La situación de violencia se agudiza en el Cauca. Mientras los voceros del gobierno y las FARC se contradicen en sus anuncios oficiales sobre los avances en los diálogos en la Habana, el pueblo colombiano enfrenta el recrudecimiento de la guerra; y el departamento del Cauca, uno de los botines por los que se debaten, gobierno, guerrilas y empresas, sigue siendo uno de los territorios más golpeados.  

 
Aumentan la explotación minera, las concesiones y los megaproyectos en el departamento  y  también aumenta la militarización -de ejército y de guerrilla-, los desplazamientos, las amenazas y la persecución a quienes trabajan por defender la vida de las comunidades y el territorio.  
 

Todavía recordamos con dolor e indignación el brutal asesinato del docente Epifanio Ñuscue, el pasado 3 de marzo de 2014, en la vereda La Mina del resguardo de Miranda.  Hace meses conocimos de las amenazas en contra de varios rectores de instituciones educativas del resguardo de Jambaló. Recientemente, en esta semana, reportamos  las amenazas de la guerrilla en contra de docentes del resguardo de Tacueyó.  Y hoy, con profundo dolor e indignación, nuevamente tenemos que denunciar el asesinato de otro comunero, compañero y docente de la vereda El Credo, en el resguardo de Huellas, Caloto. Se trata de Joaquín Gómez Muñoz, oriundo del municipio de Bolívar, en el sur del Cauca.
 
Hechos:
 
El día de ayer, martes 2 de septiembre, en la vereda Los Tanques del municipio de Caloto, aproximadamente a las 8 de la noche, un sujeto encapuchado entró en la vivienda del profesor Joaquín Gómez Muñoz, quien se encontraba descansando en su habitación.  Al parecer la casa tenía la puerta abierta, por lo que ingresó fácilmente, sin que su compañera tuviera tiempo de reaccionar o prevenirlo.  En ese momento, el sujeto avanzó hacia la habitación donde se encontraba el profesor Joaquín y  le disparó. La mujer trató de detenerlo pero la amenazó con el arma; ella, que cargaba a su hijo en ese momento, tuvo que soltarlo para protegerlo; en ese momento el sujeto volvió a apuntar al profesor y le propinó dos disparos más. Finalmente el sujeto huyó en una moto que le esperaba.  La comunidad vecina de la vereda reaccionó rápidamente llevándolo al hospital del municipio de Caloto, pero lamentablemente al ingresar al hospital ya se encontraba sin signos vitales.
 
Según relatan vecinos de la vereda, parece ser que desde horas de la tarde se encontraban dos sujetos extraños, en una moto DT, siguiendo al profesor por los alrededores de la vereda.  Los vecinos aseguran que el profesor no tenía problemas con nadie y al parecer no había recibido ninguna clase de amenaza o advertencia, de la que hayan sabido sus familiares y allegados. 
 
El profesor Joaquín tenía 54 años, era Contador Público de la Universidad del Cauca. Venía del sur del Cauca, trabajaba como docente de Pensamiento Matemático en la Institución Educativa El Credo desde el año 2011. Participaba activamente en las actividades comunitarias. Hizo un gran aporte al proyecto educativo de la institución educativa de esta vereda, según relató el rector Plinio Ciclos. La comunidad de El Credo está consternada, tanto el cuerpo docente, como los estudiantes y la comunidad en general han manifestado su profundo dolor y el grande vacío que ha dejado la injusta y sorpresiva muerte del profesor Joaquín  Gómez Muñoz.
 
Este es un hecho que enluta a todo el movimiento indígena y al proceso educativo del norte del Cauca. La comunidad de  El Credo repudia estos hechos cobardes en contra del compañero Joaquín Gómez Muñoz, de su familia y la comunidad. Rechazan tajantemente que en este territorio se pretenda terminar toda clase de conflicto con las armas y las balas. No se conoce a ciencia cierta cuál fue el motivo que llevó a los agresores a cometer estos hechos cobardes contra un comunero que aportó siempre a la comunidad. Lo que sí queda claro es que el recrudecimiento de la violencia está imponiendo una cultura vacía que anula los principios fundamentales de la comunidad: el diálogo y la unidad para resolver las dificultades y construir los procesos colectivos. La comunidad del  Credo hace un llamado a la organización y a los entes competentes a que se investigue rigurosamente los hechos y a la comunidad en general a retomar los espacios de diálogo y debate de los que depende que el proceso de base de la comunidad se recupere, vuelva a tejerse y continúe construyéndose.
 
Repudiamos este vil asesinato y exigimos que se esclarezcan los hechos y se haga justicia con la familia de Joaquín Gómez Muñoz. Manifestamos nuestro profundo dolor y acompañamos a su familia, a sus compañeros docentes y estudiantes de la institución educativa El Credo y a la comunidad en general Huellas, por su prematura e injusta partida.   
 
Atentamente,
 
Tejido de Comunicación – ACIN
 
 
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