En la actualidad hay en Siria seis observadores militares no armados de la ONU para verificar el cumplimiento del plan de paz respaldado por el Consejo de Seguridad, y se espera que la próxima semana lleguen otros 30.

El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, de visita oficial en la India, pidió este viernes al gobierno sirio el cese "inmediato" de la violencia en ese país a cargo de sus fuerzas de seguridad para facilitar la llegada de ayuda humanitaria.

"Los asesinatos siguen sin pausa. Los bombardeos y las explosiones en áreas residenciales continúan", afirmó Ban en una rueda de prensa en Delhi, en la que dijo que la situación actual "contradice" el acuerdo de alto el fuego alcanzado con Damasco.

"La represión continuada de la población siria es completamente inaceptable y debe parar de inmediato. El gobierno sirio debe cumplir sus promesas con el mundo", subrayó el secretario general.

Ban instó a las autoridades sirias a poner fin a la violencia para facilitar "la llegada de asistencia humanitaria" y exigió que eso suceda "antes" de que se desplace al país un nuevo equipo de 300 observadores militares y civiles del organismo multilateral.

En la actualidad hay en Siria seis observadores militares no armados de la ONU para verificar el cumplimiento del plan de paz respaldado por el Consejo de Seguridad, y se espera que la próxima semana lleguen otros 30.

En su comparecencia ante la prensa, el mandatario de Naciones Unidas hizo hincapié, además, en los recientes pasos dados por la India y Pakistán en el marco de su restituido proceso de paz.

"Estoy contento de los esfuerzos continuados para mejorar las relaciones. Esto tiene un gran significado para la región y la paz global. Hay muchos asuntos pendientes, pero animo a los líderes de los países a que persistan", mantuvo.

Ban también repasó otras materias como el lanzamiento de un misil este mes por Corea del Norte, que calificó de "preocupante", la postguerra en Sri Lanka, el aperturismo político en Birmania o el futuro de Afganistán tras la retirada de la OTAN en 2014.

El secretario general ensalzó, además, que la India puede desempeñar un "papel importante" en el escenario global en un mundo cambiante, aunque evitó pronunciarse sobre su voluntad de obtener un asiento permanente en el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas.

"Son tiempos de cambios rápidos. Aplicar las recetas de siempre ya no nos aporta nada. Los países asiáticos están alzando la voz (…). Nunca en el pasado se ha puesto tanto énfasis en los asuntos multilaterales", dijo.

Ban, que comenzó ayer su tercera visita oficial a la India desde que asumió el cargo en 2007, mantuvo este viernes reuniones con el primer ministro, Manmohan Singh; el titular de Exteriores, S.M. Krishna, y la líder del gubernamental Partido del Congreso, Sonia Gandhi.

También fue investido doctor "honoris causa" por la universidad capitalina Jamia Millia Islamia y realizó una ofrenda floral ante la tumba del líder de la independencia india, el "mahatma" Gandhi.

El diplomático, cuyo primer puesto en el extranjero fue precisamente en este gigante asiático, dijo que venir a la India es como "volver a casa" y explicó que mañana se desplazará a la ciudad portuaria de Bombay (oeste).

Allí Ban supervisará varios proyectos de desarrollo de la ONU que benefician a mujeres y niños, y se entrevistará con autoridades del mundo empresarial y político antes de abandonar la India el domingo.