Los ecologistas y los opositores han denominado el proyecto de Greystar una amenaza para el páramo de Santurbán, con una antigüedad de 7 millones de años, que es una importante fuente hídrica en donde nacen ríos y arroyos que abastecen de agua a 2,2 millones de habitantes en Colombia.

Una mina de oro de la canadiense Greystar mantiene divididas a las comunidades locales entre las que la llaman una bendición y ecologistas que la consideran como una maldición.

Los ecologistas y los opositores han denominado el proyecto de Greystar una amenaza para el páramo de Santurbán, con una antigüedad de 7 millones de años, que es una importante fuente hídrica en donde nacen ríos y arroyos que abastecen de agua a 2,2 millones de habitantes en Colombia.

Greystar descarta cualquier temor sobre el medio ambiente y dice que el proyecto beneficiará a la economía local y a la comunidad.

Pero el proyecto ha dividido a los habitantes en los municipios de California y Vetas, en el departamento de Santander, entre las perspectivas de empleo y el temor por el impacto en el ecosistema.

‘Greystar no puede garantizar que durante la fase de la minería no cause daños al medio ambiente’, dijo recientemente Jorge Ortiz, residente en Bucaramanga, durante una audiencia en Angostura.

‘Gracias a Greystar y Angostura, mi familia tiene un trabajo’, dijo Edilma Tolosa, una minera artesanal del municipio de California, donde se encuentra la mina que provoca la controversia.

Greystar no es la única que enfrenta obstáculos ambientales para desarrollar su proyecto. Las autoridades también discuten sobre un permiso a AngloGold Ashanti para explotar la mina La Colosa, en el departamento del Tolima.

Dificultades Ambientales

Una autoridad ambiental local de la ciudad de Bucaramanga, algunos diputados locales y el Defensor del Pueblo se oponen al proyecto de Angostura, con el argumento de que provocará un impacto en el delicado ecosistema.

‘El proyecto va a destruir el ecosistema. Su daño es irreversible debido a que la posibilidad de recuperar el ecosistema es limitada’, dijo Orlando Beltrán, director de un comité que incluye a grupos de activistas, ambientalistas y de la industria local que se oponen al proyecto.

Los críticos están promoviendo a Santurbán como un sitio de ecoturismo con plantas que sólo pueden crecer en las regiones de páramo que existen en Colombia, Venezuela y Ecuador.

Los páramos en los Andes están entre el límite superior del bosque y los bordes inferiores de la línea de nieve.

Una nueva legislación prohíbe la actividad minera en los páramos.

El director ejecutivo de Greystar, Steve Kesler, dijo que el proyecto no representa ninguna amenaza para el abastecimiento de agua y fue diseñado para proporcionar el máximo beneficio para la economía y la generación de empleo.

La empresa planea invertir 1.000 millones de dólares durante los próximos cuatro años, incluyendo la construcción de la mina y 3.000 millones en gastos de operación durante los 15 años de vida del proyecto.

‘Este proyecto no tendrá impacto en la disponibilidad de agua para Bucaramanga, de ninguna manera’, afirmó Kesler.

‘La comunidad entiende que no habría efectos (…) Hay enormes beneficios a la economía’, explicó.

La producción de oro y de plata en principio comenzaría en el segundo semestre del 2012, con un promedio de 2,3 millones de onzas por año, pero debido a los retrasos de la licencia, la empresa dice ahora que solo empezaría a mediados del 2013.

Elvia Páez, directora general de la Corporación Autónoma Regional de la Defensa de la Meseta de Bucaramanga, dijo que sería necesario intervenir en cerca de 1.100 hectáreas, de las cuales más de la mitad se encuentra por encima de páramo y el resto

en bosques andinos.

‘Ellos podrían extraer oro en 15 años, pero podría tomar 100 a 200 años para recuperar el ecosistema’, advirtió Páez.

 

http://www.portafolio.com.co/noticias/empresas/proyecto-minero-de-la-empresa-greystar