{"id":7195,"date":"2014-03-22T16:03:09","date_gmt":"2014-03-22T16:03:09","guid":{"rendered":"http:\/\/www2.nasaacin.org\/index.php\/2014\/03\/22\/herederos-de-la-esclavitud-en-buenaventura\/"},"modified":"2014-03-22T16:03:09","modified_gmt":"2014-03-22T16:03:09","slug":"herederos-de-la-esclavitud-en-buenaventura","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/tejidohistorico.afrodescendientes.com\/index.php\/2014\/03\/22\/herederos-de-la-esclavitud-en-buenaventura\/","title":{"rendered":"Herederos de la esclavitud en Buenaventura"},"content":{"rendered":"<p> \t<strong><\/strong>La sangre hiede, como los gritos de los picados cuando su cuerpo es hecho polvo, atraviesa las paredes de madera, que separa cada casa en los barrios de Bajamar, en sus maderas van quedando huellas de lo que un d\u00eda fue sangre y que poco a poco desaparece con la mugre. Pero el olvido se mata, los NN, los que ya han sido asesinados o desaparecidos aparecen en medio de la bullaranga, del terror y del miedo, la gente no quiere m\u00e1s.<\/p>\n<p>  <!--more-->  <\/p>\n<p> \tAll\u00e1 en Buenaventura ya no se proyecta sino que se instituye un modelo de desarrollo con publicidad y muerte. All\u00e1 no se usan los metales sobre el cuello o sobre los pies. El metal se ha convertido en violencia de terror y en el control sobre cada calle y cada movimiento a trav\u00e9s de j\u00f3venes afros vinculados al paramilitarismo con est\u00e1 neo esclavitud se consolida un control sobre el territorio conforme a los prop\u00f3sitos del mercado mundial.<\/p>\n<p> \tPasear por los barrios El Lleras, San Jos\u00e9 o Sanyu, La Playita, Viento Libre, Muro Yusti, Campo Alegre, Santa M\u00f3nica, Morrocoy, Arenal, Piedras Cantas, Alfonso L\u00f3pez, Palo Seco, El Capricho y La Palera en Buenaventura es congelar las im\u00e1genes del tr\u00e1fico africano a las Am\u00e9ricas pero en los tiempos de la llamada modernidad. Mirar al mar es contrastar las aves de carro\u00f1a que se perciben por miles con aquellas de pico largo que viven del ciclo natural de la alimentaci\u00f3n de los peces, es constatar la cadencia del cuerpo convertida en mercanc\u00eda o en pecado, seg\u00fan, la norma paramilitar.<\/p>\n<p> \tAlgunas de las bellas ni\u00f1as negras, de 12 a 14 a\u00f1os son iniciadas sexualmente por los paramilitares, poco a poco, la cadencia africana solo expresa movimientos sexuales, que se han ido interiorizando en las peque\u00f1as de no m\u00e1s de cinco a\u00f1os como r\u00e9plica de las mayores. Cuando pasa el tiempo de la satisfacci\u00f3n de los paramilitares, ellas son desechadas o enrumbadas en el mundo del comercio sexual que tambi\u00e9n ellos manejan, cuando no, algunas de ellas son asesinadas. Es parte del control social.<\/p>\n<p> \tTanto como las vacunas. Los asesinados entre ellas varias mujeres lo son por no haber pagado a los paramilitares. No son m\u00e1s de dos d\u00f3lares, pero que la gente no siempre puede pagar, no siempre se gana lo que se espera, pero los paramilitares eso no lo perdonan. En Buenaventura hasta las vendedoras de tinto pagan, las que venden almuerzos, de lo contrario no pueden trabajar o sobrevivir.<\/p>\n<p> \tPasear por los barrios de bajamar en medio de nueve r\u00edos es evidenciar que el derecho es la fuerza y la exclusi\u00f3n. El agua es un derecho tambi\u00e9n negado. Los afrobonaverenses viven rodeados de agua, para ba\u00f1arse, para pescar, pero no cuentan con agua potable, ni servicio de recolecci\u00f3n ni de procesamiento de basuras.<\/p>\n<p> \tEl 80 % de sus habitantes vive en la pobreza y el 63 % no tiene empleo cualquier ingreso vale la pena para sobrevivir, incluso, el de vivir cortado o picando a otros seres humanos, no hay m\u00e1s de donde. Por Buenaventura circula un poco m\u00e1s del 50% del comercio externo de Colombia que se incrementar\u00eda con la Alianza el Pac\u00edfico. Seg\u00fan informes de prensa Buenaventura reporta al pa\u00eds 4 billones y por el Sistema Nacional de Participaci\u00f3n se reciben en el municipio 300 mil millones en pesos.<\/p>\n<p> \tPero todas estas situaciones a la tradicional corrupci\u00f3n se adoba con grandes edificaciones que se han ido levantando en Buenaventura como preconizando el nuevo tiempo del turismo y de la econom\u00eda en donde los pobres se niegan o se ocultan o donde los empobrecidos de bajamar reciben los desechos de quienes se reposan y disfrutan de la vista al mar desde esas moles.<\/p>\n<p> \tSon las mismas proyecciones en video beam que el gobierno colombiano y local muestran a propios y extra\u00f1os, hablan del progreso pero negando la pobreza. Raz\u00f3n de m\u00e1s para que la reciente cumbre se hiciera en Cartagena, en un gran centro de convenciones, en donde no entra la pobreza o est\u00e1 se oculta para que todos los mandatarios limpien su buena conciencia y sigan crey\u00e9ndose a ellos mismos que est\u00e1n haciendo lo mejor, y claro era Cartagena y no Buenaventura porque todav\u00eda la pobreza no se ha invisibilizado.<\/p>\n<p> \tHiede la vida a muerte como hiede la violencia en su barbarie, como hiede los deshechos anclados debajo de las casas de madera, palafitos que resisten al tiempo.<\/p>\n<p> \tBuenaventura es uno de los municipios m\u00e1s militarizados y con mayor presencia policial de Colombia. Sin embargo, la protecci\u00f3n no es para sus habitantes es para el comercio.<\/p>\n<p> \tAqu\u00ed matan la gente a menos de 40 metros de la presencia Naval en el punto conocido como Pueblo Nuevo, afirma un l\u00edder comunitario de San Jos\u00e9 y los regulares dicen: \u201cque no puede hacer nada, que su funci\u00f3n en cuidar la riqueza\u201d. Esto ocurri\u00f3 hace pocas semanas cuando la gente fue en ayuda de los militares para evitar que una persona fuera asesinada por paramilitares.<\/p>\n<p> \tPara la gente es claro que ni la polic\u00eda ni los militares generan seguridad ni confianza. El reciente anuncio del presidente Santos de mayor pie de fuerza para brindar seguridad se recibe con escepticismo. Uno de los habitantes expresa que la polic\u00eda no hace nada porque se abstienen de ingresar a las calles secundarias de los barrios en donde los paramilitares montan sus grupos, sus armas y sus centros de tortura. La polic\u00eda circula perimetralmente en esos lugares como parte de un pacto, a veces impl\u00edcito, a veces explicito.<\/p>\n<p> \tLa gente denuncia a los paramilitares, sus lugares de ubicaci\u00f3n y cuando regresa al sector, los paramilitares ya saben qui\u00e9n los denunci\u00f3. En otras ocasiones los ven departiendo con los paramilitares llamados \u201cLa Empresa\u201d o \u201cLos Rastrojos\u201d. Porque lo cierto es que no hay tal confrontaci\u00f3n con los Urabe\u00f1os y Gaitanistas\u201d, estos ya no est\u00e1n en Buenaventura.<\/p>\n<p> \tLos paramilitares enquistados en la cotidianidad son la ley y el poder real en los barrios de bajamar, la gente los identifica, los conoce, poco les habla, est\u00e1n all\u00ed en casas que algunos pobladores, que no resistieron m\u00e1s, y abandonadas estos se las tomaron. Estas viviendas se convierten en su asentamiento, en el espacio de control de los movimientos de la gente y en los espacios de tortura. Esas mismas casas son las que usan para cortar en pedacitos, para picar. La miseria de la gente es tanta que hasta partes de los muertos se venden como carne de res. Hace poco en el barrio San Jos\u00e9 un habitante de la calle en una plaza de mercado tom\u00f3 una bolsa congelada en su interior, el vio carne, lleg\u00f3 a venderla en ese lugar bajamar. Un poblador observ\u00f3 que el color de la carne era distinto al de la res, algunos ya hab\u00edan comprado una porci\u00f3n, era tarde, la hab\u00edan consumido, otros descubrieron la tetilla de un hombre. Desde ese d\u00eda, algunos de ellos se negaron a volver a comer carne. As\u00ed de cruel es la vida.<\/p>\n<p> \tAll\u00e1, todo el mundo escucha pero nadie puede hablar. El sonido del uso de armas blancas y de machetes con los que desmembran los cuerpos de sus v\u00edctimas atraviesan las paredes de madera, los suplicios, las suplicas se escuchan, pero nadie puede hacer nada, el que diga algo o su familia pueden correr la misma suerte.<\/p>\n<p> \tEl ritual es interiorizado por todos. Los j\u00f3venes paramilitares trasladan a su v\u00edctima de un sector o de un barrio a otro, lo llevan a pie, son siempre dos que se mueven en silencio con sus tenis de alto costo, que miran de frente y en la mitad de ellos quien va a ser asesinado o asesinada, lo llevan de la mano sin mucho esfuerzo, sin cadena. Atraviesan calles y calles e ingresa a una de las viviendas y all\u00ed empieza la tortura, hasta la muerte. Algunas de las v\u00edctimas, que recientemente lograron sobrevivir a los machetazos, que no se ahogo en el mar, fue recuperada por sus victimarios se le coloco una piedra para que ya \u201cno jodiera m\u00e1s, y se ahogar\u00e1\u201d. En otros casos, como ha sido la violencia paramilitar en el norte de Colombia, les han abierto las entra\u00f1as y les han colocado piedras para que se hundan.<\/p>\n<p> \tHay un centro de culto necrofilico, se mira en la distancia, al que nadie se quiere acercar salvo los del progreso. Es el islote \u201ccalavera\u201d\u201d antes llamado islote Margarita. All\u00ed revolotean por cientos los chulos, las aves de carro\u00f1a cada vez que los paramilitares arrojan el cuerpo sin vida de una de sus v\u00edctimas, es tambi\u00e9n el cementerio de los desaparecidos forzados. All\u00ed se proyecta el progreso. Se pretende transformar el islote como parte de la cadena de transporte de carb\u00f3n de una multinacional.<\/p>\n<p> \tAs\u00ed es toda Buenaventura ahogada, negada en su miseria por la imagen del progreso, un mundo imaginario que poco a poco se hace realidad para el gran capital, un mundo que oculta lo que hiede, la sangre pobre, la sangre negra, la vida negra, la esclavitud moderna.<\/p>\n<p> \t<strong>Comisi\u00f3n Intereclesial de justicia y Paz<\/strong><br \/> \thttp:\/\/justiciaypazcolombia.com\/Herederos-de-la-esclavitud-en<\/p>\n<p> \t&nbsp;<\/p>\n<p> \t<strong><span style=\"font-size:16px;\">Colombia: crisis en Buenaventura<\/span><\/strong><\/p>\n<p> \t&nbsp;<\/p>\n<p> \t<iframe loading=\"lazy\" allowfullscreen=\"\" frameborder=\"0\" height=\"315\" src=\"\/\/www.youtube.com\/embed\/FmwoUBpWEK4\" width=\"560\"><\/iframe><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La sangre hiede, como los gritos de los picados cuando su cuerpo es hecho polvo, atraviesa las paredes de madera, que separa cada casa en los barrios de Bajamar, en sus maderas [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":7194,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[75],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/tejidohistorico.afrodescendientes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7195"}],"collection":[{"href":"https:\/\/tejidohistorico.afrodescendientes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/tejidohistorico.afrodescendientes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tejidohistorico.afrodescendientes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tejidohistorico.afrodescendientes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=7195"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/tejidohistorico.afrodescendientes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7195\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tejidohistorico.afrodescendientes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/7194"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/tejidohistorico.afrodescendientes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=7195"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/tejidohistorico.afrodescendientes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=7195"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/tejidohistorico.afrodescendientes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=7195"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}