El Tejido de Comunicación  es un espacio donde te relacionas con otras personas  de diferentes resguardos, zonas, departamentos. También con diferentes etnias indígenas, campesinos, afros y otros pueblos sociales con sus diferentes  usos y costumbres, y otros  grupos  sociales.

Se siente un poco de  temor al no saber cómo  será  el acercamiento con ellos, primero cuando llegas a este espacio  te integras con tu grupo, con las personas de tu lugar de origen, los días van pasando y logras integrarte con tus compañeros de trabajo.

Poco a poco logras integrarte con todo el grupo,   pienso que al igual que ellos también sienten ese temor de no ser bien aceptados, cada uno con sus defectos, y su forma de pensar y actuar. Unos más sociables que otros, más activos, con más capacidad intelectual, cada  estudiante  con su forma de expresarse. Unos cuantos sólo escuchamos en silencio. 

Después de una semana de trabajo  no nos atrevemos a intervenir y mucho  menos que nos tengan en cuenta para pasar al frente a exponer. Creo que en las próximas clases esperamos integrarnos con todos dando un mejor aporte, dejando de lado la timidez, pero antes se debe pasar unos retos.

Termina este proceso quien de verdad supo pasar la prueba, los que sacrificaron un fin de semana de rumba, y las madres que tuvieron que dejar a sus hijos e hijas, esposos y esposas, los líderes que se encuentran en diferentes organizaciones. Hoy empezamos muchos ¿mañana cuántos seremos?,  ¿terminaremos todos?,  ¡o quizás no!.

Debemos pensar que lo que aprendamos nos va servir para la vida personal, para la familia, comunidad  y para la fortaleza de nuestra  organización si lo llegamos a colocar en práctica por que nuestra comunicación nos da la claridad de saber quiénes somos, de dónde venimos y para donde vamos. Sólo  así  sabemos que también podemos comunicarnos con la madre naturaleza cuando la lluvia nos moja, cuando el lodo cubre nuestros cabellos, cuando los maderos golpean nuestros hombros, cuando los árboles nos protegen del sol y también cuando recordamos los mitos de los mayores, como los rituales, las señas y todas las prácticas culturales que nos traen buenas energías.

Con nuestra comunicación rescatamos los valores y principios “la unidad”, al estar bajo la noche en la tulpa con el fogón prendido contando las experiencias y formas de organizarse de cada pueblo. Nos comunicamos con la Madre Tierra cuando sacamos un día comunitario “cultura” cuando practicamos las culturas de cada pueblo,  “autonomía” si logramos una comunicación veráz  y transparente.

 

[ Autor: Alicia Valencia Cuetia]