Una chica de 14 años apareció muerta en un caso que compromete a la policía. La chica, de la comunidad qom de El Talar de Pacheco, murió el 17 de febrero. La Bonaerense dijo que se había suicidado, pero tenía el cuerpo lleno de golpes. Cuando la madre fue a denunciar, en la 6ª de El Talar la molieron a palos.

 
Una adolescente de 14 años, integrante de la comunidad qom Yekthakay, de El Talar de Pacheco, fue encontrada muerta en la casa de un hombre que la tenía cautiva, en el barrio La Paloma, de esa localidad, en el partido de Tigre. Según denunciaron sus familiares, la chica fue “violada y golpeada”. La denuncia no sólo incluye las serias sospechas de que es un caso de trata y narcotráfico, sino que apunta a la complicidad de los Bonaerenses de la comisaría 6ª de El Talar, ya que el hecho ocurrió hace más de un mes, y cuando la madre fue a realizar la denuncia a la 6ª, la detuvieron, la amenazaron para que no hablara y la golpearon de tal manera que debieron internarla dos días. La madre declaró a la Justicia que su hija había visto Bonaerenses que aportaban drogas al hombre que mantenía a su hija secuestrada por terror. Los de la 6ª dijeron a la madre que su hija se había suicidado, aunque su cuerpo estaba lleno de golpes. La ironía de la historia hace que el caso sea investigado por Diego Molina Pico.
 
La adolescente, M.M.M.F., fue hallada muerta el 17 de febrero pasado en una vivienda, ubicada en Paraguay al 2000, del barrio La Paloma, de El Talar de Pacheco, partido de Tigre. Según los denunciantes, la casa pertenece a un hombre “que es conocido en el barrio por vender drogas y reclutar chicas en su domicilio para prostituirlas y obligarlas a vender droga”, aseguró el abuelo de la chica, Eugenio Fernández. Según los datos proporcionados por familiares y vecinos, el acusado es conocido como el Pato Cenizo y tiene cobertura de la 6ª.
 
Cuando Nancy, la mamá de la chica, fue a hacer la denuncia a la comisaría 6ª de El Talar “no sólo no le tomaron la denuncia, sino que la golpearon y la dejaron dos días en cama, exigiéndole que se callara”, agregó el hombre. “La policía dijo que la chica se suicidó, pero no se hizo la autopsia”, explicó el abuelo y agregó que “cuando vimos el cuerpo nos dimos cuenta de que estaba golpeada en las manos, los pies y tenía sangre seca, de días, en la boca”.
 
La joven qom había desaparecido unos días atrás de su casa y fue hallada muerta en la casa de un presunto narcotraficante, conocido “en el barrio como Pato Cenizo”, dijo el abuelo, que había sido cacique de los qom Yekthakay, instalados en El Talar.
 
Los familiares hicieron la denuncia en la fiscalía de El Talar, a cargo de Diego Pico Molina, pero ahora sostienen que “la Justicia protege a la policía porque hasta ahora nadie nos dio respuestas ni se interesaron en el caso”, sostuvo Fernández.
 
Según relató la madre a la propia fiscalía a principios de marzo, el 30 de diciembre pasado, a las ocho de la noche, ya había intentado rescatar a su hija de la casa del denunciado. “(…) que una vez en el lugar salió Cenizo con un arma de fuego con la que le dio varios culatazos en su cabeza –sostiene la denuncia ante Molina Pico–. Que en ese momento su hija M. salió corriendo del lugar, pero luego volvió a la casa de Cenizo porque éste la había amenazado que si no quedaba con él le iba a hacer algo a su familia. (…) le pidió que la dejara llevarse a su hija, pero éste le dijo que al día siguiente la llevaría a su casa.”
 
Pero, además, la madre de la adolescente denunció a la fiscalía que “el día que falleció su hija la trasladaron a la comisaría de Talar centro (la sexta) y allí varios policías le propinaron golpes en diversas partes de su cuerpo. Que uno de ellos dijo ser el comisario y además de agredirla físicamente le dijo que no dijera nada de Cenizo ya que él manejaba a este último”.
 
La mujer también agregó que su hija le había contado que varias veces, cuando estaba en la casa de Cenizo, aparecieron Bonaerenses que le entregaban drogas al hombre y que “éste la obligaba a tener relaciones sexuales con algunos efectivos policiales”.
 
Los familiares sostuvieron que la chica les había contado que en el lugar había otras chicas que también eran obligadas a mantener relaciones con policías y otros hombres, y que las mismas chicas eran obligadas a vender las drogas que él les proveía.
 
Según aseguraron en su denuncia los familiares de la adolescente, pese a que en la comisaría les habían dicho que se había suicidado, el cuerpo de la adolescente estaba lleno de golpes y moretones en piernas y brazos, además de los labios con restos de sangre seca.
 
Los familiares no contaban con asesoramiento legal, y recién un mes más tarde, cuando el abuelo de la víctima presentó una nota al cacique de los qom de El Talar, el caso llegó hasta el Instituto Nacional de Asuntos Indígenas, cuyos abogados estarán presentándose en la causa el próximo miércoles.
 
Para completar, la comisaría 6ª de El Talar fue inaugurada el 27 de agosto de 2007. En aquella ocasión, el fiscal general de San Isidro, el polémico Julio Novo, sostuvo durante el acto que “el hecho de que la comisaría esté junto a los fiscales (están a metros una de otra) permite que no se dedique la policía al papeleo, que las denuncias las inicie directamente el fiscal y que la policía esté con las manos libres en su tarea de prevención y de seguridad propiamente dicha”.
 
 Por Horacio Cecchi