Con un recorrido de amigos y familiares de la víctimas que dejó el paramilitarismo en la carretera Cabal Pombo se cumplió este domingo la siembra de 14 cruces simbólicas de los sitios de las masacres.

 

El recorrido motivado por el Movimiento de Víctimas de Crímenes de Estado, Movice, se inició en el corregimiento de Cisneros y terminó en el barrio Las Palmas.

En cada una de estas estaciones de la muerte se hizo un homenaje a las víctimas que dejaron desde hace diez años las AUC en cabeza de Éver Veloza, más conocido como “HH”.

“El día que mataron a mi hijo y a mi nuero también mataron cuatro muleros”, recuerda Senovia Agrado, como tratando de recordar ese trágico día en Katanga, de eso hace 8 años, un 26 de agosto eran las 12 y 45 minutos de la tarde.

A pocos metros de allí toda una familia los Andrades, cinco de ellos, cayeron asesinados.
Del sitio poco queda pues la doble calzada reemplazo la casa de madera en cuyo interior fueron asesinados a sangre fría.

“Esto fue algo muy terrible,exigimos verdad, justicia y reparación integral, no queremos que sigan en la impunidad”, dijo Martha Giraldo, de Movice.

“Cuando se dieron cuenta que ellos no eran lo que pensaban, el mal ya estaba hecho”, manifestó Jonás Andrade, padre de los cinco muchachos asesinados al ser confundidos por los paramilitares con auxiliares de la guerrilla.

A este hombre de 78 años le quedaron cuatro hijos más y por ellos ha seguido luchando en medio del dolor de los recuerdos que todos los días se le atraviezan en el corazón.

“Hay vecinos que ya ni se acuerdan de lo que pasó en esta carretera, por eso nuestra intención es que la gente no pierda la memoria, por nuestros muertos ni un minuto de silencio”, dijo la señora Giraldo, líder de la jornada en la cual se recordo a 50 víctimas y once desaparecidos.

 

[ Fuente: Elpaís.com.co ] [ Autor: Redacción de El País Buenaventura]