{"id":7167,"date":"2014-03-12T22:57:40","date_gmt":"2014-03-12T22:57:40","guid":{"rendered":"http:\/\/www2.nasaacin.org\/index.php\/2014\/03\/12\/mexico-cronica-intima-de-la-escuelita-zapatista\/"},"modified":"2014-03-12T22:57:40","modified_gmt":"2014-03-12T22:57:40","slug":"mexico-cronica-intima-de-la-escuelita-zapatista","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/tejidohistorico.afrodescendientes.com\/index.php\/2014\/03\/12\/mexico-cronica-intima-de-la-escuelita-zapatista\/","title":{"rendered":"M\u00e9xico: Cr\u00f3nica \u00edntima de la Escuelita Zapatista"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"> \tY\u2026 \u00bfde qu\u00e9 quiero hablar? \u00bfSobre la organizaci\u00f3n o sobre la ley revolucionaria de mujeres, de las arduas jornadas de trabajo, del logro que implica que cada una de las comunidades zapatistas tenga su propia primaria, de la llegada al Caracol con fr\u00edo, rodeada de neblina y filas de zapatistas que aplaud\u00edan el paso de los alumnos de la Escuelita, de la comida, de la risa infantil? Prefiero hablar del sabor a cotidiano que pude probar, entendiendo claro, que los d\u00edas estaban m\u00e1s tranquilos que de costumbre y que los zapatistas nos trataban con paciencia y calidez, comprendiendo nuestras limitaciones de citadinos en Los Altos de las monta\u00f1as chiapanecas.<\/p>\n<p>  <!--more-->  <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \t&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \tTras llegar al Caracol que me correspond\u00eda (despu\u00e9s de un recorrido lluvioso y lento) y tras entrar emotivamente al auditorio, que por cierto ten\u00eda un mural en blanco y negro de Zapata en uno de los portones, mientras que en el otro una mujer con un paliacate rojo que cubr\u00eda su nariz y boca engalanaba la entrada con sus grandes ojos negros mirando de frente, nos recibieron.<\/p>\n<p> \t<img loading=\"lazy\" alt=\"\" height=\"237\" src=\"http:\/\/i1.wp.com\/subversiones.org\/wp-content\/uploads\/2014\/02\/31-08-2012-22.jpg?resize=1024%2C678\" style=\"margin: 5px; float: left;\" width=\"339\" \/>Ah\u00ed en el registro me asignaron&nbsp; una regi\u00f3n, una comunidad y me presentaron a mi guardiana; todos y cada uno de los alumnos en la Escuelita estaban acompa\u00f1ados de un guardi\u00e1n o guardiana que estaba al pendiente y no nos dejaba solos.<\/p>\n<p> \tMi guardiana era joven, nos conocimos, nos apretamos la mano fuertemente y fuimos a buscar un lugar donde recostarnos, pues era tarde y al d\u00eda siguiente nos levantar\u00edamos temprano. Nos acomodamos, pusimos las cobijas y elsleeping sobre un pl\u00e1stico, el suelo de tierra estaba un poco enlodado dentro del auditorio.<\/p>\n<p> \tNos recostamos mirando el techo, ambas emocionadas, no pod\u00edamos dormir. Intercambiamos la primera ronda de muchas preguntas que ten\u00edamos la una para la otra. Ella ten\u00eda 20 a\u00f1os, igual que el levantamiento armado \u2013pens\u00e9\u2013, tema del que hablar\u00edamos m\u00e1s adelante. Le gustaba ser guardiana, ten\u00eda fr\u00edo porque la regi\u00f3n de donde era originaria es m\u00e1s c\u00e1lida y soleada.<\/p>\n<p> \t\u2014Haremos tortillas, pan y ya veremos qu\u00e9 m\u00e1s nos toca hacer\u2014 me dec\u00eda. Luego me pregunt\u00f3 de d\u00f3nde ven\u00eda y qu\u00e9 hac\u00eda.<\/p>\n<p> \t<img loading=\"lazy\" alt=\"\" height=\"236\" src=\"http:\/\/i0.wp.com\/subversiones.org\/wp-content\/uploads\/2014\/02\/31-08-2012-5.jpg?resize=1024%2C678\" style=\"margin: 5px; float: left;\" width=\"357\" \/>Por la ma\u00f1ana fuimos a desayunar. La fila de la comida era larga y el lodo hund\u00eda nuestros pies. Mi guardiana, como la mayor\u00eda de las mujeres de ah\u00ed, tra\u00eda unos huaraches ligeros; causaba gran sorpresa para las citadinas ver c\u00f3mo andaban con sus zapatitos entre el lodazal y c\u00f3mo ten\u00edan que enjuagar sus pies varias veces al d\u00eda para no cargar el lodo del camino.<\/p>\n<p> \tDespu\u00e9s regresamos al auditorio. Presentaron los cuatro libros de texto que se le otorgaron a cada alumno de la Escuelita. Mientras esto ocurr\u00eda, mi guardiana bordaba con la velocidad de la experiencia. Le pregunt\u00e9 si acostumbraba vender bordados en las tiendas cooperativas del Caracol, me dijo que en ese sentido prefer\u00eda el cultivo de caf\u00e9 y que lo que bordaba era para su uso.<\/p>\n<p> \tPasamos el d\u00eda en el auditorio. La temperatura disminu\u00eda,&nbsp; incluso la neblina entraba por las puertas coloreando con su velo blancuzco. Al terminar, nos distribuyeron a las comunidades que nos fueron asignadas.<\/p>\n<p> \tTras un par de horas de camino, llegamos al centro de la comunidad. En el camino vimos otra con un letrero grande que expon\u00eda \u201cEsta comunidad es adherente a la Sexta\u2026\u201d le pregunt\u00e9 a mi guardiana sobre ese lugar y me cont\u00f3 que antes era comunidad zapatista pero ya que la organizaci\u00f3n proh\u00edbe el alcohol y las drogas, los habitantes de ese lugar prefirieron dejar el zapatismo porque la fiesta del santo patrono del pueblo \u201cexig\u00eda\u201d una gran fiesta con bebida incluida.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \t&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \tA la comunidad llegamos cuatro alumnos y cuatro guardianes, dos hombres y seis mujeres. Nos recibieron y ofrecieron pan y caf\u00e9 \u2014\u201chan llegado una noche fr\u00eda y primero vamos a tomar un caf\u00e9 caliente\u201d. Tras un descanso nos dividimos, los hombres se fueron caminando a una comunidad, mientras que las seis mujeres tomamos otra ruta. Tardamos alrededor de hora y media caminando, la noche hab\u00eda ca\u00eddo y nos alumbr\u00e1bamos con l\u00e1mparas de mano.<\/p>\n<p> \tLlegu\u00e9 por fin a la casa que me tocaba, me recibi\u00f3 una familia compuesta por siete personas, los padres y cinco hijos. No hab\u00eda luz el\u00e9ctrica. Por lo general, el agua y la luz no son del Estado sino que los propios zapatistas ponen el cableado y la tuber\u00eda. Si bien en donde estaba se hab\u00edan terminado los trabajos de agua y \u00e9sta flu\u00eda a la perfecci\u00f3n, a\u00fan no ten\u00edan electricidad. Pasamos a comer algo para despu\u00e9s recostarnos y madrugar al d\u00eda siguiente para hacer las tortillas del desayuno.<\/p>\n<p> \tEl primer d\u00eda comenzaba, a\u00fan no terminaba de clarear cuando ya est\u00e1bamos haciendo las tortillas, las hijas mayores mol\u00edan el nixtamal, y con la masa ya preparada comenzamos a hacer las tortillas y ponerlas a la le\u00f1a.<\/p>\n<p> \tTras el desayuno partimos a la hortaliza, como no era temporada de siembra hubo que limpiar la tierra de malas hierbas y quitarle al platanal las hojas quemadas y secas por el sol.<\/p>\n<p> \tLas familias zapatistas abrieron sus hogares. Fotograf\u00eda: Amaranta Marentes Orozco<\/p>\n<p> \t<img loading=\"lazy\" alt=\"\" height=\"243\" src=\"http:\/\/i0.wp.com\/subversiones.org\/wp-content\/uploads\/2014\/02\/31-08-2012-11.jpg?resize=1024%2C678\" style=\"margin: 5px; float: left;\" width=\"366\" \/>Con el d\u00eda pude comenzar a conocer a la familia que me recibi\u00f3, re\u00edr m\u00e1s abiertamente con mi guardiana, jugar con los ni\u00f1os m\u00e1s peque\u00f1os y comenzar a estudiar los libros. As\u00ed, le di una lectura en voz alta para que la familia pudiese escuchar, sabiendo de antemano que los peque\u00f1os no hablaban \u00abcastilla\u00bb y que los mayores entend\u00edan una parte pero no todo.<\/p>\n<p> \tYa para el atardecer, mi guardiana me llev\u00f3 a caminar por la zona. Me cont\u00f3 que estaba contenta y llena de fuerza porque la lucha sigue, ya no es armada pero contin\u00faa con mayor fuerza ya que la construcci\u00f3n de autonom\u00eda se va forjando paso a paso. Esa tarde me habl\u00f3 sobre el levantamiento armado. Aunque era apenas una beb\u00e9, hab\u00eda escuchado a aquellos que vivieron esa parte de la lucha. Al d\u00eda siguiente, durante el desayuno, el padre de la familia nos platic\u00f3 que hace 20 a\u00f1os pens\u00f3 que no sobrevivir\u00eda. La madre recuper\u00f3 sus memorias, sobre todo el miedo que sent\u00eda ya que su hijo mayor apenas ten\u00eda unos meses de nacido. La mayor\u00eda de la pl\u00e1tica fue en tzotzil, traducida y aclarada por mi guardiana.<\/p>\n<p> \tPara el siguiente amanecer, al ritmo de las manos que hacen tortillas, me contaron que ir\u00edamos a ver el ganado. Si bien es parte del trabajo colectivo, corresponde a una tarea \u201cde hombres\u201d. \u2013Mientras ellos la realizan, nosotras cortaremos la le\u00f1a\u2013 dec\u00eda mi guardiana.<\/p>\n<p> \tCaminamos un buen rato despu\u00e9s del desayuno para encontrar el ganado, el ni\u00f1o m\u00e1s peque\u00f1o de la casa corr\u00eda para recolectar frutas que me regalaba con una enorme sonrisa. Me explicaron que cada a\u00f1o, en enero, se sacrifica a una res para la fiesta de la comunidad y todas las familias de la zona comparten su carne. Quiero aclarar que ninguno de los d\u00edas comimos carne ni huevo, ya que este ultimo se utiliza para hacer pan, pero de eso hablar\u00e9 m\u00e1s adelante.<\/p>\n<p> \t<img loading=\"lazy\" alt=\"\" height=\"314\" src=\"http:\/\/i0.wp.com\/subversiones.org\/wp-content\/uploads\/2014\/02\/31-08-2012-6.jpg?resize=335%2C216\" style=\"margin: 5px; float: left;\" width=\"314\" \/>Ya en la zona de pastoreo las mujeres nos separamos y fuimos, machete en mano, a buscar la le\u00f1a. Ellas con una precisi\u00f3n firme cortaban los \u00e1rboles secos con apenas tres golpes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \t&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \tDespu\u00e9s de un rato de trabajo bajo el rayo del sol, era el momento de acomodar la le\u00f1a para cargarla y llevarla a casa. La le\u00f1a se amarra con unos lazos y se carga con la cabeza, alrededor de la frente hay una tira de petate para no lastimarse. Uno lleva el peso en la espalda; las manos pueden ayudar a retener la nuca o pueden ir libres.<\/p>\n<p> \tEse d\u00eda la jornada de trabajo termin\u00f3 temprano, a\u00fan as\u00ed, estaba exhausta. La falta de costumbre hace que la cabeza duela much\u00edsimo, llevar el peso con esa parte del cuerpo produce una sensaci\u00f3n de tensi\u00f3n como si oprimieran con fuerza la frente.<\/p>\n<p> \tCuando cay\u00f3 la noche, mi guardiana y yo fuimos a acostarnos. La oscuridad devoraba todas las cosas, nada se ve\u00eda. Ella me contaba que ten\u00eda muchas ganas de ir a la secundaria pero como se encontraba hasta el Caracol y son casi dos horas <img loading=\"lazy\" alt=\"\" height=\"164\" src=\"http:\/\/i1.wp.com\/subversiones.org\/wp-content\/uploads\/2014\/02\/31-08-2012-19.jpg?resize=1024%2C678\" style=\"margin: 5px; float: left;\" width=\"324\" \/>en coche (\u00a1hora y media caminando!), es demasiada distancia para asistir todos los d\u00edas. Adem\u00e1s, su hermano mayor ya se cas\u00f3 y el menor es muy peque\u00f1o, ella tendr\u00eda que buscar la forma de ir sola y eso es peligroso. Las mujeres zapatistas al hacer sus traslados cotidianos deben ir acompa\u00f1adas, no ya por machismo, sino por la cercan\u00eda de algunos cuarteles militares a los municipios zapatistas, lo que resulta muy riesgoso y la idea es cuidarse unos a otros.<\/p>\n<p> \tPara el d\u00eda siguiente la tarea era de mujeres, correspond\u00eda hacer pan en horno de le\u00f1a. Mientras las mujeres amasan el pan hecho con huevo, harina y az\u00facar, los hombres colaboran trayendo la le\u00f1a. Las mujeres nos contaban que ellas aprendieron solas ha hacer diferentes figuras.<\/p>\n<p> \tTras la comida nos trasladamos al centro de las comunidades de la zona. Nos despidieron con ese protocolo y solemnidad que caracteriza los eventos pol\u00edticos zapatistas.<\/p>\n<p> \tEsa fue mi \u00faltima noche en comunidad zapatista, las estrellas brillaban como nunca y estaban tan cerca que era lo que alumbraba el horizonte de los altos chiapanecos. Por la ma\u00f1ana nos trasladamos al caracol para aclarar nuestras dudas en una sesi\u00f3n plenaria y clausurar la Escuelita zapatista.<\/p>\n<p> \t<img loading=\"lazy\" alt=\"\" height=\"215\" src=\"http:\/\/i0.wp.com\/subversiones.org\/wp-content\/uploads\/2014\/02\/31-08-2012-12.jpg?resize=1024%2C678\" style=\"margin: 5px; float: left;\" width=\"326\" \/>Durante la despedida los zapatistas se disculparon por ser pobres y no tener m\u00e1s que entregarnos, nos agradecieron por haber dejado de lado nuestras comodidades citadinas y asomarnos a ver la vida zapatista. Fue una clausura emotiva, algunos alumnos se despidieron p\u00fablicamente y agradecieron el recibimiento y la ense\u00f1anza.<\/p>\n<p> \tAs\u00ed tambi\u00e9n me desped\u00ed de mi guardiana, con sus ojos negros que re\u00edan con frecuencia, su manos fuertes y su esp\u00edritu valiente e incansable, los colores que la construyen y sus ganas de trabajar, hacer y sobre todo aprender todo lo que pueda. As\u00ed termin\u00f3 para mi el primer curso de la Escuelita Zapatista.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \t&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \t<strong>Amaranta Marentes Orozco<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \t<a href=\"http:\/\/redlatinasinfronteras.wordpress.com\/2014\/03\/04\/mexico-cronica-intima-de-la-escuelita-zapatista\/\">M\u00e9xico: Cr\u00f3nica \u00edntima de la Escuelita&nbsp;Zapatista<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Y\u2026 \u00bfde qu\u00e9 quiero hablar? \u00bfSobre la organizaci\u00f3n o sobre la ley revolucionaria de mujeres, de las arduas jornadas de trabajo, del logro que implica que cada una de las comunidades zapatistas [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":7166,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[3],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/tejidohistorico.afrodescendientes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7167"}],"collection":[{"href":"https:\/\/tejidohistorico.afrodescendientes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/tejidohistorico.afrodescendientes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tejidohistorico.afrodescendientes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tejidohistorico.afrodescendientes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=7167"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/tejidohistorico.afrodescendientes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7167\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tejidohistorico.afrodescendientes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/7166"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/tejidohistorico.afrodescendientes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=7167"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/tejidohistorico.afrodescendientes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=7167"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/tejidohistorico.afrodescendientes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=7167"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}