Luego de un hermoso viaje en bicicleta por el Sagrado paramo de Sumapaz, pudimos contemplar el complejo sistema de vida que lo compone, la gran variedad de musgos, frailejones y aves que con su canto adornaron cada uno de los pedalazos que íbamos dando para llegar a conocer sus maravillosos secretos.

 
Resguardados en sus imponentes montañas, fuimos testigos de la diversidad de lagunas que lo componen, donde habitan anfibios y patos, que demarcan el trayecto de la vida sobre sus aguas… en las cuales  pudimos reafirmar nuestro compromiso con la preservación de esta fuente de vida, ya que corresponde al paramo más grande del mundo, pero que lamentablemente se encuentra desde hace más de una década amenazado por intereses de multinacionales que quieren hacer negocio en la zona, sin importar los miles de años que podrían destruir con tan solo implementar alguno de los proyectos que se tienen pensados, para seguir haciendo de la naturaleza un “recurso”.   
 
Uno de los casos más conocidos es el de la multinacional EMGESA, filial de Endesa en Colombia y principal productora de energía eléctrica en Chile, Argentina y Perú, quien plantea tercamente la construcción de ocho microcentrales para según ellos “volver productivo el páramo”… como si ya no fuera suficiente el maravilloso regalo que nos ha ofrecido por centurias… el agüita para que florezca la vida.
 
Invitamos a la comunidad de Bogotá a que visite con respeto este maravilloso lugar, que conozca cuanta paciencia aguarda su vegetación, a que apoyemos a los pobladores que han luchado incansablemente para que se conserve el ecosistema, pero sobre todo a que desde nuestro lugar de posibilidad e interés, nos unamos para que se siga manteniendo este estratégico ecosistema para el Buen Vivir en el mundo.      
 
RE-ACCIÓN AMBIENTAL
DIPLOMADO AMBIENTAL EN BICI