{"id":8261,"date":"2015-06-06T21:24:08","date_gmt":"2015-06-06T21:24:08","guid":{"rendered":"http:\/\/www2.nasaacin.org\/index.php\/2015\/06\/06\/para-el-estado-colombiano-la-desaparicion-forzada-es-un-mecanismo-de-represion\/"},"modified":"2015-06-06T21:24:08","modified_gmt":"2015-06-06T21:24:08","slug":"para-el-estado-colombiano-la-desaparicion-forzada-es-un-mecanismo-de-represion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/tejidohistorico.afrodescendientes.com\/index.php\/2015\/06\/06\/para-el-estado-colombiano-la-desaparicion-forzada-es-un-mecanismo-de-represion\/","title":{"rendered":"Para el Estado colombiano \u201cLa desaparici\u00f3n forzada es un mecanismo de represi\u00f3n\u201d"},"content":{"rendered":"<\/p>\n<p> \t<span style=\"font-size: 0.8em; line-height: 19.2000007629395px;\">El jesuita Javier Giraldo, director del Banco de Datos de Derechos Humanos y Violencia Pol\u00edtica del Centro de Investigaci\u00f3n y Educaci\u00f3n Popular (Cinep). \/ Archivo &#8211; El Espectador<\/span><\/p>\n<p> \t&nbsp;<\/p>\n<div> \tAs\u00ed lo afirma el sacerdote jesuita Javier Giraldo, quien considera que agentes estatales han aprovechado las dimensiones de dolor y sufrimiento que rodean este crimen para disuadir la protesta y la movilizaci\u00f3n social.<\/div>\n<p>  <!--more-->  <\/p>\n<div> \t&nbsp;<\/div>\n<div> \tEntre el 25 y el 29 de mayo, en el marco de la Semana Internacional del Detenido Desaparecido, cientos de familiares de colombianos v\u00edctimas de desaparici\u00f3n forzada se movilizaron y clamaron justicia en sus casos. En entrevista con El Espectador, el jesuita Javier Giraldo, director del Banco de Datos de Derechos Humanos y Violencia Pol\u00edtica del Centro de Investigaci\u00f3n y Educaci\u00f3n Popular (Cinep), explica cu\u00e1les han sido los principales efectos pol\u00edticos y psicosociales de este crimen en Colombia.<\/div>\n<div> \t&nbsp;<\/div>\n<div style=\"margin-left: 40px;\"> \t<span style=\"color:#000000;\"><span style=\"font-size:14px;\"><strong>\u00bfEn qu\u00e9 medida las dimensiones de dolor y sufrimiento que rodean la desaparici\u00f3n forzada han sido deliberadamente utilizadas como un mecanismo de represi\u00f3n?<\/strong><\/span><\/span><\/div>\n<div> \t&nbsp;<\/div>\n<div> \tEs importante se\u00f1alar que la desaparici\u00f3n forzada es un crimen en el que se sintetizan todas las pr\u00e1cticas crueles e inhumanas porque implica la destrucci\u00f3n de una gran cantidad de valores humanos. La desaparici\u00f3n implica la tortura, la negaci\u00f3n de la dignidad y la proyecci\u00f3n del sufrimiento en toda la familia y el entorno de la v\u00edctima. En s\u00edntesis, es la negaci\u00f3n total de la existencia. Este crimen se cre\u00f3 en la Alemania nazi con el objetivo de perpetrar el m\u00e1ximo sufrimiento y la m\u00e1xima disuasi\u00f3n de los movimientos de resistencia a la invasi\u00f3n nazi. Muchos gobiernos y ej\u00e9rcitos se han inspirado en esas atrocidades y han hecho de la desaparici\u00f3n forzada un mecanismo de represi\u00f3n para atormentar a las personas o sectores que consideran opositores o que no comparten su modelo de pa\u00eds. Esto lo han hecho con la conciencia absoluta de que la desaparici\u00f3n es peor que la muerte, pues envuelve el mayor tormento e incertidumbre para los dolientes de la v\u00edctima.<\/div>\n<div> \t&nbsp;<\/div>\n<div style=\"margin-left: 40px;\"> \t<span style=\"font-size:14px;\"><strong>Y eso es precisamente lo que sucede en Colombia\u2026<\/strong><\/span><\/div>\n<div> \t&nbsp;<\/div>\n<div> \tLa desaparici\u00f3n forzada en Colombia corresponde a los mismos argumentos de las ejecuciones extrajudiciales, de las torturas, de los montajes judiciales y de las detenciones arbitrarias, porque hace parte de un modelo de represi\u00f3n que busca golpear, disuadir o exterminar a toda esa franja de poblaci\u00f3n que protesta por algo, que denuncia, que se moviliza y que le apuesta a construir un proyecto de pa\u00eds diferente.<\/div>\n<div> \t&nbsp;<\/div>\n<div> \tYo he llegado a la conclusi\u00f3n de que el Estado colombiano se fue configurando desde el siglo XIX como un Estado excluyente y violento. A mediados del siglo XX, sin embargo, vino el sometimiento a las directrices de Estados Unidos, cuyo eje fundamental era la extirpaci\u00f3n del comunismo. Desde entonces, la definici\u00f3n de \u201csimpatizante del comunismo\u201d se fue ampliando hasta que los sindicalistas, los campesinos, los estudiantes que protestan, las personas que se niegan a colaborar con el Ej\u00e9rcito, los ambientalistas, los defensores de derechos humanos y todos los que no se ajustaran a determinado proyecto de pa\u00eds se convirtieron en blanco de un modelo de represi\u00f3n pol\u00edtica atroz.<\/div>\n<div> \t&nbsp;<\/div>\n<div style=\"margin-left: 40px;\"> \t<span style=\"font-size:14px;\"><strong>\u00bfEn qu\u00e9 medida la culpabilidad del Estado trasciende de la perpetraci\u00f3n del crimen a la indolencia en los procesos de justicia, la b\u00fasqueda de los desaparecidos y la reparaci\u00f3n a las familias?<\/strong><\/span><\/div>\n<div> \t&nbsp;<\/div>\n<div> \tLo primero que hay que tener en cuenta es que la negaci\u00f3n de la culpabilidad abre el camino a la impunidad, a la incertidumbre y a la situaci\u00f3n de indefinici\u00f3n existencial de la v\u00edctima. Si el Estado no reconoce su culpabilidad e incluso se niega a identificar a los agentes que estuvieron involucrados en ello, no hay posibilidades de justicia. La desaparici\u00f3n arrastra consigo la impunidad. En Colombia la desaparici\u00f3n forzada se ha practicado sistem\u00e1ticamente desde la d\u00e9cada de 1970, pero s\u00f3lo figura en el C\u00f3digo Penal desde el a\u00f1o 2000. La tipificaci\u00f3n del delito, sin embargo, no ha solucionado el problema de la justicia y han sido excepcionales los casos en los que ha se ha podido identificar al culpable, lograr una confesi\u00f3n y esclarecer la suerte del desaparecido. En la medida en que se siga negando el delito y los victimarios sigan siendo secretos, la impunidad ser\u00e1 la regla.<\/div>\n<div> \t&nbsp;<\/div>\n<div style=\"margin-left: 40px;\"> \t<span style=\"font-size:14px;\"><strong>\u00bfQu\u00e9 pasa con los casos de desaparici\u00f3n forzada cometidos antes de la tipificaci\u00f3n del delito en la legislaci\u00f3n colombiana?<\/strong><\/span><\/div>\n<div> \t&nbsp;<\/div>\n<div> \tExisten interpretaciones jur\u00eddicas diferentes. Hay una jurisprudencia internacional que toma en cuenta un peque\u00f1o estatuto penal creado en 1946 durante el juicio de N\u00faremberg. Ese estatuto enumera diferentes cr\u00edmenes de lesa humanidad y deja abierta la posibilidad de tipificar otros cr\u00edmenes igualmente atroces a los enumerados all\u00ed. As\u00ed pues, varios tribunales internacionales han considerado que, desde ese entonces, la desaparici\u00f3n forzada es un crimen imprescriptible. De acuerdo con esta corriente, las desapariciones cometidas antes del a\u00f1o 2000 en Colombia constituyen cr\u00edmenes de lesa humanidad y, por lo tanto, no prescriben. No obstante, otras corrientes jur\u00eddicas, con las que concuerdan muchos fiscales, jueces y magistrados colombianos, consideran que los tratados internacionales s\u00f3lo aplican desde el momento en que se proyecten en la legislaci\u00f3n interna.<\/div>\n<div> \t&nbsp;<\/div>\n<div style=\"margin-left: 40px;\"> \t<span style=\"font-size:14px;\"><strong>La jurisprudencia internacional de derechos humanos se\u00f1ala que la angustia causada a los familiares de los desaparecidos constituye otra forma de tortura. \u00bfC\u00f3mo han asumido las familias colombianas la desaparici\u00f3n de sus seres queridos?<\/strong><\/span><\/div>\n<div> \t&nbsp;<\/div>\n<div> \tEs muy dif\u00edcil describir eso cuando uno no ha sido v\u00edctima directa de semejante crimen. Yo he visto familias, padres y madres que se han entregado a su dolor, que no le encontraron sentido a sus vidas despu\u00e9s de la desaparici\u00f3n de sus seres queridos y murieron de pena moral. Sin embargo, aunque la angustia y la incertidumbre son muy grandes, muchas familias se han llenado de coraje para resistir, buscar a sus desaparecidos y luchar contra la impunidad. Yo creo que, si no fuera por las organizaciones de los familiares, no se hubiera podido avanzar en nada. Tal como ha sucedido en Argentina, Chile, Uruguay y otros pa\u00edses del Cono Sur, la lucha de las familias de los desaparecidos en Colombia ha resultado clave y ha sido profundamente heroica considerando que el fen\u00f3meno de la desaparici\u00f3n forzada supera con creces lo sucedido en las dictaduras. Sin la movilizaci\u00f3n de las Madres y las Abuelas de la Plaza de Mayo hubiese sido imposible la Declaraci\u00f3n de las Naciones Unidas sobre Desaparici\u00f3n Forzada, y sin la movilizaci\u00f3n de las familias en Colombia hubiese sido imposible tipificar el delito.<\/div>\n<div> \t&nbsp;<\/div>\n<div style=\"margin-left: 40px;\"> \t<span style=\"font-size:14px;\"><strong>Usted denunci\u00f3 recientemente que, si bien han disminuido, las ejecuciones extrajudiciales persisten. \u00bfQu\u00e9 ha sucedido en los \u00faltimos cinco a\u00f1os en t\u00e9rminos de desaparici\u00f3n forzada?<\/strong><\/span><\/div>\n<div> \t&nbsp;<\/div>\n<div> \tEn 2014 el Cinep detect\u00f3 12 casos de \u201cfalsos positivos\u201d, que es una modalidad de la desaparici\u00f3n forzada. El Gobierno dice que eso se acab\u00f3 y que supuestamente ha tomado medidas para que los militares no vuelvan a cometer tales cr\u00edmenes, pero la verdad es que persisten en varios departamentos. Creo que eso se debe a que, pese a encontrarnos en un nuevo escenario de di\u00e1logos de paz, el modelo represivo al que me refer\u00eda sigue vigente.<\/div>\n<div> \t&nbsp;<\/div>\n<div style=\"margin-left: 40px;\"> \t<span style=\"font-size:14px;\"><strong>Usted ha participado en procesos como el de la comisi\u00f3n de la verdad de Trujillo. \u00bfCree que esas comisiones pueden aportar efectivamente al esclarecimiento de lo sucedido y a la reparaci\u00f3n de las v\u00edctimas?<\/strong><\/span><\/div>\n<div> \t&nbsp;<\/div>\n<div> \tCreo que el caso de Trujillo es excepcional porque fue la primera comisi\u00f3n de la verdad que estuvo mediada por la Comisi\u00f3n Interamericana de Derechos Humanos. Adem\u00e1s hubo circunstancias favorables que permitieron obtener resultados positivos. All\u00ed participaron 17 entidades: siete del Gobierno, cinco del Estado y cinco de la sociedad civil. Todos aportaron y esa combinaci\u00f3n de sectores contribuy\u00f3 mucho al proceso de esclarecimiento de los hechos y de sanci\u00f3n moral y pol\u00edtica de varios funcionarios del Estado. Esa experiencia me permiti\u00f3 ver que una comisi\u00f3n de la verdad sirve en la medida en que exista voluntad por parte de los funcionarios para enfrentar, no ficticiamente ni con meras formalidades, sino con absoluta decisi\u00f3n, el problema de fondo.<\/div>\n<div> \t&nbsp;<\/div>\n<div style=\"margin-left: 40px;\"> \t<span style=\"font-size:14px;\"><strong>En un posible escenario de justicia transicional, \u00bfcu\u00e1les cree que ser\u00edan los mecanismos m\u00e1s adecuados para que los victimarios asuman sus responsabilidades hist\u00f3ricas y se esclarezca la verdad de cr\u00edmenes como la desaparici\u00f3n forzada?<\/strong><\/span><\/div>\n<div> \t&nbsp;<\/div>\n<div> \tVeo muy dif\u00edcil la posibilidad de que la justicia transicional lleve a los victimarios a decir la verdad. La misma oferta de la justicia transicional me parece un poco perversa en el sentido en que, aprovechando la negociaci\u00f3n con la guerrilla, los grandes victimarios, a saber el Estado y los paramilitares, se quieren cobijar bajo la misma medida, cubrir cr\u00edmenes horrendos y lograr una amnist\u00eda. Eso es muy grave porque los cr\u00edmenes de Estado jam\u00e1s se pueden equiparar a los cr\u00edmenes de un grupo insurgente: son de naturaleza y de gravedad absolutamente distintas. Esos grandes victimarios ni siquiera est\u00e1n dispuestos a tomar medidas de no repetici\u00f3n. Medidas planteadas en la mesa de di\u00e1logos, como la apertura de archivos, la depuraci\u00f3n de las Fuerzas Armadas, la creaci\u00f3n de una comisi\u00f3n sobre paramilitarismo y la creaci\u00f3n de un estatuto para la comisi\u00f3n de la verdad, que han sido rechazadas por el Gobierno. Eso me hace pensar que la justicia transicional puede ser una verdadera trampa para que los principales victimarios obtengan un perd\u00f3n disimulado.<\/div>\n<div> \t&nbsp;<\/div>\n<div style=\"margin-left: 40px;\"> \t<span style=\"font-size:14px;\"><strong>La zozobra que experimentan las familias de los desaparecidos tambi\u00e9n se extiende a la sociedad. \u00bfQu\u00e9 efectos ha surtido la desaparici\u00f3n forzada sobre las comunidades que han vivido con intensidad este fen\u00f3meno?<\/strong><\/span><\/div>\n<div> \t&nbsp;<\/div>\n<div> \tEl primer efecto es la deslegitimaci\u00f3n del Estado: las comunidades tienen claro que ha sido el principal responsable de las desapariciones, a trav\u00e9s de sus cuerpos de inteligencia o de la Fuerza P\u00fablica, y de esa manera han ido asumiendo un sentido de oposici\u00f3n y de ruptura respecto al establecimiento.<\/div>\n<div> \t&nbsp;<\/div>\n<div> \tLa desaparici\u00f3n forzada desata, por otra parte, la solidaridad de las mismas comunidades con las familias afectadas. En San Jos\u00e9 de Apartad\u00f3, por ejemplo, nadie se ha escapado de ser victimizado, casi a todos sus habitantes les ha tocado buscar a un desaparecido. All\u00ed es imposible que no surja un sentimiento profundo de solidaridad.<\/div>\n<div> \t&nbsp;<\/div>\n<div> \tPor: <strong><span style=\"color:#000000;\">Mar\u00eda Luna Mendoza<\/span> &#8211; Especial para El Espectador<\/strong><\/div>\n<div> \thttp:\/\/www.elespectador.com\/noticias\/nacional\/desaparicion-forzada-un-mecanismo-de-represion-articulo-563739<\/div>\n<p> \t&nbsp;<\/p>\n<p> \t&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El jesuita Javier Giraldo, director del Banco de Datos de Derechos Humanos y Violencia Pol\u00edtica del Centro de Investigaci\u00f3n y Educaci\u00f3n Popular (Cinep). \/ Archivo &#8211; El Espectador &nbsp; As\u00ed lo afirma [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[75],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/tejidohistorico.afrodescendientes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8261"}],"collection":[{"href":"https:\/\/tejidohistorico.afrodescendientes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/tejidohistorico.afrodescendientes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tejidohistorico.afrodescendientes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tejidohistorico.afrodescendientes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=8261"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/tejidohistorico.afrodescendientes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8261\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/tejidohistorico.afrodescendientes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=8261"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/tejidohistorico.afrodescendientes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=8261"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/tejidohistorico.afrodescendientes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=8261"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}