la televisi\u00f3n les dice la verdad y que de un momento a otro pueden ser atacados, compran m\u00e1scaras y pl\u00e1sticos y hacen refugios y viven el terror de la muerte, el 11 de septiembre es &#8220;lo que puede pasar ahora mismo&#8221;, oyen consignas y las repiten y cuelgan banderas que flamean al viento y pegan en todas partes calcoman\u00edas que dicen &#8220;Dios salve a Am\u00e9rica&#8221;, sin que les importe ni poco ni mucho lo despiadado de un pa\u00eds que los acorrala, que los vence, que los atenaza, que los domina, que los desprotege, que los abandona, que los manipula, que les miente, y ahora que los aterroriza, un pa\u00eds que los lleva del cabestro por donde quiere, que los empuja hacia donde quiere, que los equivoca, que los explota, que se r\u00ede de ellos.<\/div>\n<div> \t&nbsp;<\/div>\n<div> \tUno los ve, afanados, corren de un lado a otro, protegen sus ventanas, cierran sus puertas, piensan que Osama o que Hussein van a venir por la noche a destruirlos, que los conocen personalmente, que los van a tomar de rehenes.<\/div>\n<div> \t&nbsp;<\/div>\n<div> \tPobres gordos -gord\u00edsimos- ingenuos seres manipulables, tan desprotegidos como los habitantes de los Andes, tan silenciosos como los bogas del Magdalena, tan callados como los vaqueros de la pampa, tan \u00e1speros como los marineros del Caribe, tan huidizos como los cocaleros de Bolivia, tan necesitados como las jineteras de La Habana, tan ingenuos como los ladronzuelos de Jalisco.<\/div>\n<div> \t&nbsp;<\/div>\n<div> \tA todos ellos, a todos estos pobres gordos ingenuos seres manipulables les han vendido la guerra como una hamburguesa, a todos los han convencido de sus bondades, de su necesidad, ninguno sabe qui\u00e9n es el enemigo, todos piensan que el h\u00e9roe es ese pobre individuo fronterizo que grita en Washington, y aunque sienten que el mundo se hace cada vez m\u00e1s estrecho, no dicen nada, no levantan la voz, no miran, no oyen, no preguntan, mastican en silencio.<\/div>\n<div> \t&nbsp;<\/div>\n<div> \tY, sin embargo, poco a poco comienzan a entender la sinraz\u00f3n de la guerra. Y surgen manifestaciones multitudinarias y denuncias contra los empresarios que hacen su pol\u00edtica a trav\u00e9s de peleles. Y aqu\u00ed, y exactamente ah\u00ed, regresa la esperanza.<\/div>\n<div> \t&nbsp;<\/div>\n<div> \tPor <strong>Fernando Garavito<\/strong>, El se\u00f1or de las Moscas, para el Equipo Nizkor.<\/div>\n<div> \thttp:\/\/www.pueblosencamino.org\/index.php\/donde-estamos\/lectura-de-contexto\/700-historia-con-cadaveres<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hace mucho dejaron de ser la canci\u00f3n de Piero, porque ya no tienen la gracia del chicle ni de las bermudas ni de las instant\u00e1neas, y ahora andan sin luz, grises, forrados [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":7027,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[60],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/tejidohistorico.afrodescendientes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7028"}],"collection":[{"href":"https:\/\/tejidohistorico.afrodescendientes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/tejidohistorico.afrodescendientes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tejidohistorico.afrodescendientes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tejidohistorico.afrodescendientes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=7028"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/tejidohistorico.afrodescendientes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7028\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tejidohistorico.afrodescendientes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/7027"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/tejidohistorico.afrodescendientes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=7028"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/tejidohistorico.afrodescendientes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=7028"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/tejidohistorico.afrodescendientes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=7028"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}