{"id":8038,"date":"2015-03-17T14:38:22","date_gmt":"2015-03-17T14:38:22","guid":{"rendered":"http:\/\/www2.nasaacin.org\/index.php\/2015\/03\/17\/hannah-arendt-y-el-imperativo-de-ser-incomparable-2\/"},"modified":"2015-03-17T14:38:22","modified_gmt":"2015-03-17T14:38:22","slug":"hannah-arendt-y-el-imperativo-de-ser-incomparable-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/tejidohistorico.afrodescendientes.com\/index.php\/2015\/03\/17\/hannah-arendt-y-el-imperativo-de-ser-incomparable-2\/","title":{"rendered":"Hannah Arendt y el imperativo de ser incomparable"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"> \t\u201cHannah Arendt y el imperativo de ser Incomparable\u201d, es el texto de la Conferencia Magistral presentada el 11 de marzo en el I Coloquio Hannah Arendt: Pensar y Actuar en el Mundo, que se presentara ante estudiantes y profesores en la Universidad de Guadalajara.<\/p>\n<p>  <!--more-->  <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \tEs un viaje desde Arendt al desaf\u00edo de enfrentar la tentaci\u00f3n totalitaria y la emancipaci\u00f3n ahora, en estos tiempos de oscuridad y desde la orilla del horror que nos amenaza y del saber y dignidad que no puede seguirse sometiendo al sistema mundo que nos desprecia, nos devora para enriquecerse destruyendo y explotando y nos niega para alimentar su codicia insaciable. Es un espejo que nos reclama ser incomparables para abrazarnos frente a la amenaza de las f\u00e1bricas de cad\u00e1veres de hoy. Inspirado en la vida y obra de Arendt, nos convoca desde su trabajo provocador y exigente. As\u00ed S\u00ed. Pueblos en Camino.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \t&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \t&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Hannah Arendt y el imperativo de ser Incomparable<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \t&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \t<strong>Aclaraci\u00f3n y Nota Introductoria <\/strong><br \/> \tDe ninguna manera soy un experto en Hannah Arendt ni puedo decir que conozco su obra a cabalidad. Intento, con este texto, compartir en voz alta y hacer p\u00fablico una parte de un di\u00e1logo \u00edntimo y permanente que llevo con ella desde hace muchos a\u00f1os. Quiero agradecerle su compa\u00f1\u00eda y desaf\u00edos y por ello, aclaro que ella es mucho mayor, m\u00e1s sabia y profunda de lo que yo pueda reflejar. En medio de amenazas y esperanzas, en diversos lugares, me ayud\u00f3 a sacar la cabeza, tomar fuerzas y seguir adelante. A\u00fan recuerdo el d\u00eda en que, sentado en una \u201cchiva\u201d, bus escalera, en el norte del Cauca, Colombia, pasando por un lugar donde unas horas antes un ret\u00e9n de escuadrones de la muerte hab\u00eda asesinado a una mujer, entend\u00ed en sus palabras frente al paisaje caluroso de monta\u00f1as y valles de esos territorios ind\u00edgenas ancestrales, la posibilidad cercana de un r\u00e9gimen totalitario cuyos ejecutores locales son apenas fichas que cometen cr\u00edmenes atroces para un r\u00e9gimen que los ignora y se sirve de ellos sin conocerlos siquiera, as\u00ed como no conoce a los que explota y despoja ni las tierras que destruye para alimentar la codicia de unos pocos, arrogantes y poderosos. <img alt=\"\" src=\"http:\/\/www.pueblosencamino.org\/images\/asi-si\/Hannah_Arendt_284298S1.jpg\" style=\"height: 313px; width: 625px; margin: 5px;\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \t<strong>Estos y esos \u201cTiempos de Oscuridad\u201d<\/strong><br \/> \t&nbsp;<br \/> \tEn Hombres en Tiempos de Oscuridad, Hannah Arendt hace referencia a una \u00e9poca: \u201cel mundo durante la primera mitad del siglo XX, con sus cat\u00e1strofes pol\u00edticas, sus desastres en el terreno moral y su asombroso desarrollo en las artes y las ciencias. \u201c (Arendt 2001, p 9-10) Ese tiempo de oscuridad era real,<br \/> \t&nbsp;<br \/> \tocurri\u00f3 en el espacio p\u00fablico; no hab\u00eda nada secreto o misterioso acerca de ello. Y a\u00fan as\u00ed no era en absoluto visible a todos y adem\u00e1s no era nada f\u00e1cil percibirlo; porque hasta el momento mismo en que la cat\u00e1strofe se ech\u00f3 encima de todo y de todos, permaneci\u00f3 encubierta, no por las realidades, sino por la gran eficiencia del discurso y el lenguaje ambiguo de casi todos los representantes oficiales, quienes continuamente y en muchas variaciones ingeniosas hac\u00edan desaparecer con sus explicaciones los hechos desagradables y la leg\u00edtima preocupaci\u00f3n. Cuando pensamos en tiempos oscuros y en la gente que viv\u00eda y se mov\u00eda en ellos, hemos de tener tambi\u00e9n en cuenta este camuflaje por parte del establishment, o del \u201csistema\u201d como entonces se llamaba. (Ib\u00edd. 10).<br \/> \t&nbsp;<br \/> \tOscuridad porque la luz que ilumina el \u00e1mbito p\u00fablico se ha extinguido. La luz que permite<br \/> \t&nbsp;<br \/> \tmostrar en actos y palabras, para bien o para mal, quienes son y qu\u00e9 pueden hacer los hombres (sic) es apagada por un \u201cdiscurso que no descubre lo que es, sino que lo esconde debajo de la alfombra mediante exhortaciones de tipo moral y otras que, con el pretexto de defender antiguas verdades, degradan toda verdad a trivialidades carentes de significado. (Ib\u00edd.)<br \/> \t&nbsp;<br \/> \tRecordando a Heidegger en relaci\u00f3n con esta oscuridad del \u00e1mbito p\u00fablico afirma que \u201ctodo lo que es real o aut\u00e9ntico se ve asaltado por el poder aplastante del \u201cpuro palabreo\u201d que surge irresistiblemente en el \u00e1mbito p\u00fablico, determinando cualquier aspecto de la existencia cotidiana, anticipando y aniquilando el sentido o el sinsentido de todo lo que pueda traer el futuro. \u201c (Ib\u00edd 10-11)<br \/> \t&nbsp;<br \/> \tLa primera mitad del siglo XXI se levanta ante nuestra mirada m\u00faltiple, aterrada, distra\u00edda, solitaria, entretenida y confusa. Desde M\u00e9xico o cualquier lugar de Nuestra Am\u00e9rica, aterran por su precisi\u00f3n estas palabras, a\u00fan sin abordar los hechos que les dan origen ni las circunstancias particulares que las respaldan. La cat\u00e1strofe, sin duda, est\u00e1 sucediendo ahora mismo, como ven\u00eda avanzando y anunci\u00e1ndose en sus preparativos imparables entonces. No ha alcanzado la magnitud ni el horror destructivo, masivo y cruel de su potencial de exterminio que nos resulta inimaginable, pero del que nos dan muestras mientras lo consolidan y preparan los asaltos. A diario hoy se exhibe abiertamente su capacidad y su poder aplastante y lo experimenta en uno u otro lugar con mensajes de terror que son simult\u00e1neamente hechos inconcebibles, recurrentes, en un escalamiento que nos acostumbra, nos insensibiliza, nos distancia como si las fosas comunes, los bombardeos, las y los desaparecidos, el llanto y el dolor fueran tan normales como cualquier otro evento, actividad o suceso. Nos aterra cada vez menos y por menos tiempo la masacre, la maquinaria que desaparece, desprecia la vida, enumera la destrucci\u00f3n y nos aplasta entre la cobard\u00eda, el miedo, la incredulidad y el fr\u00edo, perfumado, elegante y sereno discurso de la autoridad \u201cleg\u00edtima\u201d. \u201cSup\u00e9renlo\u201d, ordena el palabrero del poder. La justicia garantiza impunidad a los asesinos y encuentra culpables y cad\u00e1veres donde no los hay. Discurso. Mentira. Farsa. Ritual y actuaci\u00f3n que encubren. Marchas y reacciones que hacen parte del experimento, del c\u00e1lculo, del desgaste y de la oscuridad planificada. El \u00e1mbito de lo p\u00fablico ya no ilumina. Su luz ha sido apagada. Son, una vez m\u00e1s, tiempos de oscuridad. S\u00f3lo que la cat\u00e1strofe, tal como sucedi\u00f3 en la primera mitad del Siglo XX, no tiene precedentes en la historia.<br \/> \t&nbsp;<img alt=\"\" src=\"http:\/\/ochoregiones.com\/online\/wp-content\/uploads\/2015\/01\/OBAMA_Y_epn2.jpg\" style=\"height: 415px; width: 625px; margin: 5px;\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \t<em>El \u00e1mbito p\u00fablico oscurece. Obama apoya a EPN ante la desaparici\u00f3n de normalistas de Ayotzinapa<\/em><br \/> \t&nbsp;<br \/> \t&nbsp;Arendt, recogi\u00f3 en un libro, diversas personas que \u201cdif\u00edcilmente podr\u00edan ser m\u00e1s diferentes entre s\u00ed, y no cuesta mucho imaginar hasta qu\u00e9 punto habr\u00edan protestado contra su ubicaci\u00f3n en un tal espacio com\u00fan si se les hubiera dado un voto en el asunto.\u201d (Ib\u00edd. 9) Cuando<br \/> \t&nbsp;<br \/> \tla luz p\u00fablica lo oscurece todo (\u2026)incluso en los tiempos m\u00e1s oscuros, tenemos el derecho de esperar cierta iluminaci\u00f3n, y que esta iluminaci\u00f3n puede llegarnos menos de teor\u00edas y conceptos que de la luz incierta, titilante y a menudo d\u00e9bil que irradian algunos hombres y mujeres en sus vidas y en sus obras, bajo casi todas las circunstancias y que se extiende sobre el lapso de tiempo que les fue dado en la tierra. Ojos tan acostumbrados a la oscuridad como los nuestros dif\u00edcilmente ser\u00e1n capaces de distinguir si su luz fue la de una vela o la de un sol deslumbrante. (Ib\u00edd. 11)<br \/> \t&nbsp;<br \/> \tReconocer de manera p\u00f3stuma a quienes iluminaron desde diversas perspectivas y vidas la oscuridad. Hacerlo ahora mismo, acostumbrados como estamos a no ver. Aprender no s\u00f3lo a esperar que nos iluminen sino, ante todo, menos de teor\u00edas y conceptos y mucho m\u00e1s desde hechos de nuestras propias vidas y obras individuales y colectivas, para, en medio de la desesperanza y la ceguera, iluminarnos, reconocer la oscuridad, que ya es alumbrar y, tal vez, se\u00f1alar la cat\u00e1strofe, levantarnos seg\u00fan nuestras capacidades y fuerzas ante los abusos para que los reconozcamos como tales y para no quedarnos condenados a la soledad de una luz tenue que tal vez sea recogida en el futuro, luego de la debacle, si es que sobrevive alguien que pueda escuchar. Que podamos hacer fuego y detener la cat\u00e1strofe que se echar\u00e1 encima de todos y de todo lo que nos tienen preparado los beneficiarios y art\u00edfices de la oscuridad y del exterminio, tiene que pasar de ser una esperanza angustiante de solitarios y convertirse en camino y posibilidad por nuestro esfuerzo.<br \/> \t&nbsp;<br \/> \tArendt se decide por esta historia: Un \u201cerror fundamental\u201d frente a la teor\u00eda, una paria destinada al olvido.<br \/> \t&nbsp;<br \/> \tEntre las personas reunidas en \u201cHombres en tiempos de Oscuridad\u201d, Arendt da un lugar destacado a Rosa Luxemburgo. Cualquiera de las vidas all\u00ed recogidas servir\u00eda para ilustrar las motivaciones, prop\u00f3sitos, criterios \u00e9ticos y el sentido del trabajo de Hannah Arendt, jam\u00e1s inspirado por el af\u00e1n de la popularidad y el reconocimiento p\u00fablico sino por el de nombrar y poner en debate sus puntos de vista y su compromiso, sustentado siempre con la mayor seriedad y rigor. Podr\u00edamos, por ejemplo, citar su presentaci\u00f3n de Angelo Giuseppe Roncalli, m\u00e1s conocido como Juan XXIII. Un hombre sencillo cuya fe y compromiso sinceros har\u00edan que lo seleccionaran desde los c\u00e1lculos de quienes lo hicieron Papa, como un pelele manejable por las fuerzas y facciones del Vaticano en esos tiempos oscuros. Pero esa fe y esa sencillez pusieron en evidencia a la instituci\u00f3n de la Iglesia Cat\u00f3lica y los criterios \u00e9ticos del hombre sencillo sometieron a la Iglesia, por lo menos durante su papado, a actuar con dignidad y coherencia. Un hombre sencillo y honesto, destinado a ser manipulado, desde el poder, someti\u00f3 al propio poder a la humildad y a la decencia: hizo realidad lo imposible en medio del infierno (Ib\u00edd. 67-78). Podr\u00edamos citar, en fin, a cualquier otro de esa madeja que Arendt recogi\u00f3 para que fueran esas vidas, desde su pluma, voces en la oscuridad y ejemplos que nos inspiren. Rosa Luxemburgo en el contexto de este escrito pretende ilustrar este trabajo de Arendt y el sentido \u00e9tico de su quehacer.<br \/> \t&nbsp;<br \/> \tPara presentar a Rosa Luxemburgo, se basa en la biograf\u00eda de J.P. Nettl a quien reconoce su genialidad por haberla escogido para un genero \u201capropiado para las vidas de los grandes hombres de Estado y otras personalidades del mundo. Ella, ciertamente no pertenec\u00eda a ninguna de estas categor\u00edas.\u201d Lo que Arendt reconoce en el bi\u00f3grafo de Rosa Luxemburgo, no obsta para que sea critica de esta biograf\u00eda y se empe\u00f1e en rescatar a una luchadora pol\u00edtica incansable, que no cupo dentro de las categor\u00edas y moldes de las maquinarias y que fue, para cuando Arendt la rescat\u00f3 de la oscuridad como una luz entre las dem\u00e1s que nos ense\u00f1a y alumbra, doblemente asesinada ya que los partidos de izquierda y las dirigencias al m\u00e1s alto nivel, la hab\u00edan condenado al olvido y al silencio. No es solamente Rosa Luxemburgo quien desaf\u00eda al sistema y a las jerarqu\u00edas del partido. Hannah Arendt al rescatarla lo hace tambi\u00e9n. Pero no es \u00fanicamente rescatarla, sino lo que rescata de esa vida, lo que ilumina estas oscuridades establecidas.<br \/> \t&nbsp;<br \/> \tEn enero de 1919<br \/> \tRosa Luxemburgo y Karl Liebknecht, los dos l\u00edderes de la Liga Spartakus, precursora del Partido Comunista alem\u00e1n, fueron asesinados en Berl\u00edn bajo los ojos del r\u00e9gimen socialista que entonces estaba en el poder, y tal vez con su connivencia. Los asesinos eran miembros de los ultranacionalistas Freikorps, una organizaci\u00f3n para militar de la que los milicianos nazis reclutar\u00edan sus asesinos m\u00e1s prometedores. (Arendt, 2001, 45)<br \/> \t&nbsp;<br \/> \tRosa recibi\u00f3 un tiro en la cabeza dentro de un coche y fue arrojada al canal Landwehr. Los Freikorps eran un brazo del gobierno y los asesinos celebraron ruidosamente su asesinato quedando en la impunidad (Ib\u00edd.)<br \/> \t&nbsp;<br \/> \tArendt destaca como \u201cel mayor y m\u00e1s original de los logros de Nettl\u201d, el reconocimiento de la \u201cfuente importante y totalmente olvidada, no de las revoluciones sino del esp\u00edritu revolucionario del siglo XX\u201d (Ib\u00edd. 50). Se refiere al \u201cgrupo de camaradas\u201d polaco-jud\u00edos y a la \u201cvinculaci\u00f3n \u00edntima, duradera y cuidadosamente ocultada de Rosa Luxemburgo al partido polaco que surgi\u00f3 de ese grupo\u201d. Dice Arendt:<br \/> \t&nbsp;<br \/> \tEstos jud\u00edos, una minor\u00eda en extremo peque\u00f1a en Europa oriental, e incluso un porcentaje menor que el de los jud\u00edos asimilados en Europa occidental, se manten\u00edan por fuera de todo rango social, jud\u00edo o no-jud\u00edo, y por lo tanto no ten\u00edan prejuicios convencionales y hab\u00edan desarrollado en este aislamiento verdaderamente espl\u00e9ndido su propio c\u00f3digo de honor, el cual atrajo un n\u00famero de no-jud\u00edos\u2026quienes m\u00e1s tarde se unieron a los bolcheviques (Ib\u00edd 51).<br \/> \t&nbsp;<br \/> \tSeg\u00fan Arendt, Nettl tambi\u00e9n acert\u00f3 en se\u00f1alar la excelente relaci\u00f3n de Rosa Luxemburgo<br \/> \t&nbsp;<br \/> \tcon su familia, sus padres, sus hermanos, su hermana, su sobrina, ninguno de los cuales jam\u00e1s mostr\u00f3 la menor inclinaci\u00f3n hacia las convicciones socialistas o hacia las actividades revolucionarias y que, sin embargo, hicieron todo lo que pudieron para ayudarla cuando ten\u00eda que esconderse de la polic\u00eda o estaba en prisi\u00f3n. Vale la pena mencionar esto pues nos da una visi\u00f3n de este car\u00e1cter \u00fanico del ambiente familiar jud\u00edo sin el cual la emergencia del c\u00f3digo \u00e9tico del grupo de camaradas ser\u00eda casi incomprensible. El secreto denominador com\u00fan de aquellos que siempre se trataron como iguales (y casi a nadie m\u00e1s) era la simple experiencia de un mundo infantil donde el respeto mutuo y la confianza incondicional, una humanidad universal y un desprecio genuino, casi ingenuo, por las distinciones sociales y \u00e9tnicas, se daban por sentado. Aquello que el grupo de camaradas ten\u00eda en com\u00fan era algo que s\u00f3lo puede llamarse gusto moral, que es muy diferente de los \u201cprincipios morales\u201d; la autenticidad de su moral la deb\u00edan al hecho de haber crecido en un mundo que no estaba en desorden. (Ib\u00edd. 51)<br \/> \t&nbsp;<br \/> \tNo era por jud\u00edos, ni por ser superiores, ni por haber sido educados en el marco de una teor\u00eda colectivista, comunista o Marxista, sino por haber tenido la experiencia vital y cotidiana del compartir en igualdad tejiendo afectos como fundamento \u00e9tico y cimiento de las relaciones. No se sent\u00edan mejores, pero s\u00ed eran diferentes a ese medio Alem\u00e1n y Europeo de su \u00e9poca caracterizado, como todos los contextos en los que la escasez se combina con la competencia, por el resentimiento, la envidia, el prejuicio y el c\u00e1lculo. Sigue Arendt: \u201cEsto les daba esa \u201crara confianza en s\u00ed mismos\u201d, tan desconcertante para el mundo en el cual luego se integraron y tan amargamente percibida como arrogancia y presunci\u00f3n. Este ambiente, y nunca el partido alem\u00e1n, fue y sigui\u00f3 siendo el hogar de Rosa Luxemburgo.\u201d Un hogar movible que no coincidi\u00f3 con ninguna \u201cpatria\u201d (Ib\u00edd. 51)<br \/> \t&nbsp;<br \/> \tSi el esp\u00edritu revolucionario surge de esa vivencia colectiva, solidaria, compartida que da origen al partido y no a la inversa, si ese gusto moral supera y desborda cualquier marco de \u201cprincipios morales\u201d, Rosa Luxemburgo adem\u00e1s,<br \/> \t&nbsp;<br \/> \tnunca fue una \u201ccreyente\u201d, nunca utiliz\u00f3 la pol\u00edtica como un sustituto de la religi\u00f3n y se cuid\u00f3, tal como se\u00f1ala Nettl, de no atacar la religi\u00f3n cuando se opon\u00eda a la iglesia. En resumen, aunque \u201cla revoluci\u00f3n era para ella tan real y tan cercana como para Lenin\u201d, no era un art\u00edculo de fe m\u00e1s importante que el marxismo. Lenin era principalmente un hombre de acci\u00f3n y hubiera entrado en la pol\u00edtica de cualquier forma; ella sin embargo, que en su no tan alta autoestima hab\u00eda nacido \u201cpara cuidar gansos\u201d, podr\u00eda haberse dedicado a la bot\u00e1nica, a la zoolog\u00eda, la historia, la econom\u00eda o la matem\u00e1tica si las circunstancias del mundo no hubiesen ofendido su sentido de justicia y libertad. (Ib\u00edd. 48)<br \/> \t&nbsp;<br \/> \tHe aqu\u00ed lo esencial de Rosa Luxemburgo desde la mirada de Hannah Arendt. Una luchadora ejemplar que entreg\u00f3 su vida \u2013muy a pesar de s\u00ed misma- por la causa que defin\u00eda su esencia, su calidad humana, su ser, precisamente porque esta esencia era inseparable de su sentido colectivo, de la vivencia de lo compartido, de la lealtad pr\u00e1ctica por lo com\u00fan. Materiales esenciales y definitorios de una posici\u00f3n y de un sentido \u00e9ticos ante la vida desde los que estudi\u00f3, aprendi\u00f3, comprendi\u00f3, comparti\u00f3 y dio sustento a una lucha coherente, que no pod\u00eda ser otra ni de otro modo. Rosa Luxemburgo era partidaria de sus actos, los que a su vez, eran efecto inevitable de su sentido vital y afectos, todos alimentados por ideas, lecturas, an\u00e1lisis serios y profundos que nutr\u00edan sus debates y perspectivas. Nunca una ideolog\u00eda, o una teor\u00eda convertida en disciplina. De all\u00ed su experiencia con Marx y el marxismo.<br \/> \t&nbsp;<br \/> \t(N)o era una marxista ortodoxa, y de hecho, tan poco ortodoxa que podr\u00eda dudarse de si en verdad era marxista. Nettl declara justamente que para ella, Marx no era m\u00e1s que \u201cel mejor int\u00e9rprete de la realidad de todos ellos\u201d, y el hecho de que escribiera \u201cAhora siento horror por el tan alabado primer volumen del El Capital de Marx debido a sus ornamentos rococ\u00f3 estilo Hegel\u201d&#8230; Su heterodoxia era inocente y nada pol\u00e9mica: \u201crecomendaba a sus amigos que leyeran a Marx por \u201clo atrevido de sus pensamientos y su rechazo a dar algo por sentado\u201d, en lugar de por el valor de sus conclusiones. (Ib\u00edd., 49)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\"> \t&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \tLa tesis central de Luxemburgo en La acumulaci\u00f3n del Capital, tal como la resume Arendt, pone de manifiesto su compromiso, su claridad, su conocimiento de la realidad y el valor enorme de atreverse a pensar aunque esto le significara la persecuci\u00f3n tanto del sistema como de las maquinarias y dirigencias del partido:<br \/> \t&nbsp;<br \/> \tComo el capitalismo no mostr\u00f3 ning\u00fan signo de colapso \u201cbajo el peso de sus contradicciones econ\u00f3micas\u201d ella comenz\u00f3 a buscar una causa externa que explicara su existencia y crecimiento continuos. La encontr\u00f3 en la denominada teor\u00eda del tercer hombre, es decir, en el hecho de que el proceso de crecimiento no era meramente la consecuencia de leyes naturales que dirig\u00edan la producci\u00f3n capitalista sino la continua existencia de sectores precapitalistas en el pa\u00eds que el \u201ccapitalismo capturaba\u201d y llevaba dentro de su esfera de influencia. Una vez que este proceso se hab\u00eda expandido a todo el territorio nacional, los capitalistas se vieron obligados a buscar otras partes de la tierra, otras tierras precapitalistas para integrarlas dentro del proceso de acumulaci\u00f3n del capital que, seg\u00fan su manera de ser, se alimentaba de todo lo que estuviera fuera de \u00e9l mismo. En otras palabras, la \u201coriginal acumulaci\u00f3n de capital\u201d de Marx no era, como el pecado original, un hecho \u00fanico, una acci\u00f3n \u00fanica de expropiaci\u00f3n por la burgues\u00eda naciente, estableciendo un proceso de acumulaci\u00f3n que luego seguir\u00eda \u201ccon necesidad f\u00e9rrea\u201d su propia ley inherente hasta el colapso final. Por el contrario, la expropiaci\u00f3n deb\u00eda repetirse una y otra vez para mantener el sistema en movimiento. Por lo tanto, el capitalismo no era un sistema cerrado que generaba sus propias contradicciones y estaba \u201cpre\u00f1ado de revoluci\u00f3n\u201d; se alimentaba de factores externos y su colapso autom\u00e1tico s\u00f3lo pod\u00eda ocurrir, si es que ocurr\u00eda, cuando se hubiese conquistado y devorado toda la superficie de la Tierra. (Ib\u00edd. 49-50)<br \/> \t&nbsp;<br \/> \tEsta cita, adem\u00e1s de ilustrar la forma en que Arendt reconoce a Rosa Luxemburgo para conminarnos a descubrir desde el respeto y el afecto a otros y sumarnos as\u00ed a luchar \u2013como sentido y alegr\u00eda del vivir-, al mismo tiempo desborda la posibilidad de ser encerrada dentro de alguna interpretaci\u00f3n o \u00e9poca particular en la medida en que abre y convoca debates, re-lecturas de la historia y nos confronta con la vigencia y relevancia de una realidad actual predecible a trav\u00e9s de su contenido premonitorio. Los l\u00edmites ecol\u00f3gicos del planeta, generados por el propio capital al crear excedentes insalvables de poblaci\u00f3n as\u00ed como d\u00e9ficits de recursos, amenazan con una disyuntiva entre el \u201ccolapso autom\u00e1tico\u201d del sistema (si es que ocurre) y la masiva eliminaci\u00f3n de excedentes de poblaci\u00f3n con la consecuente apropiaci\u00f3n privada del planeta con el que el Capital resuelve su crisis.<br \/> \t&nbsp;<br \/> \tAdem\u00e1s, en torno de esta cita debo anticiparme y subrayar que la propia Rosa Luxemburgo, al se\u00f1alar la existencia de una realidad diversa que denomina&nbsp; \u201cprecapitalista externa\u201d al capital del que este depende y a la que debe someter e incorporar para poder acumular, se devuelve, como propondr\u00e9 m\u00e1s adelante, sobre el propio trabajo y an\u00e1lisis de Arendt. Basta anticipar que los pueblos ind\u00edgenas y otros pueblos y procesos del mundo mal definidos desde la soledad de Europa que restringe la mirada al c\u00edrculo cerrado del Eurocentrismo, para denominarlos precapitalistas (o pre-europeos, que es equivalente), impide reconocer, siquiera como posibilidad, la emancipaci\u00f3n de y desde pueblos y culturas otras (es decir una emancipaci\u00f3n distinta a la posible en Europa), con relaciones que desbordan lo que Europa pudiera entender. Precisamente porque, m\u00e1s all\u00e1 de lo que pudiera percibir Luxemburgo (o la propia Arendt) no s\u00f3lo son objetos de conquista por parte del capital en el proceso de acumulaci\u00f3n (y sin duda lo son, lo siguen y seguimos siendo), sino que son-somos permanente y potencialmente, mundos-otros, pueblos-otros, en resistencia y emancipaci\u00f3n frente a los que, el Capital y la Europa encerrada en s\u00ed misma quedar\u00edan y de hecho siempre han quedado desbordadas y superadas.<br \/> \t&nbsp;<br \/> \tEsta descripci\u00f3n de Rosa Luxemburgo del proceso de acumulaci\u00f3n no era marxista y Lenin se dio cuenta de ello: \u201cContradec\u00eda las bases mismas de la dial\u00e9ctica de Marx y Hegel, que sosten\u00edan que cada tesis debe crear su propia ant\u00edtesis \u2013la sociedad burguesa crea el proletariado-, de modo que el movimiento de todo el proceso quedar\u00eda ligado al factor inicial que lo caus\u00f3.\u201d Es la l\u00f3gica, la racionalidad imperial, arrogante, que niega a otros pueblos y culturas \u201cexternos\u201d (desde derechas o izquierdas), la posibilidad de ser alternativos y diferentes en s\u00ed mismos. Todo lo que no sea y suceda en Europa, es inferior. Para Lenin, esa necesidad de \u201ccanibalizar otras econom\u00edas\u201d era un \u201cerror fundamental\u201d. \u201cEl problema era que aquello que se consideraba un error dentro de la teor\u00eda marxista abstracta era una descripci\u00f3n eminentemente fiel de las cosas tal como eran en realidad.\u201d (Ib\u00edd. 50)<br \/> \t&nbsp;<br \/> \tRosa Luxemburgo fue un \u201cerror fundamental\u201d frente al discurso y al poder que extinguieron la luz del \u00e1mbito de lo p\u00fablico generando los tiempos de oscuridad. Desde la derecha que la asesin\u00f3 porque confrontaba de manera directa, organizada, argumentada y con fuerza creciente y coherencia vivencial, al sistema en su totalidad y adem\u00e1s, por una raz\u00f3n m\u00e1s que Hannah Arendt expone abiertamente y que no podemos perder de vista en el contexto actual:<br \/> \t&nbsp;<br \/> \tdesde el principio hasta el fin (Rosa Luxemburgo), se neg\u00f3 categ\u00f3ricamente a ver en la guerra otra cosa que no fuera el desastre m\u00e1s absoluto, sin importar su eventual resultado; el precio en vidas humanas, en particular vidas proletarias en cualquier caso era demasiado alto. M\u00e1s a\u00fan, hubiera ido en contra de sus ideas mirar la revoluci\u00f3n como aprovech\u00e1ndose de la guerra y la masacre, algo que a Lenin no le molestaba en absoluto. (Ib\u00edd. 63)<br \/> \t&nbsp;<br \/> \tA la luz de la experiencia hist\u00f3rica que no parece habernos ense\u00f1ado lo suficiente, o, al menos, lo necesario. La guerra fue, ni m\u00e1s ni menos, el mecanismo m\u00e1s eficiente para eliminar excedentes de capital en un contexto de crisis c\u00edclica del mismo, precisamente como mecanismo para sacar al capital de la crisis, reactivar la acumulaci\u00f3n concentr\u00e1ndola y eliminar los excedentes de poblaci\u00f3n, en su mayor\u00eda proletaria, a la vez que disciplinarlos reclut\u00e1ndolos para un bando u otro de modo que el proyecto revolucionario contra el capital quedara subsumido bajo la prioridad de la guerra y de sus argumentos (Pueblos en Camino, 2014). Eliminar a Rosa Luxemburgo permiti\u00f3 dividir permanente y definitivamente al movimiento revolucionario alem\u00e1n y Europeo, romper la consciencia de clase y la resistencia a la guerra. (Ib\u00edd. 46-47) Arendt rescata a trav\u00e9s de la vida y muerte de Rosa Luxemburgo este tipo de ense\u00f1anzas cuya relevancia y vigencia crecen con el tiempo como pistas para iluminar tiempos de oscuridad como los actuales. Entre estos es importante se\u00f1alar otro:<br \/> \t&nbsp;<br \/> \t(\u2026)con respecto a la cuesti\u00f3n de la organizaci\u00f3n, ella no cre\u00eda en una victoria donde la gente no ten\u00eda participaci\u00f3n ni voto: de hecho, cre\u00eda tan poco en el sostenerse en el poder a cualquier precio que \u201ctem\u00eda m\u00e1s una revoluci\u00f3n desfigurada que una revoluci\u00f3n fracasada\u201d; esta era, en efecto, \u201cla mayor diferencia entre ella y los bolcheviques\u201d \u00bfY acaso los hechos no le dieron la raz\u00f3n? \u00bfNo es la historia de la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica una larga demostraci\u00f3n de los terribles peligros de las \u201crevoluciones desfiguradas\u201d? (Ib\u00edd. 63-64)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \t<img alt=\"\" src=\"http:\/\/1.bp.blogspot.com\/-LlXJ3C08Frw\/TbWKiBYA6gI\/AAAAAAAAAg8\/u51bCVvgYKI\/s1600\/5.jpg\" style=\"height: 733px; width: 625px; margin: 5px;\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \t&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \tPara cuando Hannah Arendt escribe su texto, Rosa Luxemburgo era poco menos que una paria. Censurada y expulsada por los partidos comunistas y las izquierdas, su vida, obra y muerte, hab\u00edan sido enterradas por los asesinos del r\u00e9gimen de derecha y por las maquinarias de la izquierda burocr\u00e1tica. Era, pues, una causa in\u00fatil y sin aliados. En esta como en muchas otras ocasiones, siguiendo su propio criterio y obedeciendo a decisiones \u00e9ticas que orientaban su quehacer, Hannah Arendt, a\u00fan se\u00f1alando los \u201cerrores\u201d de Rosa Luxemburgo y los de su bi\u00f3grafo, la rescata de la soledad y del olvido y reclama la necesidad de sus ideas como esencial para los te\u00f3ricos pol\u00edticos de occidente. (Ib\u00edd. 66)<br \/> \t&nbsp;<br \/> \t<strong>La \u201ctentaci\u00f3n Totalitaria\u201d entre nosotras y nosotros.<\/strong><br \/> \t&nbsp;<br \/> \tDebo confesar que mantengo un di\u00e1logo permanente con partes del trabajo de Hannah Arendt desde hace muchos a\u00f1os y en las circunstancias m\u00e1s diversas. Entre los textos que me acompa\u00f1an y desaf\u00edan se destaca su excepcional investigaci\u00f3n sobre \u201cLos or\u00edgenes del Totalitarismo\u201d (Arendt 1979) en tres vol\u00famenes que vuelvo a revisar y que leo, con el paso del tiempo como observando un caleidoscopio cuyas figuras cambian con el movimiento del tiempo y de los hechos, as\u00ed como con la luz desde la que se observen. Resalto de manera especial el tercer tomo dedicado espec\u00edficamente al totalitarismo y all\u00ed, con terror, el apartado III del cap\u00edtulo 3 sobre \u201cDominaci\u00f3n Total\u201d (Ib\u00edd. Vol. 3). Cuando le\u00ed este estudio por primera vez, hace casi tres d\u00e9cadas, lo experiment\u00e9 como un viaje fascinante y luego, claro, aterrador, pero siempre distante. Desde \u00e1mbitos de la intimidad y la cotidianeidad, pasando por experiencias y vivencias personales y colectivas diversas y la puesta en escena de realidades concretas y cambiantes de la Europa de los siglos XIX y XX, hasta hechos y datos macro-econ\u00f3micos y pol\u00edticos, de manera que en el escenario estaban directamente habl\u00e1ndonos con su peso espec\u00edfico y relativo, pensamientos, movimientos, poderes, ideolog\u00edas, pueblos, comunidades, culturas. Europa se desnuda en estos textos en su complejidad descifrada en un lenguaje sencillo, pleno de referencias y respaldos desde lo acad\u00e9mico hasta lo literario-creativo pasando por lo testimonial. Es el contexto del antisemitismo, del imperialismo y finalmente, la maquinaria totalitaria tanto en y desde el Tercer Reich como desde el r\u00e9gimen de Stalin. Son opiniones, lecturas, an\u00e1lisis. Hay otras, sin duda. Pero estas tienen un respaldo tan minucioso y comparten el rigor de la inquietud, del inter\u00e9s por entender desde haber hecho parte de esas historias y sin embargo, Arendt pregunta abiertamente, esculca, escarba, quiere saber y no acepta nada tal como aparece o se presenta. Con el transcurrir del tiempo, la distancia se ha disuelto frente al totalitarismo. Me encuentro ahora en el escenario mientras leo y los textos no se quedan en el libro, ni en la memoria. Se han vuelto vivencias, amenazas. Se llenan de referencias y sustento en hechos cotidianos. Me ayudan a entender noticias, a explicarme contextos, a\u00fan si no busco que lo hagan. La tentaci\u00f3n totalitaria, los mecanismos que avanzan hacia la cat\u00e1strofe a la vez que la encubren, la necesidad y el \u201cbeneficio razonable\u201d de reg\u00edmenes totalitarios est\u00e1 presente, al igual que la soledad que nos obstaculiza al buscar compartir este peligro, esta comprensi\u00f3n, esta necesidad de dialogar, debatir, estar en escena. Resulta imposible citar parcialmente este enorme trabajo hecho mientras las v\u00edctimas de las f\u00e1bricas de cad\u00e1veres a\u00fan no acababan de reconocerse, mientras el olor de los hornos crematorios segu\u00eda inundando el viejo continente y la incredulidad de unos y otros le negaba a testigos, analistas y sobrevivientes por igual, la credibilidad que necesitaban para regresar a un mundo \u201cnormal\u201d de cuyo seno hab\u00eda surgido el horror impensable, imposible, sin precedentes.<br \/> \t&nbsp;<br \/> \tArendt escribi\u00f3 este libro en la \u00faltima mitad de los a\u00f1os 40 y lo public\u00f3 por primera vez en ingl\u00e9s en 1951. Tuvo el valor y la capacidad de recorrer de pie el horror, el dolor, lo imposible e inveros\u00edmil sufri\u00e9ndolo y transformando esa inenarrable cat\u00e1strofe indigerible en un aporte al entender, al ponerse en el lugar de otros, a\u00fan de los m\u00e1s perversos y terribles, a partir de una premisa excepcional: tanto ese demonio destructivo, como esa v\u00edctima irrecuperable, pudimos ser cualquiera de nosotras y de nosotros; yo misma, en las circunstancias hist\u00f3ricas y determinantes de los hechos a los que dieron lugar. Esa premisa, esa decisi\u00f3n de no asumirse desde \u201cprincipios morales\u201d por encima del bien y del mal para juzgar, en un momento en el que el dolor, el sufrimiento y el odio exig\u00edan culpables, abscesos, demonios: reclamaban buenos y malos para poder dejar atr\u00e1s como los otros, como una excepci\u00f3n, como los malos enemigos vencidos y externos a la humanidad a los criminales y as\u00ed, salvarnos de una posibilidad terrible pero cercana en el espejo ante nuestra propia mirada aterrada.<br \/> \t&nbsp;<br \/> \tEse ser perverso capaz de lo peor, inimaginable, inenarrable, ese somos nosotros y nosotras, puedo ser yo. Ese estado convertido en una f\u00e1brica de cad\u00e1veres, en una maquinaria para el exterminio cotidiano hasta sumar millones, puede ser el nuestro, el que nos rige, el que ignoramos, frente al que nos declaramos impotentes, resistimos d\u00e9bilmente o respaldamos. Lo que Arendt reclam\u00f3 como una voz solitaria y malentendida durante mucho tiempo fue precisamente eso, que mir\u00e1ramos como ella estos tiempos en los que lo imposible se hizo realidad para que, entendiendo porqu\u00e9 y c\u00f3mo hab\u00edamos sido capaces de caer tan bajo, desde la cuna misma de la civilizaci\u00f3n que se reclam\u00f3 la m\u00e1s elevada de la historia. Entender y asumir nuestra responsabilidad, el riesgo de ser arrasados por las mismas tempestades, precisamente como \u00fanico mecanismo para poder evitarlas. Derrotar la versi\u00f3n m\u00e1s c\u00f3moda y falsa: que el bien hab\u00eda derrotado al mal y salvado a la humanidad.<br \/> \t&nbsp;<br \/> \tEstoy convencido de que Arendt ten\u00eda raz\u00f3n en su empe\u00f1o y exigencia, en su metodolog\u00eda y en la decisi\u00f3n de convertir en saber el dolor y la desesperaci\u00f3n, tanto como estoy seguro de que en general, salvo maravillosas excepciones, hasta hoy, fracas\u00f3 en su empe\u00f1o. Pudo m\u00e1s la propaganda que se\u00f1al\u00f3 al otro como el mal, ajeno a la humanidad, al bien y a nosotros. Pudo m\u00e1s el mejor aliado del poder, de los vencedores y de la propaganda: la indiferencia promedio, cotidiana, culturalmente establecida y educada que deja estos temas de vida o muerte a los expertos, a los poderosos, o a los otros. En consecuencia, el germen que nos lleva a la misma cat\u00e1strofe o a una mayor, racionalmente planificada y argumentada como necesaria e inevitable, no s\u00f3lo vive, sino que est\u00e1 presente entre y en todas y todos. Hoy es tan posible o m\u00e1s que antes entender la necesidad de eliminar a quienes sobran y saber que sobra la mayor\u00eda. Hoy le tememos m\u00e1s y rechazamos con m\u00e1s vehemencia a quienes se\u00f1alan o siquiera nombran el fascismo o la tendencia totalitaria del poder y del capital que al propio fascismo totalitario del capital transnacional. Hoy podemos argumentar que se necesita la guerra total para salvar la econom\u00eda y recuperarla de su estancamiento (Cowen, 2014). Peor a\u00fan, hoy somos de nuevo indiferentes o estamos muy ocupados (en el doble sentido de invadidos por y dedicados a) frente a las mentiras del poder y vulnerables ante las versiones oficiosas que encubren y enmascaran. Hoy podemos ser reclutadas y reclutados a uno u otro bando para sumarnos a ej\u00e9rcitos y guerras que nos imponen como inevitables y necesarias, a la vez que reclamamos la presencia de l\u00edderes con mano dura y poder total que nos salven. No ha pasado un siglo desde estos hechos y hoy en torno nuestro, en nuestros pa\u00edses, estados, el exterminio avanza al servicio de unos pocos y seguimos convencidos de que la resistencia es un problema ajeno, porque quienes imponen el terror y promueven la guerra para su beneficio han tenido \u00e9xito en convencernos que el horror pertenece al pasado, a otro lugar y que no tenemos de qu\u00e9 preocuparnos.<br \/> \t&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \t<img alt=\"\" src=\"https:\/\/colectivolibertarioevora.files.wordpress.com\/2015\/01\/auschwitz-1.jpg\" style=\"height: 428px; width: 625px; margin: 5px;\" \/><br \/> \t<em>El horror pertenece al pasado, a otro lugar y no tenemos de qu\u00e9 preocuparnos<\/em><br \/> \t&nbsp;<br \/> \tLos tres vol\u00famenes de los Or\u00edgenes del Totalitarismo de Hannah Arendt deben ser le\u00eddos para que iluminen la oscuridad de nuestros tiempos, pero para leerlos se requiere hoy, como cuando fue publicado, la disposici\u00f3n a enfrentar verdades desagradables por cercanas e \u00edntimas. Hacer el esfuerzo por comparar \u00e9pocas, reconocer circunstancias diferentes y contextos cambiantes, para que las diferencias no nos lleven a la falsa tranquilidad de asumir que eso era entonces y ahora no es posible. Estas palabras que parecen tener un tono de delirio o paranoia frente a la normalidad del pensar con el deseo de nuestros d\u00edas, se\u00f1alan realidades que solamente nuestra decisi\u00f3n de no verlas las puede seguir ocultando. Inequidades sin precedentes. Concentraci\u00f3n de la riqueza como nunca antes se hab\u00eda visto. Crisis del sistema-mundo tan profunda que no aparece una soluci\u00f3n sin guerras totales. Bloques econ\u00f3micos en creciente proceso de confrontaci\u00f3n. Destrucci\u00f3n ecol\u00f3gica global incontenible y en sentido contrario al modelo de crecimiento y acumulaci\u00f3n. Excedentes masivos de poblaci\u00f3n en&nbsp; todas partes y actos de terror y de guerra abiertos u ocultos que nos acostumbran al exterminio, entre otros. Hay algo peor que una cat\u00e1strofe en ciernes y es, precisamente, negarnos a reconocerla tal como se lo proponen los \u00f3rganos de propaganda de quienes se benefician de sus efectos. Hannah Arendt tuvo el valor de ponerse de pie ante la debacle, la hecatombe, lo imposible, para explicarlo, para ayudar a entenderlo en sus propios t\u00e9rminos. Si tuvi\u00e9ramos el valor de hacer otro tanto, reconocer\u00edamos la necesidad de abrazarnos para resistir por la vida para que lo aterradoramente imposible no nos caiga encima de manera inexorable y para que lo que se requiere de todas y de todos se haga realidad por nuestra mano y esfuerzo. No se trata entonces de darle la misma interpretaci\u00f3n pol\u00edtica a los hechos que Hannah Arendt le dio, sino de reconocer la tentaci\u00f3n totalitaria, la inminencia de la cat\u00e1strofe y las din\u00e1micas en el \u00e1mbito p\u00fablico, cuyos efectos sobre todos los \u00e1mbitos cierran espacios y arrasan potencialmente hacia el control total y el exterminio. Interpretar desde los hechos, desde las evidencias y an\u00e1lisis para resistir, convocar consciencias y tejer alternativas.<br \/> \t&nbsp;<br \/> \tEn el prop\u00f3sito de ilustrar apenas con algunos ejemplos esta propuesta de aprehender los aportes de Arendt para nuestra realidad desde nuestros an\u00e1lisis y perspectivas sobre el sistema, esbozamos a manera de contextualizaci\u00f3n algunos conceptos y clarificaciones. En primer lugar, el reconocimiento del capital, en tanto sistema mundo como totalidad y, desde esta perspectiva, tanto el experimento de la izquierda \u201crealmente existente\u201d as\u00ed como las luchas contra el capital como luchas para suplantar esta totalidad por otra, dando lugar a reg\u00edmenes totalitarios en espejo enfrentados entre s\u00ed (como sucediera con Hitler y Stalin) o, por el contrario, como luchas por superar esa totalidad:<br \/> \t&nbsp;<br \/> \tYa no se trata entonces de entender las luchas como un movimiento -que lucha- contra el capital para establecer una nueva totalidad, como lo plantea Luk\u00e1cs bas\u00e1ndose en Hegel y la experiencia leninista. Por el contrario, se trata de una lucha contra la totalidad porque la totalidad no es una categor\u00eda neutra sino una categor\u00eda de dominaci\u00f3n inseparable de la relaci\u00f3n capitalista. El sistema basado en la valorizaci\u00f3n del valor, en la producci\u00f3n y apropiaci\u00f3n de trabajo abstracto, es una totalidad.\u201d (Tischler Visquerra 2013, 161).<br \/> \t&nbsp;<br \/> \tEsta totalidad que abarca todos lo \u00e1mbitos, incluido el territorio de nuestro imaginario, a pesar de ser real y normal, no nos ha vencido ni sometido de manera permanente y definitiva. Nuestra relaci\u00f3n en su interior es, consciente o inconscientemente de lucha, de resistencias m\u00faltiples, de grietas que se abren constantemente (Holloway, 2011). Para el sistema, la amenaza de la resistencia, de la insubordinaci\u00f3n, de la subversi\u00f3n son permanentes, constantes. Luego de estudiar Guatemala, el historiador Greg Grandin se convenci\u00f3 de que el sistema es, en esencia, contrainsurgente (Grandin, 2007).<br \/> \t&nbsp;<br \/> \tComo lo vimos en la lectura rescatada por Arendt de Rosa Luxemburgo sobre el proceso de acumulaci\u00f3n, el Capital obedece por su naturaleza y precisamente, por su necesidad de acumular, a una tendencia expansiva, de conquista inexorable, es decir, a una tendencia totalizante que le es inherente. El capital necesita abarcar nuevos \u00e1mbitos e incorporarlos a su l\u00f3gica y din\u00e1micas. \u00c1mbitos f\u00edsicos o geopol\u00edticos y \u00e1mbitos del imaginario y del comportamiento o biopol\u00edticos. La tendencia totalizante oscila entre la coerci\u00f3n y el consenso. Este \u00faltimo confiere legitimidad al sistema y es menos costoso para el mismo, aunque nunca puede permanecer estable y oscila en torno de crisis c\u00edclicas que provoca el propio sistema en su din\u00e1mica de acumulaci\u00f3n. Cada crisis se aborda con un nuevo proceso de expansi\u00f3n, as\u00ed como genera una tentaci\u00f3n totalitaria para imponerse y alcanzar sus objetivos en contextos donde el consenso es inalcanzable. Esta tentaci\u00f3n totalitaria no es exclusiva del capital sino de todo r\u00e9gimen que enfrenta per\u00edodos de crisis que amenazan su estabilidad, as\u00ed como de todo proceso de resistencia o de confrontaci\u00f3n al capital bajo su \u00e1mbito y poder, que busca confrontarlo como contra-hegemon\u00eda que, en la din\u00e1mica de la lucha, frente a la agresi\u00f3n y en el af\u00e1n de diferenciarse, defenderse, disciplinarse y pervivir, cae, una y otra vez en su propia tendencia totalitaria a nombre de utilizar \u201ctodas las formas de lucha\u201d y justificar todas y cualquier acci\u00f3n para derrotar al capital o, precisamente porque el Capital act\u00faa desde el terror, luego el contra-terror autoritario es justo, bueno o necesario. La tentaci\u00f3n totalitaria reaparece racionalmente en el contexto actual de crisis sist\u00e9mica, ecol\u00f3gica, econ\u00f3mica y de reproducci\u00f3n de la vida consecuencia del af\u00e1n de acumulaci\u00f3n y concentraci\u00f3n de la riqueza, resultado de un sistema cuyos poderes perciben el mundo \u201cen t\u00e9rminos utilitarios\u201d, as\u00ed se enmascare en causas religiosas, geo-estrat\u00e9gicas, ideol\u00f3gicas o de otra \u00edndole. Escuchemos a Arendt desde los conflictos y confrontaciones globales actuales:<br \/> \t&nbsp;<br \/> \tEl peligro de las f\u00e1bricas de cad\u00e1veres y de los agujeros del olvido es que hoy, con poblaciones y despojados en aumento en todas partes, hay masas de gente que resultan superfluas, si seguimos pensando nuestro mundo en t\u00e9rminos utilitarios. Los eventos sociales, pol\u00edticos, econ\u00f3micos en todas partes confluyen en una conspiraci\u00f3n con instrumentos totalitarios dise\u00f1ados para hacer superfluos a los seres humanos. La tentaci\u00f3n impl\u00edcita es bien comprendida por el sentido com\u00fan utilitario de las masas, que, en la mayor\u00eda de los pa\u00edses est\u00e1 muy desesperada para retener un miedo suficiente ante la muerte\u2026.las soluciones m\u00e1s eficientes para el problema de la sobre-poblaci\u00f3n son tanto un atractivo como una advertencia. Las soluciones totalitarias pueden perfectamente sobrevivir la ca\u00edda de reg\u00edmenes totalitarios en la forma de fuertes tentaciones que surgir\u00e1n cuando quiera que parezca imposible aliviar la miseria pol\u00edtica, social o econ\u00f3mica de una manera digna del ser humano\u2026.El desaf\u00edo es fabricar algo que no existe, es decir, un tipo de especie humana, parecida a cualquier animal cuya \u00fanica \u201clibertad\u201d consista en \u201cpreservar esa especie\u201d. Transformar la personalidad humana en una cosa. Despu\u00e9s del asesinato de la persona moral y de aniquilar la persona jur\u00eddica, la destrucci\u00f3n de los individuos es casi siempre exitosa&#8230;la destrucci\u00f3n de la espontaneidad, del poder humano para comenzar algo nuevo a partir de sus propios recursos, algo que no pueda ser explicado como reacciones a un contexto y a unos eventos. Nada queda m\u00e1s que horribles marionetas con rostros humanos, que se comportan como perros en los experimentos de Pavlov, reaccionando con perfecta confiabilidad predecible, a\u00fan cuando marchan hacia su propia muerte, y quienes no hacen nada diferente a reaccionar. Este es el verdadero triunfo del sistema. (Arendt, 2000a, p.140)<br \/> \t&nbsp;<br \/> \tAl estudiar el Totalitarismo y la \u201cDominaci\u00f3n Total\u201d, Hannah Arendt se\u00f1ala c\u00f3mo, para la producci\u00f3n masiva de cad\u00e1veres vivientes que precede a su exterminio, se requiere de la eliminaci\u00f3n de los seres humanos como sujetos morales, lo que tiene una de sus manifestaciones m\u00e1s dram\u00e1ticas en la imposibilidad de que a\u00fan la muerte inminente e inevitable tenga alg\u00fan sentido que la trascienda. El r\u00e9gimen les niega la posibilidad de convertirse en m\u00e1rtires. En este sentido cita el testimonio de David Rousset desde los campos de concentraci\u00f3n:<br \/> \t&nbsp;<br \/> \t\u00bfCuanta gente aqu\u00ed, a\u00fan cree que una protesta tiene siquiera importancia hist\u00f3rica? Este escepticismo es la obra maestra de la SS. Su gran logro. Han corrompido toda la solidaridad humana. Ac\u00e1, la noche ha ca\u00eddo sobre el futuro. Cuando no queden ya testigos, no podr\u00e1n haber testimonios. Manifestarse, movilizarse, protestar, a\u00fan cuando la muerte no pueda ya ser postergada, es un intento por dar a la muerte alg\u00fan sentido, actuar m\u00e1s all\u00e1 de la propia muerte. Para lograrlo, este gesto debe tener a\u00fan significado para la sociedad. Ac\u00e1 estamos cientos de miles, todos viviendo en la m\u00e1s absoluta soledad. En esta soledad, nos encontramos totalmente sometidos, sin importar lo que suceda. (Ib\u00edd.,132)<br \/> \t&nbsp;<br \/> \tY esta advertencia que nos hace a nosotras y nosotros ahora, cuando a\u00fan hay espacio y el orden totalitario no se acaba de imponer:<br \/> \t&nbsp;<br \/> \tLo que prepara a los hombres(sic) para la dominaci\u00f3n total en un mundo no-totalitario es el hecho de que la soledad, alguna vez una experiencia lim\u00edtrofe usualmente sufrida en ciertas condiciones marginales como la vejez, se ha convertido en una experiencia cotidiana de las masas crecientes de poblaci\u00f3n (superflua)en nuestro siglo. El inmisericorde proceso hacia el que totalitarismo que conduce y organiza las masas se ve como un escape suicida de esta realidad. (Arendt, 1979, Vol. 3, 176)<br \/> \t&nbsp;<br \/> \tDescripci\u00f3n absolutamente literal de los hechos que son vivencia, noticia y realidad no solamente en las guerras y el terror de hoy y en contextos de dominaci\u00f3n total y miseria absoluta \u2013cuando a diario se decapitan personas inermes, se bombardean civiles asesinando ni\u00f1os, se desmiembran vivos seres humanos a plena luz del d\u00eda, se desaparecen estudiantes y decenas de miles de personas de manera sistem\u00e1tica y mucho m\u00e1s y peor- que se extienden afectando continentes y pa\u00edses enteros como todo el Medio Oriente, Hait\u00ed, Palestina, gran parte del continente africano y territorios de pa\u00edses latinoamericanos como Colombia, Guatemala, Honduras, M\u00e9xico, para se\u00f1alar apenas algunos ejemplos de regiones y territorios ocupados por maquinarias de poder y terror totales al servicio de intereses geo-pol\u00edticos en torno del acceso a recursos esenciales para la acumulaci\u00f3n frente a la crisis del capital.<br \/> \t&nbsp;<br \/> \tGiorgio Agamben complementa y actualiza lo que Arendt ha estudiado en detalle sobre el Tercer Reich y Stalin, cuando, a partir de Foucault en \u201cLo que queda de Auschwitz\u201d se\u00f1ala la estrategia de selecci\u00f3n y denominaci\u00f3n, de manera que los otros se pueden controlar a la vez que se les niega reiterada y recurrentemente, como desde el comienzo de la conquista, en tanto sujetos, es decir, como pueblos:<br \/> \t&nbsp;<br \/> \tLa cesura fundamental que divide el \u00e1mbito biopol\u00edtico es la existente entre pueblo y poblaci\u00f3n, que consiste en hacer surgir del seno mismo del pueblo una poblaci\u00f3n; es decir, en transformar un cuerpo esencialmente pol\u00edtico en un cuerpo esencialmente biol\u00f3gico, en el que se trata de controlar y regular natalidad y mortalidad, salud y enfermedad. Con el nacimiento del biopoder, cada pueblo se dobla en poblaci\u00f3n, cada pueblo democr\u00e1tico es, al mismo tiempo, demogr\u00e1fico. (Agamben, 2010, 88)<br \/> \t&nbsp;<br \/> \tHecho esto, aislados en una categor\u00eda, los prescindibles, despojados de nosotros mismos, se hace posible la f\u00e1brica de cad\u00e1veres y la \u00faltima y m\u00e1s definitiva soledad en los t\u00e9rminos de los vencedores. Conducidos a la miseria de una soledad generalizada, nos transformamos, de humanos, en organismos susceptibles y vulnerables, ocupada nuestra intimidad y suplantadas nuestras relaciones de modo que, a\u00fan sin saberlo, entramos al servicio de nuestra destrucci\u00f3n:<br \/> \t&nbsp;<br \/> \tLa coerci\u00f3n interior cuyo contenido \u00fanico consiste en la evasi\u00f3n estricta de contradicciones que parece confirmar la identidad de un hombre (sic) por fuera de toda relaci\u00f3n con otros. Lo ajusta a la banda de terror a\u00fan cuando est\u00e1 solo, y la dominaci\u00f3n total intenta no dejarlo s\u00f3lo jam\u00e1s, excepto en la situaci\u00f3n extrema del&nbsp; confinamiento solitario\u2026Sin embargo, la soledad organizada es considerablemente m\u00e1s peligrosa que la impotencia desorganizada de todos aquellos que son gobernados por la voluntad tir\u00e1nica y autoritaria de un solo hombre. Su peligro es que amenaza con arrasar con el mundo como lo conocemos-un mundo que en todas partes parece haber llegado a su final-antes de que un nuevo comienzo que surja de este fin haya tenido tiempo para afianzarse a s\u00ed mismo. (Arendt, 1979, Vol. 3, 176)<br \/> \t&nbsp;<br \/> \tNadie m\u00e1s d\u00f3cil y sumiso que quien busca garantizar un m\u00ednimo de seguridad para s\u00ed y para los suyos y que por ello ha sido transformado una y otra vez, bajo la presi\u00f3n de condiciones econ\u00f3micas adversas que amenacen su seguridad gener\u00e1ndole incertidumbre, pudiendo hacer, literalmente, cualquier cosa para defender su empleo, su pensi\u00f3n, su familia, etc. Personas capaces de sacrificar sus creencias, sus convicciones y su dignidad humana. Cuando el umbral de lo que se requiere de estas buenas personas se eleva a cambio de superar la amenaza para su seguridad y la de los suyos, har\u00e1n lo que les manden solamente a cambio de ser eximidos de toda responsabilidad ya que actuaban para mantener un m\u00ednimo de bienestar. Funcionarios, cuyas funciones son definidas por la estructura y el sistema. Bur\u00f3cratas haciendo su parte en la maquinaria aut\u00f3noma de un todo cuyo sentido les desborda y supera. Obedientes a la moral cambiante que define y modifica el bien y el mal seg\u00fan lo impongan para su beneficio quienes tienen el poder de garantizar seguridad, pero para quienes la \u00e9tica que reclama tomar decisiones y asumir las consecuencias, carece de un sentido pr\u00e1ctico. Los peores asesinos, por ejemplo, de la SS y de la Gestapo, no fueron escogidos por Himmler entre sic\u00f3patas, fan\u00e1ticos, o asesinos cong\u00e9nitos. Confi\u00f3 enteramente en la eficiencia y obediencia sin l\u00edmites de padres de familia y personas que ten\u00edan y defend\u00edan su empleo. Este \u201ccar\u00e1cter burgu\u00e9s\u201d nos mira en el espejo cotidianamente mientras la responsabilidad por nuestros actos la tienen quienes dan las ordenes y funcionamos seg\u00fan se requiera para un beneficio accesible. Nos encierra en la impotencia de la socialidad de lo que se nos permita, as\u00ed como condena a la soledad de nuestros buenos deseos poco pr\u00e1cticos y limitados por \u201ccondiciones objetivas\u201d a quienes son v\u00edctimas de abusos que siempre comete el otro, en el que no nos vemos a nosotros en condiciones que nos \u201cobliguen\u201d a funcionar y a hacer bien lo que tengamos que hacer (Arendt, 2000b, 152) .<br \/> \t&nbsp;<br \/> \tArendt realiz\u00f3 su estudio sobre los escombros de la destrucci\u00f3n total, que era, simult\u00e1neamente, un nuevo comienzo al que quiso contribuir con las verdades terribles de sus lecciones inaceptables e indispensables, para evitar que ese nacimiento nos condujera de nuevo e inexorablemente \u2013como siempre cuando nos negamos a reconocernos y a aprender- a otro fin, otra pesadilla a\u00fan m\u00e1s terrible, incre\u00edble e impredecible. Por ello, concluye de manera optimista aseverando que \u201c(c)omenzar, antes de convertirse en un evento hist\u00f3rico, es la capacidad suprema del hombre(sic); pol\u00edticamente (comenzar) es id\u00e9ntico a la libertad humana\u2026Este comienzo est\u00e1 garantizado por cada nuevo nacimiento; es, de hecho, cada hombre (sic).\u201d (Arendt, 1979, Vol. 3, 177)<br \/> \t&nbsp;<br \/> \tEs cierto entonces que \u201chay algo peor que la muerte y es el fin de los nacimientos\u201d (ACIN, 2005). En ese sentido, el poder totalitario en ciernes con su amenaza y poder de manipulaci\u00f3n de la vida misma y de destrucci\u00f3n de bienes comunes y recursos esenciales como el agua y la tierra, la naturaleza toda, por el inter\u00e9s utilitario y el af\u00e1n de acumulaci\u00f3n en los l\u00edmites mismos del planeta a los que nos ha llevado la totalidad del sistema totalizante, hace posible ahora mismo lo impensable a\u00fan en la mirada de Arendt, ante el horror totalitario del que fuera testigo ejemplar: el fin de los nacimientos que garantice nuevos comienzos. M\u00e1s valido a\u00fan es su esfuerzo porque entendamos en el espejo, en nuestra humanidad defendida y compartida, en la ruptura colectiva de nuestra soledad de unidades fabricadas por y para el sistema, que la tentaci\u00f3n totalitaria es m\u00e1s que una tentaci\u00f3n y que nos corresponde conocerla y detenerla entre todas y todos y ante el espejo, por la pervivencia de la humanidad y de la vida misma.<br \/> \t&nbsp;<br \/> \t<strong>Ser Incomparable y sufrir las consecuencias<\/strong><br \/> \t&nbsp;<br \/> \tSi lo \u00e9tico consiste en actuar conociendo las reglas del juego y los \u201cprincipios morales\u201d y asumir las consecuencias a sabiendas de que estas no se har\u00e1n esperar, un rasgo fundamental de Hannah Arendt en torno de su trabajo pol\u00edtico e intelectual es precisamente su actitud \u00e9tica. Le cost\u00f3 y mucho, a\u00fan despu\u00e9s de su muerte. Fue perseguida, se\u00f1alada, atacada por individuos, colectivos, estados y maquinarias tan fuertes y de manera tan sistem\u00e1tica que en m\u00e1s de una ocasi\u00f3n parec\u00eda inminente su muerte pol\u00edtica, aislamiento y desprestigio definitivos. Muy a pesar de esto, persever\u00f3 en sus argumentos. Busc\u00f3 espacios de debate. Escuch\u00f3 con atenci\u00f3n a sus detractores y, siempre que pudo, les respondi\u00f3 -llegando incluso a suplantar a un traductor que estaba distorsionando el contenido y sentido de un ataque apasionado contra Arendt en alem\u00e1n, en un \u00e1mbito p\u00fablico anglo parlante. Ella asume la traducci\u00f3n para hacerla con la vehemencia y claridad que su interlocutor estaba manifestando en su contra garantizando as\u00ed que se entendiera y se sintiera con fuerza y claridad la posici\u00f3n de quien la atacaba-. Esta actitud, sumada al rigor de sus investigaciones, an\u00e1lisis y argumentos, merece ser destacada y emulada.<br \/> \t&nbsp;<br \/> \tNo se debe confundir el reconocimiento de este rasgo caracter\u00edstico de su personalidad e inseparable de su trabajo con el de defender a ultranza sus posturas y opiniones ni los argumentos y evidencias que, a su juicio, las sustentaban. Muy al contrario, construir opiniones y posiciones a\u00fan cuando estas vayan en contrav\u00eda del \u201csentido com\u00fan\u201d y asumiendo que van a generar tormentas, no requiere, de antemano, que se est\u00e9 a favor o en contra de las mismas. Esto es otro tema. Lo que se\u00f1alo y resalto como ejemplar es esa decisi\u00f3n de enfrentar con argumentos rigurosamente construidos poniendo toda la capacidad y esfuerzo en un trabajo a consciencia y serio, a\u00fan sabiendo, o especialmente cuando uno sabe que va a tener consecuencias a\u00fan definitivas para la propia vida y libertad, pero que, sacrificar esta obligaci\u00f3n \u00e9tica por defender la seguridad y el espacio, es, en la soledad de la decisi\u00f3n personal, sacrificar la misma vida y el sentido de vivirla. Esto nunca lo hizo Hannah Arendt y debe reconocerse.<br \/> \t&nbsp;<br \/> \tEn consecuencia, no es este el espacio ni es el inter\u00e9s de este texto, el de abordar las controversias y desacuerdos que ciertamente merecen ser planteados en torno de muchos temas, pero especialmente en torno de su concepci\u00f3n pragm\u00e1tica de libertad en el marco del republicanismo liberal del modelo capitalista norteamericano y, muy especialmente , frente a sus an\u00e1lisis y lecturas \u201cSobre la Revoluci\u00f3n\u201d (Arendt, 2012) en los que compar\u00f3 desde unos criterios particulares, la revoluci\u00f3n francesa con la \u201crevoluci\u00f3n\u201d americana para sacar conclusiones sobre las revoluciones en general defendiendo como modelo la revoluci\u00f3n americana \u2013 a partir de una premisa, a todas luces errada e hist\u00f3ricamente falsa, al asegurar que la \u201crevoluci\u00f3n americana\u201d fue una revoluci\u00f3n desde la afluencia por no haber all\u00ed pobreza, cuando, de hecho, fue una revoluci\u00f3n de unos hombres afluentes a nombre de una naci\u00f3n en ciernes, por el af\u00e1n de acumular y someter a los pobres para acceder a tierras y acumular con libertad, sin someterse a las limitaciones imperiales. Basta con se\u00f1alar que Arendt acepta a priori como \u00fanica revoluci\u00f3n posible, el capitalismo republicano de los EEUU y hace su estudio comparando a Francia y EEUU para sustentar esta conclusi\u00f3n que merece ser cuestionada:<br \/> \t&nbsp;<br \/> \tLo que la autora sin demasiada discusi\u00f3n celebra al analizar los acontecimientos pol\u00edticos ocurridos durante la llamada guerra de la independencia de los EEUU; es la producci\u00f3n de una estructura pol\u00edtica republicana para la producci\u00f3n de decisi\u00f3n pol\u00edtica sobre asuntos generales. Tal estructura pol\u00edtica que da forma al \u00e1mbito de lo p\u00fablico, entendido como espacio de inclusi\u00f3n colectiva, contiene y organiza a tramas comunitarias, locales y de parentesco, de reproducci\u00f3n material de la vida social. De hecho, tal estructura pol\u00edtica o de gobierno se construye \u2013seg\u00fan Arendt- a fin de garantizar \u2013o al menos permitir- la participaci\u00f3n de algunos varones en la producci\u00f3n de la decisi\u00f3n sobre asuntos generales, a partir de entonces entendidos como asuntos p\u00fablicos. Sin embargo, la fil\u00f3sofa del pluralismo pol\u00edtico no se ocupa en absoluto de la cr\u00edtica a las condiciones espec\u00edficas-capitalistas o tendencialmente capitalistas-bajo las cuales se organiza la reproducci\u00f3n material de la vida social una vez admitida la distinci\u00f3n can\u00f3nica \u201cp\u00fablico\/privado\u201d. (Guti\u00e9rrez, 2014)<br \/> \t&nbsp;<br \/> \tRevivir el trabajo y la vida de Hannah Arendt en el \u00e1mbito de la filosof\u00eda y del quehacer pol\u00edtico de las sociedades es abrir espacios de debate abierto y critico con y a\u00fan contra sus ideas. Arendt no merece creyentes ni fan\u00e1ticos. Arendt no debe provocar corrientes pol\u00edticas ni mucho menos el \u201cArendtismo\u201d, en el mismo sentido en que, como ella misma lo manifiesta con conocimiento de causa, nada peor le pudo haber pasado al pensamiento marxista que haber generado el marxismo con todas sus consecuencias nefastas (Arendt c, 2000, 247). Abrir coloquios, c\u00e1tedras, espacios de reflexi\u00f3n y pensamiento en torno de Hannah Arendt implica e impone, no creer en sus ideas y posiciones en principio y a priori, sino descubrir c\u00f3mo las construye y construir en di\u00e1logo con estas y otras, debates cuyo impacto concreto en la pol\u00edtica surja de posturas \u00e9ticas s\u00f3lidamente sustentadas y abiertas a ser rebatidas. Los espacios de an\u00e1lisis y no la fe en las organizaciones y en las personas, son la esencia de la libertad y nuestra protecci\u00f3n esencial contra la \u201cbanalidad del mal\u201d(Arendt d, 2000, 313-390).<br \/> \t&nbsp;<br \/> \tFrente a la cat\u00e1strofe final que confront\u00f3 a los jud\u00edos casi con su aniquilaci\u00f3n definitiva, Arendt trabaja, examina y rebate, por ejemplo, las tesis incuestionadas e incuestionables entonces, sobre el origen del antisemitismo que parec\u00edan, a todas luces, haber sido validadas por la \u201csoluci\u00f3n final\u201d y el proceso sistem\u00e1tico de exterminio. Frente a la idea del \u201ceterno antisemitismo\u201d inevitable, simult\u00e1neamente una fuente recurrente y misteriosa de odio y persecuci\u00f3n en todas partes y siempre, persecuci\u00f3n que a su vez, m\u00edticamente fortalece en su sufrimiento y resistencia a este pueblo para garantizarle su pervivencia, Arendt se\u00f1ala que este argumento, adem\u00e1s de insostenible es m\u00e1s peligroso que nunca. \u201cAbsolver\u00eda hoy a quienes odian a los jud\u00edos de cr\u00edmenes peores de los que nadie jam\u00e1s hubiera podido imaginar. El Antisemitismo, lejos de ser una garant\u00eda misteriosa para la supervivencia de los jud\u00edos, ha sido revelado, claramente, como una amenaza para su exterminio.\u201d (Arendt, 1979, Vol. 1, 8) Este argumento refuerza tercamente la completa e \u201cinhumana inocencia que caracteriza a las victimas del terror moderno y que, en consecuencia, es ratificada por los acontecimientos\u2026\u00bfPor qu\u00e9 los jud\u00edos?, una pregunta que exige una respuesta anticipada: hostilidad Eterna.\u201d (Ib\u00edd.) La otra explicaci\u00f3n reiterada es la del chivo expiatorio. En todas las sociedades en las que hay conflicto, los jud\u00edos son chivos expiatorios del mismo. Se niega con estas respuestas reiteradas la posibilidad de examinar seriamente y m\u00e1s all\u00e1 del misterio, \u00e1mbitos y contextos hist\u00f3ricos concretos, as\u00ed como la participaci\u00f3n y posible responsabilidad jud\u00eda en estas din\u00e1micas interactivas.<br \/> \t&nbsp;<br \/> \tDe alguna manera en los campos de exterminio, los Jud\u00edos fueron exterminados en concordancia con la explicaci\u00f3n que estas doctrinas hab\u00edan brindado respecto de porqu\u00e9 eran odiados: omitiendo lo que hubieran hecho o dejado de hacer, a pesar de toda virtud o vicio. A\u00fan m\u00e1s, los propios asesinos, solamente obedeciendo ordenes y orgullosos de su desapasionada eficiencia, parec\u00edan bajo esta luz instrumentos \u201cinocentes\u201d de un curso de acontecimientos impersonal e inhumano que la doctrina del eterno antisemitismo les hab\u00eda asignado. (Ib\u00edd.)<br \/> \t&nbsp;<br \/> \t\u201cNo hay\u201d, argument\u00f3 Arendt, \u201cindicaci\u00f3n alguna de verdad hist\u00f3rica en estos argumentos. Solamente demuestran lo oportunos que resultan en momentos particulares en los que aparecen como plausibles para la multitud\u201d (Ib\u00edd. 8-9).&nbsp; Arendt busca desatar un nudo hist\u00f3rico y confrontar argumentos manidos precisamente para evitar que se repita la persecuci\u00f3n, el se\u00f1alamiento, la segregaci\u00f3n y la hecatombe. Pero esto resulta inaceptable para quienes necesitan o prefieren estas explicaciones que permiten separar irreconciliablemente a los asesinos, por Nazis, m\u00e1s a\u00fan, por alemanes y a sus v\u00edctimas inocentes y puras por jud\u00edos. Advirti\u00f3 Arendt que este tipo de pseudo-argumentos populares y populistas, satisfacen necesidades inmediatas de diferenciar de manera absoluta el bien y los buenos, del mal y los&nbsp; malos. Pero son falsos argumentos. En consecuencia, las v\u00edctimas pueden convertirse y actuar en las condiciones hist\u00f3ricas apropiadas como victimarios, ya que no es una caracter\u00edstica gen\u00e9tica la que los define. Nada impide que, sobre la base de estas explicaciones puristas que nada esclarecen, con el tiempo, las v\u00edctimas, a\u00fan a nombre de haberlo sido, asuman una superioridad moral que les faculte para actuar contra otros tal como han actuado contra ellos(Ib\u00edd.). No se necesita de mucha inteligencia ni de un conocimiento acabado de la historia para reconocer, a la luz de hechos actuales y recientes, cuanta raz\u00f3n ten\u00eda Arendt. Sin embargo, ella, jud\u00eda, v\u00edctima, sionista y defensora de la necesidad del Estado de Israel, ser\u00eda atacada por las organizaciones jud\u00edas y por el establecimiento, como antisemita y pro-Nazi.<br \/> \t&nbsp;<br \/> \tArendt promovi\u00f3 el sionismo en los a\u00f1os de la persecuci\u00f3n Nazi que la oblig\u00f3 a refugiarse en Francia con su madre. Desde Par\u00eds propuso la formaci\u00f3n de un ej\u00e9rcito jud\u00edo, lo que les dar\u00eda el<br \/> \t&nbsp;<br \/> \tsentido de ser una \u201cnaci\u00f3n\u201d en armas, part\u00edcipes y no solamente espectadores de su propio destino, estimulando una solidaridad que&nbsp; trascendiera el tribalismo y la filantrop\u00eda. Otra consecuencia de este ej\u00e9rcito ser\u00eda la eventual posibilidad de acceder a un lugar en la mesa de negociaciones de la postguerra, contribuyendo a la construcci\u00f3n de una nueva Europa. (Baehr, 2000, xv)<br \/> \t&nbsp;<br \/> \tPero, unos a\u00f1os despu\u00e9s, se opuso abiertamente a la creaci\u00f3n de un Estado de Israel unitario y jud\u00edo. Abog\u00f3 por una naci\u00f3n federal, basada en consejos locales sustentados en formas de democracia directa y no representativa y en la coexistencia y convivencia permanente y arm\u00f3nica entre \u00e1rabes y jud\u00edos.<br \/> \tLuego del juicio a Eichmann, aunque estuvo de acuerdo con el proceso, estuvo en contra de la sentencia, en la medida en que Eichmann era, a todas luces un criminal contra la humanidad y la ejecuci\u00f3n de la sentencia por parte de una naci\u00f3n particular, de una parte, dotaba de un autoritarismo moral inaceptable para juzgar y condenar a nombre de la humanidad a Israel y de otra, le permit\u00eda a jurisdicciones internacionales evadir su responsabilidad para enfrentar la necesidad de hacer justicia en cr\u00edmenes que no eran abarcables por ninguna condena, dada su magnitud. Se opuso abiertamente a la postura expl\u00edcita de Ben-Guri\u00f3n, Primer Ministro de Israel, quien plante\u00f3 que Eichmann era un s\u00edmbolo de todo el odio hist\u00f3rico contra los jud\u00edos y exigi\u00f3 que como tal se le condenara. Con ello, de acuerdo con Arendt, se reduc\u00eda al acusado a una \u201cinstancia hist\u00f3rica\u201d y dejaba de ser un acusado con derechos enfrentando sus propios cr\u00edmenes. Insisti\u00f3 Arendt: \u201cse juzgan sus cr\u00edmenes, no el sufrimiento de los jud\u00edos\u201d (Ib\u00edd., xv). Eichmann, seg\u00fan lo percibi\u00f3 y document\u00f3 Arendt, era \u201cgenuinamente incapaz de pronunciar una sola frase que no fuera un clich\u00e9\u201d (Ib\u00edd., xxvi). No era un hombre est\u00fapido sino vac\u00edo, un funcionario eficiente, una \u201cextra\u00f1a mezcla de incapacidad para pensar y maldad\u201d (Ib\u00edd.). No pod\u00eda demonizarse, como se hizo, a Eichmann porque esto lo pondr\u00eda m\u00e1s all\u00e1 de cualquier posibilidad de juicio y le brindar\u00eda un aura metaf\u00edsica de \u201cgrandeza sat\u00e1nica\u201d. Eichmann no estaba loco ni pose\u00eddo. Lo que asombr\u00f3 a Arendt como evidente era su banalidad, \u201csu incapacidad para mirar a cualquiera desde el punto de vista del otro\u201d. Eichmann hizo lo que deb\u00eda a cabalidad siendo absolutamente incapaz de realizar a consciencia lo que estaba haciendo o hab\u00eda hecho. Simplemente funcionaba. Esto era a\u00fan m\u00e1s aterrador que la peor de las maldades. Una evidencia viva del tipo de gente capaz de cometer bajo reg\u00edmenes espec\u00edficos y en las condiciones adecuadas, los peores cr\u00edmenes contra la humanidad. Era esto lo que deber\u00eda juzgarse y convertirse en una lecci\u00f3n y en un precedente (Ib\u00edd. xxvi).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \t<img alt=\"\" src=\"http:\/\/1.bp.blogspot.com\/-EO5tFZKMRoE\/TbO65XSgPII\/AAAAAAAAFHc\/FCFPaj8tICI\/s1600\/eichmann321.jpg\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \t&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \tArendt public\u00f3 su reporte sobre el juicio a Eichmann en Marzo de 1963 y fue atacada en el mundo entero por organizaciones, individuos y estados para quienes, \u201cLa Banalidad del Mal\u201d s\u00f3lo pod\u00eda provenir de una \u201cjud\u00eda que se odiaba a s\u00ed misma\u201d. (Arendt d, 2001, 313-408). Retrospectivamente es evidente cuanta raz\u00f3n ha tenido en plantear el debate que propuso&nbsp; y qu\u00e9 nefastas han sido y son las consecuencias de no escuchar y debatir con seriedad su voz cr\u00edtica y sus argumentos serios. Se\u00f1alarla y marginarla para encubrir las verdades dif\u00edciles que plante\u00f3 refleja el estado autoritario e intolerante de un mundo totalizante que necesita de la homogeneidad y del pensamiento \u00fanico para perpetuarse.<br \/> \t&nbsp;<br \/> \t<strong>Segregaci\u00f3n y racismo asuntos p\u00fablicos que superan la \u201copini\u00f3n p\u00fablica\u201d<\/strong><br \/> \t&nbsp;<br \/> \tComo la mayor\u00eda de las personas de origen Europeo tengo dificultades para entender, mucho menos compartir, los prejuicios comunes de la gente de esta regi\u00f3n (el sur de los EEUU). Dado que lo que escrib\u00ed puede chocarle a la gente buena y ser mal aprovechado por la gente mala, debo dejar en claro que, como jud\u00eda, simpatizo y asumo la causa de los Negros (Negroes) como la de todos los pueblos oprimidos y apreciar\u00eda que los lectores hicieran otro tanto. (Arendt e, 2000, 232).<br \/> \t&nbsp;<br \/> \tAs\u00ed se expresaba Hannah Arendt en la frase final de su introducci\u00f3n a uno de los art\u00edculos m\u00e1s controvertidos y atacados de su vida. Publicado en 1959 en la revista Dissent, \u201cReflexiones sobre Little Rock\u201d fue escrito en el oto\u00f1o de 1957 en torno de una fotograf\u00eda que muestra a \u201clos 9 de Little Rock\u201d. Un caso que tuvo resonancia e impactos nacionales e internacionales. La fotograf\u00eda, mostraba a nueve j\u00f3venes afro-americanos, estudiantes de secundaria entrando a un colegio que hab\u00eda sido \u00fanicamente para blancos en la Am\u00e9rica segregada y racista de esos a\u00f1os y que hab\u00eda sido integrado como consecuencia de la sentencia de la Corte Suprema de Justicia (Brown v. Board of Education of Topeka, Kansas), as\u00ed como la decisi\u00f3n del Presidente Dwight Eisenhower de enviar tropas para reforzar militarmente la integraci\u00f3n en la Secundaria Central de Little Rock como consecuencia de este acto de discriminaci\u00f3n. Los editores de la revista Commentary hab\u00edan decidido no publicar el mismo texto antes por las reacciones que podr\u00eda haber suscitado y que de hecho desat\u00f3. Ante la inminencia de asumir una posici\u00f3n que no ser\u00eda -ni fue- respaldada por nadie y que podr\u00eda ser manipulada para se\u00f1alarla como partidaria del racismo del sur de los EEUU y enemiga del fin de la segregaci\u00f3n racista, Arendt no puede ni quiere hacer silencio y asume los riesgos defendiendo su posici\u00f3n y luego argument\u00e1ndola en respuesta a algunos de los ataques mas vehementes que le hicieran (Ib\u00edd. 243-246). Esta controversia y los debates al respecto, siguen siendo parte de la agenda acad\u00e9mica de diversas universidades de los EEUU.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \t&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \t<img alt=\"\" src=\"http:\/\/image.slidesharecdn.com\/unit9powerpointcivilrightsmovement-110829150437-phpapp01\/95\/unit-9-powerpoint-civil-rights-movement-31-728.jpg?cb=1314648490\" style=\"height: 469px; width: 625px; margin: 5px;\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \tSin pretender resumir el texto, que necesita ser le\u00eddo, el argumento fundamental de Arendt no es en contra del fin de la segregaci\u00f3n racista ni contra la lucha de los afro-americanos por sus derechos sino, espec\u00edficamente, contra la imposici\u00f3n por decreto de la integraci\u00f3n de los colegios previamente segregados y contra el reforzamiento militar de esta decisi\u00f3n jur\u00eddica. Arendt asume que el racismo se encuentra arraigado en todos los \u00e1mbitos de la sociedad y que con esta decisi\u00f3n legal se pretende forzar su superaci\u00f3n en la poblaci\u00f3n m\u00e1s vulnerable, heredera y v\u00edctima de una estructura social y cultural establecida. La fotograf\u00eda de los 9 de Little Rock, muestra a nueve j\u00f3venes afro-americanos aterrados ante el odio, las amenazas y los insultos de los blancos que los rodean, sin embargo, caminan en medio del terror, con dignidad y firmeza. Para Arendt, la decisi\u00f3n legal y militar de imponer el fin de la segregaci\u00f3n en las escuelas de un momento a otro, a sabiendas de que esta se encuentra arraigada en los corazones y tradiciones de esta sociedad, es trasladar a los estudiantes un problema social y pol\u00edtico profundo y complejo que estos ni han creado, ni est\u00e1n en condiciones de resolver. La ley y la fuerza, seg\u00fan Arendt, no sirven en estos \u00e1mbitos sino para reforzar el odio y, a lo sumo, ocultarlo, para que la segregaci\u00f3n, que se busca superar, por el contrario, se afiance de manera perversa, oculta, hip\u00f3crita e insidiosa como consecuencia de una imposici\u00f3n contraria a la superaci\u00f3n consciente de esta distorsi\u00f3n intolerable. Para ella se trata de superar definitivamente la segregaci\u00f3n, no de obligar a la sociedad que la cree justa y necesaria, a reforzarla por otras v\u00edas m\u00e1s insidiosas y dif\u00edciles de reconocer y enfrentar. Obligar a la sociedad a encubrir un vicio en lugar de enfrentarlo y obligar a sus v\u00edctimas m\u00e1s vulnerables e imposibilitadas a enfrentar esta problem\u00e1tica, establece bandos confrontados en un campo de batalla trasladado al \u00e1mbito de las escuelas.<br \/> \t&nbsp;<br \/> \tLa segregaci\u00f3n es discriminaci\u00f3n reforzada por la ley, la desegregaci\u00f3n no puede hacer m\u00e1s que abolir la legislaci\u00f3n que reglamenta la discriminaci\u00f3n: no puede abolir la discriminaci\u00f3n e imponer la igualdad en la sociedad pero puede, y en realidad debe, imponer la igualdad en el cuerpo de la pol\u00edtica de la sociedad. (Ib\u00edd., 137).<br \/> \t&nbsp;<br \/> \tEl punto es que la fuerza puede, de hecho debe centralizarse para ser efectiva, pero el poder ni puede ni debe concentrarse en el centro. Si las diversas fuentes de las que surge se secan, toda la estructura se vuelve impotente. Los poderes de los Estados en esta naci\u00f3n son unas de las fuentes m\u00e1s aut\u00e9nticas del poder, no s\u00f3lo para la promoci\u00f3n de la diversidad y los intereses regionales, sino para la Rep\u00fablica como un todo. (Ib\u00edd.,&nbsp; 241).<br \/> \t&nbsp;<br \/> \t<strong>Las y los ni\u00f1os,<\/strong> buscan de manera instintiva autoridades que les gu\u00eden hacia un mundo para el que todav\u00eda son unos extra\u00f1os, en el que no pueden orientarse por su propia juicio. En la medida en que padres y maestros les decepcionen como autoridades y gu\u00edas, los j\u00f3venes, se conformar\u00e1n con mayor fuerza con sus pares y, en ciertas condiciones, sus pares se convertir\u00e1n en la autoridad suprema. El resultado s\u00f3lo puede ser el surgimiento del poder de bandas o pandillas, como lo demuestran de manera elocuente las fotograf\u00edas mencionadas arriba. El conflicto entre un hogar segregado y una escuela desegregada por ley y por la fuerza, entre prejuicio familiar y demandas escolares, causa la abolici\u00f3n inmediata de la autoridad de profesores y padres, reemplaz\u00e1ndola por la autoridad de la opini\u00f3n p\u00fablica sobre escolares que no tienen ni la habilidad, ni la posibilidad, ni el derecho para establecer su propia opini\u00f3n p\u00fablica. (Ib\u00edd., 243).<br \/> \t&nbsp;<br \/> \tLa historia se ha desenvuelto frente a estos hechos sacando sus propias conclusiones en el contexto de los EEUU. Pero la posici\u00f3n y los argumentos de Arendt, planteados ante el calor de los acontecimientos, m\u00e1s all\u00e1 de haber sido expresi\u00f3n de sus calidades \u00e9ticas y de su valor por encima de la popularidad y de la vanidad que busca el favor de la opini\u00f3n p\u00fablica por encima de la honestidad y la autonom\u00eda, alimentan un debate necesario respecto de la construcci\u00f3n de poder desde abajo y de las din\u00e1micas que empujan a los grupos sociales m\u00e1s vulnerables al odio y a la violencia. La vigencia de estos temas, supera con creces, el conflicto de opiniones e intereses de una coyuntura particular. Tener la capacidad, la sabidur\u00eda y el valor de ver en cada situaci\u00f3n espec\u00edfica la necesidad de posicionarse, manifestarse y actuar con dignidad y de no hacer silencio sino argumentar, as\u00ed nos genere dificultades, es, como lo demuestra este hecho, ejercer la sabidur\u00eda necesaria para no caer en la c\u00e1rcel de los acontecimientos y someterlos a nuestra capacidad, derecho y obligaci\u00f3n de decidir a consciencia y con sabidur\u00eda para construir as\u00ed libertades colectivas y no las trampas inmediatas de la opini\u00f3n p\u00fablica aceptada e imperante.<br \/> \t&nbsp;<br \/> \t<strong>Incomparables frente a los desaf\u00edos de la dignidad<\/strong><br \/> \t&nbsp;<br \/> \tLa fama es un fen\u00f3meno social; ad gloriam non est satis unius opinio (tal como se\u00f1al\u00f3 Seneca con sabidur\u00eda y pedanter\u00eda), \u201cpara la fama no basta la opini\u00f3n de uno\u201d, a pesar de que es suficiente para la amistad y el amor\u2026 La fama p\u00f3stuma parece ser, por tanto, la suerte de los inclasificables, es decir, aquellos cuyos trabajos no encajan dentro del orden existente ni introducen un nuevo g\u00e9nero que lleve a una futura clasificaci\u00f3n. Los innumerables intentos de escribir \u201cal estilo Kafka\u201d, todos ellos rotundos fracasos, s\u00f3lo sirvieron para enfatizar el car\u00e1cter \u00fanico de Kafka, la absoluta originalidad que no puede hallarse en ning\u00fan predecesor y no tiene seguidor. (Arendt, 2001, 163).<br \/> \t&nbsp;<br \/> \tEsto, que podr\u00eda haber sido escrito en referencia a Hannah Arendt, lo escrib\u00eda ella misma en su ensayo sobre su amigo y colega Walter Benjamin incluido en \u201cHombres en Tiempos de Oscuridad\u201d. Benjamin fue, es, \u201cincomparable\u201d, es decir, inclasificable.<br \/> \t&nbsp;<br \/> \tPara decirlo de otro modo, en la actualidad ser\u00eda tan enga\u00f1oso recomendar a Walter Benjamin como cr\u00edtico literario y ensayista como habr\u00eda sido recomendar a Kafka en 1924 como novelista y escritor de cuentos. Para describir su trabajo en forma adecuada y a \u00e9l como autor dentro de nuestro usual marco de referencia, tendr\u00eda que hacer varias declaraciones negativas, tales como: su erudici\u00f3n fue grande, pero no era un erudito; sus temas comprend\u00edan textos y su interpretaci\u00f3n, pero no era un fil\u00f3logo; no lo atra\u00eda mucho la religi\u00f3n, pero s\u00ed la teolog\u00eda y el tipo de interpretaci\u00f3n teol\u00f3gica para la que el texto en s\u00ed es sagrado, pero no era te\u00f3logo y no sent\u00eda un inter\u00e9s particular por la Biblia; era un escritor nato, pero su mayor ambici\u00f3n fue producir una obra que consistiera s\u00f3lo en citas; fue el primer alem\u00e1n que tradujo a Proust (junto con Franz Hessel) y St. John Perse, y antes de eso hab\u00eda traducido los Tableaux perisiens de Baudelaire, pero no era traductor; revis\u00f3 varios libros y escribi\u00f3 una serie de ensayos sobre escritores vivos y muertos, pero no era un cr\u00edtico literario; escribi\u00f3 un libro sobre el barroco alem\u00e1n y dej\u00f3 un estudio sin terminar sobre el siglo XIX franc\u00e9s, pero no era un historiador, ni de la literatura, ni de otros aspectos: tratar\u00e9 de demostrar que pensaba en forma po\u00e9tica, pero no era ni poeta ni fil\u00f3sofo. (Ib\u00edd., 163-164).<br \/> \t&nbsp;<br \/> \tAnte el espejo de Benjamin podr\u00edamos reconocer mejor a Hannah Arendt. Compartieron una \u00e9poca, un origen cultural y social, una nacionalidad, una pasi\u00f3n por el saber y las b\u00fasquedas rigurosas, atrevidas, innovadoras. Una persecuci\u00f3n por jud\u00edos y porque siendo tales, enfrentaron a su manera con la frente en alto su derecho a pensar, a opinar, a participar en la sociedad, a no hacer silencio a\u00fan cuando deber\u00edan asumirse bien como inferiores, bien como sujetos de la concesi\u00f3n graciosa del derecho a manifestarse y producir intelectualmente. Esto y mucho m\u00e1s los hermanaba a ellos y a otros como Scholem, Adorno y tantos otros.<br \/> \t<img alt=\"\" src=\"https:\/\/pendientedemigracion.ucm.es\/info\/especulo\/numero38\/ben_are1.jpg\" style=\"height: 290px; width: 625px; margin: 5px;\" \/> Hannah Arendt y Walter Benjamin<br \/> \t&nbsp;<br \/> \tSeg\u00fan lo propone Arendt, el problema de Benjamin (si es que era tal) era que no se pod\u00eda reconocer en nada de lo existente; siempre result\u00f3 ser sui generis (Ib\u00edd.)<br \/> \t&nbsp;<br \/> \tEscuchando la voz del \u201chombrecito jorobado\u201d (seg\u00fan un cuento tradicional alem\u00e1n, este personaje habla al o\u00eddo a sus interlocutores para mal aconsejarlos y hacerlos tomar las decisiones equivocadas), Benjamin, seg\u00fan Arendt, vivi\u00f3 el laberinto de los tiempos oscuros que compartieron, optando siempre por aquello que le cerraba el camino y lo aproximaba al abismo hasta su muerte, aparentemente en el suicidio, en el intento de huir de la persecuci\u00f3n Nazi (Ib\u00edd., 161-213).<br \/> \t&nbsp;<br \/> \tArendt sobrevivi\u00f3, vivi\u00f3, sigui\u00f3 produciendo y alcanz\u00f3 una libertad que dese\u00f3 para su amigo (si tan solo el hubiera actuado de otro modo). A pesar de su rabiosa independencia de criterio y autonom\u00eda, fue una fil\u00f3sofa pol\u00edtica. Su trabajo ha sido clasificado y sus actividades como intelectual y acad\u00e9mica son, a todas luces clasificables. Sin embargo, a\u00fan dentro de estos par\u00e1metros, sin lugar a dudas, Hannah Arendt es tambi\u00e9n incomparable. Leer su ensayo sobre Benjamin es un himno (riguroso, distante, serio) a la amistad, al afecto profundo. Arendt, quer\u00eda salvar a Benjamin de su muerte, de su suicidio, de su marginaci\u00f3n, de la incomprensi\u00f3n. Quer\u00eda haber suplantado al hombrecito jorobado y lo hace, ante la impotencia de su desaparici\u00f3n y ausencia. Le habla al o\u00eddo. Le recomienda con vehemencia no haber decidido como lo hizo para tenerlo a su lado. Le reclama su muerte, como una especie de entrega suicida a ese mal sin precedentes que desat\u00f3 la hecatombe y los persigui\u00f3. No se si esto es cierto, pero as\u00ed lo creo al leer y releer ese texto amoroso y duro. Es una declaraci\u00f3n profunda de amistad y por ello una exigencia al hombre en cuyo lugar de muerte, frente al mar, hay un monumento que parece llevar al camino abierto de la libertad y termina frente a un abismo.<br \/> \t&nbsp;<img alt=\"\" src=\"http:\/\/ahoratocaviajar.com\/wp-content\/uploads\/2014\/03\/memorial-Walter-Benjamin.jpg\" style=\"height: 370px; width: 625px; margin: 5px;\" \/><br \/> \tonumento a Walter Benjamin en Portbou<br \/> \t&nbsp;<br \/> \tSin sacar conclusiones s\u00ed necesito proponer una diferencia vital, esencial, entre Arendt y Benjamin, aunque los dos son incomparables, que est\u00e1, precisamente en su grado de incomparabilidad. La pista est\u00e1 en las Tesis sobre la Historia (Benjamin, 2007, 65-76) y de ellas, tal vez, en la Tesis VIII<br \/> \t&nbsp;<br \/> \tLa tradici\u00f3n de los oprimidos nos ense\u00f1a entretanto que el \u201cestado de emergencia\u201d en que vivimos es la regla. Debemos llegar a un concepto de historia que resulte coherente con ello. Se nos plantear\u00e1 entonces como tarea la creaci\u00f3n del verdadero estado de emergencia, y esto mejorar\u00e1 nuestra posici\u00f3n en la lucha contra el fascismo. La fortuna de \u00e9ste proviene desde hace bastante del hecho de que sus adversarios lo combaten en nombre del progreso como ley hist\u00f3rica. El estupor porque las cosas que vivimos sean \u201ca\u00fan\u201d posibles en el siglo XX no es nada filos\u00f3fico. No es el comienzo de ning\u00fan conocimiento, salvo del que la idea de la historia de la cual proviene carece ya de vigencia. (Ib\u00edd., 69)<br \/> \t&nbsp;<br \/> \tBenjamin escuchaba el consejo equivocado siempre, en el marco de una historia que ya carec\u00eda de vigencia para el. Benjamin puso toda su capacidad desde una historia otra. Prepar\u00e1ndose para habitar las \u201cconstelaciones\u201d de los vencidos y derrotar de manera permanente a los vencedores frente a los que, ni siquiera los muertos est\u00e1n a salvo. Arendt, reconoci\u00f3 la magnitud del poder y la permanencia del estado de excepci\u00f3n. La presencia total de la historia y el cuerpo de lo pol\u00edtico en el marco de esta realidad que estudi\u00f3, critic\u00f3 y frente a la que asumi\u00f3 lecturas, posiciones y b\u00fasquedas. Arendt buscaba llegar al otro lado desde ac\u00e1 o mejor, contribuir a que muchas y muchos tuvi\u00e9ramos que hacerlo al reconocer este imperativo. Benjamin no pudo tolerar estar de este lado y recorri\u00f3 la historia, la vida, a contrapelo, en contrav\u00eda. Benjamin y Arendt fueron arrasados como el \u00e1ngel (Angelus Novus) de Paul Klee por la tormenta de la historia en su camino de escombros, horror y ruinas (Ib\u00edd., 69-70). Pero Arendt, de pie ante el horror inconcebible, encontr\u00f3 maneras pr\u00e1cticas, al interior de la tormenta y en sus materiales mismos, para exigir espacios y rumbos. La raz\u00f3n no resuelve este reclamo, este dilema, porque es apenas una de las tantas maneras de enfrentarlo. El mundo en el que Arendt resulta clasificable e incomparable, es el mismo en el que Benjamin no encuentra espacio y solamente es incomparable y \u00fanico. El de los acontecimientos, el tiempo vac\u00edo y los vencedores. Benjamin, fue un destello en el momento de peligro. Arendt sobrevivi\u00f3 para plantearlo, encontrando su nicho en y a pesar del orden de la Historia. Una Historia que existe para negarnos y acumular. No es un dilema de ellos, los famosos, sino, un desaf\u00edo de todas y todos, mientras el tiempo de los vencedores nos siga negando y mientras nuestros actos sigan alimentando su historia vac\u00eda.<br \/> \t&nbsp;<br \/> \tArendt sigui\u00f3 siendo incomparable a\u00fan cuando gan\u00f3 por m\u00e9rito propio su espacio en el mundo acad\u00e9mico. Durante la guerra de Vietnam, Arendt era profesora universitaria en EEUU. Sus alumnos decidieron no asistir a sus clases para unirse a las protestas y la buscaron para anunci\u00e1rselo. Su respuesta fue \u201c\u00bfya tienen donde hacer las fotocopias del material que van a repartir?\u201d Se opuso a la guerra y al imperialismo de los EEUU y escribi\u00f3 sobre el tema con firmeza, siendo una de las voces m\u00e1s escuchadas al respecto. Lo hizo, porque crey\u00f3 en el republicanismo de los EEUU y sent\u00eda que estas acciones imperiales lo traicionaban. Nada queda cerrado en el conocer a Hannah Arendt, todo queda abierto, provocado y provocando. Esto es a\u00fan m\u00e1s cierto frente al espejo que ella misma se construy\u00f3 ante la vida, la obra y la muerte prematura de su amigo Walter Benjamin.<br \/> \t&nbsp;<br \/> \tLa pertinencia de la emancipaci\u00f3n de los pueblos, desde otras orillas y posibilidades<br \/> \t&nbsp;<br \/> \tUno de los temas que m\u00e1s trabaj\u00f3 Hannah Arendt fue el de la emancipaci\u00f3n de los pueblos con \u00e9nfasis particular en los jud\u00edos entre los siglos XIX y XX en la Europa central y occidental. En torno de este tema siempre gir\u00f3 el de la asimilaci\u00f3n, en las caracter\u00edsticas y con las condiciones que de hecho se impusieron a los jud\u00edos al pasar de pueblos o colectivos sin status ni naci\u00f3n al de ciudadanos con plenos derechos en el marco de los reci\u00e9n nacidos Estados-Naci\u00f3n de la \u00e9poca. Arendt se\u00f1al\u00f3 con firmeza los riesgos de la asimilaci\u00f3n en estas condiciones (que aparec\u00edan como las \u00fanicas posibles) y dedic\u00f3 un extenso escrito para ilustrar esta situaci\u00f3n en su texto sobre la vida de Rahel Vernhagen (1781-1833), una escritora de origen jud\u00edo quien promovi\u00f3 la emancipaci\u00f3n y se convirti\u00f3 en un s\u00edmbolo de la asimilaci\u00f3n. Rahel odi\u00f3 y rechaz\u00f3 su pasado jud\u00edo y dedic\u00f3 mucho de su vida a borrarlo, pero se convirti\u00f3, a pesar de haber adquirido una profunda y sincera identidad con personalidades no-jud\u00edas de las letras y artes de Alemania, en una v\u00edctima del antisemitismo en 1819. Ante estos hechos, abandonada por quienes hab\u00eda cultivado para negar su pasado y huir de el, se encuentra rodeada cerca de su muerte, del apoyo y afecto de los jud\u00edos a quienes hab\u00eda rechazado. Se arrepiente de haberse perdido la relaci\u00f3n con su propia gente (Arendt f, 49-72).<br \/> \t&nbsp;<br \/> \tDesde otra orilla del mundo, en los Andes bolivianos, en un contexto de discriminaci\u00f3n, conquista y persecuci\u00f3n permanentes, a pesar de los cuales, la identidad se preserva y pervive, explica Silvia Rivera Cusicanqui, la soci\u00f3loga y activista boliviana mestiza-Aymara:<br \/> \t&nbsp;<br \/> \tSomos mestizos, pero tenemos una fuerte marca ind\u00edgena en nuestras almas. Somos \u201cimpuros\u201d. No somos gente \u201cpura\u201d. Y debemos reconocer tambi\u00e9n que hay una marca europea en nuestros cuerpos y subjetividades. Lo bueno de esa marca es la idea de libertad y derechos individuales. De nuestra parte ind\u00edgena proviene la idea de comunidad y de ciclos, de nuestra intimidad con los ciclos de la naturaleza. Pero reconocemos el valor, la validez de los derechos y libertades individuales(\u2026)Todo esto proviene de lo mejor de la civilizaci\u00f3n europea y de la Ilustraci\u00f3n. Son contradictorias. Pero vivimos la contradicci\u00f3n con alegr\u00eda. No es una contradicci\u00f3n esquizofr\u00e9nica. Vivimos la contradicci\u00f3n de manera que esta nos llena de energ\u00eda. Y contradicci\u00f3n sin s\u00edntesis va totalmente contra la esencia del Marxismo.<br \/> \tEsto tiene que ver con la l\u00f3gica Aymara trivalente, opuesta a la l\u00f3gica Aristot\u00e9lica binaria. La filosof\u00eda Aymara est\u00e1 basada en el \u201ctercero incluido\u201d. A no es B y B no es A. Pero hay cosas que son A y B simult\u00e1neamente. En la l\u00f3gica binaria, uno excluye al otro. Pero cuando tienes una l\u00f3gica de inclusi\u00f3n, tienes enormes posibilidades de acci\u00f3n intercultural.<br \/> \tEsto est\u00e1 inscrito en la lengua Aymara. En la gram\u00e1tica Aymara puedes decir \u201ces\u201d o \u201cno es\u201d y puedes decir \u201ces y no es\u201d al mismo tiempo. Jisa es si, jani es no, e inasa puede ser si y puede ser no. (Weinberg, 2014)<br \/> \t&nbsp;<br \/> \tDe vuelta a Arendt, explica, en el contexto y din\u00e1micas hist\u00f3ricas de la Europa que le toc\u00f3 vivir y entender, su perspectiva respecto de la emancipaci\u00f3n-asimilaci\u00f3n. La emancipaci\u00f3n de los jud\u00edos en Europa hace referencia a un proceso hist\u00f3rico particular cuya caracter\u00edstica y exigencia esencial y contradictoria era la de su asimilaci\u00f3n, lo que implicaba, dejar de ser, dentro de una sociedad que as\u00ed lo requer\u00eda, para poder gozar de los beneficios y privilegios garantizados a la ciudadan\u00eda, a cambio de superar la exclusi\u00f3n de estas sociedades y derechos. Para emanciparse de manera pros, como puebloe de manera prnto en tanto ciudadanos.idades que hac, lo que imponus privilegios se hicieron extensivos a todos l\u00e1ctica como jud\u00edos, como pueblo, ten\u00edan que integrarse como ciudadanos y as\u00ed, asimilarse, lo que convert\u00eda aparentemente en innecesaria y obsoleta su identidad. Pero, se les conced\u00eda la ciudadan\u00eda como una forma de emancipaci\u00f3n en tanto en cuanto se necesitaba de ellos como jud\u00edos, con una identidad jud\u00eda que no interesaba a los negocios del estado-naci\u00f3n, pero a cuyo nombre podr\u00eda obtener los beneficios de una relaci\u00f3n que no estaba fundamentada en el reconocimiento de esa identidad, sino en el reconocimiento de ciertas capacidades de ese grupo particular. Por razones pr\u00e1cticas, los nacientes Estados-Naci\u00f3n, los integraban entonces, como ciudadanos, por ser jud\u00edos y porque necesitaban de sus servicios y favores, exigi\u00e9ndoles que siguieran si\u00e9ndolo para poder obtener estos beneficios que eran el fundamento de la relaci\u00f3n, pero, a cambio de convertirse en ciudadanos, como cualquier otro, lo que impon\u00eda precisamente, abandonar las diferencias y especificidades que hac\u00edan necesario este reconocimiento en tanto ciudadanos.<br \/> \t&nbsp;<br \/> \tPor lo tanto, la emancipaci\u00f3n de los jud\u00edos, seg\u00fan les fue concedida por el sistema de estados naci\u00f3n en Europa durante el siglo XIX, tuvo un doble origen y un significado ambiguo siempre presente. De un lado, era consecuencia de la estructura pol\u00edtica y legal de un nuevo cuerpo pol\u00edtico que pod\u00eda funcionar \u00fanicamente bajo las condiciones de igualdad pol\u00edtica ante la ley. Los gobiernos, para su propio beneficio, ten\u00edan que limar las desigualdades del viejo orden tan r\u00e1pido y completamente como fuera posible. De otro lado, fue consecuencia de una extensi\u00f3n gradual de privilegios a jud\u00edos espec\u00edficos, garantizados originalmente \u00fanicamente a individuos, luego exclusivamente a peque\u00f1os grupos de jud\u00edos ricos. Solamente cuando estos grupos limitados no pod\u00edan ya manejar por si mismos las crecientes demandas de los negocios del estado, sus privilegios se hicieron extensivos a todos los jud\u00edos de la Europa central y occidental. (Arendt, 1979, Vol. 1, 11-12)<br \/> \t&nbsp;<br \/> \tDurante la conferencia \u201cPaz y Democracia en Guatemala: Desaf\u00edos pendientes\u201d, Charles Hale aborda el mismo tema en otro contexto y circunstancias muy diferentes, desde esta orilla, en un texto titulado&nbsp; \u201cEl protagonismo ind\u00edgena, las pol\u00edticas estatales y el nuevo racismo en la \u00e9poca del \u2018indio permitido\u2019\u201d (Hale, 2005). El aporte esencial de este texto indispensable es el de se\u00f1alar la pol\u00edtica p\u00fablica que diferencia entre \u201cindios permitidos\u201d, aquellos que a\u00fan preservando su lengua, sus costumbres, rituales y vestidos, se insertan dentro del modelo econ\u00f3mico y pol\u00edtico que les remunera, por hacerlo, reconoci\u00e9ndolos y financi\u00e1ndoles actividades. Son indios folclorizados que no amenazan, por el contrario, refuerzan con su colorido el sistema y sus reg\u00edmenes. Una asimilaci\u00f3n que el sistema denomina emancipaci\u00f3n en la medida en que amoldan su identidad al lugar que les permite el sistema. Los \u201cindios no-autorizados\u201d son, en contraste, quienes por ser ind\u00edgenas y en cuanto tales, rechazan el modelo y para proteger su cultura y manera de ver y vivir el mundo, no se asimilan al sistema que, por principio y necesidad vital, deben transformar para poder pervivir. En consecuencia, el sistema no los autoriza.<br \/> \t<img alt=\"\" src=\"http:\/\/www.elortiba.org\/ayer\/reparto-indios.jpg\" style=\"height: 383px; width: 625px; margin: 5px;\" \/> Reparto de Indios tras la &#8220;Guerra del Desierto&#8221;, Argentina.<br \/> \t&nbsp;<br \/> \tRe-examinado el tema de la emancipaci\u00f3n jud\u00eda planteada por Arendt para la Europa que conoci\u00f3, se reconoce, desde esta perspectiva ind\u00edgena americana en lucha frente al sistema, un aspecto fundamental de la tem\u00e1tica emancipatoria en la medida en que la asimilaci\u00f3n impone como condici\u00f3n esencial, la inserci\u00f3n al modelo econ\u00f3mico-pol\u00edtico y cultural dominante, el cual subordina la identidad a la ciudadan\u00eda y \u00e9sta se encuentra supeditada a la libertad de mercado y de circulaci\u00f3n de mercanc\u00edas. La identidad que puede perseverar, la permitida, es apenas un adorno folcl\u00f3rico colateral y pict\u00f3rico al servicio de la estructura social del poder y de la acumulaci\u00f3n.<br \/> \t&nbsp;<br \/> \tSilvia Rivera Cusicanqui manifiesta que la categor\u00eda \u201cindio\u201d, no es una categor\u00eda esencial. Es una categor\u00eda hist\u00f3rica, creada para y por la Conquista, para identificar a otros que deb\u00edan ser sometidos y subyugados. Asumir la categor\u00eda indio como identidad es una necesidad para la lucha, para afianzar la diferencia y, precisamente, la identidad contra y frente al modelo opresor, pero, la lucha emancipatoria, una vez tenga \u00e9xito, permitir\u00e1 que se supere esta categor\u00eda y que se recupere la diversidad de pueblos que fueron sometidos bajo esta categor\u00eda. Emanciparse, en este sentido es, asumirse en el r\u00e9gimen opresor, levantarse asumiendo la categor\u00eda impuesta contra el mismo, pero para eventualmente estar m\u00e1s all\u00e1 de las limitaciones y restricciones de esta categor\u00eda impuesta y emanciparse de la propia categor\u00eda y denominaci\u00f3n asociada a la conquista y al orden contra el que se lucha y que no solamente nos ha impedido ser, sino que nos ha definido y encasillado para ser de un modo determinado al servicio de sus intereses de modo que no pueda existir alternativa al establecimiento (Holloway, 2011, 223-230).<br \/> \t&nbsp;<br \/> \tEn el contexto europeo de los siglos XVIII al XX, bajo la estructura del capital en sus fases expansivas, cualquier intento de emancipaci\u00f3n era generalmente, a su vez, un intento de asimilaci\u00f3n al establecimiento. La pervivencia de los jud\u00edos como pueblo en este contexto, en la di\u00e1spora de tierras extra\u00f1as, no se propon\u00eda por principio, un proyecto de resistencia y alternativa al orden, sino, a lo sumo (salvo excepciones notorias y muy reales), una necesidad de pervivencia a pesar y en medio del establecimiento para salir de las condiciones de marginalidad. Los aportes de Arendt resultan muy \u00fatiles en este contexto, pero ante la actual crisis del sistema mundo, la necesidad de alternativas a un orden cuyo car\u00e1cter esencial impone la dominaci\u00f3n y el despojo para la acumulaci\u00f3n y la amenaza a la vida y a los bienes comunes, desde esta orilla del mundo y desde pueblos sometidos, conquistados, despreciados, la lucha por la emancipaci\u00f3n adquiere un sentido y un significado m\u00e1s profundo y que abarca desde los pueblos ind\u00edgenas, las identidades humanas todas y la relaci\u00f3n de los pueblos entre s\u00ed, frente al modelo dominante y con la vida.<br \/> \t&nbsp;<br \/> \tPoner a dialogar a Hannah Arendt desde la soledad de Europa ante el mundo externo&nbsp; que consideraba -como Rosa Luxemburgo- lo que no se asimilara en sus t\u00e9rminos a sus condiciones: Es decir, lo precapitalista y sujeto de su canibalizaci\u00f3n como sistema. La relaci\u00f3n de reciprocidad con las identidades, cosmovisiones, experiencias, visones y luchas de esos otros pueblos que nunca fueron ni han sido y se niegan a ser pre-europeos, es una necesidad impostergable. Reconocerlos finalmente como otros, en camino de la emancipaci\u00f3n en sus t\u00e9rminos y no s\u00f3lo como primitivos o entidades a ser devoradas, nos permitir\u00eda no solamente liberarnos de la soledad en la que nos aplasta este sistema que nos amenaza nuevamente con el terror totalitario, sino que, adem\u00e1s, nos posibilita considerar alternativas a ese viejo mundo. No se trata del esencialismo indianista racista y falso, sino de que lo indio, es una manera de buscar desde la dignidad y la humildad un mundo otro tejido a la Madre Tierra. Qu\u00e9 hermoso ser\u00eda tener entre nosotras y nosotros a Hannah Arendt para abrir el territorio de su maravilloso imaginario a estas regiones inexploradas de lo posible que no alcanz\u00f3 a reconocer.<br \/> \t<img alt=\"\" src=\"http:\/\/www.la-razon.com\/suplementos\/tendencias\/Silvia-Rivera-Foto-Wara-Vargas_LRZIMA20141017_0116_4.jpg\" style=\"height: 507px; width: 625px; margin: 5px;\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \tSilvia Rivera Cusicanqui. Un di\u00e1logo desde esta otra orilla que nos corresponde a nosotras y nosotros<br \/> \t&nbsp;<br \/> \tEn las respuestas de Silvia Rivera Cusicanqui a Bill Weinberg en Nueva York, en el oto\u00f1o del 2014, reaparece la pertinencia y actualidad de estos temas<br \/> \t&nbsp;<br \/> \t<strong>Entonces, \u00bftus antepasados (ancestros) fueron ind\u00edgenas?<\/strong><br \/> \t\u00a1Claro!<br \/> \t<strong>Y sin embargo dices que eres mestiza. \u00bfS\u00f3lo porque creciste hablando espa\u00f1ol como tu primera lengua?<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \tNo s\u00f3lo por eso. Tengo sangre jud\u00eda. Del lado de mis padres. Fueron los colonos jud\u00edos que vinieron a los Andes en el siglo 16, escapando a la Inquisici\u00f3n en Espa\u00f1a. De modo que de ambos lados, estoy en contra del rey de Espa\u00f1a!<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \t<strong>Tu lado ind\u00edgena y tu lado jud\u00edo. \u00bfLos Jud\u00edos fueron Marranos?<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \tSi, Marranos. Lo descubr\u00ed en la Universidad de Austin, Texas. En una rara secci\u00f3n de libros hab\u00eda un fichero llamado \u201cJud\u00edos en Am\u00e9rica\u201d. Y el primer apellido que vi fue Rivera! Ese era un apellido jud\u00edo com\u00fan. Fue entonces cuando decid\u00ed que soy jud\u00eda. Un jud\u00edo y un Aymara son una mezcla interesante\u2026<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \t<strong>\u00bfY Quechua tambi\u00e9n, no?<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \tSi, Quechua tambi\u00e9n. Y probablemente tambi\u00e9n Vasco y otras cosas. Pero no me importa la \u201csangre\u201d. Odio cuando se habla de la \u201csangre\u201d. Creo que la identidad se construye viviendo el presente. He asumido mi amor por lo Aymara a tal extremo porque descubr\u00ed el aspecto m\u00e1s sano de mi lado Europeo a trav\u00e9s del reconocimiento Aymara de la otredad. Es el lado Aymara el que me ayud\u00f3 a descubrir los buenos aspectos de mi herencia Europea.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \t<strong>En Bolivia, \u00bflos ind\u00edgenas son una mayor\u00eda y los mestizos una minor\u00eda, no?<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \tMestizo, es una construcci\u00f3n. Desde un punto de vista, puedes decir que los mestizos son una mayor\u00eda porque la mayor\u00eda de los indios son mestizos de todos modos, porque hablan Espa\u00f1ol, le rezan a un Dios Cristiano, utilizan el dinero en transacciones, son individualistas, y quieren que sus hijos hablen Ingl\u00e9s. Pero desde otro punto de vista, esas cosas extra\u00f1as que hacemos son ind\u00edgenas, son parte de la herencia ind\u00edgena que todos compartimos. Y desde ese punto de vista, la mayor\u00eda somos indios. Por lo tanto se puede responder s\u00ed y no a tu pregunta. Esta es, una vez m\u00e1s, la l\u00f3gica Aymara trivalente. (Weinberg, 2014)<br \/> \t&nbsp;<br \/> \t\u00bfQu\u00e9 podr\u00eda aportar Hannah Arendt desde y frente a la perspectiva trivalente de los pueblos y luchas de Abya Yala en la crisis del viejo mundo y ante la amenaza de estos tiempos oscuros? Esas respuestas y lo que puedan darnos para nuestras luchas por salir de estos tiempos de oscuridad para tener un futuro digno en armon\u00eda con la Madre Tierra nos corresponde buscarlas a todas y todos. Ella ya hizo, con creces, su parte, sin avergonzarse jam\u00e1s por ser incomparable y en consecuencia, por no caber en el molde de lo aceptado y aceptable del r\u00e9gimen y de lo establecido.<br \/> \t<strong>&nbsp;<br \/> \tEmmanuel Rozental<br \/> \tPueblos en Camino<br \/> \tPuebla, M\u00e9xico<br \/> \t2015-03-07<\/strong><\/p>\n<p> \t&nbsp;<\/p>\n<p> \thttp:\/\/www.pueblosencamino.org\/index.php\/asi-si\/economias-alternativas-solidarias\/1253-hannah-arendt-y-el-imperativo-de-ser-incomparable<\/p>\n<p style=\"margin: 0px; padding: 5px 0px; color: rgb(51, 51, 51); font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; letter-spacing: normal; orphans: auto; text-indent: 0px; text-transform: none; white-space: normal; widows: auto; word-spacing: 0px; -webkit-text-stroke-width: 0px; text-align: justify; font-size: 12px; line-height: normal; font-family: Cambria; background-color: rgb(255, 255, 255);\"> \t<b style=\"margin: 0px; padding: 0px;\">Referencias bibliogr\u00e1ficas<\/b><\/p>\n<p style=\"margin: 0px; padding: 5px 0px; color: rgb(51, 51, 51); font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; letter-spacing: normal; orphans: auto; text-indent: 0px; text-transform: none; white-space: normal; widows: auto; word-spacing: 0px; -webkit-text-stroke-width: 0px; text-align: justify; font-size: 12px; line-height: normal; font-family: Cambria; background-color: rgb(255, 255, 255);\"> \tACIN. (2005). Libertad para la Madre Tierra en Asociaci\u00f3n de Cabildos Ind\u00edgenas del Norte del Cauca,&nbsp; [En l\u00ednea]. Colombia, disponible en http:\/\/www.nasaacin.org\/libertar-para-la-madre-tierra&nbsp;<\/p>\n<p style=\"margin: 0px; padding: 5px 0px; color: rgb(51, 51, 51); font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; letter-spacing: normal; orphans: auto; text-indent: 0px; text-transform: none; white-space: normal; widows: auto; word-spacing: 0px; -webkit-text-stroke-width: 0px; text-align: justify; font-size: 12px; line-height: normal; font-family: Cambria; background-color: rgb(255, 255, 255);\"> \tAgamben, G. (2010). Lo que queda de Auschwitz, el archivo y el testigo. Homo Sacer III. Valencia, Espa\u00f1a.PRE_TEXTOS.<\/p>\n<p style=\"margin: 0px; padding: 5px 0px; color: rgb(51, 51, 51); font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; letter-spacing: normal; orphans: auto; text-indent: 0px; text-transform: none; white-space: normal; widows: auto; word-spacing: 0px; -webkit-text-stroke-width: 0px; text-align: justify; font-size: 12px; line-height: normal; font-family: Cambria; background-color: rgb(255, 255, 255);\"> \tArendt, H. (2012). Sobre la Revoluci\u00f3n. Madrid, Espa\u00f1a. Alianza Editorial.<\/p>\n<p style=\"margin: 0px; padding: 5px 0px; color: rgb(51, 51, 51); font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; letter-spacing: normal; orphans: auto; text-indent: 0px; text-transform: none; white-space: normal; widows: auto; word-spacing: 0px; -webkit-text-stroke-width: 0px; text-align: justify; font-size: 12px; line-height: normal; font-family: Cambria; background-color: rgb(255, 255, 255);\"> \tArendt, H. (2001). Hombres en Tiempos de Oscuridad. Barcelona, Espa\u00f1a. Gediza editorial.-<\/p>\n<p style=\"margin: 0px; padding: 5px 0px; color: rgb(51, 51, 51); font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; letter-spacing: normal; orphans: auto; text-indent: 0px; text-transform: none; white-space: normal; widows: auto; word-spacing: 0px; -webkit-text-stroke-width: 0px; text-align: justify; font-size: 12px; line-height: normal; font-family: Cambria; background-color: rgb(255, 255, 255);\"> \tArendt, H. (2000a). Total Domination. En Baehr, P. (Ed.) The Portable Hannah Arendt. USA. Penguin Books.<\/p>\n<p style=\"margin: 0px; padding: 5px 0px; color: rgb(51, 51, 51); font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; letter-spacing: normal; orphans: auto; text-indent: 0px; text-transform: none; white-space: normal; widows: auto; word-spacing: 0px; -webkit-text-stroke-width: 0px; text-align: justify; font-size: 12px; line-height: normal; font-family: Cambria; background-color: rgb(255, 255, 255);\"> \tArendt, H. (2000b). Totalitarianism. En Baehr, P. (Ed.) The Portable Hannah Arendt. USA. Penguin Books.<\/p>\n<p style=\"margin: 0px; padding: 5px 0px; color: rgb(51, 51, 51); font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; letter-spacing: normal; orphans: auto; text-indent: 0px; text-transform: none; white-space: normal; widows: auto; word-spacing: 0px; -webkit-text-stroke-width: 0px; text-align: justify; font-size: 12px; line-height: normal; font-family: Cambria; background-color: rgb(255, 255, 255);\"> \tArendt, H. (2000c). The Social Question. En Baehr, P. (Ed.) The Portable Hannah Arendt. USA. Penguin Books.<\/p>\n<p style=\"margin: 0px; padding: 5px 0px; color: rgb(51, 51, 51); font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; letter-spacing: normal; orphans: auto; text-indent: 0px; text-transform: none; white-space: normal; widows: auto; word-spacing: 0px; -webkit-text-stroke-width: 0px; text-align: justify; font-size: 12px; line-height: normal; font-family: Cambria; background-color: rgb(255, 255, 255);\"> \tArendt, H. (2000d). From Eichmann in Jerusalem. En Baehr, P. (Ed.) The Portable Hannah Arendt. USA. Penguin Books.<\/p>\n<p style=\"margin: 0px; padding: 5px 0px; color: rgb(51, 51, 51); font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; letter-spacing: normal; orphans: auto; text-indent: 0px; text-transform: none; white-space: normal; widows: auto; word-spacing: 0px; -webkit-text-stroke-width: 0px; text-align: justify; font-size: 12px; line-height: normal; font-family: Cambria; background-color: rgb(255, 255, 255);\"> \tArendt, H. (2000e). Reflections on Little Rock. En Baehr, P. (Ed.) The Portable Hannah Arendt. USA. Penguin Books.<\/p>\n<p style=\"margin: 0px; padding: 5px 0px; color: rgb(51, 51, 51); font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; letter-spacing: normal; orphans: auto; text-indent: 0px; text-transform: none; white-space: normal; widows: auto; word-spacing: 0px; -webkit-text-stroke-width: 0px; text-align: justify; font-size: 12px; line-height: normal; font-family: Cambria; background-color: rgb(255, 255, 255);\"> \tArendt, H. (2000f). Jewess and Shlemihl (1771-1795). En Baehr, P. (Ed.) The Portable Hannah Arendt. USA. Penguin Books.<\/p>\n<p style=\"margin: 0px; padding: 5px 0px; color: rgb(51, 51, 51); font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; letter-spacing: normal; orphans: auto; text-indent: 0px; text-transform: none; white-space: normal; widows: auto; word-spacing: 0px; -webkit-text-stroke-width: 0px; text-align: justify; font-size: 12px; line-height: normal; font-family: Cambria; background-color: rgb(255, 255, 255);\"> \tArendt, H. (1979). Vol. 1. Antisemitism. Part one of The Origins of Totalitarianism. Orlando, Florida, USA. A Harvest Book.<\/p>\n<p style=\"margin: 0px; padding: 5px 0px; color: rgb(51, 51, 51); font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; letter-spacing: normal; orphans: auto; text-indent: 0px; text-transform: none; white-space: normal; widows: auto; word-spacing: 0px; -webkit-text-stroke-width: 0px; text-align: justify; font-size: 12px; line-height: normal; font-family: Cambria; background-color: rgb(255, 255, 255);\"> \tArendt, H. (1979). Vol. 2. Imperialism. Part two of The Origins of Totalitarianism. Orlando, Florida, USA. A Harvest Book.<\/p>\n<p style=\"margin: 0px; padding: 5px 0px; color: rgb(51, 51, 51); font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; letter-spacing: normal; orphans: auto; text-indent: 0px; text-transform: none; white-space: normal; widows: auto; word-spacing: 0px; -webkit-text-stroke-width: 0px; text-align: justify; font-size: 12px; line-height: normal; font-family: Cambria; background-color: rgb(255, 255, 255);\"> \tArendt, H, (1979). Vol. 3. Totalitarianism. Part three of The Origins of Totalitarianism. Orlando, Florida, USA. A Harvest Book.<\/p>\n<p style=\"margin: 0px; padding: 5px 0px; color: rgb(51, 51, 51); font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; letter-spacing: normal; orphans: auto; text-indent: 0px; text-transform: none; white-space: normal; widows: auto; word-spacing: 0px; -webkit-text-stroke-width: 0px; text-align: justify; font-size: 12px; line-height: normal; font-family: Cambria; background-color: rgb(255, 255, 255);\"> \tBaehr, P. (2000) The Portable Hannah Arendt. USA. Penguin Books.<\/p>\n<p style=\"margin: 0px; padding: 5px 0px; color: rgb(51, 51, 51); font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; letter-spacing: normal; orphans: auto; text-indent: 0px; text-transform: none; white-space: normal; widows: auto; word-spacing: 0px; -webkit-text-stroke-width: 0px; text-align: justify; font-size: 12px; line-height: normal; font-family: Cambria; background-color: rgb(255, 255, 255);\"> \tBenjamin, W. (2007). Conceptos de Filosof\u00eda de la Historia. La Plata, Argentina. Terramar.<\/p>\n<p style=\"margin: 0px; padding: 5px 0px; color: rgb(51, 51, 51); font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; letter-spacing: normal; orphans: auto; text-indent: 0px; text-transform: none; white-space: normal; widows: auto; word-spacing: 0px; -webkit-text-stroke-width: 0px; text-align: justify; font-size: 12px; line-height: normal; font-family: Cambria; background-color: rgb(255, 255, 255);\"> \tCowen, T. (2014). The pitfalls of peace: The Lack of Major Wars May Be Hurting Economic Growth. New York Times, The Upshot. Junio 13 de 2014. [En l\u00ednea]. http:\/\/www.nytimes.com\/2014\/06\/14\/upshot\/the-lack-of-major-wars-may-be-hurting-economic-growth.html?_r=0&amp;abt=0002&amp;abg=1&nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p style=\"margin: 0px; padding: 5px 0px; color: rgb(51, 51, 51); font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; letter-spacing: normal; orphans: auto; text-indent: 0px; text-transform: none; white-space: normal; widows: auto; word-spacing: 0px; -webkit-text-stroke-width: 0px; text-align: justify; font-size: 12px; line-height: normal; font-family: Cambria; background-color: rgb(255, 255, 255);\"> \tGrandin, G. (2011). The last colonial massacre: Latin America in the Cold War. Chicago, USA. University of Chicago Press.<\/p>\n<p style=\"margin: 0px; padding: 5px 0px; color: rgb(51, 51, 51); font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; letter-spacing: normal; orphans: auto; text-indent: 0px; text-transform: none; white-space: normal; widows: auto; word-spacing: 0px; -webkit-text-stroke-width: 0px; text-align: justify; font-size: 12px; line-height: normal; font-family: Cambria; background-color: rgb(255, 255, 255);\"> \tGuti\u00e9rrez, R, (2014), Pachakuti, libertad y autogobierno. Puebla, M\u00e9xico\/Montevideo, Uruguay, (libro en impresi\u00f3n).<\/p>\n<p style=\"margin: 0px; padding: 5px 0px; color: rgb(51, 51, 51); font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; letter-spacing: normal; orphans: auto; text-indent: 0px; text-transform: none; white-space: normal; widows: auto; word-spacing: 0px; -webkit-text-stroke-width: 0px; text-align: justify; font-size: 12px; line-height: normal; font-family: Cambria; background-color: rgb(255, 255, 255);\"> \tHale, Ch. (2005). Paz y Democracia en Guatemala: Desaf\u00edos pendientes, \u201cEl protagonismo ind\u00edgena, las pol\u00edticas estatales y el nuevo racismo en la \u00e9poca del \u2018indio permitido\u2019. Guatemala. Fundaci\u00f3n Propaz.<\/p>\n<p style=\"margin: 0px; padding: 5px 0px; color: rgb(51, 51, 51); font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; letter-spacing: normal; orphans: auto; text-indent: 0px; text-transform: none; white-space: normal; widows: auto; word-spacing: 0px; -webkit-text-stroke-width: 0px; text-align: justify; font-size: 12px; line-height: normal; font-family: Cambria; background-color: rgb(255, 255, 255);\"> \tHolloway, J. (2011). Agrietar el Capitalismo. El hacer contra el trabajo. M\u00e9xico D.F. M\u00e9xico. Ediciones Herramienta.&nbsp;<\/p>\n<p style=\"margin: 0px; padding: 5px 0px; color: rgb(51, 51, 51); font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; letter-spacing: normal; orphans: auto; text-indent: 0px; text-transform: none; white-space: normal; widows: auto; word-spacing: 0px; -webkit-text-stroke-width: 0px; text-align: justify; font-size: 12px; line-height: normal; font-family: Cambria; min-height: 14px; background-color: rgb(255, 255, 255);\"> \t&nbsp;<\/p>\n<p style=\"margin: 0px; padding: 5px 0px; color: rgb(51, 51, 51); font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; letter-spacing: normal; orphans: auto; text-indent: 0px; text-transform: none; white-space: normal; widows: auto; word-spacing: 0px; -webkit-text-stroke-width: 0px; text-align: justify; font-size: 12px; line-height: normal; font-family: Cambria; background-color: rgb(255, 255, 255);\"> \tPueblos en Camino. (2014). Peque\u00f1os Genocidios en la crisis c\u00edclica del capital: Presagio y anuncio del exterminio racional para la eliminaci\u00f3n de excedentes.&nbsp; [En l\u00ednea]. Colombia, disponible en: http:\/\/www.pueblosencamino.org\/index.php\/materiales-pec\/descarga-textos-y-audios-encuentros\/1123-pequenos-genocidios-en-la-crisis-ciclica-del-capital-presagio-y-anuncio-del-exterminio-racional-para-la-estruccion-de-excedentes.<\/p>\n<p style=\"margin: 0px; padding: 5px 0px; color: rgb(51, 51, 51); font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; letter-spacing: normal; orphans: auto; text-indent: 0px; text-transform: none; white-space: normal; widows: auto; word-spacing: 0px; -webkit-text-stroke-width: 0px; text-align: justify; font-size: 12px; line-height: normal; font-family: Cambria; background-color: rgb(255, 255, 255);\"> \tTischler, Visquerra, S. (2013). Revoluci\u00f3n y Destotalizaci\u00f3n. Guadalajara, Jalisco, M\u00e9xico. Editorial Grietas.<\/p>\n<p style=\"margin: 0px; padding: 5px 0px; color: rgb(51, 51, 51); font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; letter-spacing: normal; orphans: auto; text-indent: 0px; text-transform: none; white-space: normal; widows: auto; word-spacing: 0px; -webkit-text-stroke-width: 0px; text-align: justify; font-size: 12px; line-height: normal; font-family: Cambria; background-color: rgb(255, 255, 255);\"> \tWeinberg, B. (2014). Indigenous Anarchist Critique of Bolivia&#8217;s &#8216;Indigenous State&#8217;: Interview with Silvia Rivera Cusicanqui.&nbsp; [En l\u00ednea]. USA. http:\/\/upsidedownworld.org\/main\/bolivia-archives-31\/5031-indigenous-anarchist-critique-of-bolivias-indigenous-state-interview-with-silvia-rivera-cusicanqui<\/p>\n<p> \t&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cHannah Arendt y el imperativo de ser Incomparable\u201d, es el texto de la Conferencia Magistral presentada el 11 de marzo en el I Coloquio Hannah Arendt: Pensar y Actuar en el Mundo, [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[3],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/tejidohistorico.afrodescendientes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8038"}],"collection":[{"href":"https:\/\/tejidohistorico.afrodescendientes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/tejidohistorico.afrodescendientes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tejidohistorico.afrodescendientes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tejidohistorico.afrodescendientes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=8038"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/tejidohistorico.afrodescendientes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8038\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/tejidohistorico.afrodescendientes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=8038"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/tejidohistorico.afrodescendientes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=8038"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/tejidohistorico.afrodescendientes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=8038"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}