Desde hace años, desde hace meses, desde hace semanas y desde hace días, hemos visto, sentido y compartido, cada segundo la agresión, la ocupación,  el despojo de los territorios de vida y dignidad de ustedes, que somos nosotros, porque también nosotros hemos sufrido eso y lo estamos sufriendo.

 
 
A LOS HERMANOS Y HERMANAS NASA, A LAS HERMANAS Y HERMANOS DEL CAUCA, A NUESTROS HERMANOS Y HERMANAS DEL PUEBLO COLOMBIANO
 
Desde hace años, desde hace meses, desde hace semanas y desde hace días, hemos visto, sentido y compartido, cada segundo la agresión, la ocupación,  el despojo de los territorios de vida y dignidad de ustedes, que somos nosotros, porque también nosotros hemos sufrido eso y lo estamos sufriendo.
 
En Bolivia, Peru y Uruguay hemos sentido y sentimos el olvido, el desprecio, la muerte que siembran los ricos, los poderosos y los que portan las armas; son estos últimos los ejecutores de esos desprecios, de esos olvidos, de esas muertes.
 
Hemos compartido y compartimos, la Resistencia, la Lucha, la Indignación, la Rabia, el NO y el ¡¡YA BASTA!! de ustedes, porque nosotros y nosotras, somos ustedes, la gente sencilla y trabajadora que cotidianamente se angustia, se entristece, llora por sus muertos y muertas, por el asesinato de nuestra Madre: la Tierra, la Pacha Mama.
 
Hemos compartido y compartimos nuestras esperanzas, nuestros sueños, nuestras sonrisas y alegrías, porque luchamos por un mundo como el que nos dejaron nuestros abuelos y abuelas, nuestros padres y madres, porque ellos y ellas, son también ustedes y somos nosotros y nosotras.
 
Por eso, al saber, al conocer, al ver, al sentir de lo que viene pasando ahora en el Cauca, en Colombia, con nuestros hermanos del pueblo NASA, no podemos dejar de hablar, de sentir, de llorar, de compartir la Lucha de ustedes, por la Tierra, por el Territorio, por la Patria, por la Esperanza, por la Alegría, en contra de los que dejan dolor, desolación, muerte, desesperanza: los poderosos, los políticos, las transnacionales, el dinero, el narcotráfico, los agentes armados. 
 
Celebramos su lucha tan digna por defender su territorio y condenamos a los medios de comunicación masiva que le han hecho juego a los poderosos. Los acompañamos desde nuestro país y estamos y estaremos difundiendo su palabra.  Fuerza, Voluntad, indignación. Que el NO recorra el mundo, que nos escuchen las gentes, las piedras, las montañas y los cerros, los árboles, los animales, los ríos, los mares y los lagos, que nos escuchemos entre nosotros.
 
Desde Cochabamba en Bolivia, Montevideo en Uruguay y Arequipa en Perú hasta el Cauca-Colombia, porque ustedes son nosotras y nosotros.
 
Oscar Olivera (Bolivia), Adriana Marquisio (Uruguay), Luis Isarra (Perú) 
 
Julio 20, un día frío pero de corazón y sangre caliente del 2012