Líderes masacrados en el 2005 estaban siendo seguidos por uniformados y por el DAS. El general (r) Luis Alfonso Zapata está citado mañana a interrogatorio, dentro del proceso contra miembros del Ejército por su participación en la masacre de ocho miembros de la Comunidad de Paz de San José de Apartadó, en febrero del 2005.

 
Testigos señalan que Zapata autorizó el operativo que terminó en la masacre, conocido como Fénix y ejecutado por 15 paramilitares y 5 uniformados que ya confesaron y están condenados. Pero ese no es el único tema por el que Zapata y otros militares serán interrogados.
 
EL TIEMPO estableció que el lunes también se le anexarán al expediente piezas procesales que involucran a nuevos mandos y organismos de seguridad, y que fueron entregadas a la Corte Penal Internacional.
 
Se trata de una especie de manual militar y de otros documentos que reposan en la Corte Suprema de Justicia y que evidencian cómo varios líderes (incluidos los asesinados en San José) eran seguidos por agentes del Estado.
 
El manual data de febrero del 2002 y en su introducción se advierte que “es de obligatorio conocimiento para nosotros como militares, para poder manejar estas comunidades dentro del ámbito de la guerra política”.
 
Vigilancia e infiltración
 
También se da por hecho que estas comunidades están infiltradas por guerrilla y ‘paras’. Además, se describe su funcionamiento, los nombres y datos de sus líderes, sus debilidades y las ONG que los auspician.
 
En los documentos que acompañan al manual –enviados al Comandante General de las Fuerzas Militares– hay actividades de inteligencia en las comunidades, interceptaciones de los teléfonos de sus dirigentes, rastreos a cuentas y seguimientos en el exterior. Esa labor se hizo en conjunto con el DAS, que entregó monitoreos de Luis Eduardo Guerra 12 días antes de que los asesinaran en San José.
 
Interrogatorio en EE. UU.
 
La defensa de las víctimas ya solicitó que, dentro de la investigación, sea interrogado el entonces comandante de las Fuerzas Militares, Carlos Alberto Ospina, quien supuestamente estaba enterado de la operación Fénix y de estos documentos.
 
La diligencia está programada para el próximo 13 de mayo en Washington, donde se encuentra el oficial. También será llamado el general (r) Mario Montoya, cabeza del Comando Caribe, del que dependían los uniformados que ejecutaron la operación Fénix.
 
La abogada del general Zapata dijo que desconoce todas las piezas procesales, por lo que se abstuvo de pronunciarse.
 
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