La discrepancia central entre la posición del gobierno y las necesidades de la población está en el modelo de desarrollo.

El modelo del gobierno es el extractivismo en función de los intereses de los amos del mundo, las grandes compañías multinacionales que gobiernan el planeta, a quienes lo único que les interesa es ganar la mayor cantidad de dinero posible en el menor tiempo posible, no les importa si para hacerlo deben destruir la naturaleza ni sumir a las poblaciones en el hambre.

Los gobernantes de la mayor parte del mundo no son más que sirvientes de esas empresas multinacionales.

Eso fueron en el Perú: Fujimori, Toledo, García y ahora Ollanta Humala, cada uno con su propio estilo, pero todos ellos sirvientes de los mismos amos.

Lo que ahora es el Perú, gracias a la diversidad de zonas ecológicas, durante 10 mil años, tuvo una cultura agrícola muy desarrollada y una economía que tenía como finalidad el bienestar de su población (a pesar de la existencia de castas privilegiadas en el último período).

Eso terminó con la invasión europea, pasamos a una economía cuya finalidad fue la satisfacción de las necesidades de las clases dominantes en España, sin importar la depredación de nuestra naturaleza, el aplastamiento de nuestra población y de su agricultura.

Ese es el tipo de desarrollo y de gobiernos que tenemos desde entonces. Pasamos de ser colonia española a ser colonia (aunque con bandera y con himno nacional) inglesa, luego colonia yanqui y ahora colonia de las empresas multinacionales. Continúa sin importar la depredación de la naturaleza ni el hambre de nuestro pueblo, lo que interesa son las ganancias de nuestros amos a través de sus sirvientes de turno en el gobierno.

Con Pizarro comenzó la priorización de la mimería en beneficio de nuestros amos, el Perú pasó a ser un país minero, Ollanta no es más que el continuador de Pizarro.

Lo que corresponde es retornar a la economía en función del bienestar de la población, de lo primero que debemos preocuparnos es de que todos comamos bien y que tengamos dónde vivir, y eso se dará a través del retorno a nuestras raíces, a dar prioridad a la agricultura ecológica para el consumo interno.

La minería a cielo abierto es mucho más nociva que la minería de socavón pues destruye un cerro para sacar un poco de metal, roba el agua del consumo directo y de la agricultura y la envenena con productos químicos.

Naturalmente que es muchísimo más nociva en cabeceras de cuenca que son las fuentes de agua originales.

La gran transformación
Como señalan muchos compañeros “La gran transformación” ya se dio.

Es la rápida transformación del Humala candidato que estaba con los pobres (video http://www.youtube.com/watch?v=GsxIqLvgO3g )en Humala presidente que gobierna para las grandes empresas multinacionales.

El proyecto Conga de la empresa Yanacocha – Newmont amenaza desaparecer lagunas en la cabecera de cuenca, Ollanta Humala que en su campaña electoral ofreció defender al agua contra el oro, ahora defiende el atropello de la empresa minera contra el agua. Ha enviado fuerzas represivas contra la pacífica movilización de la provincia de Cajamarca en defensa del agua.

Yanacocha, hoy Newmont, ya tiene historia en el Perú:

Montesinos.– La Newmont, propietaria de Conga, le dio dinero a Montesinos y consiguió que el tribunal fallara en su favor contra la francesa Blue Ridge Management Group. En el trato también intervinieron el embajador de EEUU y la CIA.

Laguna de Yanacocha.– Fue desaparecida por la actividad minera.

Choropampa.- Un vehículo contratado por la empresa Yanacocha derramó mercurio y causó enfermedades a un centenar de campesinos. El alcalde murió por esa razón.

La realización del proyecto Conga, atropellaría inclusive la legislación colonial actual:

Ministerio del Ambiente.– En la tarde del jueves 24, el ministro del Ambiente, Ricardo Giesecke, entregó al premier Salomón Lerner las observaciones de su ministerio respecto del Estudio de Impacto Ambiental (EIA) del proyecto minero Conga.

Entre otras cosas dice: En el “tema del agua y la utilización de cuatro lagunas”, que “genera polémica y rechazo al proyecto en Cajamarca”, el informe subraya que el Proyecto Conga “transformará de manera significativa e irreversible la cabecera de cuenca, desapareciendo varios ecosistemas y fragmentando los restantes, de tal manera que los procesos, funciones, interacciones y servicios ambientales serán afectados de manera irreversible”.

Otra irregularidad legal.– La empresa minera no tiene Licencia de Uso de Agua para el Proyecto Conga de Cajamarca, a que se refiere la Ley de Recursos Hídricos, N° 29338. La Autoridad Nacional del Agua (ANA) no le ha otorgado licencia. Si no la tiene no puede tocar o tomar el agua.

Efecto de la minería en la salud de la población urbana

Poblaciones urbanas como Tacna y Moquegua ya están siendo afectadas directamente por la contaminación del agua que beben. Lima también, aunque en menor escala y lo ignora.

Si la minería, las hidroeléctricas, la agroindustria, roban el agua a la pequeña agricultura expulsándola del campo, la población urbana se verá obligada a alimentarse de los productos de la industria alimentaria, que usa la técnica y la ciencia no en beneficio del consumidor sino sólo del aumento de sus ingresos (Por ejemplo hay una hormona que tiene el efecto de que la vaca dé más leche, esa leche produce cáncer, pero eso no importa, lo que interesa es que da más dinero al propietario de la vaca).

La agroindustria para la exportación roba el agua que el pequeño campesino usa para nutrirnos.

En el país nos llena de transgénicos y químicos que son veneno.

Por estas razones es interés propio de las poblaciones urbanas luchar contra la minería y otras empresas que roban el agua del pequeño agricultor que nos alimenta en forma sana.

En Chile, gracias a una inmensa movilización urbana realizada en Santiago, Concepción, Valparaíso, etc. lograron impedir la construcción de 4 centrales hidroeléctricas en la Patagonia, cerca al polo.

Afortunadamente en Lima ya surgió un  grupo “Grupo Defensa Agua y Vida” <grupo-por-la-defensa-del-agua-y-la-vida@googlegroups.com>, que impulsó una movilización el 24 de noviembre en apoyo a Cajamarca

Coordinación y unidad

Afortunadamente la necesidad de coordinación y unidad de las poblaciones rurales que luchan en defensa del agua y de la vida, es claramente sentida por ellas. Naturalmente este es el mismo sentimiento del grupo de solidaridad urbana surgido en Lima. Por lo tanto es inminente que pronto estén unidos y coordinados, a pesar de los obstáculos de distancia y económicos. Así surgirá la voz estentórea repetida por todos los combatientes del campo y la ciudad por el agua y la vida:

¡Vida sí, Mina no!
 

 

Hugo Blanco Galdos hugucha1@gmail.com