“No queremos más explotación minera, queremos agua para nuestro hijos del mañana”, fueron las palabras que gritaron los comuneros contra el flagelo que destruye la Madre Tierra en las comunidades indígenas.

 
Con aproximadamente 1500 personas de los resguardos indígenas de Huellas, López Adentro y Toez. La participación de algunos representantes de la ACIN, CRIC; de las comunidades afros y campesinos; y el acompañamiento de la guardia indígena de Jambaló, Toribio y San Francisco. Se procedió a caminar hasta la vereda Santa Rita del territorio indígena El Nilo, el día jueves 3 de abril, para hacer cumplir el mandato de la comunidad donde manifiesta que no se está de acuerdo con la minería y por eso se procedió a retirar las máquinas que estaban haciendo explotación minera en el río Palo.
 
Los cabildos indígenas de Huellas, Toez y López Adentro, se articularon para realizar acciones en conjunto frente a la minería. Esta actividad ha llegado de manera irrespetuosa al territorio, colocando a la comunidad en contradicciones y en divisiones, donde se les ha dado trabajo en la minería a los mismos comuneros, haciendo más difícil la situación territorial.
 
A orillas del río Palo se encontraban las maquinarias ya escarbando, donde habían escavado gran parte de terreno haciendo pozos para lavar el material removido por las retroexcavadoras. Es así que al llegar al lugar se encontraron cuatros máquinas retroexcavadora y cuatro dragas, la comunidad al ver este desastre pidió que se retiraran de inmediato de la vereda Santa Rita.
 
La comunidad que se encontraba en minga por la defensa del territorio, no fue bienvenida por los trabajadores de la mina. Al llegar recibieron maltrato verbal, expresiones de insulto: “indios sin oficios, maleducados, irrespetos, dañinos”. El dialogo con las personas quienes se encontraban trabajando en la explotación de la mina, se hizo muy difícil. Cuando se quería conversar, alguno de ellos, siempre respondían de manera airada y grotesca, hasta provocar molestias a la comunidad, haciendo cada vez más difícil la situación donde en algunas ocasiones hubo empujones de mineros inconformes hacia la guardia indígena. En esta ocasión un guardia indígena resultó herido en la parte posterior de la cabeza, al ser alcanzado por una piedra que lanzaron dentro del alboroto por quienes estaban en desacuerdo con la mina, el herido fue atendió por los promotores de salud y  las cosas no pasaron a mayores consecuencias.
 
Después de este hecho ocurrido y antes de que la comunidad tomara otras decisiones, los operarios de las retroexcavadoras decidieron encender los motores de las máquinas para salir del lugar, ya que se estaba poniendo más tenso. La comunidad rodeo las maquinarias hasta que salieran a un lugar determinado y otra comisión de la comunidad fue hasta otro lugar donde estaban explotando y sacaron otras dos retroexcavadoras que se encontraban escondidas en medio de una huerta entre los árboles grandes. También se encontró otra draga que también fue sacada hasta el punto de la vereda Santa Rita donde iban a ser custodias por el consejo municipal hasta nueva orden.
 
Unas de las situaciones que ha preocupado a las autoridades y a la comunidad en general, es el arrendamiento de tierras a personas que quieren hacer minería, poniéndole un valor económico a la Madre Tierra. Los mineros dicen que las tierras no se dañan y lo ríos no se contaminan, porque creen todo se arregla tapando los pozos nuevamente. Pero no analizan que esa tierra queda totalmente lavada y que al sembrar nuevamente los productos no crecen con el mismo desarrollo que se debe tener, porque el suelo queda sin elementos proteínicos que hace que las plantas den frutos.  
 
Por otro lado, los mineros comentan que las tierras arrendadas son pagadas según el oro que saquen, a cambio de que los dejen trabajar en la minería, sin pensar en el daño que le están haciendo a las aguas del río Palo, con el derrame de químicos de combustible que riegan las máquinas.
 
Miguel Secue, mayor indígena de López Adentro nos cuenta que: “San billete está perjudicando algunos comuneros con su ambición económica, desde que se recuperó las tierras se predecía  que los siguientes problemas serian por la ambición del jornal. Anteriormente se recuperaron las tierras para no seguir jornaleando donde los terratenientes. Hago un llamado para que los gobernadores y demás autoridades indígenas pongan carta en el asunto antes de que se expanda la fiebre por el oro. Hace treinta años atrás el sueño de recuperar las tierras era para los hijos, más no para que se arrendaran y luego siguieran siendo jornaleros de sus propias tierras”.
 
El alcalde del municipio de Caloto, Jorge Arias, dijo que: “La minería ilegal es una de las más polémicas en Colombia, es urgente que el gobierno nacional paute unas políticas en defensa de la Madre Tierra que no solo afecta a las comunidades indígenas y afro si no que está acabando con la vida. La minería ha causado grandes lesiones a la Madre Tierra y también ha causado roturas al tejido social, colocando a las comunidades en confrontación”.
 
El gobernador indígena de Huellas – Caloto, hace la reflexión de que: “Las tierras que hoy se están librando de la minería es para que los niños en el futuro tenga como herencia un ambiente sano y que puedan tomar el agua libre de venenos que deja la minería. Esta minería viene endulzando a la comunidad ofreciéndole plata que solo sirve para fraccionar la comunidad. Esta acción de control territorial es una prevención ante los problemas sociales y para evitar más la destrucción de la Madre Tierra, si hoy sacamos 6 máquinas, en el día de maña cuántas máquinas tocaría sacar, por ahora queda la tarea de seguir sacando las máquinas que se encuentran en el corregimiento El Palo – Caloto”.
 
El gobernador de Huellas finalizó diciendo que: “La prevención que se quiere con la comunidad de los tres resguardos de López Adentro, el Nilo y Huellas, se trabaja para que estas mineras después que sigan creciendo no generen un impacto social, como en otras mineras en Colombia, que ha generado prostitución, velaciones, el aumento de consumo de alcohol y sustancias alucinógenas, y enfermedades cancerígenas que generan los químicos que utilizan para extraer el oro”.
 
Estas no son las primeras acciones de control territorial frente a la minería en el norte del Cauca, recordemos que el día 21 de febrero de 2013, las comunidades del Resguardo Indígena de Munchique, el Cabildo Urbano de Santander de Quilichao y el Resguardo Indígena de Canoas se unieron para sacar la minería en la parte alta de Munchique los tigres. Así como también las comunidades de López Adentro y las comunidades afros se unieron el día 22 y 23 de octubre del 2013 para sacar 2 retroexcavadoras y dos dragas mientras en la vía la Panamericana se movilizaban los indígenas del Cauca. En esta movilización nacional del 2013 se presentó una agenda, donde solo negociaron tres puntos con el gobierno: Territorio; Autonomía y Gobernabilidad; Derechos Humanos, Conflicto Armado y Paz, quedando pendientes los problemas de fondo: Sector Minero Energético, Tratados de Libre Comercio, Política Agraria y la militarización en los territorios indígenas, problemas que siguen intactos.
 
Por: Tejido de Comunicación de Relaciones Externas para la Verdad y la Vida