El alcalde del municipio, Carlos Alberto Banguero, es uno de los tantos damnificados que dejó el feroz ataque de las Farc. No es la primera vez que es una víctima más de la guerra que vive su departamento: ha tenido que soportar 12 ataques guerrilleros.

Era sábado y estaba en su despacho. Carlos Alberto Banguero, el alcalde de Toribío, no se enteró por otros de lo que estaba pasando en su pueblo. Él lo vivió. El 9 de julio, una vez más, las Farc atacaron el municipio, esta vez con una ‘chiva bomba’. Murieron cuatro personas, tres civiles y un uniformado. Banguero estaba atendiendo a una mujer que había llegado a su oficina para pedirle ayuda en la construcción de una casa. Pero en ese momento más de 400 eran destruidas por la guerrilla. Hasta la suya se venía al piso.

“Sonaron disparos. Yo no le paré bolas porque eso es algo normal. Después sonó una explosión, que según supe luego se alcanzó a escuchar a 25 kilómetros de distancia, en una vereda”, cuenta el alcalde, quien además describe lo que vio.

“Se veía en el aire como la forma de un hongo de humo”. Y ruinas, porque todo se vino abajo. “El techo de mi oficina se nos cayó encima, creía que iba en tránsito hacia la muerte, todo el mundo lloraba”, cuenta.

El censo que hasta ahora (martes) se ha adelantado, aseguró el alcalde a Semana.com, ha permitido contar 460 viviendas afectadas, 480 familias damnificadas, 103 personas heridas (99 civiles y 4 militares) y cuatro muertos (3 civiles y un militar).

En Toribío las casas están en el piso, pero las personas de pie. Todos están unidos. Banguero, el alcalde, fue el primero en pensar cómo levantar su pueblo. Él también es una víctima. Su casa quedó sin techo y ahora la cubren unos plásticos. “Todos estos días desde muy temprano todos nos ponemos a trabajar, a barrer, a quitar los escombros, a poner en orden el pueblo”, asegura.

Y es que aunque el gobierno ha puesto sus ojos sobre el Cauca y el comandante de las Fuerzas Militares, almirante Édgar Cely, decidió despachar temporalmente desde ese departamento, el alcalde de Toribío asegura que hasta ahora el apoyo que más se ha sentido es el que se da entre los mismos habitantes del pueblo, además del que ha prestado Acción Social y el ICBF.

“El día de la toma nos brindaron apoyo militar muy rápido para enfrentar a los guerrilleros. Hubo helicópteros, avionetas. Pero eso fue ese día. Lo que ha venido después ha sido por parte de la población. En promedio, a diario, nos hemos reunido 400 personas, algunas vienen desde lugares muy apartados a ayudar”, cuenta Banguero.

En medio de la jornada -dice- organizan un almuerzo comunitario. Y al final evalúan el día y se programan para el próximo. “No sabemos cuántas semanas nos tome recuperarnos, pero seguro que de esta vamos a salir. Estamos acostumbrados a salir de los escombros”.

El alcalde dice que de 14 tomas que recuerda ha vivido su pueblo, ha tenido que padecer 12. Su casa ya había sido destruida el 14 de abril del 2005. Y él ya había logrado levantarla. Por eso esta vez, como las anteriores, tiene fe que pronto el ataque del 9 de julio se vaya de sus memorias.

Banguero recuerda lo que su pueblo ha vivido en los últimos años. En el 2008 hubo 76 hostigamientos, en el 2009, 45, en el 2010, 8, y este año habían ocurrido 2 hostigamientos. “Pero este del fin de semana ha sido lo más duro”, dice el alcalde.

Dora Salas, la directora de la única emisora comunitaria de Toribío, Nasa Estéreo, también ha vivido en carne propia los ataques de las Farc. Esta vez, la emisión de la onda radial se vio interrumpida y sólo hasta la tarde del martes pudo volver a salir al aire.

“Siempre que hay una toma se va la luz, nos quedamos fuera del aire por un tiempo. Nunca antes tanto como ahora. La cabina quedó totalmente destruida, el techo se vino abajo, hasta ahora estamos sacando los equipos de debajo de los escombros a ver qué funciona aún”, dice Dora.

Y mientras en Toribío intentan recuperarse, unidades móviles del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF) llegaron al pueblo para brindar ayuda sicológica a las familias, que han pasado ya tres días en medio de los escombros.

Los niños son la prioridad. La directora regional del ICBF señaló a medios de comunicación que los más pequeños quedaron muy afectados porque vieron que sus casas y colegios se fueron al piso. El trabajo que viene entonces es, además de levantar las paredes, el ánimo.

Operaciones, desde Cauca

El comandante de las Fuerzas Militares, almirante Édgar Cely, coordina las acciones contra las Farc desde la tercera división del Ejército en Cauca.

Operaciones de tierra apoyadas por helicópteros hacen parte de la ofensiva que se adelanta contra la columna móvil ‘Jacobo Arenas’ y el sexto frente de las Farc, responsables de los recientes ataques a este departamento. El objetivo es dar de baja o capturar a los cabecillas que coordinaron el ataque a los municipios de Toribío, Corinto y Caloto.

http://www.semana.com/nacion/ataque-toribio-460-viviendas-afectadas-480-familias-damnificadas/160227-3.aspx