{"id":8182,"date":"2015-05-13T00:24:10","date_gmt":"2015-05-13T00:24:10","guid":{"rendered":"http:\/\/www2.nasaacin.org\/index.php\/2015\/05\/13\/las-cinco-estrategias-del-capitalismo-contra-los-movimientos-sociales-silvia-federici\/"},"modified":"2015-05-13T00:24:10","modified_gmt":"2015-05-13T00:24:10","slug":"las-cinco-estrategias-del-capitalismo-contra-los-movimientos-sociales-silvia-federici","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/tejidohistorico.afrodescendientes.com\/index.php\/2015\/05\/13\/las-cinco-estrategias-del-capitalismo-contra-los-movimientos-sociales-silvia-federici\/","title":{"rendered":"Las cinco estrategias del capitalismo contra los movimientos sociales &#8211; Silvia Federici"},"content":{"rendered":"<div> \t<\/div>\n<div> \t<span style=\"color:#b22222;\"><strong>Nombrar lo intolerable: la acumulaci\u00f3n primitiva y la reestructuraci\u00f3n de la reproducci\u00f3n<\/strong><\/span><\/div>\n<div> \t&nbsp;<\/div>\n<div> \tLa reestructuraci\u00f3n de la econom\u00eda mundial ha adoptado cinco estrategias b\u00e1sicas para dar respuesta al ciclo de luchas sociales que entre los a\u00f1os sesenta y los setenta transformaron la organizaci\u00f3n de la reproducci\u00f3n y las relaciones de clase.&nbsp;<\/div>\n<p>  <!--more-->  <\/p>\n<div> \t&nbsp;<\/div>\n<div> \t<span style=\"color:#b22222;\"><strong>Primero, <\/strong><\/span>se ha producido una expansi\u00f3n del mercado de trabajo. La globalizaci\u00f3n ha producido un salto hist\u00f3rico en el tama\u00f1o del mundo proletario, tanto mediante un proceso global de \u00abcercamiento\u00bb que ha provocado la separaci\u00f3n de millones de personas de sus tierras, sus trabajos y sus \u00abderechos consuetudinarios\u00bb, como mediante el aumento del empleo de las mujeres. No es sorprendente que la globalizaci\u00f3n se nos aparezca como un proceso de acumulaci\u00f3n primitiva, que ha asumido formas variadas. En el Norte, la globalizaci\u00f3n ha asumido la forma de la deslocalizaci\u00f3n y la desconcentraci\u00f3n industrial, as\u00ed como de la flexibilizaci\u00f3n, la precarizaci\u00f3n laboral y el m\u00e9todo Toyota o JIT [Just In Time, \u00abjusto a tiempo\u00bb].(1) En los antiguos pa\u00edses socialistas, se ha producido la desestatalizaci\u00f3n de la industria, la descolectivizaci\u00f3n de la agricultura y la privatizaci\u00f3n de la riqueza social. En el Sur, hemos sido testigos de la \u00abmaquilizaci\u00f3n\u00bb de la producci\u00f3n, la liberalizaci\u00f3n de las importaciones y las privatizaciones de las tierras. El objetivo, de todas maneras, era el mismo en todas partes.&nbsp;<\/div>\n<div> \t&nbsp;<\/div>\n<div> \tMediante la destrucci\u00f3n de las econom\u00edas de subsistencia y la separaci\u00f3n de los productores de los medios de subsistencia, al provocar la dependencia de ingresos monetarios a millones de personas, incluso a aquellas imposibilitadas para adquirir un trabajo asalariado, la clase capitalista ha relanzado el proceso de acumulaci\u00f3n y recortado los costes de la producci\u00f3n laboral. Dos mil millones de personas han sido arrojados al mercado laboral demostrando la falacia de las teor\u00edas que defienden que el capitalismo ya no necesita cantidades masivas de trabajo vivo, porque presumiblemente descansa en la creciente automatizaci\u00f3n del trabajo.<\/div>\n<div> \t&nbsp;<\/div>\n<div> \t<span style=\"color:#b22222;\"><strong>Segundo,<\/strong><\/span> la desterritorializaci\u00f3n del capital y la financiarizaci\u00f3n de las actividades econ\u00f3micas, posibilitadas por la \u00abrevoluci\u00f3n inform\u00e1tica\u00bb, han creado las condiciones econ\u00f3micas por las que la acumulaci\u00f3n primitiva se ha convertido en un proceso permanente, mediante el movimiento casi instant\u00e1neo del capital a lo largo del planeta, al haber derribado una y otra vez las barreras levantadas contra el capital por la resistencia de los trabajadores a la explotaci\u00f3n.<\/div>\n<div> \t&nbsp;<\/div>\n<div> \t<span style=\"color:#b22222;\"><strong>Tercero, <\/strong><\/span>hemos sido testigos de la desinversi\u00f3n sistem\u00e1tica que el Estado ha llevado a cabo en la reproducci\u00f3n de la fuerza de trabajo, implementada mediante los programas de ajuste estructural y el desmantelamiento del \u00abEstado de bienestar\u00bb. Como se ha mencionado anteriormente, las luchas llevadas a cabo durante los a\u00f1os sesenta han ense\u00f1ado a la clase capitalista que la inversi\u00f3n en la reproducci\u00f3n de la fuerza de trabajo no se traduce necesariamente en una mayor productividad laboral. Como resultado de esto, surgen ciertas pol\u00edticas y una ideolog\u00eda que resignifica a los trabajadores como microemprendedores, supuestamente responsables de la inversi\u00f3n en ellos mismos y \u00fanicos beneficiarios de las actividades reproductivas en ellos materializadas. En consecuencia se ha producido un cambio en los ejes temporales existentes entre reproducci\u00f3n y acumulaci\u00f3n. Los trabajadores se ven obligados a hacerse cargo de los costes de su reproducci\u00f3n en la medida en que se han reducido los subsidios en sanidad, educaci\u00f3n, pensiones y transporte p\u00fablico, adem\u00e1s de sufrir un aumento de los impuestos, con lo que cada articulaci\u00f3n de la reproducci\u00f3n de la fuerza de trabajo ha devenido un momento de acumulaci\u00f3n inmediata.<\/div>\n<div> \t&nbsp;<\/div>\n<div> \t<span style=\"color:#b22222;\"><strong>Cuarto, <\/strong><\/span>la apropiaci\u00f3n empresarial y la destrucci\u00f3n de bosques, oc\u00e9anos, aguas, bancos de peces, arrecifes de coral y de especies animales y vegetales han alcanzado un pico hist\u00f3rico. Pa\u00eds tras pa\u00eds, de \u00c1frica a las islas del Pac\u00edfico, inmensas \u00e1reas agr\u00edcolas y aguas costeras \u2015el hogar y los medios de subsistencia de extensas poblaciones\u2015 han sido privatizadas y hechas accesibles para la agroindustria, la extracci\u00f3n mineral o la pesca industrial. La globalizaci\u00f3n ha revelado, sin lugar a dudas, el coste real de la producci\u00f3n capitalista y de la tecnolog\u00eda lo que hace imposible hablar, tal y como Marx hizo en los Grundrisse, de \u00abla gran influencia civilizadora del capital\u00bb que surge de su \u00abapropiaci\u00f3n universal tanto de la naturaleza como de la relaci\u00f3n social misma\u00bb donde \u00abla naturaleza se convierte puramente en objeto para el hombre, en cosa puramente \u00fatil; cesa de reconoc\u00e9rsele como poder para s\u00ed; incluso el reconocimiento te\u00f3rico de sus leyes aut\u00f3nomas aparece solo como una artima\u00f1a para someterla a las necesidades humanas, sea como objeto del consumo, sea como medio de la producci\u00f3n\u00bb. (2)<\/div>\n<div> \t&nbsp;<\/div>\n<div> \tEn el a\u00f1o 2011, tras el derrame de petr\u00f3leo de BP y el desastre de Fukushima \u2015entre otros desastres producidos por los negocios corporativos\u2015, cuando los oc\u00e9anos agonizan, atrapados entre islas de basura, y el espacio se ha convertido en un vertedero adem\u00e1s de en un dep\u00f3sito armament\u00edstico, estas palabras no pueden sonar m\u00e1s que como ominosas reverberaciones.<\/div>\n<div> \t&nbsp;<\/div>\n<div> \tEste desarrollo ha afectado, en diferentes grados, a todas las poblaciones del planeta. Aun as\u00ed, como mejor se define el Nuevo Orden Mundial es como un proceso de recolonizaci\u00f3n. Lejos de comprimir el planeta en una red de circuitos interdependientes, lo ha reconstruido como un sistema de estructura piramidal, al aumentar las desigualdades y la polarizaci\u00f3n social y econ\u00f3mica, y al profundizar las jerarqu\u00edas que hist\u00f3ricamente han caracterizado la divisi\u00f3n sexual e internacional del trabajo, y que se hab\u00edan visto socavadas gracias a las luchas anticoloniales y feministas.<\/div>\n<div> \t&nbsp;<\/div>\n<div> \tEl centro estrat\u00e9gico de la acumulaci\u00f3n primitiva lo ha conformado el mundo colonial, mundo de plantaciones y esclavismo, hist\u00f3ricamente el coraz\u00f3n del sistema capitalista. Lo llamo \u00abcentro estrat\u00e9gico\u00bb porque su reestructuraci\u00f3n ha proporcionado los cimientos y las condiciones necesarias para la reorganizaci\u00f3n global del mercado de trabajo. Ha sido aqu\u00ed, de hecho, donde hemos sido testigos de los primeros y m\u00e1s radicales procesos de expropiaci\u00f3n y pauperizaci\u00f3n y de la desinversi\u00f3n m\u00e1s ingente del Estado en la fuerza de trabajo. Estos procesos est\u00e1n perfectamente documentados. Desde principios de los a\u00f1os ochenta, como consecuencia de los ajustes estructurales, el desempleo en la mayor parte de los pa\u00edses del \u00abTercer Mundo\u00bb ha crecido tanto que la USAID (3) [Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional] pod\u00eda reclutar trabajadores ofreciendo tan solo \u00abcomida por trabajo\u00bb. Los salarios han ca\u00eddo de tal manera que se ha comprobado que las trabajadoras de las maquilas tienen que comprar la leche por vasos o los huevos y tomates por unidad. Poblaciones enteras se han visto desmonetarizadas, al mismo tiempo que se les ha arrebatado las tierras para conced\u00e9rselas a proyectos gubernamentales o a inversores extranjeros. Actualmente, medio continente africano se encuentra bajo emergencia alimentaria (4). En \u00c1frica Oriental, del N\u00edger a Nigeria y hasta Ghana, el suministro de electricidad ha desaparecido, las redes el\u00e9ctricas nacionales han sido desarticuladas, obligando a aquellos que tienen dinero a comprar generadores individuales cuyo zumbido llena las noches, dificultando el sue\u00f1o de la gente. La sanidad estatal y los presupuestos de educaci\u00f3n, los subsidios a los agricultores, las ayudas para las necesidades b\u00e1sicas, todas ellas han sido desmanteladas, reducidas dr\u00e1sticamente y suprimidas. En consecuencia, la esperanza de vida est\u00e1 descendiendo y han reaparecido fen\u00f3menos que se supon\u00eda que el capitalismo hab\u00eda borrado de la faz de la tierra hace mucho tiempo: hambrunas, hambre, epidemias recurrentes, incluso la caza de brujas.(5) En aquellos lugares en los que los \u00abplanes de austeridad\u00bb y la apropiaci\u00f3n de tierras no pudieron concluir su tarea, la ha rematado la guerra, abriendo nuevos campos para la extracci\u00f3n de crudo y la recolecci\u00f3n de diamantes o colt\u00e1n. Y en lo que respecta a la poblaci\u00f3n objetivo de esta desposesi\u00f3n, se han convertido en los sujetos de una nueva di\u00e1spora, que arroja a millones de personas del campo a las ciudades, que cada vez m\u00e1s se asemejan a campamentos. Mike Davis ha utilizado la frase \u00abplaneta de ciudades miseria\u00bb en referencia a esta situaci\u00f3n, pero una descripci\u00f3n m\u00e1s correcta y v\u00edvida hablar\u00eda de un planeta de guetos y un r\u00e9gimen de apartheid global.<\/div>\n<div> \t&nbsp;<\/div>\n<div> \tSi adem\u00e1s tenemos en cuenta que, mediante la deuda y el ajuste estructural, los pa\u00edses del \u00abTercer Mundo\u00bb se han visto obligados a desviar la producci\u00f3n alimentaria del mercado dom\u00e9stico al mercado de exportaci\u00f3n, convertir tierras arables y cultivables para el consumo humano en terrenos de extracci\u00f3n mineral, deforestar tierras, y convertirse en vertederos de todo tipo de desechos as\u00ed como en campo de depredaci\u00f3n para las corporaciones cazadoras de genes,(6) entonces, debemos concluir que, en los planes del capital internacional, existen zonas del planeta destinadas a una \u00abreproducci\u00f3n cercana a cero\u00bb. De hecho, la destrucci\u00f3n de la vida en todas sus formas es hoy tan importante como la fuerza productiva del biopoder en la estructuraci\u00f3n de las relaciones capitalistas, destrucci\u00f3n dirigida a adquirir materias primas, \u00abdesacumular\u00bb trabajadores no deseados, debilitar la resistencia y disminuir los costes de la producci\u00f3n laboral.<\/div>\n<div> \t&nbsp;<\/div>\n<div> \tHasta qu\u00e9 punto ha llegado el subdesarrollo de la reproducci\u00f3n de la fuerza de trabajo mundial se refleja en los millones de personas que frente a la necesidad de emigrar se arriesgan a dificultades indecibles y a la perspectiva de la muerte y el encarcelamiento. Ciertamente la migraci\u00f3n no es tan solo una necesidad, sino tambi\u00e9n un \u00e9xodo hacia niveles m\u00e1s altos de resistencia, un camino hacia la reapropiaci\u00f3n de la riqueza robada, como argumentan Yann Moulier Boutang, Dimitris Papadopoulos y otros autores (7). Esta es la raz\u00f3n por la que la migraci\u00f3n ha adquirido un car\u00e1cter tan aut\u00f3nomo que dificulta su utilizaci\u00f3n como mecanismo regulador de la reestructuraci\u00f3n del mercado laboral. Pero no hay duda alguna de que si millones de personas abandonan su pa\u00eds hacia un destino incierto, a cientos de kil\u00f3metros de sus hogares, es porque no pueden reproducirse por s\u00ed mismas, al menos no bajo las condiciones necesarias. Esto se hace especialmente evidente cuando consideramos que la mitad de los migrantes son mujeres, muchas con h\u0133os que deben dejar atr\u00e1s. Desde un punto de vista hist\u00f3rico esta pr\u00e1ctica es altamente inusual. Las mujeres son habitualmente las que se quedan, y no debido a falta de iniciativa o por impedimentos tradicionalistas, sino porque son aquellas a las que se ha hecho sentir m\u00e1s responsables de la reproducci\u00f3n de sus familias. Son las que deben garantizar que sus h\u0133os tengan comida, a menudo qued\u00e1ndose ellas mismas sin comer, y las que se cercioran de que los ancianos y los enfermos reciben cuidados. Por eso cuando cientos de miles de ellas abandonan sus hogares para enfrentarse a a\u00f1os de humillaciones y aislamiento, viviendo con la angustia de no ser capaces de proporcionarles a sus seres queridos los mismos cuidados que les dan a extra\u00f1os en otras partes del mundo, sabemos que algo dram\u00e1tico est\u00e1 sucediendo en la organizaci\u00f3n del mundo reproductivo.<\/div>\n<div> \t&nbsp;<\/div>\n<div> \tDebemos rechazar, de todas maneras, la afirmaci\u00f3n de que la indiferencia de la clase capitalista internacional frente a la p\u00e9rdida de vidas que produce el capitalismo es una prueba de que el capital ya no necesita el trabajo vivo. M\u00e1s cuando en realidad la destrucci\u00f3n a gran escala de la vida ha sido un componente estructural del capitalismo desde sus inicios, como necesaria contrapartida a la acumulaci\u00f3n de la fuerza de trabajo, acumulaci\u00f3n que inevitablemente supone un proceso violento. La recurrente \u00abcrisis reproductiva\u00bb de la que hemos sido testigos en \u00c1frica durante las \u00faltimas d\u00e9cadas se encuentra enraizada en esta dial\u00e9ctica de acumulaci\u00f3n y destrucci\u00f3n de trabajo. Tambi\u00e9n la expansi\u00f3n del trabajo no contractual y otros fen\u00f3menos que deber\u00edan ser considerados como abominaciones en un \u00abmundo moderno\u00bb \u2015como las encarcelaciones masivas, el tr\u00e1fico de sangre, \u00f3rganos y otras partes del cuerpo humano\u2015 deben ser le\u00eddas dentro de este contexto.<\/div>\n<div> \t&nbsp;<\/div>\n<div> \tEl capitalismo promueve una crisis reproductiva permanente. Si esto no ha sido m\u00e1s visible en nuestras vidas, por lo menos en muchas partes del Norte Global, es porque las cat\u00e1strofes humanas que ha causado han sido en su mayor parte externalizadas, confinadas a las colonias y racionalizadas como un efecto de una cultura retr\u00f3grada o un apego a tradiciones err\u00f3neas y \u00abtribales\u00bb. Sobre todo durante la mayor parte de los a\u00f1os ochenta y noventa, los efectos de la reestructuraci\u00f3n global apenas se notaron en el Norte, excepto dentro de las comunidades de color, o bien se presentaron como alternativas liberadoras frente a la regimentaci\u00f3n de la rutina de 9 a 17, si no anticipaciones de una sociedad sin trabajadores.<\/div>\n<div> \t&nbsp;<\/div>\n<div> \tPero observado desde el punto de vista de la totalidad de las relaciones capital-trabajo, este desarrollo demuestra el esfuerzo continuo del capital de dispersar a los trabajadores y de minar los esfuerzos organizativos de los obreros dentro de los lugares de trabajo. Combinadas, estas tendencias han abolido los contratos sociales, desregulado las relaciones laborales, reintroducido modelos laborales no contractuales destruyendo no solo los resquicios de comunismo que las luchas obreras hab\u00edan logrado sino amenazando tambi\u00e9n la creaci\u00f3n de los nuevos comunes.<\/div>\n<div> \t&nbsp;<\/div>\n<div> \tTambi\u00e9n en el Norte, los ingresos reales y las tasas de empleo han ca\u00eddo, el acceso a la tierra y a los espacios urbanos ha disminuido, y el empobrecimiento e incluso el hambre se han extendido. Treinta y siete millones de personas en Estados Unidos pasan hambre, mientras que el 50 % de la poblaci\u00f3n norteamericana, seg\u00fan un estudio de 2011 pertenece al segmento de poblaci\u00f3n de \u00abbajos ingresos\u00bb. A\u00f1adamos a esto que la introducci\u00f3n de la tecnolog\u00eda, supuestamente dise\u00f1ada para ahorrar tiempo, lejos de reducir la duraci\u00f3n de la jornada laboral la ha extendido hasta el punto de que en algunos pa\u00edses como Jap\u00f3n se han vuelto a ver personas muriendo por exceso de trabajo, mientras que el tiempo de ocio y la jubilaci\u00f3n se han convertido en un lujo. El pluriempleo es, hoy en d\u00eda, una actividad necesaria para muchos trabajadores en Estados Unidos, mientras que personas de sesenta a setenta a\u00f1os, viendo que les han retirado las pensiones, est\u00e1n regresando al mercado de trabajo. A\u00fan m\u00e1s significativo es el hecho de que estemos siendo testigos del desarrollo de una fuerza de trabajo vagabunda, itinerante, compelida al nomadismo, siempre en movimiento, en camiones, tr\u00e1ileres, autobuses, buscando trabajo all\u00e1 donde aparezca una oportunidad, un destino que antes se reservaba en Estados Unidos solo a los temporeros que recog\u00edan las cosechas de los cultivos industriales, cruzando el pa\u00eds como p\u00e1jaros migratorios.<\/div>\n<div> \t&nbsp;<\/div>\n<div> \tJunto con el empobrecimiento, el desempleo, las horas extras, el n\u00famero de personas sin hogar y la deuda, se ha producido un incremento de la criminalizaci\u00f3n de la clase trabajadora, mediante una pol\u00edtica de encarcelamiento masivo de la clase obrera que recuerda al Gran Encierro del siglo XVII, (8) y la formaci\u00f3n de un proletariado ex-lege, constituido por inmigrantes indocumentados, estudiantes que no pueden pagar sus cr\u00e9ditos, productores o vendedores de mercanc\u00edas il\u00edcitas, trabajadoras del sexo. Es una multitud de proletarios, que existen y trabajan en las sombras, que nos recuerda que la producci\u00f3n de poblaciones sin derechos \u2015esclavos, sirvientes sin contrato, peones, convictos, sans papiers\u2015 permanece como una necesidad estructural de la acumulaci\u00f3n capitalista.<\/div>\n<div> \t&nbsp;<\/div>\n<div> \tEspecialmente crudo ha sido el ataque producido sobre la juventud, particularmente sobre la de la clase trabajadora negra, potenciales herederos del Black Power, a los que nada les ha sido concedido, ni siquiera la posibilidad de un empleo seguro o del acceso a la educaci\u00f3n. Sin embargo tambi\u00e9n para muchos j\u00f3venes de clase media su futuro est\u00e1 en duda. La educaci\u00f3n se consigue a un alto precio, provoca endeudamiento y la probable imposibilidad de devoluci\u00f3n de los cr\u00e9ditos estudiantiles. La competici\u00f3n por el empleo es dura, y las relaciones sociales son cada vez m\u00e1s est\u00e9riles ya que la inestabilidad impide la construcci\u00f3n comunitaria. No sorprende pues que, entre las consecuencias sociales de la reestructuraci\u00f3n de la reproducci\u00f3n, haya habido un incremento del n\u00famero de suicidios juveniles, as\u00ed como un repunte de la violencia contra las mujeres y los ni\u00f1os, incluyendo el infanticidio. Es imposible, entonces, compartir el optimismo de aquellos que, como Negri y Hardt, han argumentado en los \u00faltimos a\u00f1os que las nuevas formas de producci\u00f3n creadas por la reestructuraci\u00f3n global de la econom\u00eda ya proveen la posibilidad de formas m\u00e1s aut\u00f3nomas y m\u00e1s cooperativas de trabajo.<\/div>\n<div> \t&nbsp;<\/div>\n<div> \tAun as\u00ed, el asalto a nuestra reproducci\u00f3n no ha pasado incontestada. La resistencia ha adoptado diferentes formas y muchas de ellas se han mantenido en la sombra hasta que se han convertido en fen\u00f3menos de masas. La financiarizaci\u00f3n de todos y cada uno de los aspectos de la vida cotidiana mediante el uso de las tarjetas de cr\u00e9dito, pr\u00e9stamos, endeudamiento, especialmente en Estados Unidos, debe plantearse desde este punto de vista como una respuesta al declive de los salarios y a un rechazo a la austeridad impuesta por ello, m\u00e1s que simplemente un producto de la manipulaci\u00f3n financiera. En todo el mundo, est\u00e1 creciendo un movimiento de movimientos, desde los a\u00f1os noventa; este ha desafiado todas y cada una de las facetas de la globalizaci\u00f3n \u2015mediante manifestaciones masivas, ocupaciones de tierras, construcci\u00f3n de econom\u00edas solidarias y de otros m\u00e9todos de desarrollo de los comunes. M\u00e1s importante todav\u00eda, la reciente expansi\u00f3n de levantamientos masivos prolongados y movimientos en la estela \u00abOccupy\u00bb, que a lo largo del \u00faltimo a\u00f1o han barrido gran parte del mundo, desde T\u00fanez y Egipto, pasando por la mayor parte de Oriente Medio, hasta Espa\u00f1a y Estados Unidos, ha abierto una brecha que permite entrever que la idea de una gran transformaci\u00f3n social parece posible de nuevo. Tras a\u00f1os de aparente aceptaci\u00f3n de la situaci\u00f3n actual, en los que nada parec\u00eda capaz de parar los efectos destructores de un orden capitalista en declive, la Primavera \u00c1rabe y la expansi\u00f3n de acampadas a lo largo de Estados Unidos, uni\u00e9ndose a los muchos asentamientos ya formados por la creciente poblaci\u00f3n de sin techo, muestra que los de abajo se est\u00e1n movilizando de nuevo, y que una nueva generaci\u00f3n se dirige a las plazas decidida a reclamar su futuro, eligiendo formas de rebeli\u00f3n que pueden potencialmente tender puentes entre las principales brechas sociales.<\/div>\n<div> \t&nbsp;<\/div>\n<div> \t<a href=\"https:\/\/patagonialibertaria.files.wordpress.com\/2014\/10\/revolucion-en-punto-cero-tds.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\"><span style=\"font-size:14px;\"><strong>Silvia Federici&nbsp;<\/strong><\/span><\/a><\/div>\n<div> \t&nbsp;<\/div>\n<div> \t(Fragmento tomado del Libro <a href=\"https:\/\/patagonialibertaria.files.wordpress.com\/2014\/10\/revolucion-en-punto-cero-tds.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">Revoluci\u00f3n en punto cero<\/a> &#8211; Desde P\u00e1g. 166 hasta P\u00e1g. 173) El t\u00edtulo del art\u00edculo no es el original. Fragmento titulado originalmente como Nombrar lo intolerable: la acumulaci\u00f3n primitiva y la reestructuraci\u00f3n de la reproducci\u00f3n. Para acceder al libro completo clic aqu\u00ed (N&amp;A)&nbsp;<\/div>\n<div> \t&nbsp;<\/div>\n<div> \t***<\/div>\n<div> \t&nbsp;<\/div>\n<div> \t1- Sistema de organizaci\u00f3n fabril que reduce al m\u00ednimo los costes de gesti\u00f3n y almacenamiento al producir \u00fanicamente la cantidad exacta de mercanc\u00edas demandadas en un momento preciso. [N. de la T.].<\/div>\n<div> \t&nbsp;<\/div>\n<div> \t2- Karl Marx, Grundrisse, citado por David McLellan en Karl Marx: Selected Writings, Oxford, Oxford University Press, 1977, pp. 363-364 [ed. cast.: Elementos fundamentales para la cr\u00edtica de la econom\u00eda pol\u00edtica (Grundrisse), Siglo XXI, M\u00e9xico, 2007].<\/div>\n<div> \t&nbsp;<\/div>\n<div> \t3- La USAID es la agencia estadounidense encargada de distribuir la mayor parte de la ayuda exterior de car\u00e1cter no-militar. En principio independiente, ha sido objeto de duras cr\u00edticas y acusada de colaboraci\u00f3n con la CIA o de ayudar en diversos escenarios a la desestabilizaci\u00f3n de gobiernos no alineados con las pol\u00edticas de EEUU. [N. de la T.]<\/div>\n<div> \t&nbsp;<\/div>\n<div> \t4- Sam Moyo y Paris Yeros (eds.), Reclaiming the Land: The Resurgence of Rural Movement in Africa, Asia and Latin America, Londres, Zed Books, 2005, p. 1.<\/div>\n<div> \t&nbsp;<\/div>\n<div> \t5- Silvia Federici, \u00abWitch-Hunting. Globalization and Feminist Solidarity in Africa Today\u00bb, Journal of International Women\u2019s Studies, Special Issue: Women\u2019s Gender Activism in Africa, octubre de 2008.<\/div>\n<div> \t&nbsp;<\/div>\n<div> \t6- Los cazadores de genes son los modernos piratas de la gen\u00e9tica, que recolectan el acervo gen\u00e9tico de los pueblos ind\u00edgenas para descubrir variaciones particulares, negocio de gran potencial para las transnacionales farmac\u00e9uticas. [N. de la T.]<\/div>\n<div> \t&nbsp;<\/div>\n<div> \t7- Yann Moulier Boutang, De l\u2019esclavage au salariat. \u00c8conomie historique du salariat bride, Par\u00eds, Presse Universitaire de France, 1998 [ed. cast.: De la esclavitud al trabajo asalariado: econom\u00eda hist\u00f3rica del trabajo asalariado, Madrid, Akal, 2006]; Dimitris Papadopoulos, Niam Shephenson y Vassilis Tsianos, Escape Routes Control and Subversion in the 21th Century, Londres, Pluto Press, 2008.<\/div>\n<div> \t&nbsp;<\/div>\n<div> \t8- Desde finales del siglo XVI y a lo largo del XVII se extendieron por Europa los llamados hospitales generales o casas de trabajo [workhouses], donde eran confinadas forzosamente todas aquellas personas que no eran consideradas productivas (vagabundos, mendigos y pobres en general). Por un lado, el trabajo obligatorio que desempe\u00f1aban fue aprovechado en este capitalismo emergente. Por el otro, debido al miedo al encierro en estos centros, las formas de vida que permit\u00edan subsistir al margen del trabajo asalariado fueron desapareciendo, lo que allan\u00f3 el camino a la extensi\u00f3n de la disciplina laboral capitalista necesaria para que se asentara este tipo de trabajo. [N. de la T.]&nbsp;<\/div>\n<div> \t&nbsp;<\/div>\n<div> \t<a href=\"http:\/\/www.portaloaca.com\/articulos\/anticapitalismo\/10291-las-cinco-estrategias-del-capitalismo-contra-los-movimientos-sociales-silvia-federici.html\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">http:\/\/www.portaloaca.com\/articulos\/anticapitalismo\/10291-las-cinco-estrategias-del-capitalismo-contra-los-movimientos-sociales-silvia-federici.html<\/a><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Nombrar lo intolerable: la acumulaci\u00f3n primitiva y la reestructuraci\u00f3n de la reproducci\u00f3n &nbsp; La reestructuraci\u00f3n de la econom\u00eda mundial ha adoptado cinco estrategias b\u00e1sicas para dar respuesta al ciclo de luchas sociales [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[3],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/tejidohistorico.afrodescendientes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8182"}],"collection":[{"href":"https:\/\/tejidohistorico.afrodescendientes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/tejidohistorico.afrodescendientes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tejidohistorico.afrodescendientes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tejidohistorico.afrodescendientes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=8182"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/tejidohistorico.afrodescendientes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8182\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/tejidohistorico.afrodescendientes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=8182"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/tejidohistorico.afrodescendientes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=8182"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/tejidohistorico.afrodescendientes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=8182"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}