A dos horas de viaje en moto del municipio de Santander de Quilichao, departamento del Cauca, por una vía destapada que parece un camino de herradura, debido a las lluvias y al olvido del estado, nos encontramos la vereda el Trapiche. Esta es una de las veredas de la zona media del resguardo y municipio de Jambaló, allí está ubicado uno de los 6 sitios de armonización de la guardia indígena del resguardo. 

 
Son muchas las historias que se tejen en estos sitios de armonización, de acuerdo a los mandatos de la comunidad se lograron posicionar en el resguardo. Todas estas acciones colectivas frente a la agudización del conflicto armado para defender la vida, el territorio y así controlar el tránsito de gente extraña.
 
Varios niños y niñas indígenas nasas, después recibir clases de ocho de la mañana hasta las dos de la tarde, llegan a sus casas, se ‘tercean’ su bastón con cintas verdes y rojas, adornados con algunas calcomanías, salen a acompañar a sus padres, a los comuneros y a otros Kiwe Tegnas – Guardias Indígenas en los sitios de armonización, ubicados en las vías que dan acceso al territorio jambalueño.
 
En la mayoría de estos puestos de armonización podemos encontrar niños de 6 años en adelante, que con sus historias, ocurrencias y chistes hacen que los turnos sean más agradables y se tornen más cortos. Pues los turnos de acompañamiento son en la mayoría de doce horas o como dicen los mismos Kiwe Tegnas: “usted cuiden de día, que yo cuido de noche”.
 
Según Álvaro integrante de los Kiwe Tegnas – Guardia Indígena nos cuenta que: “Los turnos más difíciles son en horas de la madrugada; pues el frio es muy duro y la única forma de apaciguarlo es con un vaso de agua panela bien caliente y unas masas de harina, que preparamos entre todos”.
 
Allí, a este punto de armonización llegó el Tejido de Comunicación e integrantes de la emisora comunitaria “Voces de Nuestra Tierra” de Jambaló a compartir con estos niños, mujeres y hombres que ejercen la labor ancestral de cuidar el territorio. A pesar del frio contemplaron hasta largas horas de la noche varios videos que mostraron la realidad de otras comunidades a nivel latinoamericano. 
 
Los documentales, daban cuenta de la presencia de las multinacionales en territorios indígenas, además como en la mayoría de países con la ayuda de los gobiernos de turno los ejércitos se ponen a disposición de grandes intereses económicos. Así causando violencia y desplazamiento a sus pobladores, para apropiarse y explotar recursos naturales en las distintas regiones del continente.
 
En estos videoforos, los asistentes hacían comentarios y se reflexionaba sobre lo que se vive en los territorios, ellos decían que: “llego la hora de irnos preparando para defender el territorio de las grandes corporaciones que quieren explotarlo”. 
 
Frente a las imágenes y a realidad que viven las comunidades indígenas de la zona norte, el coordinador de la guardia dijo: “por eso nos estamos organizando y cuidando el territorio, porque no queremos que vengan a sacar nuestras riquezas y a contaminar nuestra agua, que por muchos años hemos cuidado. Y por eso ustedes ven que hay niños que también se están concientizando y nos acompañan”.
 
Son los niños, jóvenes, amas de casa, hombres y personas mayores  que continúan cuidando el territorio y que están acompañando los turnos en los sitios de armonización. Pues es allí donde se comparte, se aprende y se empieza a valorar y a defender el territorio que por muchos años ha estado en las manos de comunidades indígenas.
 
Es necesario desde los espacios de comunicación, salud, educación, mujer entre otros, seguir acompañando estas iniciativas de las comunidades, porque continúan las amenazas y las estrategias de diferentes actores armados, políticos y económicos para usurpar nuestros territorios.
 
Tejido de Comunicación
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