{"id":8338,"date":"2015-07-17T21:01:05","date_gmt":"2015-07-17T21:01:05","guid":{"rendered":"http:\/\/www2.nasaacin.org\/index.php\/2015\/07\/17\/asi-se-esta-moviendo-la-coca\/"},"modified":"2015-07-17T21:01:05","modified_gmt":"2015-07-17T21:01:05","slug":"asi-se-esta-moviendo-la-coca","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/tejidohistorico.afrodescendientes.com\/index.php\/2015\/07\/17\/asi-se-esta-moviendo-la-coca\/","title":{"rendered":"As\u00ed se est\u00e1 moviendo la coca"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"> \t<strong>En los cultivos il\u00edcitos se materializan la problem\u00e1tica agraria, el abandono estatal y el ox\u00edgeno que les ha permitido a las guerrillas resistir m\u00e1s de medio siglo de guerra.<\/strong> \t<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \t<strong><span style=\"color:#a52a2a;\"><span style=\"font-size: 10px;\">foto:&nbsp; archivo del Tejido de Comunicaci\u00f3n del Pueblo Nasa<\/span><\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \tHace dos semanas, Antonio Paguay estaba reposando el almuerzo cuando escuch\u00f3 el rugido caracter\u00edstico de las avionetas antinarc\u00f3ticos. No se puso nervioso, simplemente esper\u00f3 a que el aparato terminara de vaciar el glifosato sobre su finca, sali\u00f3 caminando de su casa y aplic\u00f3 el m\u00e9todo que ha aprendido por la fuerza de la costumbre. \u00c9l sabe que para salvar un cultivo de coca basta con cortar con un machete las hojas afectadas por el veneno. El resto es esperar cuatro meses para obtener la cosecha, convertirla en pasta base y venderla a los comerciantes que merodean en su regi\u00f3n.<\/p>\n<p>  <!--more-->  <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \tPaguay naci\u00f3 en 1985 en un pueblo de Nari\u00f1o llamado C\u00f3rdoba, pero a los 13 a\u00f1os se fue al Cauca a trabajar como raspach\u00edn en las plantaciones de coca del sur de ese departamento. En los siete a\u00f1os siguientes conoci\u00f3 todos los secretos de esta actividad, y con los ahorros que junt\u00f3 en ese tiempo viaj\u00f3 a Orito, compr\u00f3 una finca de cinco hect\u00e1reas y mont\u00f3 su propio negocio. Hoy es el l\u00edder del Sindicato de Trabajadores Agr\u00edcolas del Putumayo, una organizaci\u00f3n desde la que est\u00e1n proponi\u00e9ndole al Gobierno un nuevo enfoque en la lucha contra los cultivos declarados il\u00edcitos.<\/p>\n<p> \t\u201cEl Gobierno sigue insistiendo en acabar la coca a punta de glifosato, pero eso no es posible porque nosotros ya sabemos c\u00f3mo contrarrestar las fumigaciones. Mientras no nos d\u00e9 otras garant\u00edas seguiremos resistiendo con la coca\u201d, afirma Paguay con voz pausada. El problema de fondo radica en que, en muchas regiones del pa\u00eds, la econom\u00eda cocalera es la \u00fanica opci\u00f3n que han encontrado los campesinos para subsistir en medio de un modelo de desarrollo del que han estado excluidos. Y eso no se soluciona a trav\u00e9s de medidas represivas, dicen.<br \/> \t<img alt=\"\" src=\"http:\/\/www.las2orillas.co\/wp-content\/uploads\/2015\/07\/infografia1-1024x700.jpg\" style=\"height: 427px; width: 625px; margin: 5px;\" \/><br \/> \tSergio Chaparro es un investigador de Dejusticia que ha trabajado el tema de la lucha antidrogas en el pa\u00eds y se ha dado cuenta de que las medidas represivas del Estado, como el encarcelamiento de cultivadores y consumidores, no significan el \u00e9xito de la guerra antidrogas. Mientras en el a\u00f1o 2000, de cada 100 personas arrestadas, 12 estaban relacionadas con estas conductas, en la actualidad esta proporci\u00f3n ha aumentado a 20 por cada 100. As\u00ed mismo, de acuerdo con esa ONG, de los 2 millones 400 mil colombianos que ha capturado la Polic\u00eda entre 2005 y 2014, cerca del 30 por ciento han estado vinculados con los delitos de fabricaci\u00f3n y tr\u00e1fico de drogas.<\/p>\n<p> \tLos campesinos cocaleros se han convertido en uno de los principales blancos de esta cruzada. Aicardo Narv\u00e1ez es un hombre de 50 a\u00f1os que ha dedicado los \u00faltimos 25 al cultivo de coca en su finca de Puerto As\u00eds. Narv\u00e1ez ha estado preso dos veces. La \u00faltima de ellas dur\u00f3 ocho meses tras las rejas hasta que una jueza de Mocoa lo dej\u00f3 libre porque la Fiscal\u00eda no pudo demostrar que \u00e9l era un guerrillero de las Farc encargado de cobrar los impuestos a la coca en esa regi\u00f3n. \u201cEllos dec\u00edan que esa era la raz\u00f3n por la que yo defiendo la coca, pero la verdad es que esa es la \u00fanica forma que tenemos para sobrevivir\u201d, explica Narv\u00e1ez.<br \/> \t<img alt=\"\" src=\"http:\/\/www.las2orillas.co\/wp-content\/uploads\/2015\/07\/infografia2-1024x681.jpg\" style=\"height: 416px; width: 625px; margin: 5px;\" \/><br \/> \tLos cultivadores de coca son el eslab\u00f3n m\u00e1s d\u00e9bil de la cadena del narcotr\u00e1fico porque corren muchos riesgos y reciben una \u00ednfima parte de las ganancias de esta actividad. Antonio Paguay tiene una hect\u00e1rea de coca que, cuando no es fumigada, le produce 100 arrobas de hoja cada dos meses. Esta materia prima luego se convierte en dos kilos de pasta base. Por cada kilo, Paguay recibe 1 mill\u00f3n 500 mil pesos que debe distribuir entre los trabajadores que le ayudan a raspar la hoja, en los insumos qu\u00edmicos para la transformaci\u00f3n y en el sostenimiento de su esposa y de sus cuatro hijos.<\/p>\n<p> \tUn raspach\u00edn del Putumayo gana cinco mil pesos por cada arroba de hoja de coca que recoge. Una arroba equivale a 12.5 kilos de hoja, y en promedio, un trabajador llega a recoger ocho arrobas al d\u00eda, cuando hay cosecha. Aunque el jornal es casi el doble del que recibe un campesino que se dedica a los cultivos l\u00edcitos, al final del mes el salario no supera el mill\u00f3n de pesos (en el mejor de los casos). Por eso es que Antonio afirma que \u201cnosotros \u00fanicamente sacamos para la comida, los que se llevan la plata son los que se dedican al narcotr\u00e1fico\u201d.<br \/> \t<img alt=\"\" src=\"http:\/\/www.las2orillas.co\/wp-content\/uploads\/2015\/07\/infografia4-1024x530.jpg\" style=\"height: 323px; width: 625px; margin: 5px;\" \/><br \/> \tLa otra cara de la guerra contra las drogas en Colombia es la aspersi\u00f3n con glifosato y la erradicaci\u00f3n forzada. A pesar de que desde el 2002 se han fumigado m\u00e1s de 1 mill\u00f3n 300 mil hect\u00e1reas con este herbicida, el m\u00e1s reciente informe de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito muestra que tanto los cultivos de coca como la producci\u00f3n de coca\u00edna han aumentado considerablemente.<\/p>\n<p> \tAl 31 de diciembre de 2014, en Colombia se registraron 69 mil hect\u00e1reas de hoja de coca. Esta cifra representa un aumento del 44% con respecto a la medici\u00f3n anterior, en la que se contabilizaron 48 mil hect\u00e1reas sembradas con esta planta. Entre tanto, el a\u00f1o pasado se produjeron al menos 442 toneladas de coca\u00edna, un 55% m\u00e1s comparadas con las 290 del 2013. Es tan evidente el fracaso de la pol\u00edtica prohibicionista, que el propio ministro de Justicia, Yesid Reyes, ha reconocido la necesidad de ampliar la perspectiva.<br \/> \t<img alt=\"\" src=\"http:\/\/www.las2orillas.co\/wp-content\/uploads\/2015\/07\/infografia6-1024x858.jpg\" style=\"height: 524px; width: 625px; margin: 5px; border-width: 2px; border-style: solid;\" \/><br \/> \t\u201cLa soluci\u00f3n la hemos venido proponiendo desde hace 19 a\u00f1os, cuando el Gobierno comenz\u00f3 con su pol\u00edtica de fumigaciones y nos toc\u00f3 hacer el paro cocalero de 1996. En ese momento dijimos que no quer\u00edamos quedarnos con la hoja de coca sino encontrar alternativas productivas para poder vivir de la agricultura, pero hasta el momento no hemos sido escuchados\u201d, recuerda Aicardo Narv\u00e1ez. En ese sentido, las peticiones de los cocaleros no son muy diferentes de las demandas hist\u00f3ricas del campesinado colombiano: v\u00edas de acceso, servicios p\u00fablicos, asistencia t\u00e9cnica y facilidades de comercializaci\u00f3n, etc.<\/p>\n<p> \tAntonio Paguay cuenta que en su organizaci\u00f3n han venido elaborando un plan de desarrollo alternativo basado en cinco pilares b\u00e1sicos: soberan\u00eda alimentaria, vivienda digna, garant\u00edas para proyectos productivos, transformaci\u00f3n, comercializaci\u00f3n y asociatividad. \u201cCuando tengamos eso, cambiaremos la hoja de coca\u201d, se compromete Paguay. Olga Quintero, vocera de la Asociaci\u00f3n Campesina del Catatumbo, resume la posici\u00f3n de las organizaciones cocaleras diciendo que \u201ccualquier proceso de sustituci\u00f3n, para que sea exitoso, deber\u00e1 tener en cuenta necesariamente las opiniones y las pol\u00edticas del campesinado\u201d.<\/p>\n<p> \tEn este panorama no hay que perder de vista lo que est\u00e1 ocurriendo en Cuba. Para nadie es un secreto que las regiones cocaleras son zonas de influencia de las guerrillas y, por esa raz\u00f3n, cualquier salida al problema de las drogas pasa por lo que se est\u00e1 discutiendo en La Habana. En los acuerdos parciales sobre el tema agrario y sobre drogas se habla de una reforma estructural al campo colombiano y de una estrategia de planeaci\u00f3n participativa con las comunidades para sustituir las plantaciones de coca. Visto de esa manera, las peticiones de los cocaleros podr\u00edan ser asumidas como un intento por anticiparse a un eventual escenario de posconflicto.<br \/> \t<img alt=\"\" src=\"http:\/\/www.las2orillas.co\/wp-content\/uploads\/2015\/07\/infografia8-1024x636.jpg\" style=\"height: 388px; width: 625px; margin: 5px;\" \/><br \/> \tDe hecho, Paguay, Narv\u00e1ez, Quintero y otros 700 l\u00edderes de los cocaleros se reunieron hace una semana en Mocoa en \u201cLa constituyente de la coca, la marihuana y la amapola\u201d. Durante tres d\u00edas, estas personas se dedicaron a construir los insumos para una nueva pol\u00edtica de drogas que integre las propuestas de las diferentes organizaciones. Aunque podr\u00eda pensarse que se trat\u00f3 de un evento preparatorio para una posible Asamblea Nacional Constituyente en la que desembocar\u00eda el proceso de paz (tal y como lo han pedido las Farc y algunas organizaciones sociales desde el principio), tambi\u00e9n es cierto que los campesinos tienen sus propios espacios de interlocuci\u00f3n con el Gobierno, los cuales vienen funcionando desde el paro agrario de 2013.<\/p>\n<p> \tEn t\u00e9rminos generales, la idea de los cocaleros consiste en un plan de sustituci\u00f3n de los ingresos derivados de estos cultivos basado en tres criterios. El primero es que sea gradual y en un t\u00e9rmino no mayor a diez a\u00f1os. Como explica Aicardo Narv\u00e1ez, \u201cesto es un flagelo que viene de muchos a\u00f1os atr\u00e1s y no se puede pretender acabar con \u00e9l de hoy para ma\u00f1ana. Adem\u00e1s los campesinos hemos perdido gran parte de nuestra cultura y eso hay que recuperarlo paso a paso\u201d.<br \/> \t<img alt=\"\" src=\"http:\/\/www.las2orillas.co\/wp-content\/uploads\/2015\/07\/infografia3-1024x535.jpg\" style=\"height: 327px; width: 625px; margin: 5px;\" \/><br \/> \tPara entender este requisito tambi\u00e9n hay que considerar la profunda desconfianza de estos sectores hacia el Estado y las implicaciones log\u00edsticas de un proceso de esta magnitud. Antonio Paguay lo expresa de la siguiente forma: \u201cNos han dicho que tenemos que erradicar la coca antes de empezar la sustituci\u00f3n, pero eso es sencillamente imposible. \u00bfDe d\u00f3nde nos vamos a mantener si eso es lo \u00fanico que nos est\u00e1 dando para vivir? La idea es que nos apoyen con proyectos productivos y ah\u00ed erradicamos una parte. Si vemos que funciona y podemos depender de eso, pues arrancamos el resto. Eso ser\u00eda lo justo\u201d.<\/p>\n<p> \tLa segunda condici\u00f3n es que la participaci\u00f3n en el proyecto sea voluntaria. Olga Quintero cuenta que en el Catatumbo se implement\u00f3 un programa de sustituci\u00f3n llamado Familias Guardabosques, en el que la gente interesada no solo ten\u00eda que erradicar previamente, sino que deb\u00eda convencer a todas las familias de la vereda para que este comenzara en firme. \u201cEso fracas\u00f3 porque lo que caus\u00f3 fue una enorme divisi\u00f3n entre las comunidades. Uno no puede obligar a nadie a que ingrese a este tipo de iniciativas. El Gobierno debe ayudar a los que quieren y a los que no, pues luego se arrepentir\u00e1n de haber desaprovechado la oportunidad\u201d.<\/p>\n<p> \tPor \u00faltimo, seg\u00fan los campesinos la sustituci\u00f3n debe tener un car\u00e1cter estructural. Y aqu\u00ed la exigencia se repite como un mantra. \u201cEl Estado debe llegar a las regiones cocaleras con salud, educaci\u00f3n, carreteras, servicios p\u00fablicos e instituciones transparentes. Es decir, tiene que pagar la deuda hist\u00f3rica con estas zonas que siempre han estado abandonadas a su suerte\u201d, dice Aicardo Narv\u00e1ez con el tono de quien no se cansa de pronunciar una f\u00f3rmula que ya se ha aprendido de memoria.<\/p>\n<p> \tDe este tama\u00f1o es el reto que enfrenta Colombia para resolver un fen\u00f3meno que ha sido a la vez motor y consecuencia del conflicto armado. En los cultivos il\u00edcitos se materializan la problem\u00e1tica agraria, el abandono estatal y el ox\u00edgeno que les ha permitido a las guerrillas resistir m\u00e1s de medio siglo de guerra. El camino es dif\u00edcil pero ineludible. Como dice Olga Quintero, \u201cMientras las pol\u00edticas agrarias no se vuelquen en favor del campesinado, la hoja de coca seguir\u00e1 siendo nuestro Ministerio de Hacienda, de Salud y de Educaci\u00f3n\u201d. Y as\u00ed no hay ninguna paz imaginable.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \t&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \tPor: Esteban Monta\u00f1o&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \tfuente: http:\/\/www.las2orillas.co\/asi-se-esta-moviendo-la-coca\/?utm_source=Las2Orillas&amp;utm_campaign=3b60f2dc64-_15_07_15_Mailing_Las2orillas&amp;utm_medium=email&amp;utm_term=0_c8e983cea9-3b60f2dc64-95990797<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En los cultivos il\u00edcitos se materializan la problem\u00e1tica agraria, el abandono estatal y el ox\u00edgeno que les ha permitido a las guerrillas resistir m\u00e1s de medio siglo de guerra. foto:&nbsp; archivo del [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[75],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/tejidohistorico.afrodescendientes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8338"}],"collection":[{"href":"https:\/\/tejidohistorico.afrodescendientes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/tejidohistorico.afrodescendientes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tejidohistorico.afrodescendientes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tejidohistorico.afrodescendientes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=8338"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/tejidohistorico.afrodescendientes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8338\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/tejidohistorico.afrodescendientes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=8338"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/tejidohistorico.afrodescendientes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=8338"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/tejidohistorico.afrodescendientes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=8338"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}