El exterminio continúa en los territorios donde se defiende la vida, las comunidades que se organizan para defender el territorio son un estorbo para el modelo económico y el extractivismo minero continúa con más sevicia en todo el Abya Yala – América Latina.

 
En Cajamarca – Perú, hay comunidades campesinas que se han organizado en ronderas y ronderos que cuidan el territorio, antes ayudaban a resolver los problemas locales y en esta última década el problema se agrandó, se tienen que defender de las multinacionales mineras Yanacocha – Conga. Las y los ronderos caminan el territorio para defenderlo.
 
Este es un llamado que se hace para el primer encuentro internacional de Guardianes del Agua: “Las Rondas Campesinas y Guardianes de las lagunas tienen el derecho y la necesidad de convocar gente de todo el Perú que venga a proteger estos ecosistemas, territorios y comunidades porque Conga y sus impactos no es un problema de Cajamarca sino de todo el Perú”.
 
Con dolor denunciamos todo lo que atente contra la vida toda y con el corazón exigimos justicia por el asesinato de todas y todos los guardianes de vida, los ronderos, que han caído defendiendo el agua y el territorio.
 
El 7 de enero asesinaron a tres ronderos en Pampa Verde Tumbadén, San Pablo – Cajamarca. Ronderos campesinos y agricultores, guardianes del territorio.
 
Rosita Guevara, compañera de Marcos Díaz manifestó lo siguiente:
 
“Entraron de golpe y de frente a la cama a apuntarle a mi esposo, con una escopeta le han apuntado; que no se mueva que lo van a matar (le decían), y mi esposo quiso correr y le dieron un balazo al pie del sobaco, después quiso levantarse y le dieron dos balazos más. Dos entraron de frente al cuarto, uno alumbraba y el otro con la escopeta. Mi esposo se llamaba Marcos Díaz, (también murió) mi suegro Wilfredo Días y Segundo Ventura; han estado acostados en su cama, será 11 o 11:30 de la noche”. 
 
“Me cogieron a mí también porque quise defender a mi esposo, a uno le he tenido al pie y el otro me dio acá (en la nuca) con la escopeta, el  otro me ha pateado acá (en el estómago), me ha apuñeteado, estoy moreteada; quería defender a mi esposo pero ya no pude.”
 
“Yo pido justicia porque me queda un bebe por él y su padre que ya se fue. Yo pido justicia”.
 

 
Seguiremos llamando a organizarnos para defender el territorio de las multinacionales mineras, en algunos lugares ya lo están haciendo nos falta que seamos todas y todos. “…nuestras historias y caminos reflejan nuestra vocación de sumarnos a y desde horizontes comunitarios, reconocer, aprender, aportar a los caminos de los pueblos con la Madre Tierra frente a la amenaza de exterminio y por la resistencia y superación del Capital-Modernidad y de la conquista”.
 
Pueblos en Camino