{"id":7095,"date":"2014-02-25T21:30:34","date_gmt":"2014-02-25T21:30:34","guid":{"rendered":"http:\/\/www2.nasaacin.org\/index.php\/2014\/02\/25\/toronto-en-este-centro-la-dignidad-se-encarga-de-los-nacimientos\/"},"modified":"2014-02-25T21:30:34","modified_gmt":"2014-02-25T21:30:34","slug":"toronto-en-este-centro-la-dignidad-se-encarga-de-los-nacimientos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/tejidohistorico.afrodescendientes.com\/index.php\/2014\/02\/25\/toronto-en-este-centro-la-dignidad-se-encarga-de-los-nacimientos\/","title":{"rendered":"Toronto: En este centro, la dignidad se encarga de los nacimientos"},"content":{"rendered":"<p> \t\u201cFueron muchos a\u00f1os y muchas l\u00e1grimas, muchas\u201d. Esta frase sentida y que nos conmueve hasta hacernos llorar, contrasta con este espacio amplio, iluminado, alegre y abierto. Este Centro es un parto de muchas abuelas, parteras, mujeres y madres. Un monumento vivo a culturas y sabidur\u00edas ancestrales negadas pero presentes en medio de uno de los centros del capitalismo y de la conquista globales\u2026<\/p>\n<p>  <!--more-->  <\/p>\n<p> \t<em><strong>&nbsp;<br \/> \tEste Centro es un parto y un monumento:<br \/> \tLa dignidad se encarga de los nacimientos.<\/strong><\/em><br \/> \t&nbsp;<br \/> \t(Entrevista con Sarah Wolffe, Directora del Centro de Nacimientos de Toronto. Parteras de la S\u00e9ptima Generaci\u00f3n)<br \/> \t&nbsp;<br \/> \t\u201cNormalmente, las parejas no ind\u00edgenas, de clase media, llegan solo con su pareja al Centro de Nacimientos y se encierran en su habitaci\u00f3n hasta el parto. Poco tiempo despu\u00e9s del nacimiento, empacan sus cosas y se van. En cambio, ella lleg\u00f3 en trabajo de parto acompa\u00f1ada de 20 familiares. Era una fiesta. Ocuparon el espacio completamente. Dejaron algunas cosas en la habitaci\u00f3n donde suceden los nacimientos y se instalaron en la sala. La abuela prepar\u00f3 una cena grande para todas y todos. El aroma de caf\u00e9 se mezclaba con el de guisados y postres. Ella caminaba entre sus familiares haciendo su trabajo de parto. Hubo muchas risas, muchas historias y recuerdos. Minutos antes del nacimiento, entraron todas y todos a la habitaci\u00f3n con las parteras. El nacimiento se dio en la ba\u00f1era, bajo el agua. En torno de la madre, toda la familia observaba y participaba. Los gritos, risas y l\u00e1grimas se tejieron a ese primer canto de vida. Realizamos as\u00ed un sue\u00f1o. Sacamos el parto de los espacios de intimidad, del cuarto trasero. La comunidad volv\u00eda a poner el nacimiento en el centro de sus actividades. La reproducci\u00f3n como el eje de la vida. La recibieron su madre, las parteras y 20 personas a quienes se tej\u00eda de inmediato.<br \/> \t&nbsp;<br \/> \tPero no fue solo all\u00ed. Arriba, en el segundo piso, en la sala de conferencias y reuniones se llevaba a cabo un encuentro de mayoras y mayores ind\u00edgenas de diferentes pueblos en torno del doloroso y persistente tema de feminicidios ind\u00edgenas. Un problema sin soluci\u00f3n en Canad\u00e1 que pone en evidencia la verdad de este pa\u00eds frente a las culturas originarias y las mujeres. Naturalmente, todas y todos sab\u00edan del primer nacimiento ind\u00edgena que habr\u00eda de darse en este Centro de Nacimientos. Al nacer, la noticia lleg\u00f3 a este encuentro triste y serio. De inmediato suspendieron las discusiones y levantaron los tambores para entonar cantos plenos de alegr\u00eda que retumbaron llenando el espacio. Un nacimiento de la comunidad, de los pueblos. La vida reproduci\u00e9ndose a pesar de todo, frente a todos y present\u00e1ndose como un clamor, una presencia y un camino. Fue muy hermoso. Sentimos que por fin est\u00e1bamos llegando.\u201d<br \/> \t&nbsp;<\/p>\n<p> \tSarah Wolffe es alta, joven y transmite una fortaleza arrasadora. Su sonrisa permanente, lejos de cordial es una exigencia contagiosa, reclama un di\u00e1logo franco, verdades directas: nacimientos. Seg\u00fan cuenta, lleg\u00f3 a Toronto del norte de Ontario, de la comunidad ind\u00edgena \u201cEspa\u00f1ola\u201d a orillas del r\u00edo al que los conquistadores impusieron el mismo nombre. Estudi\u00f3 enfermer\u00eda y se hizo partera con las mayores. Parteras a quienes, hasta hace muy poco, las met\u00edan a la c\u00e1rcel por cometer el \u201cdelito\u201d de acompa\u00f1ar nacimientos con su saber. Sinti\u00f3 en carne propia el vac\u00edo, la soledad, la ausencia de cualquier cosa que tuviera sentido en esta ciudad grande y ajena. Una ciudad del conquistador, \u201cdonde somos extra\u00f1as y nos perdemos en la invisibilidad y el racismo\u201d. Nos recibe para conversar en las salas y oficinas del centro que ella dirige y que hicieron nacer las \u201cParteras de la S\u00e9ptima Generaci\u00f3n\u201d(Seventh Generation Midwives Toronto). Un n\u00facleo de 6 a 8 mujeres ind\u00edgenas que so\u00f1aban hace tiempo con una herramienta, un espacio, \u201cmucho m\u00e1s modesto que este\u201d, para que nacer como nuestras abuelas y nuestra cultura ense\u00f1an, no fuera una verg\u00fcenza, algo oculto e irrelevante. \u201cMuchas personas reconocieron en mi esp\u00edritu las ganas, la fuerza, la chispa, la creatividad y mi capacidad de recoger lo de todas y buscarle salidas sin dejarme vencer\u201d, dice riendo. No hay vanidad en su recuento, por el contrario nombra hechos con claridad y agradece con humildad. Asume que recoge el trabajo de muchas otras \u201ccampeonas\u201d y le corresponde su parte. Es una vocera y una luchadora. Su tarea es de todas y todos, pero asume su parte y as\u00ed, al realizar su tarea como l\u00edder, responde a su mandato y recoge lo sembrado y cosechado.<br \/> \t&nbsp;<br \/> \t\u201cFueron muchos a\u00f1os y muchas l\u00e1grimas, muchas\u201d. Esta frase sentida y que nos conmueve hasta hacernos llorar, contrasta con este espacio amplio, iluminado, alegre y abierto. Este Centro es un parto de muchas abuelas, parteras, mujeres y madres. Un monumento vivo a culturas y sabidur\u00edas ancestrales negadas pero presentes en medio de uno de los centros del capitalismo y de la conquista globales: Toronto, entre otras cosas, el coraz\u00f3n de la especulaci\u00f3n minera global y de empresas como Barrick Gold, cuyo due\u00f1o, Peter Munk, figura como gestor del progreso y fil\u00e1ntropo incansable empe\u00f1ado en causas nobles. Desde esta ciudad, se promueve, se defiende y se acumula a costa de la destrucci\u00f3n de pueblos y territorios ind\u00edgenas en el mundo entero.<br \/> \t&nbsp;<br \/> \tNo hace falta abstraerse del concreto de esta ciudad para sentir su poder opresivo y despojador. Toronto es grande, ordenado, impersonal. El Centro de Nacimientos se encuentra en Regent Park. La miseria a\u00fan recorre las calles. Miseria con rostros ind\u00edgenas y de inmigrantes del mundo entero. Despojados, alcoholizados, drogadictos, desempleados, rebuscadores. Pero la apariencia encierra este despojo y lo desprecia. Todos son edificios nuevos. Postmodernos. Mucho vidrio y metal. Todo limpio y organizado. Quedan pocos edificios de los que ocupaban toda esta zona del Centro Este de la ciudad hasta hace apenas una d\u00e9cada. Se trataba de torres c\u00fabicas de ladrillo. Todas iguales, ocupadas por afro-caribe\u00f1os en condiciones de despojo y sometidos a programas de \u201casistencia social\u201d. Contenidos y confinados por la v\u00eda policial-represiva o por la v\u00eda de la atenci\u00f3n y de las donaciones en especie y dinero. Rodeados de barrios elegantes y excluyentes como Cabbage Town. All\u00ed la violencia era y sigue siendo alt\u00edsima. La que llaman violencia social. El exterminio de pobres contra pobres que resulta tan eficaz para generar ese desprecio por uno mismo y esa sin salida que encuentra ilusiones y trampas en los tr\u00e1ficos y las mafias.<br \/> \t&nbsp;<\/p>\n<p> \tPero el futuro es y est\u00e1 en concreto. Se expulsa al ind\u00edgena, al inmigrante pobre, sembrando edificios, centros comerciales, hipermercados, para que tengan que desaparecerse avergonzados los desplazados desde otros lugares. As\u00ed, silenciosamente, ni se sabe para d\u00f3nde se fueron. Todo \u201cmejor\u00f3\u201d. Ahora la infraestructura limpia y linda trae otra gente, seguridad y orden. All\u00ed, en la primera y segunda planta de un edificio nuevo dice bien grande \u201cBirth Centre\u201d (Centro de Nacimientos).<br \/> \t&nbsp;<br \/> \tSarah explica que el estado impone condiciones, con pretextos Higi\u00e9nicos y de reglamentaci\u00f3n, que obligan a que el Centro no sea f\u00edsicamente como deber\u00eda ser, pero que esto es secundario frente a los objetivos propuestos y conseguidos. \u201cEste es un centro ind\u00edgena\u201d, asevera con firmeza. \u201cLo es no porque nos hubieran hecho una concesi\u00f3n, ni porque les permiti\u00e9ramos crear un lugar exc\u00e9ntrico y alternativo donde se puede experimentar la aventura ind\u00edgena. Exigimos y pusimos condiciones hasta lograr el reconocimiento de un derecho y una obligaci\u00f3n de Estado. Este Centro y lo que aqu\u00ed hacemos no es una alternativa al modelo m\u00e9dico. Es el modelo-otro. El ancestral, el de los pueblos y saberes de estos territorios, de los pueblos de esta tierra\u201d. Sarah deja bien claro que no se venden al gobierno por un dinero a cambio de sacrificar su saber, su modo de vida, sus condiciones. Es el \u00fanico momento en que aconseja \u201csi a cambio de conseguir este espacio hay que venderse, son ellos, los conquistadores, quienes han ocupado nuestro centro. No podemos vendernos o seguirnos vendiendo como sucede ac\u00e1 y en otros lugares, a cambio de administrar los programas del poder. No se trata de salud diferencial, que tiene como referente el poder dominante. Se trata de hacer realidad lo nuestro, hacernos respetar sin vendernos.\u201d<br \/> \t&nbsp;<br \/> \tHay 3 habitaciones grandes donde se dan los nacimientos y una de emergencia m\u00e1s peque\u00f1a. Tienen nombre de \u00e1rboles nativos. Afuera de las habitaciones se comparten salas y cocinas colectivas.<br \/> \t&nbsp;<br \/> \tLo m\u00e1s impactante de estas habitaciones son los murales que ve la madre en el momento del nacimiento desde la ba\u00f1era. Llenos de colores, se inspiran en las ense\u00f1anzas de la mayor Mar\u00eda Campbell, escritora, luchadora y sabia, cuya vida y memorias han sido inspiraci\u00f3n para el renacer y la pervivencia de saberes y pueblos ind\u00edgenas en Canad\u00e1 y el Continente. \u201cLa abuela de Mar\u00eda le ense\u00f1\u00f3 la forma en que los primeros siete a\u00f1os de vida se pasan en compa\u00f1\u00eda de las abuelas, en la tierra y en el campo. Durante estos a\u00f1os, al aprender las lenguas, aprenden tambi\u00e9n a nombrar plantas, animales, huertos, alimentos, cuidados del hogar, medicinas ancestrales y relaciones, para que al llegar a los siete a\u00f1os pasen a una nueva etapa habi\u00e9ndose tejido a la vida comunitaria y al territorio\u201d cuenta Sarah. \u201cEsa historia se la cont\u00f3 Mar\u00eda a una artista ind\u00edgena que dise\u00f1\u00f3 y pint\u00f3 los murales que se ven en las habitaciones. Se trata de estar, en el momento del nacimiento, en el mundo natural que tiene sentido para nosotras y nosotros.\u201d Las parteras atienden los partos. La din\u00e1mica, la cultura del espacio, las relaciones, la vivencia es ind\u00edgena. Eso, que se vive dentro del edificio, fue lo que tom\u00f3 m\u00e1s tiempo dise\u00f1ar, recoger, rescatar y hacer realidad. Hay otras parteras no-ind\u00edgenas y mujeres no-ind\u00edgenas pueden tener sus nacimientos ac\u00e1. Pero no es una visita a un mundo ind\u00edgena. \u201cAc\u00e1 se vive lo que somos. Ac\u00e1 hemos vuelto a nuestra tierra en medio de esta ciudad y en estos tiempos.\u201d<br \/> \t&nbsp;<\/p>\n<p> \tConsiguieron que el estado financie este programa y a las parteras como a cualquier otro programa del sistema de salud. No es un favor. Es un reconocimiento y cost\u00f3 mucho enfrentar el machismo, el patriarcado, el racismo, el sistema m\u00e9dico y la medicalizaci\u00f3n del embarazo y del parto. \u201cEl centro se volvi\u00f3 muy atractivo para mujeres de clase media que quer\u00edan tener sus hijas e hijos en una experiencia ind\u00edgena. El resultado es que aparecieron unos vac\u00edos e incoherencias graves. M\u00e1s f\u00e1cil resulta para una mujer de clase media llegar ac\u00e1 que para una inmigrante o una ind\u00edgena. Por eso nos negamos ahora a esperar a quienes lleguen a buscarnos y vamos a recorrer las comunidades, a buscar a las mujeres ind\u00edgenas y las invitamos al Centro. Este tipo de trabajo activo, de acercarnos a la comunidad, de no convertirnos en negocio, centro comercial, producto en el mercado, hay que estarlo haciendo.\u201d<br \/> \t&nbsp;<br \/> \tLas comunidades ind\u00edgenas se agrupan en el Canad\u00e1 seg\u00fan etnias y organizaciones y desde all\u00ed, con contradicciones y dificultades, hacen su trabajo de visibilizaci\u00f3n y exigencia de derechos. En contraste, la ciudad crea comunidades ind\u00edgenas gen\u00e9ricas, una vez que se da la ruptura con el territorio. \u201cNo hay sentido de comunidad. No te dejan olvidar que eres ind\u00edgena a trav\u00e9s de la discriminaci\u00f3n, pero tampoco quieres olvidarlo porque todo lo dem\u00e1s es un sin sentido, un lugar hostil, extra\u00f1o y amenazador. De all\u00ed que ac\u00e1, en Toronto, hay que reconocer esas comunidades y a esas y esos ind\u00edgenas perdidos en las m\u00e1rgenes, en las zonas grises, desconocidas y desconocidos a\u00fan por sus propios pueblos.\u201d Es un trabajo duro, muchas veces ingrato. \u201c\u00bfC\u00f3mo explicarle a un joven de 18 a\u00f1os, que acaba de asumirse como padre, que siente el impulso de salir a cazar para traer un regalo de la Madre Tierra a su compa\u00f1era para cumplir con el mandato de cuidar y armonizar, que ac\u00e1, en la ciudad, eso resulta absurdo?\u201d. La experiencia cotidiana de desplazamiento, de soledad, de extra\u00f1amiento. Saber que lo que uno es, resulta in\u00fatil y es motivo de burla y condescendencia. \u201cConsultamos a mayores, a abuelas, a comunidades. Hacemos rituales a dos horas al norte de ac\u00e1 con una abuela sabia, una de las que conservan los conocimientos y saberes. Vamos pensando en maneras de proyectar y vivir la relaci\u00f3n con el territorio en esta ciudad, en este contexto y de tejernos al territorio a trav\u00e9s de los nacimientos.\u201d<br \/> \t&nbsp;<br \/> \tNadie paga ni se cobra en el centro. Ind\u00edgenas, inmigrantes, mujeres y familias excluidas encuentran este espacio abierto. Sarah y las Parteras de la s\u00e9ptima generaci\u00f3n han logrado que el Estado cumpla con su deber y garantice los nacimientos, pague el trabajo de las parteras, la construcci\u00f3n y el funcionamiento del Centro de Nacimientos.<br \/> \t&nbsp;<br \/> \tSarah se\u00f1ala los errores, las dificultades, como parte de un camino largo, muy largo en el que nacer, al centro de la comunidad y de la ciudad, regresan y son palabra y camino por s\u00ed mismas. La ni\u00f1a Den\u00e9, el primer nacimiento ind\u00edgena que nos narra, siembra con fuerza los pasos por venir.<br \/> \t&nbsp;<\/p>\n<p> \t\u201c\u00bfSe imaginan lo que hace a la comunidad ser testigos colectivos de un nacimiento en familia? \u00bfSaberse en casa y ocupar un espacio para la fiesta de la reproducci\u00f3n de la vida? \u00bfCompartir los alimentos con un beb\u00e9 en brazos colectivamente? \u00bfQue suenen los tambores y los cantos de los mayores celebrando nuestra presencia, nuestro saber y un nacimiento? \u00bfSe imaginan?\u201d Pregunta Sarah. Una pregunta que resuena desde el Canad\u00e1 y el Toronto racista y minero, despojador y s\u00edmbolo del sistema, donde aquellas mujeres parteras e ind\u00edgenas que respetan y perpet\u00faan el saber de las abuelas y viven desde 7 generaciones precedentes, pero siempre para 7 generaciones venideras, han rescatado el nacimiento de la verg\u00fcenza y el olvido y lo est\u00e1n devolviendo a la tierra y al futuro desde un espacio peque\u00f1o pero grande, un Centro de Nacimientos. Es, de verdad, un territorio ind\u00edgena donde se nace en presente desde lo ancestral, para que haya futuro. No es un favor del capital, es la resistencia de las parteras y de las abuelas de este territorio, cuya dignidad se ocupa de los nacimientos.<br \/> \t&nbsp;<br \/> \t<strong>Autor y fuente: Pueblos en Camino<\/strong><\/p>\n<p> \thttp:\/\/www.pueblosencamino.org\/index.php\/asi-si\/economias-alternativas-solidarias\/716-toronto-en-este-centro-la-dignidad-se-encarga-de-los-nacimientos<br \/> \t&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cFueron muchos a\u00f1os y muchas l\u00e1grimas, muchas\u201d. Esta frase sentida y que nos conmueve hasta hacernos llorar, contrasta con este espacio amplio, iluminado, alegre y abierto. Este Centro es un parto de [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":7094,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[3],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/tejidohistorico.afrodescendientes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7095"}],"collection":[{"href":"https:\/\/tejidohistorico.afrodescendientes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/tejidohistorico.afrodescendientes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tejidohistorico.afrodescendientes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tejidohistorico.afrodescendientes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=7095"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/tejidohistorico.afrodescendientes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7095\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tejidohistorico.afrodescendientes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/7094"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/tejidohistorico.afrodescendientes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=7095"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/tejidohistorico.afrodescendientes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=7095"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/tejidohistorico.afrodescendientes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=7095"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}