{"id":8503,"date":"2015-04-29T17:57:22","date_gmt":"2015-04-29T17:57:22","guid":{"rendered":"http:\/\/www2.nasaacin.org\/index.php\/2015\/04\/29\/maxima-acuna-la-dama-de-la-laguna-azul-versus-la-laguna-negra-2\/"},"modified":"2015-04-29T17:57:22","modified_gmt":"2015-04-29T17:57:22","slug":"maxima-acuna-la-dama-de-la-laguna-azul-versus-la-laguna-negra-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/tejidohistorico.afrodescendientes.com\/index.php\/2015\/04\/29\/maxima-acuna-la-dama-de-la-laguna-azul-versus-la-laguna-negra-2\/","title":{"rendered":"M\u00e1xima Acu\u00f1a la dama de La Laguna Azul versus La Laguna Negra"},"content":{"rendered":"<p> \t<em>Una de las mineras de oro m\u00e1s ricas del mundo intenta desalojar a una campesina que vive en un terreno que esta ompa\u00f1\u00eda reclama como suyo. La empresa Yanacocha y el gobierno del Per\u00fa apuestan por un proyecto, Conga, para explotar una gran reserva de oro. Dicen que de \u00e9l depende el progreso del pa\u00eds.&nbsp; M\u00e1xima Acu\u00f1a se niega a irse de su casa y cambiar la \u00fanica vida que conoce. Por a\u00f1os ha vivido frente a una laguna que Yanacocha proyecta convertir en un dep\u00f3sito de desechos t\u00f3xicos.<\/em><\/p>\n<p>  <!--more-->  <\/p>\n<p> \t\u00bfVale m\u00e1s el oro de todo un pa\u00eds que la tierra y el agua de una familia?<\/p>\n<p> \tUna ma\u00f1ana de enero de 2015, con el fin de poner los cimientos de una casa, M\u00e1xima Acu\u00f1a Atalaya picaba las piedras de una colina con golpes secos y certeros como los de un le\u00f1ador. Acu\u00f1a mide menos de un metro y medio, pero carga rocas del doble de su peso sobre la espalda y destaza un carnero de cien kilos en minutos. Cuando visita la ciudad de Cajamarca, la capital de la sierra norte del Per\u00fa donde ella vive, teme que la atropellen los autos, pero es capaz de enfrentar a una retroexcavadora en movimiento para defender el terreno que habita, el \u00fanico con abundante agua para sus cultivos. Nunca aprendi\u00f3 a leer y escribir, pero desde 2011 ha impedido que una minera de oro la expulse de su casa. Para campesinos, defensores de derechos humanos y ecologistas, M\u00e1xima Acu\u00f1a es un ejemplo de coraje y resistencia. Para quienes el progreso de un pa\u00eds depende de explotar sus recursos naturales, M\u00e1xima Acu\u00f1a es una campesina terca y ego\u00edsta. O, peor a\u00fan, una mujer que busca sacarle dinero a una compa\u00f1\u00eda millonaria.<\/p>\n<p> \t\u2014Me han dicho que debajo de mi terreno y de la laguna hay bastante oro \u2014dice M\u00e1xima Acu\u00f1a, con su voz aguda\u2014. Por eso quieren que me largue de aqu\u00ed.<\/p>\n<p> \tLa laguna se llama Azul, pero ahora luce gris. Aqu\u00ed, en las monta\u00f1as de Cajamarca, a m\u00e1s de cuatro mil metros de altitud, una espesa niebla lo cubre todo y disuelve el perfil de las cosas. No se oyen cantos de aves, ni hay \u00e1rboles altos, ni cielo azul, ni flores en los alrededores, porque casi todas mueren congeladas por el viento fr\u00edo cercano a los cero grados. Todas excepto las rosas y las dalias que M\u00e1xima Acu\u00f1a lleva bordadas en el cuello de su blusa. La vivienda de barro, piedras y calaminas donde vive ahora, dice, est\u00e1 a punto de derrumbarse por las lluvias. Necesita construir una casa nueva, aunque no sabe si conseguir\u00e1 hacerlo. M\u00e1s all\u00e1 de la niebla, a unos metros frente a su predio, est\u00e1 la Laguna Azul, donde hace unos a\u00f1os M\u00e1xima Acu\u00f1a pescaba truchas junto a su esposo y sus cuatro hijos. La campesina teme que la empresa minera Yanacocha la despoje de la tierra donde vive y convierta la Laguna Azul en un dep\u00f3sito para unos quinientos millones de toneladas de desechos t\u00f3xicos que saldr\u00e1n de un nuevo tajo minero.<\/p>\n<p> \tEn quechua, Yanacocha significa \u2018Laguna Negra\u2019. Tambi\u00e9n es el nombre de una laguna que dej\u00f3 de existir a inicios de los noventa para dar paso a una mina de oro de tajo abierto considerada en su mejor \u00e9poca la m\u00e1s grande y rentable del mundo. Debajo de las lagunas de Celend\u00edn, la provincia donde viven M\u00e1xima Acu\u00f1a y su familia, hay oro. Para extraerlo, la minera Yanacocha ha dise\u00f1ado un proyecto llamado Conga que, seg\u00fan economistas y pol\u00edticos, llevar\u00eda al Per\u00fa hacia el Primer Mundo: vendr\u00edan m\u00e1s inversiones y por tanto m\u00e1s puestos de trabajo, modernas escuelas y hospitales, lujosos restaurantes, nuevas cadenas de hoteles, rascacielos y, como anunci\u00f3 el Presidente del Per\u00fa, quiz\u00e1 hasta un tren subterr\u00e1neo en la capital. Para conseguir todo ello, sin embargo, Yanacocha dice que ser\u00e1 necesario secar una laguna ubicada a m\u00e1s de un kil\u00f3metro al sur de la casa de M\u00e1xima Acu\u00f1a, para convertirla en una mina de tajo abierto. Despu\u00e9s, utilizar\u00eda otras dos lagunas para depositar all\u00ed los desechos. La Laguna Azul es una de ellas. Si eso sucede, dice la campesina, podr\u00eda perder todo lo que su familia posee: las casi veinticinco hect\u00e1reas de tierra rebosante de ichu y otros pastos alimentados por manantiales. Los pinos y que\u00f1uales que le proveen de le\u00f1a. Las papas, ollucos y habas que hay en su chacra. Y, sobre todo, el agua que beben su familia, sus cinco ovejas y sus cuatro vacas. A diferencia de sus vecinos que vendieron sus tierras a la compa\u00f1\u00eda, la familia Chaupe-Acu\u00f1a es la \u00fanica que todav\u00eda vive junto a la futura zona de extracci\u00f3n del proyecto minero: el coraz\u00f3n de Conga. Ellos dicen que jam\u00e1s se ir\u00e1n de all\u00ed.<\/p>\n<p> \t\u2014Algunos comuneros dicen que por mi culpa no tienen trabajo. Que la mina no funciona porque estoy ac\u00e1 \u2014dice la campesina\u2014. \u00bfQu\u00e9 hago? \u00bfdejo que me quiten mi terreno y mi agua?<\/p>\n<p> \tM\u00e1xima Acu\u00f1a se detiene, deja de picar las rocas y se seca el sudor de la frente. Su pelea con Yanacocha, cuenta, se inici\u00f3 con la construcci\u00f3n de un camino. Una ma\u00f1ana de 2010, Acu\u00f1a se levant\u00f3 con un dolor punzante en el vientre. Ten\u00eda una infecci\u00f3n en los ovarios que no la dejaba caminar. Sus hijos alquilaron un caballo para llevarla hasta la choza que heredaron de su abuela, en un caser\u00edo a ocho horas de all\u00ed, para que se recuperara. Un t\u00edo suyo se quedar\u00eda a cuidar su chacra. Tres meses despu\u00e9s, cuando logr\u00f3 reponerse, ella y su familia regresaron a casa, pero encontraron algo distinto en el paisaje: la antigua trocha de tierra y piedras que cruzaba una parte de su predio se hab\u00eda convertido en un camino amplio y llano. Unos obreros de Yanacocha, les dijo su t\u00edo, hab\u00edan llegado con aplanadoras. La campesina fue a reclamar a las oficinas de la compa\u00f1\u00eda en las afueras de Cajamarca. Insisti\u00f3 durante d\u00edas hasta que un ingeniero la recibi\u00f3. Ella le mostr\u00f3 su certificado de posesi\u00f3n.<\/p>\n<p> \t\u2014Ese terreno es de la mina \u2014dijo \u00e9l, mientras ojeaba el documento\u2014. La comunidad de Sorochuco lo vendi\u00f3 hace a\u00f1os. \u00bfAcaso no sab\u00eda?<\/p>\n<p> \tSorprendida y enfadada, la campesina solo ten\u00eda preguntas. \u00bfC\u00f3mo pod\u00eda ser eso cierto si ella hab\u00eda comprado esa parcela en 1994 al t\u00edo de su marido? \u00bfC\u00f3mo pod\u00eda ser si ella hab\u00eda criado ganado ajeno y orde\u00f1ado vacas durante a\u00f1os para ahorrar el dinero? Ella hab\u00eda pagado dos toros, de casi cien d\u00f3lares cada uno, para adquirir ese terreno. \u00bfC\u00f3mo pod\u00eda ser Yanacocha due\u00f1a del predio Tragadero Grande si ella ten\u00eda un papel que dec\u00eda lo contrario? Esa tarde el ingeniero de la empresa la despidi\u00f3 de su oficina sin respuestas.<\/p>\n<p> \tMedio a\u00f1o despu\u00e9s, en mayo de 2011, d\u00edas antes de su cumplea\u00f1os n\u00famero cuarenta y uno, M\u00e1xima Acu\u00f1a sali\u00f3 temprano a casa de una vecina para tejerle una frazada de lana de oveja. Al regresar encontr\u00f3 su choza reducida a cenizas. Los corrales de sus cuyes estaban tirados. La chacra de papas destruida. Las piedras que su esposo Jaime Chaupe juntaba para construir una casa estaban desperdigadas. M\u00e1xima Acu\u00f1a denunci\u00f3 a Yanacocha al d\u00eda siguiente, pero la denuncia fue archivada por falta de pruebas. Los Chaupe-Acu\u00f1a construyeron una choza provisional. Intentaron seguir con sus vidas hasta que lleg\u00f3 agosto de 2011. El relato de M\u00e1xima Acu\u00f1a y su familia sobre lo que Yanacocha les hizo a inicios de mes, es una secuencia de abusos que temen que se vuelva a repetir.<\/p>\n<p> \tEl lunes 8 de agosto un polic\u00eda lleg\u00f3 hasta la choza y pate\u00f3 las ollas donde preparaban el desayuno. Les advirti\u00f3 que deb\u00edan dejar el terreno. No lo hicieron.<\/p>\n<p> \tEl martes 9 unos polic\u00edas y vigilantes de la minera confiscaron todas sus cosas, desataron la choza y le prendieron fuego.<\/p>\n<p> \tEl mi\u00e9rcoles 10 la familia durmi\u00f3 a la intemperie sobre la pampa. Se taparon con ichu para protegerse del fr\u00edo.<\/p>\n<p> \tEl jueves 11 un centenar de polic\u00edas con cascos, escudos antimotines, garrotes y escopetas fueron a desalojarlos. Una retroexcavadora ven\u00eda con ellos. La hija menor de M\u00e1xima Acu\u00f1a, Jhilda Chaupe, se arrodill\u00f3 frente a la m\u00e1quina para impedir que ingresara al terreno. Mientras unos polic\u00edas intentaban apartarla, otros apaleaban a su madre y hermanos. Un suboficial golpe\u00f3 a Jhilda en la nuca con la culata de una escopeta, ella se desmay\u00f3 y el escuadr\u00f3n, asustado, se repleg\u00f3. Ysidora Chaupe, la hija mayor, grab\u00f3 el resto de la escena con la c\u00e1mara de su celular. El video dura un par de minutos y se puede ver en Youtube: su madre grita, su hermana est\u00e1 inconsciente en el suelo. Los ingenieros de Yanacocha miran de lejos, al lado de sus camionetas. Los polic\u00edas formados est\u00e1n a punto de marcharse. Ese d\u00eda fue el m\u00e1s fr\u00edo de ese a\u00f1o en Cajamarca, aseguran los meteor\u00f3logos. Los Chaupe-Acu\u00f1a pasaron la noche a la intemperie a siete grados bajo cero.<\/p>\n<p> \tLa empresa minera ha negado esas acusaciones una y otra vez ante jueces y periodistas. Piden pruebas. M\u00e1xima Acu\u00f1a s\u00f3lo tiene certificados m\u00e9dicos y fotos que registran los moretones que le dejaron en los brazos y las rodillas. Ese d\u00eda, la polic\u00eda redact\u00f3 un acta que acusa a la familia de haber atacado a ocho suboficiales con palos, piedras y machetes, pero a la vez reconoce que no ten\u00eda poder para desalojarlos sin el permiso de un fiscal.<\/p>\n<p> \t\u2014\u00bfHas escuchado que las lagunas se venden? \u2014pregunta M\u00e1xima Acu\u00f1a, mientras levanta una pesada roca con las manos\u2014 \u00bfO que los r\u00edos se venden, el manantial se vende y se proh\u00edbe?<\/p>\n<p> \tDespu\u00e9s de que los medios difundieran su caso, la lucha de M\u00e1xima Acu\u00f1a gan\u00f3 seguidores en el Per\u00fa y el extranjero, pero tambi\u00e9n esc\u00e9pticos y enemigos. Para Yanacocha, ella es una usurpadora de tierras. Para miles de campesinos en Cajamarca y activistas del medio ambiente ella es La Dama de la Laguna Azul, como la empezaron a llamar cuando su resistencia se hizo conocida. La vieja met\u00e1fora de David contra Goliat se volvi\u00f3 inevitable: era la palabra de una campesina contra la de la minera de oro m\u00e1s poderosa de Latinoam\u00e9rica. Pero lo que estaba en juego, en realidad, involucraba a todos: el caso de M\u00e1xima Acu\u00f1a enfrenta diferentes visiones de aquello que llamamos progreso.<br \/> \t<img alt=\"\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/etiquetanegra.com.pe\/images\/sitio\/ev14-maxima-interior-02.jpg?zoom=2\" style=\"height: 552px; width: 625px; margin: 5px;\" \/><br \/> \tSalvo las ollas de acero en las que cocina y el diente postizo de platino que luce cuando sonr\u00ede, M\u00e1xima Acu\u00f1a no tiene otro objeto de metal que sea valioso. Ni un anillo, ni una pulsera, ni un collar. Ni de fantas\u00eda ni de metal precioso. Le cuesta entender la fascinaci\u00f3n que sienten las personas por el oro. Ning\u00fan otro mineral ha seducido y trastornado tanto la imaginaci\u00f3n humana como el destello del metal con el s\u00edmbolo qu\u00edmico Au. Basta revisar cualquier libro de Historia Universal para confirmar que el deseo de poseerlo ha precipitado guerras y conquistas, fortificado imperios, arrasado monta\u00f1as y bosques. Hoy el oro convive con nosotros desde pr\u00f3tesis dentales hasta componentes de celulares y laptops, desde monedas y trofeos hasta lingotes de oro en b\u00f3vedas bancarias. El oro no es vital para ning\u00fan ser vivo. Sirve, sobre todo, para alimentar nuestra vanidad y nuestras ilusiones de seguridad: cerca del sesenta por ciento del oro que se extrae en el mundo termina en forma de joyas. Y un treinta por ciento se utiliza como respaldo financiero. Sus principales virtudes \u2014no se oxida, no pierde su brillo, no se deteriora con el tiempo\u2014 lo vuelven uno de los metales m\u00e1s codiciados. El problema es que cada vez hay menos oro para explotar.<\/p>\n<p> \tDesde ni\u00f1os hemos imaginado que el oro se extrae por toneladas y que cientos de camiones lo transportan en forma de lingotes hasta las b\u00f3vedas de los bancos, pero en realidad es un metal escaso. Si pudi\u00e9ramos juntar todo el oro que se ha obtenido a lo largo historia y lo derriti\u00e9ramos, apenas alcanzar\u00eda para llenar dos piscinas ol\u00edmpicas. Sin embargo, para obtener una onza de oro \u2014cantidad suficiente para fabricar un anillo de matrimonio\u2014 hace falta extraer cerca de cuarenta toneladas de tierra, tanto como para llenar treinta camiones de mudanza. Los dep\u00f3sitos m\u00e1s ricos del planeta se agotan y cada vez es m\u00e1s dif\u00edcil hallar nuevas vetas. Casi todo el mineral que queda por extraer \u2014una tercera piscina\u2014 yace enterrado en min\u00fasculas cantidades bajo monta\u00f1as y lagunas inh\u00f3spitas. El paisaje que queda luego de la extracci\u00f3n revela un contraste superlativo: mientras que las compa\u00f1\u00edas mineras dejan agujeros en la tierra tan descomunales que pueden verse desde el espacio, las part\u00edculas extraidas son tan diminutas que hasta doscientas de ellas cabr\u00edan en la cabeza de un alfiler. Una de las \u00faltimas reservas de oro del mundo yace bajo los cerros y lagunas de Cajamarca, en la sierra norte del Per\u00fa, donde la minera Yanacocha opera desde fines del Siglo XX.<\/p>\n<p> \tEl Per\u00fa es el exportador de oro n\u00famero uno de Am\u00e9rica Latina y el n\u00famero seis del mundo, despu\u00e9s de China, Australia y Estados Unidos. Esto se debe, en parte, a las reservas de oro que tiene el pa\u00eds y a las inversiones de transnacionales como Newmont, el gigante de Denver, quiz\u00e1 la minera m\u00e1s rica del planeta y due\u00f1a de m\u00e1s de la mitad de las acciones de Yanacocha. En un solo d\u00eda Yanacocha excava unas quinientas mil toneladas de tierra y roca, un peso equivalente a quinientos aviones Boing 747. Monta\u00f1as enteras desaparecen en semanas. Hasta fines de 2014, una onza de oro costaba cerca de mil doscientos d\u00f3lares. Para extraer esa cantidad, necesaria para fabricar unos aretes, se producen casi veinte toneladas de residuos con restos de qu\u00edmicos y metales pesados. Estos desechos son t\u00f3xicos por una raz\u00f3n: hay que verter cianuro sobre la tierra removida para extraer el metal. El cianuro es un veneno mortal. Una cantidad del tama\u00f1o de un grano de arroz basta para matar a un ser humano, y un millon\u00e9simo de gramo disuelto en un litro de agua puede matar decenas de peces de un r\u00edo. La minera Yanacocha insiste en que el cianuro se mantiene dentro de la mina y es tratado con los m\u00e1s altos est\u00e1ndares de seguridad. Muchos cajamarquinos no creen que esos procesos qu\u00edmicos sean tan limpios. Para probar que su miedo no es absurdo o antiminero cuentan la historia de Hualgayoc, una provincia minera donde las aguas de dos de sus r\u00edos son de color rojo y donde ya nadie se ba\u00f1a. O la de San Andr\u00e9s de Negritos, donde una laguna que abastec\u00eda a la comunidad se contamin\u00f3 con el aceite quemado que se filtraba de la mina. O la del pueblo de Choropampa, donde un cami\u00f3n que transportaba mercurio derram\u00f3 el veneno por accidente e intoxic\u00f3 a cientos de familias. Como actividad econ\u00f3mica, cierto tipo de explotaci\u00f3n minera resulta inevitable y necesaria para llevar la vida que llevamos. Sin embargo, la miner\u00eda, a\u00fan la m\u00e1s avanzada en tecnolog\u00eda y la menos agresiva con el ambiente, es considerada una industria sucia en todo el mundo. Para Yanacocha, que ya tiene antecedentes en el Per\u00fa, limpiar su imagen de errores ambientales puede ser una tarea tan dif\u00edcil como resucitar las truchas de un lago contaminado.<\/p>\n<p> \tEl rechazo de las comunidades preocupa a los inversionistas mineros, pero no tanto como la posibilidad de que sus ganancias disminuyan. Seg\u00fan la empresa Yanacocha, solo quedan reservas de oro para cuatro a\u00f1os m\u00e1s en sus minas en actividad. El proyecto Conga \u2014que ser\u00e1 casi tan grande como una cuarta parte de Lima\u2014 permitir\u00eda continuar con el negocio. Yanacocha explica que deber\u00e1 secar cuatro lagunas, pero que construir\u00e1 cuatro reservorios de agua que se alimentar\u00e1n de las lluvias. Seg\u00fan su estudio de impacto ambiental, ser\u00e1 suficiente para abastecer a las cuarenta mil personas que beben de los r\u00edos nacidos de aquellas fuentes. La minera explotar\u00e1 oro durante diecinueve a\u00f1os pero promete emplear a unas diez mil personas e invertir casi cinco mil millones de d\u00f3lares que le dar\u00e1n al pa\u00eds m\u00e1s dinero en impuestos. Esa es su oferta. Los empresarios tendr\u00edan m\u00e1s dividendos y el Per\u00fa m\u00e1s fondos para invertir en obras y puestos de trabajo, la promesa de prosperidad para todos.<\/p>\n<p> \tPero as\u00ed como hay pol\u00edticos y l\u00edderes de opini\u00f3n que apoyan el proyecto por motivos econ\u00f3micos, tambi\u00e9n hay ingenieros y ambientalistas que se oponen por razones de salud p\u00fablica. Expertos en manejo de aguas como Robert Moran, de la Universidad de Texas, y Peter Koenig, ex funcionario del Banco Mundial, explican que las veinte lagunas y seiscientos manantiales que existen en la zona del proyecto Conga forman un sistema interconectado de agua. Una especie de aparato circulatorio creado durante millones de a\u00f1os que alimenta a los r\u00edos y riega las praderas. Da\u00f1ar cuatro lagunas, dicen los expertos, afectar\u00eda para siempre todo el conjunto. A diferencia de otras zonas de los Andes, en la sierra norte del Per\u00fa \u2014donde vive M\u00e1xima Acu\u00f1a\u2014, no existen glaciares para abastecer de suficiente agua a sus habitantes. Las lagunas de estas monta\u00f1as sirven como reservorios naturales. La tierra negra y los pastos funcionan como una extensa esponja que absorbe las lluvias y la humedad de la niebla. De ah\u00ed nacen los manantiales y los r\u00edos. M\u00e1s del ochenta por ciento del agua en el Per\u00fa se destina a la agricultura. En la cuenca central de Cajamarca, seg\u00fan un reporte del Ministerio de Agricultura de 2010, la cantidad de agua utilizada por toda la miner\u00eda en un a\u00f1o represent\u00f3 casi la mitad de lo que consumi\u00f3 la poblaci\u00f3n de la zona durante el mismo periodo. Hoy miles de agricultores y ganaderos temen que la explotaci\u00f3n de oro contamine las \u00fanicas fuentes de agua que tienen.<\/p>\n<p> \tEn Cajamarca y otras dos provincias implicadas en el proyecto, los muros de algunas calles est\u00e1n pintados con grafitis: \u00abConga no va\u00bb, \u00abAgua s\u00ed, oro no\u00bb. En 2012, el a\u00f1o m\u00e1s tenso de las protestas contra Yanacocha, la encuestadora Apoyo anunciaba que ocho de cada diez cajamarquinos estaba en contra del proyecto. En Lima, donde se toman las decisiones pol\u00edticas del Per\u00fa, la bonanza crea el espejismo de que el pa\u00eds seguir\u00e1 llenando sus bolsillos de dinero. Pero eso solo ser\u00e1 posible si Conga va. De lo contrario, advierten algunos l\u00edderes de opini\u00f3n, ocurrir\u00e1 una cat\u00e1strofe. \u00abSi Conga no va, ser\u00eda como dispararnos a los pies\u00bb, escribi\u00f3 en una columna el ex ministro de econom\u00eda Pedro Pablo Kuczynski. Para los empresarios, el proyecto Conga ser\u00eda un salvavidas: el hito del Antes y el Despu\u00e9s. Para campesinos como M\u00e1xima Acu\u00f1a, tambi\u00e9n significar\u00eda una bisagra en su historia: sus vidas no volver\u00e1n a ser las mismas si pierden su principal riqueza. Hay quienes dicen que la historia de M\u00e1xima Acu\u00f1a es utilizada por grupos antimineros que se oponen al desarrollo del pa\u00eds. Sin embargo, hace tiempo que las noticias locales empa\u00f1an el optimismo de los que quieren inversiones a toda costa: hasta febrero de 2015, en promedio siete de cada diez conflictos sociales en el Per\u00fa fueron causados por la actividad minera, seg\u00fan la Defensor\u00eda del Pueblo. En los \u00faltimos tres a\u00f1os, uno de cada cuatro cajamarquinos ha perdido su empleo. De acuerdo a las estad\u00edsticas oficiales, Cajamarca es la regi\u00f3n que m\u00e1s oro produce pero la que m\u00e1s pobres tiene en todo el pa\u00eds.<br \/> \t<img alt=\"\" src=\"https:\/\/i1.wp.com\/etiquetanegra.com.pe\/images\/sitio\/ev14-maxima-interior-03.jpg?zoom=2\" style=\"height: 537px; width: 625px; margin: 5px;\" \/><br \/> \tSi alguien intentara visitar a M\u00e1xima Acu\u00f1a puede que una tranquera de metal se lo impida. Para llegar a su casa, es necesario viajar cuatro horas en furgoneta desde Cajamarca a trav\u00e9s de valles, cerros y abismos hasta los alrededores de la Laguna Azul. Hacerlo no ser\u00eda complicado si no hubiera que pasar por el puesto de vigilancia del proyecto minero Conga. Si eres de Lima o del extranjero, no te dejar\u00e1n continuar. Si dices que vas a visitar a M\u00e1xima Acu\u00f1a no pasar\u00e1s, a menos que saques una c\u00e1mara de televisi\u00f3n. \u00abEsa se\u00f1ora tiene problemas con la mina\u00bb, dir\u00e1 el vigilante, con chaleco naranja y walkie-talkie en la mano. Entonces te har\u00e1 bajar del veh\u00edculo y anotar\u00e1 tu nombre en una libreta y le dir\u00e1s que ese es un camino p\u00fablico y el repetir\u00e1 que no, se\u00f1or, no se puede, esta v\u00eda es s\u00f3lo para comuneros. Si insistes, llamar\u00e1 a los polic\u00edas que patrullan en una camioneta de la minera. \u00abEs propiedad privada\u00bb, dir\u00e1n ellos. Entonces quiz\u00e1 pagues algo extra al chofer que te ha llevado hasta ah\u00ed para tomar un desv\u00edo y viajar dos horas m\u00e1s hasta Santa Rosa, la comunidad m\u00e1s cercana a la casa de los Chaupe-Acu\u00f1a. Llegar\u00e1s de noche. A cambio de m\u00e1s dinero, un campesino tal vez acepte llevarte en su motocicleta por una trocha llena de charcos, hasta llegar cerca a otro puesto de vigilancia. Entonces tendr\u00e1s que bajar de la moto y cruzar una colina, a oscuras y agachado, para que los guardias de Yanacocha no te vean. Al otro lado, la motocicleta espera. Sigues. Diez minutos despu\u00e9s llegas al terreno. Todo alrededor es barro y pasto y neblina. Ladran unos perros. Enciendes la linterna para divisar la casa. Caminar por all\u00ed de noche es como andar a ciegas.<\/p>\n<p> \t\u2014Aqu\u00ed vivimos secuestrados \u2014dijo M\u00e1xima Acu\u00f1a la noche en que la conoc\u00ed, mientras atizaba la le\u00f1a para calentar una olla de sopa\u2014. No podemos salir lejos, no podemos recibir visitas, no podemos caminar con libertad. Es muy triste vivir como yo vivo.<\/p>\n<p> \tTres d\u00e9cadas antes de convertirse en La Dama de la Laguna Azul, M\u00e1xima Acu\u00f1a era una ni\u00f1a a la que le aterraban los polic\u00edas. Cada vez que ve\u00eda uno por las calles de su pueblo, lloraba y se aferraba a la falda de su madre. La asustaban aquellos hombres de uniforme verde petr\u00f3leo y botas polvorientas. M\u00e1xima, la tercera de cuatro hermanos, era demasiado t\u00edmida. Cuando llegaban visitas a su hogar en el caser\u00edo de Amarcucho, a setenta kil\u00f3metros al norte de Cajamarca, ella se escond\u00eda. No ten\u00eda amigas. No jugaba con mu\u00f1ecas, pero le gustaba confeccionar ropa para los reci\u00e9n nacidos de su barrio. Con los a\u00f1os su cuerpo cambi\u00f3 pero no su personalidad. No sal\u00eda a fiestas. No hablaba con chicos. \u00abEn realidad, no hablaba con nadie y era bien terca\u00bb, recuerda Jaime Chaupe, su esposo, quien se cas\u00f3 con ella cuando ten\u00eda dieciocho a\u00f1os, despu\u00e9s de insistirle durante cuatro. Ella pasaba el d\u00eda tejiendo sombreros o limpiando los corrales de los cuyes o recogiendo le\u00f1a y ayudando a su madre en la chacra. Su padre muri\u00f3 cuando era una ni\u00f1a y nunca la enviaron a la escuela. Deseaba crecer pronto para trabajar, tener su propia chacra y comprarse un par de zapatos. Quer\u00eda que, si alg\u00fan d\u00eda ten\u00eda hijos, no caminaran descalzos como ella.<\/p>\n<p> \tM\u00e1xima Acu\u00f1a dice que descubri\u00f3 que ten\u00eda coraje cuando vio c\u00f3mo la polic\u00eda golpeaba a su familia, en el primer enfrentamiento con la minera Yanacocha. Durante sus primeros a\u00f1os de matrimonio la familia de su esposo la marginaba por ser analfabeta. Por eso siempre fue muy severa con sus hijos al punto de pegarles si no estudiaban. A lo largo de casi cinco a\u00f1os de juicios, apelaciones y audiencias que tuvo desde que la intentaron desalojar de Tragadero Grande, supo qu\u00e9 otras cosas no quer\u00eda para su vida. Decidi\u00f3, por ejemplo, que jam\u00e1s vivir\u00eda en una ciudad. La primera vez que fue a Cajamarca para denunciar la destrucci\u00f3n de su primera choza, casi la atropellan dos veces por no saber qu\u00e9 significaba la luz roja del sem\u00e1foro. Descubri\u00f3 que el humo de los autos le provoca sarpullido, que los tallarines de los restaurantes le saben asquerosos, que detesta el sabor de las aceitunas y que no puede salir a la calle sola porque siempre se pierde. Tambi\u00e9n descubri\u00f3 que pod\u00eda expresar lo que sent\u00eda a trav\u00e9s de canciones. A M\u00e1xima Acu\u00f1a le gusta cantar. En las marchas junto a otros campesinos y activistas, nunca falta alguien que le anima a pararse ante la multitud e improvisar un yarav\u00ed \u2014un canto andino triste\u2014 que narra su lucha. Cuando comenz\u00f3 su pelea con Yanacocha descubri\u00f3 tambi\u00e9n c\u00f3mo se llamaba: siempre hab\u00eda pensado que ella era Maximina, como le dec\u00eda su madre, hasta que su abogada, al leerle su documento de identidad, le dijo que su verdadero nombre era M\u00e1xima. El suyo era un nombre sin diminutivos.<br \/> \t<img alt=\"\" src=\"https:\/\/i1.wp.com\/etiquetanegra.com.pe\/images\/sitio\/ev14-maxima-interior-04.jpg?zoom=2\" style=\"height: 568px; width: 625px; margin: 5px;\" \/><br \/> \tUn d\u00eda antes de que M\u00e1xima Acu\u00f1a tomara un avi\u00f3n rumbo a Ginebra para denunciar su caso en las Naciones Unidas, Roc\u00edo Silva Santisteban, secretaria ejecutiva de la Coordinadora Nacional de Derechos Humanos, recuerda que pas\u00f3 la tarde con ella en su departamento en Miraflores. Silva Santisteban dice que cuando salieron a pasear por el malec\u00f3n, M\u00e1xima miraba todo con curiosidad: jam\u00e1s hab\u00eda visto construcciones tan altas, ni cruzado avenidas tan luminosas. Jam\u00e1s hab\u00eda visto el mar de noche ni desde esa distancia. Pero lo que m\u00e1s le intrigaba era c\u00f3mo hac\u00edan los lime\u00f1os para llevar agua hasta el \u00faltimo piso de los edificios.<\/p>\n<p> \tAntes de convertirse en un \u00edcono de lucha antiminera, a M\u00e1xima Acu\u00f1a le sudaban las manos y se pon\u00eda nerviosa al hablar ante una autoridad. Le cost\u00f3 aprender a defenderse delante de un juez. Despu\u00e9s que intentaran desalojarla en agosto de 2011, Yanacocha denunci\u00f3 a la familia Chaupe-Acu\u00f1a por el delito de usurpaci\u00f3n agravada. Seg\u00fan los abogados de la empresa, los campesinos hab\u00edan invadido el terreno luego de golpear a polic\u00edas y vigilantes privados. Desde esa fecha, la familia tuvo que asistir a las audiencias \u2014primero en Celend\u00edn, la provincia donde viven, y luego en Cajamarca\u2014 pero no ten\u00edan dinero para el transporte. Los esposos Chaupe-Acu\u00f1a deb\u00edan levantarse de madrugada y caminar durante ocho horas hasta la comunidad de Sorochuco para tomar un bus que los llevara al juzgado. Cuando por fin llegaban, los magistrados sol\u00edan postergar la sesi\u00f3n porque los representantes de Yanacocha no pod\u00edan asistir. En la ciudad de Cajamarca, los cuatro hijos de M\u00e1xima Acu\u00f1a estaban alertas. Ellos viven juntos en un cuarto alquilado al fondo de una carpinter\u00eda. All\u00ed comen, estudian y duermen. Dicen que se mudan cada cierto tiempo por seguridad. Una noche dos hombres con pasamonta\u00f1as amenazaron de muerte a Ysidora Chaupe cuando sal\u00eda de la universidad donde estudia Contabilidad. Daniel Chaupe, su hermano menor, quien enferm\u00f3 luego de que los polic\u00edas lo golpearan en los pulmones, fue rechazado de un trabajo en una ferreter\u00eda por ser hijo de \u00abuna antiminera\u00bb. Mientras, en Tragadero Grande, M\u00e1xima Acu\u00f1a y su esposo aseguran haber soportado el acoso de la empresa. Cuentan que las camionetas de Yanacocha se estacionaban frente al terreno hasta seis veces al d\u00eda. Los vigilantes tomaban fotos, observaban qu\u00e9 hac\u00eda la familia. Un d\u00eda, dice M\u00e1xima, un veh\u00edculo de la mina atropell\u00f3 a dos carneros y rob\u00f3 dos m\u00e1s. En otra ocasi\u00f3n mataron a Mickey, el perro que cuidaba las ovejas y ladraba a todo aquel que se acercara a su terreno. Algunas noches dicen haber escuchado disparos. Lo cuenta toda la familia. Quisieran tener forma de probarlo.<\/p>\n<p> \tEn la corte de Celend\u00edn, los Chaupe-Acu\u00f1a perdieron dos juicios. Fueron sentenciados a casi tres a\u00f1os de prisi\u00f3n y a pagar cerca de dos mil d\u00f3lares como reparaci\u00f3n a la minera. Deb\u00edan abandonar ese terreno que hab\u00edan invadido. Mirtha V\u00e1squez, abogada de M\u00e1xima Acu\u00f1a, explica que los jueces y fiscales no tomaron en cuenta las pruebas que hab\u00eda presentado la familia, como el certificado de posesi\u00f3n y el testimonio de los parientes a quienes hab\u00edan comprado el terreno. La defensa de los Chaupe-Acu\u00f1a apel\u00f3 a la Corte Superior de Cajamarca y se inici\u00f3 un nuevo juicio. Durante esos meses, con el apoyo de la cooperaci\u00f3n internacional, M\u00e1xima Acu\u00f1a y su hija mayor viajaron a Europa para contar su caso en el extranjero. En Suiza \u2014el pa\u00eds que m\u00e1s oro le compra al Per\u00fa\u2014 se entrevist\u00f3 con una oficial del Alto Comisionado de las Naciones Unidas. En Francia se reuni\u00f3 con el sindicato metal\u00fargico y con una senadora que meses despu\u00e9s fue a visitarla a su terreno. En B\u00e9lgica, durante un foro sobre derechos humanos, le contaron sobre otras mujeres con historias parecidas a la de ella. Yolanda Oqueli, Guatemala: madre de dos ni\u00f1os, baleada varias veces por liderar protestas pac\u00edficas contra un proyecto minero que invadir\u00eda dos comunidades rurales. Carmen Benavides, Bolivia: amenazada por combatir la miner\u00eda industrial que contamina el r\u00edo donde habita su etnia. Francia M\u00e1rquez, Colombia: perseguida por paramilitares que quieren en su pueblo miner\u00eda de oro a gran escala. Francisca Chuchuca, Ecuador: denunciada por oponerse a un proyecto minero de oro que contaminar\u00eda dos r\u00edos que abastecen a medio mill\u00f3n de campesinos. Entre 2012 y 2013, la Uni\u00f3n Latinoamericana de Mujeres registr\u00f3 cien agresiones a defensoras de la tierra y el agua en todo el continente. Las acusan de oponerse al progreso.<\/p>\n<p> \tM\u00e1xima Acu\u00f1a, sin embargo, es diferente a todas ellas: ella no es dirigente, ni activista, ni tiene aspiraciones de ser l\u00edder. \u00abSolo quiero que me dejen vivir tranquila en mi terreno y que no contaminen mi agua\u00bb, ha declarado. Sin propon\u00e9rselo, la mujer que fue elegida Defensora del A\u00f1o 2014 por la Uni\u00f3n Latinoamericana de Mujeres, pas\u00f3 de ser una se\u00f1ora t\u00edmida a inspirar a quienes luchan para evitar el despojo de sus tierras. \u00abElla es una de las pocas personas que no se ha vendido a la mina\u00bb, dice Milton S\u00e1nchez, secretario de la Plataforma Interinstitucional de Celend\u00edn, que pas\u00f3 varias noches en Tragadero Grande, junto a cientos ronderos y defensores de las lagunas durante las protestas. Glevys Rond\u00f3n, directora ejecutiva de la Fundaci\u00f3n para el Monitoreo de la Actividad Minera en Am\u00e9rica Latina y traductora de M\u00e1xima Acu\u00f1a durante su viaje a Europa, dice que a diferencia de la mayor\u00eda de defensoras, que tienen un discurso articulado, el de su amiga peruana es muy personal e \u00edntimo. \u00abEn el mundo hay m\u00e1s M\u00e1ximas\u00bb, dice Rond\u00f3n. En 2003, un empresario enjuici\u00f3 al argentino Jos\u00e9 Luis Godoy por la supuesta usurpaci\u00f3n de un terreno que habita desde hace seis d\u00e9cadas y que tiene canteras de granito rojo. En 2011, la polic\u00eda quem\u00f3 la casa del ecuatoriano Alfredo Zambrano para que abandonara el pedazo de bosque tropical donde vive y que el gobierno expropi\u00f3 para construir una represa. En 2012, unos sicarios le sacaron los ojos al hijo de la venezolana Carmen Fern\u00e1ndez por oponerse a que las tierras de su etnia sean entregadas a las mineras de carb\u00f3n. En 2014, el nicaragu\u0308ense Fredy Orozco fue acusado de guerrillero por no dejar que la polic\u00eda lo desalojara de sus tierras de cultivos para construir un canal interoce\u00e1nico. A ellos, al igual que a M\u00e1xima Acu\u00f1a, los han acusado de sacrificar el progreso de sus pa\u00edses por un beneficio personal. De victimizarse delante de los periodistas para sacar provecho de las empresas. De ser utilizados por personas u organizaciones que trabajan para sus propios intereses.<\/p>\n<p> \t\u2014Todo el que cuestione a las compa\u00f1\u00edas extractivas y sea un aliado de los defensores de la tierra y el agua va a ser atacado \u2014dice el activista y ex sacerdote Marco Arana, denunciado en m\u00faltiples ocasiones por Yanacocha\u2014. A M\u00e1xima la llaman terrateniente, a nosotros terroristas.<\/p>\n<p> \tM\u00e1xima Acu\u00f1a explica que solo quiere conservar la \u00fanica vida que conoce y le pertenece: cultivar papas, orde\u00f1ar vacas, tejer mantas, beber el agua de sus manantiales y pescar truchas en la Laguna Azul sin que un vigilante le diga \u00abesto es propiedad privada\u00bb. Preferir\u00eda no tener que pelear para seguir con su vida, dice. Por eso cuando le piden que narre lo que le ha hecho la minera, a veces se niega. Dice que durante las reuniones en Europa repet\u00eda su historia diez veces al d\u00eda. Terminaba tan harta y deprimida que al llegar al hotel solo pod\u00eda dormir.<\/p>\n<p> \tCuando regres\u00f3 a Lima de ese viaje, su salud colaps\u00f3. Durante esos meses, con la incertidumbre del proceso judicial, sufr\u00eda dolores de cabeza, mareos y se desmayaba. Roc\u00edo Silva Santisteban la llev\u00f3 al doctor. El diagn\u00f3stico: estr\u00e9s severo, acentuado por los s\u00edntomas de la menopausia. Deb\u00eda descansar. Le recetaron pastillas para dormir, jarabes y hormonas. Recibi\u00f3 terapia psicol\u00f3gica. Dej\u00f3 de dar entrevistas. Mientras M\u00e1xima Acu\u00f1a recuperaba fuerzas para su tercer juicio en Cajamarca, Yanacocha ampli\u00f3 su pool de abogados a seis y contrat\u00f3 a Arsenio Or\u00e9 Guardia, una eminencia del derecho penal en el pa\u00eds y asesor de otras mineras poderosas como Barrick y Doe Run. La abogada Mirtha V\u00e1squez reconoce que se sinti\u00f3 intimidada al litigar con Or\u00e9 Guardia, autor de libros que ella hab\u00eda estudiado con obsesi\u00f3n en la universidad. Si antes hab\u00edan perdido dos juicios, ahora exist\u00eda el riesgo de perder contra un maestro del Derecho. La abogada V\u00e1squez reuni\u00f3 a la familia Chaupe-Acu\u00f1a en su oficina. Quer\u00eda ser sincera: esa sentencia, les dijo, era la \u00faltima oportunidad que ten\u00edan para ganar. Si perd\u00edan la familia deb\u00eda considerar la posibilidad de irse a vivir a otra parte. S\u00ed se quedaban sus vidas correr\u00edan peligro. M\u00e1xima Acu\u00f1a le dijo que se quedar\u00eda a morir all\u00ed.<\/p>\n<p> \tA fines de 2014, la Corte Superior de Cajamarca declar\u00f3 que los Chaupe-Acu\u00f1a eran inocentes de la supuesta ocupaci\u00f3n ilegal de Tragadero Grande. Luego del fallo, M\u00e1xima Acu\u00f1a crey\u00f3 que la empresa minera Yanacocha dejar\u00eda de hostigarla para que se fuera. Entonces eligi\u00f3 con su familia una colina protegida por un cerro a doscientos metros de su casa para levantar una nueva vivienda, pues la que ten\u00eda estaba a punto de caerse por las lluvias. Ella y su familia abrieron zanjas, recolectaron piedras para las bases y empezaron a hacer las paredes con arcilla. Pero unas semanas despu\u00e9s de que colocaran las primeras rocas, hombres de seguridad y obreros de Yanacocha ingresaron al terreno con picos y palas para destruir los cimientos. M\u00e1xima Acu\u00f1a, su esposo y dos muchachos que en ese momento ayudaban a levantar los muros, intentaron defenderse con piedras. La seguridad de la minera los ahuyent\u00f3 a garrotazos. Esa tarde, Yanacocha difundi\u00f3 un video de lo ocurrido. Dijo que el lugar donde los Chaupe-Acu\u00f1a constru\u00edan no pertenec\u00eda a las tierras en litigio, y que actuaron en defensa de su posesi\u00f3n. La abogada de M\u00e1xima Acu\u00f1a desminti\u00f3 a Yanacocha: el fallo de la Justicia, explic\u00f3, involucraba todo el territorio que abarca Tragadero Grande. Se trataba, dijo, de un acto intimidatorio. La polic\u00eda de Cajamarca \u2014que tiene un convenio para prestar seguridad a la minera\u2014 no intervino. Solo hubo un escuadr\u00f3n de suboficiales a un lado del camino junto al terreno, observando desde lejos c\u00f3mo Yanacocha deshac\u00eda en minutos lo que los Chaupe-Acu\u00f1a hab\u00edan construido.<\/p>\n<p> \t<img alt=\"\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/etiquetanegra.com.pe\/images\/sitio\/ev14-maxima-interior-05.jpg?zoom=2\" style=\"height: 516px; width: 625px; margin: 5px;\" \/><br \/> \tAlgunas oficinas de la sede principal de la minera Yanacocha, en Lima, se llaman El Perol, Mamacocha, Chailhuag\u00f3n, Azul. Son los nombres de lagunas que podr\u00edan desaparecer por la extracci\u00f3n de oro del proyecto Conga. El qu\u00edmico Ra\u00fal Farf\u00e1n es director de Asuntos Externos de la compa\u00f1\u00eda y tiene su despacho junto a esas oficinas. Es un hombre joven de pelo engominado y ojos atentos que una ma\u00f1ana me recibi\u00f3 en su departamento de Chacarilla, una zona residencial de Lima. Su trabajo es encargarse, entre otras cosas, de las buenas relaciones entre la minera y las comunidades. \u00c9l, quien ha dedicado la mitad de su vida a temas de responsabilidad social en compa\u00f1\u00edas como Shell, Antamina y Xtrata, dijo que entend\u00eda las razones por las que la poblaci\u00f3n desconfiaba de Yanacocha \u2014\u00abes normal que en estos casos sintamos simpat\u00eda por el m\u00e1s d\u00e9bil\u00bb\u2014 pero que no todo lo que hab\u00eda declarado la familia era cierto.<\/p>\n<p> \t\u2014No destruimos su casa \u2014asegur\u00f3 Farf\u00e1n, quien llevaba diez meses en su cargo\u2014 s\u00f3lo removimos los cimientos de una nueva construcci\u00f3n para que no sigan invadiendo nuestro predio.<\/p>\n<p> \tPara explicar mejor las razones de esa decisi\u00f3n, el qu\u00edmico sac\u00f3 un mapa. En \u00e9l estaban contemplados dos terrenos comprados a la comunidad de Sorochuco en 1996 y en 1997 por el proyecto Minas Conga. Dentro de esas compras estar\u00eda incluido el predio Tragadero Grande que M\u00e1xima Acu\u00f1a y su familia reclaman como suyo. La junta directiva de Sorochuco firm\u00f3 los documentos de compra-venta. Samuel Chaupe, suegro de M\u00e1xima Acu\u00f1a, tambi\u00e9n firm\u00f3 y aval\u00f3 la transferencia del terreno. De hecho, dijo Farf\u00e1n, hay fotos satelitales para probar que los Chaupe-Acu\u00f1a mienten al decir que vivieron all\u00ed desde 1994: en esas im\u00e1genes no hay chozas ni chacras. Para la empresa, la familia invadi\u00f3 los terrenos reci\u00e9n en 2011, cuando estall\u00f3 el conflicto de Conga. Yanacocha dice que el certificado de posesi\u00f3n que muestra M\u00e1xima Acu\u00f1a no es un t\u00edtulo de propiedad. Que solo la comunidad de Sorochuco, que s\u00ed ten\u00eda t\u00edtulos, pod\u00eda vender esas tierras. Que por eso los denunci\u00f3 y pidi\u00f3 a la polic\u00eda desalojarlos. Esa es su versi\u00f3n.<\/p>\n<p> \t\u2014Con la construcci\u00f3n de la nueva casa, estaban cometiendo una nueva invasi\u00f3n \u2014dijo Farf\u00e1n\u2014. Si ves que alguien extra\u00f1o construye en tu propiedad, tienes el derecho de remover esos cimientos en los quince d\u00edas siguientes. Eso dice la ley. Hemos defendido nuestra posesi\u00f3n.<\/p>\n<p> \tMiguel Ayala, quien era presidente de la comunidad de Sorochuco cuando se vendieron los primeros terrenos para el proyecto Conga, dice que la versi\u00f3n de la empresa est\u00e1 distorsionada.<\/p>\n<p> \t\u2014La minera dice que la familia ha invadido, pero c\u00f3mo puede ser si hace quince a\u00f1os yo firm\u00e9 y les di a los Chaupe el certificado de posesi\u00f3n de su terreno \u2014dice\u2014. La comunidad es testigo de que ellos viv\u00edan all\u00ed incluso desde antes de que tuvieran el certificado.<\/p>\n<p> \tSentado en un rinc\u00f3n de la bodega que tiene en Cajamarca, Ayala recuerda que los esposos Chaupe-Acu\u00f1a llegaban desde Tragadero Grande a Sorochuco para hacer trueque. Tra\u00edan papas y ollucos y las cambiaban por las arvejas o el ma\u00edz que otros comuneros como Ayala produc\u00edan. En las alturas de Celend\u00edn, M\u00e1xima Acu\u00f1a era vecina de su suegro, Samuel Chaupe, quien s\u00ed vendi\u00f3 su parcela a la mina porque firm\u00f3 el documento que ced\u00eda los terrenos a Yanacocha.<\/p>\n<p> \t\u2014M\u00e1xima y Jaime no firmaron \u2014dice Ayala\u2014 por lo tanto no vendieron su predio.<\/p>\n<p> \tLa disputa entre la familia de M\u00e1xima Acu\u00f1a y la empresa minera se convirti\u00f3 tambi\u00e9n en un asunto de n\u00fameros e interpretaciones geogr\u00e1ficas. En 2012, cuando la disputa entre los Chaupe-Acu\u00f1a y Yanacocha reci\u00e9n se iniciaba, un experto del Gobierno Regional de Cajamarca, el ingeniero civil Carlos Cerd\u00e1n, viaj\u00f3 hasta Tragadero Grande, el predio de la discordia. Cerd\u00e1n, un hombre flaco de nariz angulosa y de anteojos gruesos, es experto en mapas. Durante una ma\u00f1ana el especialista delimit\u00f3 el \u00e1rea exacta del terreno usando tres GPS, la carta nacional y los l\u00edmites que registran las escrituras de ambas partes. El estudio concluy\u00f3 que la parcela adquirida por los Chaupe-Acu\u00f1a \u2014casi veinticinco hect\u00e1reas\u2014 no formar\u00eda parte de las tierras compradas por Yanacocha. O en todo caso, me explic\u00f3 Cerd\u00e1n, s\u00f3lo una parte estar\u00eda dentro del terreno de la empresa, pero no toda la parcela. Esto ocurre por un detalle: si bien los l\u00edmites est\u00e1n claros en los documentos de ambas partes, hay problemas de c\u00e1lculo. Todo es una confusi\u00f3n de n\u00fameros y papeles que no se ajustan a la realidad. No hay mapas infalibles.<\/p>\n<p> \t\u2014Pero todos cometemos errores \u2014dijo el ingeniero\u2014. Incluso puede que yo est\u00e9 equivocado.<\/p>\n<p> \tEl estudio del experto en mapas no fue considerado en ning\u00fan momento del juicio. Tanto la defensa de los Chaupe-Acu\u00f1a como la de Yanacocha han reconocido que para resolver la disputa ser\u00eda necesario ir a un juicio civil donde cada uno presentara sus pruebas para demostrar qui\u00e9n es el propietario. A\u00fan cuando este proceso se inicie, Yanacocha no dejar\u00e1 que M\u00e1xima Acu\u00f1a y su familia construyan una nueva casa.<\/p>\n<p> \t\u2014Queremos evitar que haya una invasi\u00f3n sistem\u00e1tica de terrenos, que venga otra familia y quiera invadir \u2014dice Ra\u00fal Farf\u00e1n, directivo de Yanacocha\u2014. No queremos sentar un precedente.<\/p>\n<p> \tEl gerente de Asuntos Legales de la minera, el abogado Wilby C\u00e1ceres, es m\u00e1s enf\u00e1tico en su temor. Para \u00e9l, la zona donde los Chaupe-Acu\u00f1a intentan construir otra vivienda ha sido habitada por dirigentes antimineros durante las protestas contra el proyecto Conga. \u00abNos preocupa que la propiedad sea ocupada por ellos\u00bb. Aunque otros ejecutivos de Yanacocha no lo reconocer\u00edan delante de una grabadora, hay otra raz\u00f3n evidente: si M\u00e1xima Acu\u00f1a y su familia se quedan ah\u00ed, Conga no podr\u00eda realizarse.<\/p>\n<p> \tLa Dama de la Laguna Azul est\u00e1 de pie, vigilando sus ovejas sobre la pampa. Lleva un radio a pilas colgado en el hombro derecho y escucha huaynos de una emisora evang\u00e9lica llamada Tigre. Ha pasado un mes desde la vez que ella picaba y cargaba piedras en esta colina, solo que ahora el terreno que pisa est\u00e1 cubierto con escombros de barro, paja y madera mojada por las lluvias. Son los restos que quedaron de lo que iba a ser su nueva casa. Junto a ellos, a unos metros, la minera Yanacocha ha colocado un extenso cerco de malla a lo largo de una pradera para criar alpacas. Dentro hay una caseta de seguridad que mira directamente a la casa de M\u00e1xima Acu\u00f1a. La campesina dice que uno de los vigilantes se acerc\u00f3 hace unos d\u00edas para ofrecerle trabajo a su esposo. Le dijo que Yanacocha ya no quer\u00eda pelear.<\/p>\n<p> \t\u2014Ahora quieren paz, quieren di\u00e1logo. \u00bfAcaso soy cualquier cosa para que me hagan lo que les da la gana y de ah\u00ed no pasa nada? \u2014se queja M\u00e1xima Acu\u00f1a, levantando la voz en medio de la pampa\u2014. Me han difamado. Han golpeado a mis hijos. Ahora quieren darnos trabajo. Prefiero no tener plata. Mi tierra me hace feliz, pero el dinero no.<\/p>\n<p> \tPor esos d\u00edas, algunos medios hab\u00edan difundido la existencia de unos t\u00edtulos de propiedad que demostraban que los esposos Chaupe-Acu\u00f1a era due\u00f1os de otros nueve terrenos \u2014casi ocho hect\u00e1reas en total\u2014 en Sorochuco. Esas noticias daban a entender que la familia llegaba a un terreno vac\u00edo, lo ocupaba y luego se lo apropiaba. Sin sutilezas, presentaban a M\u00e1xima Acu\u00f1a con una usurpadora profesional. Ysidora Chaupe, hija mayor de la campesina, recuerda que luego de esas noticias recibi\u00f3 decenas de llamadas de gente que apoyaba su causa y que le preguntaba si en verdad ten\u00edan m\u00e1s terrenos y por qu\u00e9 no lo hab\u00edan mencionado antes.<\/p>\n<p> \t\u2014Nos han difamado diciendo que tenemos una casa en Cajamarca, que mi mam\u00e1 es una terrateniente, que ella ha trabajado en un chifa de Lima, que quiere sacarle plata a la mina \u2014me dijo Ysidora Chaupe, mientras amamantaba a su hijo reci\u00e9n nacido\u2014. Pero no nos importa si la gente no nos cree. Tenemos los documentos. Ya declaramos todo en el juicio.<\/p>\n<p> \tEn las escrituras de compra-venta que guarda M\u00e1xima Acu\u00f1a, esos terrenos aparecen como herencia de sus padres o compras a sus hermanos, por los que ha pagado un carnero o un toro. Son parcelas dispersas, ubicadas en laderas de cerros. Algunas tienen pasto, en otras hay le\u00f1a, ma\u00edz o arvejas que solo se pueden cultivar cuando llueve. Se calcula que una familia campesina de la sierra del Per\u00fa necesita poseer treinta y dos hect\u00e1reas de tierra para producir el equivalente a una hect\u00e1rea de tierra en la costa, por las dificultades que presenta. Tragadero Grande, dice M\u00e1xima Acu\u00f1a, es el \u00fanico lugar que tiene para vivir porque all\u00ed hay pasto abundante, el territorio es extenso para tener ganado y sobre todo porque, a diferencia de los otros terrenos, es el \u00fanico que tiene fuentes de agua: all\u00ed hay manantiales por todos lados. A pesar de eso, algunos medios acusaron a su abogada Mirtha V\u00e1squez y a Grufides, la oeneg\u00e9 que dirige, de victimizar a la familia Chaupe-Acu\u00f1a. Dicen que V\u00e1squez es inmoral y mentirosa. Incluso, cuenta la abogada, han ingresado a su casa dos veces para romper todas sus cosas. No puede asegurar qui\u00e9nes fueron pero lo sospecha, porque no le robaron nada.<\/p>\n<p> \t\u2014Algo nos ten\u00edan que cobrar \u2014dice V\u00e1squez, que tambi\u00e9n es profesora en la universidad y madre de dos hijos\u2014. Yanacocha no va a perdonarnos que le hayamos ganado un juicio. Solo temo por M\u00e1xima y su familia. A veces pienso que esto nos est\u00e1 costando m\u00e1s que lo que valen veinticinco hect\u00e1reas de terreno.<\/p>\n<p> \tHasta marzo de 2015, la minera Yanacocha hab\u00eda puesto seis denuncias m\u00e1s por usurpaci\u00f3n a la familia Chaupe-Acu\u00f1a. Los han denunciado por hacer una chacra de papas, por plantar pinos en sus linderos, por salir a pastar las ovejas en otra zona del terreno, incluso por quemar ichu para llamar a la lluvia, como es costumbre entre los campesinos de la zona. Ahora hay un cerco de metal al costado de su terreno que les ha cerrado el camino a Sorochuco donde hacen trueque o compran algunos alimentos. Los comuneros y activistas que defienden las lagunas de Cajamarca est\u00e1n organiz\u00e1ndose para llegar hasta all\u00ed, construir la casa de los Chaupe-Acu\u00f1a y montar guardia para protegerlos. El presidente regional de Cajamarca, Porfirio Medina, ha dicho que si algo le pasara a la campesina, \u00abel pueblo librar\u00e1 todas las batallas necesarias contra los abusos de la minera\u00bb. M\u00e1xima Acu\u00f1a solo insiste en que as\u00ed venga el due\u00f1o de Yanacocha a disculparse, no sacar\u00e1 de su mente lo que ha sufrido.<\/p>\n<p> \t\u2014Eso est\u00e1 sembrado dentro de m\u00ed \u2014dice.<\/p>\n<p> \tUna lluvia gruesa cae de pronto sobre Tragadero Grande. M\u00e1xima Acu\u00f1a apura el paso de sus botas de jebe para volver a su casa. Un perro blanco y escu\u00e1lido la sigue sin dejar de ladrarle.<\/p>\n<p> \t\u2014Se llama Johnny \u2014dice la campesina y suelta una risa ir\u00f3nica.<\/p>\n<p> \tDice que es en \u201chonor\u201d al vigilante de Yanacocha que quem\u00f3 su primera choza, y que ten\u00eda el mismo nombre.<\/p>\n<p> \tUna de las \u00faltimas noches que pas\u00e9 en Tragadero Grande, d\u00edas antes de que destruyeran los cimientos de la nueva casa, la pareja de campesinos y yo cenamos un plato de sopa de fideos, envueltos en varias frazadas, sobre un par de colchones. Las camionetas de seguridad de Yanacocha se hab\u00edan estacionado cinco veces frente a su terreno durante ese d\u00eda. Unos vigilantes \u2014acompa\u00f1ados de polic\u00edas con cascos, garrotes y escudos, pero sin identificaci\u00f3n\u2014 ingresaron al predio para tomar fotos y filmar lo que los esposos constru\u00edan.<\/p>\n<p> \t\u2014Algo malo va a pasar, mi coca se ha puesto amarga \u2014susurr\u00f3 Jaime Chaupe, un hombre supersticioso, mientras masticaba hojas de coca y fumaba un cigarrillo\u2014. No s\u00e9, hay veces en que quiero largarme ya.<\/p>\n<p> \tLa lluvia golpeaba el techo de calamina, como si intentara romperlo.<\/p>\n<p> \t\u2014No te acobardes \u2014dijo M\u00e1xima Acu\u00f1a\u2014. A esos polic\u00edas no les tengo miedo.<\/p>\n<p> \t&nbsp;<\/p>\n<p> \tEntonces apag\u00f3 la vela y se acost\u00f3 junto a su esposo.<\/p>\n<p> \t&nbsp;<\/p>\n<p> \tUn perfil de Joseph Z\u00e1rate<br \/> \tFotograf\u00edas de Antonio Sorrentino \/ Phoss<\/p>\n<p> \t&nbsp;<\/p>\n<p> \tfuente: https:\/\/celendinlibre.wordpress.com\/2015\/04\/28\/maxima-acuna-la-dama-de-la-laguna-azul-versus-la-laguna-negra\/<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Una de las mineras de oro m\u00e1s ricas del mundo intenta desalojar a una campesina que vive en un terreno que esta ompa\u00f1\u00eda reclama como suyo. 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